Resumen del discurso de Swami Tadatmananda
(27 febrero 2007)
Los Bhakti Sutra, como hemos visto, han sido una exploración de un tema que se enseña de forma bastante diferente de los textos de vedanta que hemos estudiado hasta ahora.
Como conclusión, resumiremos el marco en que este bhakti se presenta en el texto. Al principio, el autor distingue dos formas de bhakti: para y apara bhakti. Necesitábamos claridad en nuestro objetivo, y el autor nos suministró algunas definiciones muy cuidadosas. Esta aproximación está en consonancia con el estilo de sutras del texto, que es una cuidadosa aproximación analítica.
Para-bhakti es el objetivo final, y, a este respecto, el objetivo no puede ser diferente del objetivo de otras sadhanas¸ tales como karma yoga, meditación o la búsqueda de conocimiento a través del vedanta.
Así, el fin es siempre el mismo, pero los puntos de comienzo son muchos. Si el objetivo es alcanzar un mandir en lo alto de una montaña, a 5.000 pies, el vieje puede comenzar desde diferentes puntos, siguiendo diferentes caminos. En la búsqueda espiritual, los caminos son muchos, pero el objetivo es uno.
Para-bhakti se ha descrito como la más intensa forma de prema, amor, como una completa no separación entre el amador y el amado. Prema comienza con una conexión física, que luego se convierte en una conexión emocional de intensidad y cercanía crecientes. Finalmente, las emociones tienen limitaciones.
Una total ausencia de distinción entre el amador y el amado es lo que caracteriza para-bhakti. Bhakti ha sido llamado el arte de perderse uno mismo; esto significa perder el propio ego y la individualidad, o un proceso de deconstruirse uno mismo para convertirse en uno con el objeto de tu amor. Este sentido de “yoidad” y de ser «el hacedor” desaparece.
Ésa es la culminación y ése es el objetivo. Por lo tanto, para-bhakti no es algo que puedas practicar, porque es a dónde llegas. Es el estado de iluminación.
Para llegar a ese estado necesitas mucha ayuda. Ayuda de cualquier fuente: épicas, Puranas, Vedas, vedanta, Bhagavad Gita (karma yoga); necesitamos todo el apoyo que podamos conseguir.
Uno no puede preguntar: ¿Cuál es el mejor camino? Es una idea errónea que puedas elegir una práctica o sadhana y excluyas las demás. No se puede evitar atma-vichara, el auto- conocimiento, la meditación y la devoción o bhakti.
Alcanzar el objetivo es importante, pero el viaje espiritual para alcanzar el objetivo es exigente. Por lo tanto, se ha puesto mucho énfasis en apara-bhakti, es decir, sadhana bhakti que significa la práctica real de bhakti.
Vimos que había muchas clases de sadhanas o prácticas espirituales. El texto no prescribe un simple método o práctica que deba seguirse. Eso sería poner a todas las personas en el mismo molde. Cada uno de nosotros tiene diferentes necesidades, según nuestra personalidad e inclinaciones.
Vimos que para cultivar bhakti, había una variedad de formas con las que desarrollar una relación con Dios. Como hemos observado previamente, en nuestra tradición tenemos la libertad de elegir entre un número de sadhanas. Pero, siendo éste el caso, es extremadamente importante reconocer que junto con esta libertad viene la responsabilidad. La responsabilidad es hacer una elección. Elegir “no elegir” no es una opción, porque podría ser un abuso de esa libertad.
Puedes elegir tu ishta devata, elegir entre distintas formas de oración o pujas, y luego realizar una práctica diaria con la sadhana de tu elección. Ésta es la responsabilidad.
Cualquier adolescente quiere libertad, pero si se le da libertad sin responsabilidad, sólo se meterá en problemas. Es lo mismo en la tradición védica, hay mucha libertad, pero sin la apropiada responsabilidad, esa libertad sólo se convierte en una larga cuerda con la cual uno puede colgarse.
Algunas personas se toman esa libertad para decir sin pensar: “el hinduismo no es una religión, es una forma de vida”. Ambas ideas son erróneas. En primer lugar, el hinduismo es una religión y en segundo lugar el hinduismo es mucho más que una forma de vida como cualquier otra religión.
Así, decir que es una forma de vida, no define o lo hace algo único. Pero incluso si es cierto que es una forma de vida, ¿vive uno ese estilo de vida? Simplemente decir que es un estilo de vida, para justificar darse libertad a uno mismo es, como decíamos arriba, ¡coger una larga soga para colgarse!
Los sistemas morales pueden estar sumamente estructurados y dirigidos por una autoridad central. Pueden establecer doctrinas y creencias. Por ejemplo, la enumeración de los Diez Mandamientos en la Biblia. En la tradición hindú no hay diez mandamientos, no hay una estructura organizada que fije las doctrinas o los dictados de qué creer o no creer. No hay una figura central, como el Papa, y no hay una simple escritura prescrita. Cuando hay tal libertad de cualquier autoridad externa, entonces la dirección tiene que venir de dentro; de dentro del individuo; es una responsabilidad individual.
En relación con su conducta y deberes, las personas pueden agruparse en dos categorías. Aquellos que se dirigen por sí mismos, con confianza en sí mismos y auto motivados y aquellos que necesitan una guía externa para evitar cometer errores. Para estas dos categorías tenemos dos tipos de religión. Para el primer grupo, las personas auto motivadas, las religiones abrahámicas (cristianismo, judaísmo e islam) no funcionan; pero el hinduismo funcionará muy bien.
Para la segunda categoría, las personas que buscan que los dirijan, las religiones abrahámicas funcionarán perfectamente. Tú puedes decidir por ti mismo en qué categoría te encuentras. Si el hinduismo es adecuado para ti, tienes la libertad de explorar. La pregunta que necesitas hacer es: ¿estoy utilizando esta libertad? Si no, comienza a explorarlo.
Swamiji relató su experiencia personal, observando que cada vez que se sienta a meditar, es una exploración que conduce al descubrimiento de algo nuevo cada vez. Enseñar, en sí mismo, es una nueva experiencia, cada vez, para él; la experiencia de enseñar el Bhagavad Gita o los Bhakti Sutra de Narada, no es la misma que fue hace diez años. Lo que nosotros aprendemos en estas clases es una minúscula fracción de la inmensa cantidad de literatura que está disponible. Así que tenemos que continuar explorando.
Después de una completa definición de bhakti¸ ahora finalizamos con los últimos dos sutras.
Ityevam vadanti janajalpanirbhayaahaa ekamataahaa Kumaara-Vyaasa-Shuka-Shaandilya-Garga-Vishnu-Kaundinya-Sheshoddhvaaruni-Bali-Hanumad Vibhishanaadayo bhaktyaachaaryaahaa (Sutra 83)
Thus declare the (following) teachers of Bhakti unanimously, without being afraid of people’s gossip: Kumara, Vyasa, Shuka, Shaandilya, Gaarga, Vishnu, Kauninya, Shesha, Uddhava, Aruni, Bali, Hanuman, Vibhishana and others.
Así lo declaran, por unanimidad, los (siguientes) maestros de bhakti, sin tener miedo de las habladurías de la gente: Kumara, Vyasa, Shuka, Shandilya, Garga, Vishnu, Kauninya, Shesha, Uddhava, Aruni, Bali, Hanuman, Vibhishana y otros.
Este penúltimo Sutra comienza para concluir el texto diciendo que todas las enseñanzas de bhakti como han sido descritas a lo largo del texto, fueron enseñadas en esta manera por los grandes maestros de bhakti incluyendo algunos de ellos que son nombrados en el sutra. La palabra utilizada para maestro es acharya, que también significa comportamiento.
Los grandes maestros de bhakti son modelos de comportamiento ejemplar a seguir, porque su carácter y la forma en que vivieron es influyente para transmitir sus enseñanzas a sus discípulos. Ellos nos conducen con el ejemplo y viven como un bhakta. Todos ellos y otros maestros son una única mente, en cuanto a las enseñanzas de bhakti se refiere. No tienen miedo de chimes ociosos y charlas no constructivas de las personas: no están guiados por la opinión de otros.
Es triste que con frecuencia los que nos rodean no comparten la creatividad y compromiso de uno con una causa. Sus valores son diferentes de esa persona, y desafortunadamente, una preocupación por la opinión de otros puede hacer descarrilar a una persona y empujarla lejos de su objetivo. Esto es lo que la mala compañía puede hacer.
En la búsqueda del crecimiento espiritual, no es útil si uno está preocupado por la opinión de los demás; lo que cuenta es el propio compromiso. Uno tiene que descartar comentarios despectivos que sugieren que te has hecho prematuramente viejo, si persigues bhakti¸ estudias vedanta o asistes a las clases del Bhagavad Gita.
Todos los maestros mencionados en el sutra y muchos otros nos han suministrado las enseñanzas de bhakti, no tuvieron miedo y eran de la misma opinión. Tiene que señalarse que este texto describe tales enseñanzas en una forma sistemática compilados como sutras: el conocimiento mismo ya existía.
Ya idam Naradaproktam shivaanushaasanam vishvasiti shraddhate, sa bhaktimaan bhavati, saha preshtham labhate saha preshtham labhate. Om tat sat. (sutra 84)
One who believes and practices these auspicious teachings narrated by Narada, becomes immersed in bhakti; he attains the highest goal; he attains the highest goal. Om, that’s the truth.
Uno que cree y practica estas auspiciosas enseñanzas narradas por Narada, permanece inmerso en bhakti; alcanza el objetivo más elevado; alcanza el más elevado objetivo. Om, esa es la verdad.
Shiva puede significar auspicioso, en el contexto de las enseñanzas narradas por Narada o podría significar las enseñanzas pasadas de Lord Shiva a Narada.
El énfasis en el sutra es la convicción, viskvas y el compromiso firme, shraddha. Es con esas características que bhakti tiene que cultivarse. Es fácil señalar este punto, pero es difícil ponerlo en práctica, supone un montón de esfuerzo.
Simplemente creer en Bhagavan, en el sentido de que Dios está en alguna parte por ahí arriba es inútil; no te ayuda. Lo que es necesario es tener una relación con Dios. Relacionarse con Dios a través del amor y la devoción es necesario y es lo que ayuda. El amor y la devoción pueden cultivarse a través de la oración; la oración es un acto de relación con Dios. Uno que emplea estas enseñanzas ganará lo que busca; obtendrá el objetivo más elevado.
Hemos elegido este texto en vez de otros posibles, porque este texto ofrece bhakti como una aproximación para alcanzar el objetivo último en contraste con otras aproximaciones como perseguir el conocimiento, como el vedanta, la meditación o el karma yoga.
Necesitamos todos estos medios para alcanzar el objetivo. Finalmente, como aspirantes espirituales, necesitamos toda la ayuda que podamos conseguir. Sin la oración y la devoción no podemos tener éxito. Bhakti puede arraigar en nuestras mentes y puede incrementarse con la práctica.
Como Swamiji ha remarcado anteriormente, 20 años atrás él chistosamente dijo que no tenía un hueso devoto en su cuerpo. Pero esto ha cambiado con la gracia de su gurú y la gracia de Dios. Y esto ocurrió a pesar de sus experiencias religiosas de la infancia que no le condujeron a bhakti o la devoción. Del mismo modo, cada uno de nosotros puede cultivar el espíritu de bhakti.
Como conclusión, Swamiji expresó su esperanza de que los Bhakti Sutra hayan sido una experiencia estimulante para nosotros y nos den una nueva perspectiva y nuevas formas de pensar cómo continuar nuestro camino de crecimiento espiritual.
Igual que las enseñanzas del Bhagavad Gita nos guían en nuestra vida diaria, que este texto sirva también al mismo propósito. Lleva un tiempo hasta que estas enseñanzas se asienten en nuestras mentes. Es por lo que necesitamos mantenernos continuamente comprometidos en los satsangs y la razón por la que tenemos tantas actividades y clases diferentes en este ashram, como vedanta, meditación y el Bhagavad Gita. Puyja Swami Dayananda eligió un periodo de tres años para sus cursos de vedanta, por la única razón de que lleva tiempo antes de que las enseñanzas se asimilen.
Finalmente, Swamiji expresó que había sido un privilegio para él enseñar este texto mientras le servía como su propia sadhana.
Om tat sat