Hiranya nidhi- El tesoro oculto: atma

Érase una vez un agricultor que por más que cultivaba sus campos, apenas le daba para alimentar a su familia, por lo que tenía que estar cultivándolos todo el año. Esta pesada carga lo hacía sentir cansado y abatido, por lo que, para encontrar algún consuelo fue a visitar a un sabio swami que vivía cerca.

Encontró al swami sentado bajo un árbol, en profunda meditación, por lo que esperó pacientemente a que terminara.  Viendo al agricultor, el swami dijo “¿Quién eres tú?”.  El agricultor le contó su problema, el swami lo pensó por un momento y le dijo crípticamente “busca el tesoro escondido”.

Entusiasmado, el agricultor comenzó a cavar aquí y allí llenando sus tierras de agujeros, en busca del tesoro escondido.

Muchos buscadores espirituales son como ese agricultor, que buscan aquí y allí y van cambiando de técnicas y enseñanzas sin profundizar demasiado en ninguna.

Al no encontrar el tesoro escondido, el agricultor decidió dejar de cavar agujeros poco profundos y decidió excavar un gran agujero muy profundo y no abandonar hasta encontrar el tesoro.

Excavar profundamente es una buena estrategia, pero es crucial excavar exactamente en el lugar adecuado. El agricultor no conocía la localización del tesoro, ni conocía cuál era el tesoro.

Esto nos muestra que el éxito en la vida espiritual no es simplemente una cuestión de esfuerzo, nuestros esfuerzos deben ser dirigidos adecuadamente.

Pasó por allí el swami y le preguntó qué estaba haciendo y cuando supo que buscaba el tesoro, comenzó a reír a carcajadas diciendo “el tesoro no está escondido en la tierra, está dentro de ti”.

Nunca encontrarás una perfecta paz y un contento duradero a través de objetivos mundanos. La verdadera fuente de felicidad, contento y paz está escondida dentro de tu propio corazón, y para alcanzarla, nuestro viaje espiritual tiene que ser adecuadamente dirigido.

En el famoso verso del Vivekachudamani, la Joya del Discernimiento, de Adi Shankaracharya se dice:

durlabham trayam evaitad devanugraha-hetukam
manusyatvam mumuksutvam mahapurusa-samsrayah (3)
There are three gifts,
so rare that they can only be gained with God’s grace-
birth as a human being, desire for liberation,
and access to a qualified teacher.

Hay tres regalos
tan raros que solo pueden alcanzarse por la gracia de Dios –
un nacimiento humano, el deseo de liberación,
y el acceso a un maestro cualificado.

Nacer como ser humano es raro, aunque lo demos por hecho. Y, de acuerdo con la ciencia moderna, los humanos somos de las especies más avanzadas después de un complejo proceso de evolución que ha abarcado, asombrosamente, cuatro billones de años.

Aunque la especie humana está altamente evolucionada, muy pocos parecen reconocer que no es posible alcanzar una felicidad y contento duradero a través de objetivos mundanos. Esos pocos, que buscan la verdad, la fuente interna de felicidad a través de un proceso de crecimiento espiritual, son llamados mumukshus, los que desean moksha la liberación del sufrimiento.

Y el tercer regalo, tener acceso a un cualificado maestro o gurú, que pueda conducirte a encontrar el tesoro oculto dentro de ti, atma.

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