Introducción

Bhakti Sutras de Narada

Aunque este texto se atribuya al muni Narada, es evidente que fue escrito por algún otro autor. El muni Narada se asocia, frecuentemente, con muchas antiguas historias del Mahabharata y los Puranas.

Este texto, basándonos en su contexto y en la evidencia lingüística, parece ser más reciente que el periodo en el que vivió Narada.

Sin embargo, el valor de éste o cualquier otro texto reside en su contenido más que en su época o autor. El autor de este texto, presumiblemente, quería que fuera leído extensamente, y por esa razón lo atribuyó a Narada.

Se titula sutra, lo que significa que está escrito de forma muy concisa y precisa.

El título del libro podría sugerir que es un libro que sigue el camino del bhakti marga. Por esta razón, merece la pena señalar que hay una idea falsa muy común sobre bhakti entre los estudiantes de vedanta.

Los vedantines creen que bhakti no es un objetivo intelectual y concluyen “¡esto no es para mí!”. Pero el vedanta no es un objetivo intelectual de conocimiento; el vedanta busca el crecimiento espiritual. Y bhakti   es una de las prácticas o sadhanas esenciales,  para el crecimiento espiritual.

La idea de que hay cuatro caminos o margas, separados, en la búsqueda del crecimiento espiritual (karma, bhakti, dhyana y jñana)¸ y que podemos elegir uno de ellos dependiendo de nuestra personalidad es una idea equivocada.

Es un error incluirnos a nosotros mismos en estrechas categorías como bhakti es para las personas emocionales, jñana para las personas más intelectuales, etc.. ¡Necesitamos todas! Igual que cuando cocinamos arroz, no elegimos entre el fuego, el agua o el cuenco, – ¡Los necesitamos todos!

Una razón para estudiar los Bhakti Sutra de Narada es justamente ésa; es decir, lo necesitamos como una sadhana esencial. En segundo lugar, bhakti, adecuadamente entendido, no es simplemente un intensa tapasya¸ como es descrita en las historias puránicas y en las películas.

En el estudio de los Bhakti Sutra de Narada, encontraremos juntos bhakti y jñanam. Veremos, el cada vez más profundo significado de bhakti: más que la devoción a Dios o el amor divino. Al nivel más elevado, ¡bhakti es la iluminación!

Tres clases de amor

Es importante comprender que bhakti no es un proceso gradual que progresa desde el deseo (kama)¸ que es el amor romántico o la atracción sexual, al amor emocional (prema), y finaliza en bhakti.  

Aunque los tres tienen el mismo elemento de amor, son completamente diferentes el uno del otro. Una buena forma de entender cualquier ausencia de continuidad entre los tres es considerar la metáfora de una semilla, como kama, que hace surgir un árbol, prema, ¸y el árbol produce un fruto  o bhakti.

Aunque los tres surgen de la semilla, y el fruto surge del árbol, el árbol y la semilla son muy diferentes, como lo son el árbol y el fruto.

El árbol no es una forma más grande de la semilla, y el fruto no es una forma intensa del árbol. De forma similar, bhakti no es una forma intensa de amor convencional ni está basado en la emoción; y el amor emocional no es amor físico o atracción sexual.

El amor físico está enraizado en la fisiología del cuerpo, como el deseo por la comida y el agua. El amor emocional, como el que hay entre esposos o entre padres e hijos, se localiza en la mente.

El amor tiene muchas sombras.

El amor romántico es, apenas, amor, porque está basado en la premisa “me haces sentir amado, por lo tanto te amo”, o, “me haces disfrutar de la vida, por lo tanto, te amo”, o “te amo en tanto en cuanto tú me ames”. Esta clase de amor está basado en la necesidad. “Te amo” realmente significa, en este caso, “te necesito”.

Por otro lado, el amor, tal como el de una madre y un hijo tiene un vínculo mucho más fuerte, especialmente cuando el hijo es muy joven. Sin embargo, el amor parental no es puro e incondicional, porque tiene variadas expectativas.

Cuando el hijo de 18 años quiere ser mecánico o camarero, los padres podrían desaprobarlo y rechazar la idea e insistir en que el hijo debe ir a la universidad. En tal caso, los padres están cumpliendo su deseo, y por eso no es un amor completamente altruista.

Esencialmente, el amor emocional no puede ser puro o totalmente incondicional, ¡A menos que uno sea una persona iluminada! El amor emocional puede ser menos puro o más puro, pero nunca perfecto.

Bhakti, en su más elevada forma, referida como parama prema o amor supremo, transciende el amor: es un ilimitado e infinito amor.

No importa lo intenso que el amor convencional sea, eso no es bhakti.  El amor, ya sea físico o emocional, se basa en un sentido de incompletitud, un sentido de necesidad, por pequeña que esa necesidad pueda ser.

Bhakti, por otro lado, transciende la mente. Se relaciona con nuestro verdadero ser, que es sat-cit-ananda, eterna, ilimitada consciencia. Este bhakti se llama para-bhakti.  En comparación, apara-bhakti es el divino amor por Dios ejemplificado en la devoción del bhakta  Prahalada, o algún otro adorando al Señor delante de un altar.

Para-bhakti no es algo que puedas practicar, porque en realidad es el objetivo o el punto de llegada. ¡Para-bhakti es la iluminación! Esto es lo que los Bhakti Sutra de Narada irán mostrando mientras proseguimos nuestro estudio.

El objeto de los tres tipos de amor

Hemos hablado de tres clases de amor: kama, atracción sexual, prema, amor emocional y bhakti; que puede ser traducido como amor divino o amor por Dios; aunque no hay una exacta palabra que exprese su significado.

El objeto de amor para los tres es diferente. Para kama el objeto es físico o un anhelo físico; para prema es un anhelo emocional. Prema es el amor convencional, que no es una forma incondicional de amor, y raramente al 100% desinteresado. Incluso el amor de los padres es apego y está  mezclado con algún deseo.

Todo el comportamiento humano convencional está dirigido por el deseo. Realizamos los deseos a través de kama¸ que en este contexto significa, cualquier satisfacción física; y a través de prema la satisfacción emocional. Kama, prema y bhakti¸ son los tres completamente diferentes los unos de los otros.

Bhakti es mucho más que amor emocional; es un constante y permanente amor. El amor emocional va y viene; está cambiando todo el tiempo. Un devoto pudiera tener un “espasmo” de devoción mientras está rezando en el altar, pero después de la oración ¡el “espasmo” desaparece! Es un “devoto espasmódico” como Pujya Swami Dayananda señalaba, en tono ligero.

Los rishis hicieron el perspicaz descubrimiento de que sentimos una necesidad de perseguir y cumplir nuestros deseos porque tenemos un sentimiento de incompletitud. Cuando nos percibimos a nosotros mismos, en términos de nuestro estatus físico, emocional y espiritual, encontramos que nos falta algo. Este sentido de carencia nos hace desear deshacernos de él.

 Lo que realmente necesitamos es un sentimiento de contento, que significa estar ok exactamente como somos, cualquiera que sea la situación. La realización de los deseos a través de kama y prema nunca nos dará ese sentido de contento. Pero, bhakti lo hará.

Bhakti es descubrir que tú ya eres pleno; aborda el “problema fundamental” que definimos como un sentimiento de incompletitud. La realización de los deseos, no hace a uno completo. Los objetos de kama y prema están ahí fuera; el objeto de bhakti es la divinidad que habita dentro de uno mismo.