(Sutras 4-6)
Yal labdhva puman siddho bhavati, amrito bhavati, tripto bhavati (sutra 4)
Having gained that, man realizes himself as an accomplished one, as immortal and as contented.
Habiendo alcanzado esto, el hombre se realiza como logrado, como inmortal y contento.
Aunque el sutra implica que algo, “esto”, primero es “ganado”, la ironía vedántica es que tú ya tienes lo que quieres conseguir. ¡Tú ya eres aquello en lo que quieres convertirte! Si estás buscando a Ishvara, ¿dónde puedes mirar?¡Está en todas partes!
Swamiji ilustra esto con una anécdota personal:
Una vez realizó un peregrinaje sagrado a Kedarnath en el norte de la India para ver el famoso Shiva linga, en el templo, en lo alto de la montaña. Fue un largo viaje por avión, luego por tren, taxi y finalmente una larga caminata hasta lo alto de la montaña para tener una darshana de la Shiva lingam. Esta linga es una de las que está naturalmente formada (swayambhuva linga). Una vez que alcanzó el pico y tuvo la darshana de la lingam en el templo, se dio cuenta de que la lingam era realmente el pico de la propia montaña. Quedó asombrado con el reconocimiento de que, en realidad, la montaña al completo era una lingam. Esta perspectiva fue una vívida realización para él de que Dios impregna de la misma manera el mundo. ¡Todo es Dios!
Disfrutó tanto el viaje que, a pesar de ese reconocimiento, fue tres veces más a Kedarnath, como señala en broma.
Cuando comienzas buscando a Dios a través de sadhana bhakti, finalmente comprendes que tú estás no separado de Dios. Todas nuestras enseñanzas en este ashram están dirigidas a descubrir lo que ha estado no reconocido: el hecho de que tú ya eres inmortal.
Habiendo alcanzado este objetivo, una persona se convierte en un siddha, es decir, “realizado” o alguien para quien nada queda por ser realizado; se convierte en un tripta, es decir, plenamente saciado o contento, y uno que es inmortal.
Hacerse inmortal tiene que ser entendido como descubrir que tú ya eres inmortal; descubrir que tú ya eres no creado y no nacido. Por lo tanto, no hay muerte. Lo que es creado es limitado y finito y por eso nunca se convertirá en ilimitado e infinito. ¡Tú ya eres eso!
Esta perspectiva de un bhakta en los Bhakti Sutra de Narada, es exactamente la misma que la de un aspirante espiritual buscando jñana (conocimiento) a través de las enseñanzas vedánticas.
Para ambos, un jñani y un bhakta el objetivo es el mismo; y éste es moksha (la liberación). El concepto de moksha es el mismo ya sea en los Bhakti Sutra de Narada, o en el Vedanta o incluso en otras religiones tales como el jainismo y budismo, donde moksha se refiere como nirvana.
Las cuatro formas de sadhana bhakti descritas antes (la adoración a murtis¸ a deidades, a avatares, o al gurú), conducen a la comprensión de Dios. Dios que creó la srshti (creación); que la sostiene y a quien la creación retorna. Ishvara, per se¸ es sin forma. Todas las otras formas son superposiciones antropomórficas sobre él.

Nosotros somos uno con Ishvara ¡Como las olas con el océano!
Yat prapya na kinchid vanchati, na shochati, na dveshti, na ramate, notsahi bhavati. (sutra 5)
Having obtained that, a person has no more desire for anything; he does not grieve, does not feel, not rejoice, and does not become excited (or thrilled, animated, stimulated, etc)
Habiendo obtenido esto, una persona no tiene más deseo de nada; no se apena, no siente, no se alegra, y no está excitado (ni asustado, animado, estimulado, etc)
“Habiendo obtenido esto”, significa habiendo realizado el definitivo bhakti (sadhya bhakti). Con ese bhakti no se desea nada más; no hay causa para lamento, etc. con ese bhakti descubres que tu verdadera naturaleza es divina y no separada de Dios. bhakti no te junta a ti y a Dios, porque ya sois uno y el mismo. Cualquier cosa que se junta o se pone junta, se separará porque está hecha de partes separadas.
En sadhya bhakti, descubrimos la presencia de Dios. Dios está ya presente en nuestra experiencia aquí y ahora, pero de alguna manera, está oculto. Está oculto porque no lo reconocemos.
Swamiji, hermosamente, ilustra este punto contando la historia de un joven americano que estaba viajando en avión hacia Rishikesh, en la India. Muy excitado comenzó a hablar con el pasajero que estaba al lado, sobre la reunión con un gran swami espiritual, llamado Swami Dayananda. Resultó que el pasajero con el que estaba hablando era, de hecho, ¡el mismo Swami Dayananda! El joven tuvo la experiencia de ver a Swami Dayananda justo al lado suyo pero la realidad estaba oculta para él por el no reconocimiento de esa verdad.
Nuestra experiencia de Dios también es así. Vemos a Dios en todas partes, pero no lo reconocemos. La propia experiencia de Swamiji en Kedarnath, también muestra cómo podemos errar en ver lo que es obvio: cuando fue al pico del monte Kedarnath para tener un darshan del señor, súbitamente comprendió que la montaña al completo, sobre la que estaba ascendiendo, que estaba más allá de su visión, era, de hecho, el Shiva lingam, mostrando que el Señor estaba en todas partes.
La cuestión es que tú no necesitas ninguna “experiencia” especial para ver a Dios.

Con el reconocimiento de que todo es Dios, te conviertes en un vasto océano; no importa cuánta agua se está vertiendo dentro o sacando del océano, el océano permanece lleno. Entonces, nada puede serte arrebatado.
Yat jnyatva mato bhavati, stabdho bhavati, atmaramo bhavati (sutra 6)
Having known that, man becomes intoxicated, he becomes fascinated, and he revels in the bliss of the Self.
Habiendo conocido esto, el hombre se embriaga, queda fascinado y se deleita en la dicha del ser.
«Habiendo conocido esto” implica haber descubierto a Dios dentro de ti. El mero conocimiento de alguien no te hace más cercano a ese alguien, pero tras un periodo de tiempo, conociendo a esa persona más y más, hay un desarrollo de la relación que gradualmente se intensifica y conduce a la intimidad.
Por ejemplo, cuando tú conoces a alguien sólo por el nombre, no hay una relación. Pero imagina este escenario: si buscas más y más sobre esa persona y oyes buenas cosas sobre ella y entonces te la encuentras, te gusta, y os hacéis amigos; luego, tras un periodo de varios años, un vínculo más cercano e íntimo puede desarrollarse entre dos personas.
Otro ejemplo para ilustrar el mismo punto es el de un matrimonio concertado en el que los esposos, incluso, no se han visto el uno al otro antes del matrimonio. Es una situación particularmente desafiante. Pero mientras los esposos comienzan a conocerse entre ellos, el vínculo entre los dos crece más profundo y fuerte.
Nuestra relación con Dios también crece de la misma manera. Al principio, lo conocemos de nombre. Por ejemplo, Bhagavan, e imaginamos que es el Dios del Cosmos. Luego, poco a poco, leyendo historias de los Puranas, y el Mahabharata, desarrollamos su imagen en nuestra mente. Luego a través de encontrar a otros devotos y a través de satsangs, etc., vagamente comprendemos que todo esto es Bhagavan.
Pero esto todavía es una relación distante, porque tú estás separado de él. Finalmente, cuando descubres su presencia dentro de ti, y experimentas ese sentimiento a través de los años, es cuando lo has conocido. Y éste es el significado de la frase “habiendo conocido eso”. Como el conocimiento crece, así lo hace la intimidad.
Aunque muchas veces, el problema es que nuestro conocimiento de Dios no crece y no madura mientras crecemos física, emocional y mentalmente. Nos aferramos a nuestros infantiles conceptos de Dios: ¡Él es grande! ¡Todopoderoso! ¡Omnipotente! Le rezamos para conseguir lo que queremos. Con frecuencia, nuestras plegarias infantiles se hacen mecánicas y sin embargo continuamos rezando de la misma manera.
Nuestro conocimiento y concepto de Dios necesita madurar mientras crecemos. Tenemos que descubrir que Dios está dentro de nosotros y que todo es Dios.
Habiendo descubierto a Dios como realmente es, mato, te embriagas,lo que significa que tu amor por Dios es tan intenso que te vuelves loco de pasión. Te sientes más lleno que lleno (paripurna), ¡Como si tu amor se desbordara! stabdho, inmerso en un estado de absorción y atmarama deleitándose en tu propio ser.
Tal es la naturaleza de sadhya bhakti, que es la misma que la naturaleza de la iluminación. A continuación, veremos cómo alcanzar este objetivo, es decir, a través de sadhana bhakti.
