Podríamos traducir el capítulo prakaranam, como paramartha-darshana el descubrimiento de la realidad absoluta drishi-svarupa¸ de la naturaleza fundamental del que ve, del testigo consciente. La verdadera naturaleza de tu consciencia y el descubrimiento de la realidad absoluta. Todo esto es enseñado en este capítulo.

Los tres fundamentos sobre los que descansan las enseñanzas del vedanta advaita son shruti, escrituras, yukti, razonamiento, y anubhava¸ experiencia. Nada puede ser aceptado a menos que esté apoyado en estas tres patas, por decirlo así. A menos que una verdad sea revelada por las escrituras, apoyada por el razonamiento y contrastada con tu experiencia personal.
En este capítulo, Shankara cambia su perspectiva a anubhava, experiencia; pero no tu experiencia personal, sino la experiencia de una persona iluminada, vidvan anubhava.
En este capítulo no vemos metodología de enseñanza basada en las escrituras y razonamiento para apoyarlas. Verso tras verso, la persona iluminada habla en primera persona y dice “yo soy eterno” “yo soy no dual”, describiendo su experiencia sin un convencional flujo de pensamiento lógico, sin buscar enseñar.
Obviamente porque su objetivo no es la enseñanza, sino nididhyasana, la contemplación vedántica, que sigue al hecho de haber obtenido ese conocimiento de su propia naturaleza. Este capítulo está dirigido, realmente, a aquellos que han constatado su naturaleza como consciencia.
El simple reconocimiento de tu verdadera naturaleza como sat-cit-ananda atma¸ no es suficiente. A lo largo del camino de crecimiento espiritual vas teniendo algunas percepciones. Éste es el proceso de sravana, que, literalmente, significa escuchar; pero, en este contexto, sería utilizar estas enseñanzas para guiar tu propio proceso de indagación espiritual.
A lo largo del camino, va habiendo algunas percepciones, pero sabes que no has concluido el proceso. ¿A qué se debe, si has tenido acceso a las adecuadas enseñanzas y a un preparado gurú? El problema puede ser la falta de preparación, la falta de adhikaritvam, término técnico para referirse a esta falta de preparación, que es un obstáculo en la práctica espiritual.
Es por eso que se prescriben diversas sadhanas prácticas espirituales dirigidas a prepararte para que estas enseñanzas sean efectivas.
Así, esas percepciones que vas teniendo, acompañadas de una adecuada preparación, conducirán a un momento de auto descubrimiento, que es algo instantáneo. Igual que cuando ves tu imagen reflejada en un espejo.
Pujya Swami Dayananda decía que el vedanta es una palabra espejo que tú empleas para ver tu verdadera naturaleza reflejada.
Tienes ese momento de reconocimiento, pero tus patrones de pensamiento habituales no han cambiado, tu mente no ha cambiado. Los rishis entendieron la naturaleza habitual de la mente. Ellos lo llamaron samskaras, impresiones, que han sido formadas en tu mente debido a la ignorancia. Esos samskaras conducirán a tu mente a volver a caer en esos surcos de pensamiento habitual, debido a la ignorancia.
El autorreconocimiento de tu verdadera naturaleza debe ser asimilado, tiene que conectarse a todos tus pensamientos, a todas tus conclusiones previas; básicamente, tu proceso de pensamiento tiene que llevar a cabo un proceso de transformación gradual, lo que lleva tiempo.
En este proceso, la contemplación vedántica, nididhyasana¸ es la práctica para fomentar la asimilación de estas enseñanzas.
Hay una bonita historia tradicional relacionada con el tema de nididhyasana, la historia el león que se creía una oveja, la historia favorita de Swami Vivekananda.
En esa historia, cuando el león paseante le dijo “tú eres un león como yo”, esa información no funcionó, sólo era una frase. Había una metodología involucrada en hacer que el león reconociera su verdadera naturaleza.
Ningún gurú puede hacer que te ilumines, tú tienes que hace ese autodescubrimiento por ti mismo. Y para ello es necesario eliminar el pensamiento erróneo habitual, un pensamiento opuesto a lo que ya has descubierto.