No puedo matar a mis familiares por un reino (32-37)

O Krishna, I do not want victory,
na kankse vijayam krsna
kingship, or pleasures.
na ca rajyam sukhani ca
O Krishna, What’s the use of kingship,
kim no rajyena govinda
enjoyments or even living?
kim bhogair jivitena va (1.32)
¡Oh, Krishna!, no quiero la victoria,
El reino o los placeres.
¡Oh,Krishna! ¿para qué vale tener un reino,
los placeres o incluso vivir?

Continuamos con este razonamiento distorsionado de Arjuna que le lleva a decir que él no busca la victoria, ni conquistar un reino ni los placeres que conlleva, incluso, qué sentido tiene vivir.

Es cierto que luchar una guerra sólo por conseguir la victoria, por conseguir un reino o sus riquezas – tenemos muchos ejemplos modernos-, no es una justificación válida para una guerra. Una justificación puede ser restaurar el dharma, que Arjuna no menciona.

Pero Arjuna va un paso más allá, ¿qué sentido tiene, incluso, vivir? Esas son palabras de una persona profundamente deprimida, de alguien cuyo pensamiento está tan profundamente distorsionado por la depresión, por la tristeza, que no encuentra sentido a la vida.

La guerra no ha comenzado todavía, pero Arjuna, en lo que los psicólogos modernos llaman preocupación anticipatoria, ya está sufriendo la pena de saber que muchos de sus familiares van a morir, y eso le lleva a decir ¿para qué vivir?

A Madhusudhana le gusta explicar todas las palabras y hace referencia al tan conocido Govinda, para referirse a Sri Krishna. Su sentido literal es vaquero; vinda viene de la raíz vind, encontrar, uno cuyo trabajo es encontrar a las vacas que están por ahí pastando. Pero Madhusudhana le da un significado más sofisticado:  go normalmente significa vaca, pero puede significar sentidos. Así, en este caso, Govinda, tiene el mismo significado que hrsikeso, el Señor de los Sentidos.

Those for whose sakes we seek
yesam arthe kanksitam no
kingship, enjoyments and pleasures,
rajyam bhogah sukhani ca
they are gathered on the battlefield
ta ime ‘vasthita yuddhe
giving up their lives and wealth.
pranams tyaktva dhanani ca (1.33)
Aquellos por cuyo bien buscamos
un reino, las alegrías y los placeres,
están reunidos en el campo de batalla
abandonando sus vidas y sus riquezas.

Arjuna continúa argumentando sobre la inutilidad de la guerra, desde este pensamiento distorsionado: si todos para los que luchamos en esta guerra van a luchar y morir en ella, ¿qué sentido tiene?

Pero esta guerra no es para conseguir un reino, como demuestran los doce años de confinamiento en el bosque de los Pandavas tras perder su reino en una apuesta de dados, o, sus infructuosos intentos de alcanzar la paz; es una guerra para restablecer el dharma, y, si Arjuna no lucha en esa batalla, las consecuencias serían peores.

Teachers, fathers, sons,
acaryah pitarah putras
and grandfathers,
tathaiva ca pitamahah
uncles, fathers-in-law, grandsons,
matulah svasurah pautrah
brothers-in-law and other relatives.
syalah sambandhinas tatha (1.34)
Maestros, padres, hijos,
y abuelos,
tíos, suegros y nietos,
cuñados y otros familiares.

Con esta enumeración de los distintos grados de familia, va incrementando la tensión emocional.

I don’t want to kill them
etan na hantum icchami
even if I am killed, O Krishna,
ghano ‘pi madhusudana
not for rulling all three worlds,
api trailokya-rajyasya
much less for the sake of the earth.
hetoh kim nu mahi-krte (1.35)
No quiero matarlos
aunque me maten, ¡Oh, Krishna!
ni por gobernar los tres mundos,
Mucho menos por causa de esta tierra.

Arjuna comienza a pensar que lo mejor sería que él muriera. No tiene en cuenta que él es crucial para el ejército de los Pandavas, que sin él no podrían ganar la guerra, y que no luchar traería peores consecuencias para los que ama.

No pelearía ni por gobernar los tres mundos (el cielo, la tierra y el de en medio) y mucho menos para reinar sobre este pequeño reino, dice Arjuna, dirigiéndose a Sri Krishna, señala  Madhusudana, como aquél que mató al demonio Madhu, una historia recogida en el Bhagavata Purana.

Todos somos capaces de utilizar nuestro intelecto para argumentar sobre cosas erróneas; se llama racionalización, y es un mal uso de nuestras facultades intelectuales para darnos a nosotros mismos una excusa para hacer algo que sabemos que es incorrecto.

Racionalización que utilizamos cuando nuestro intelecto está secuestrado, por así decirlo, por nuestras emociones.

From killing Dhritarashtra’s sons,
nihatya dhartarastran nah
what pleasure would we get, O Krishna?
ka pritih syaj janardana
Only sin would befall us
papam evasrayed asman
from killing these villains.
hatvaitan atatayinah (1.36)
De matar a los hijos de Dhritarashtra,
¿qué placer podríamos conseguir?, ¡Oh, Krishna!
sólo el pecado recaería sobre nosotros
al matar a esos malvados.

Aunque Arjuna reconoce que los hijos de Dhritarashtra representan el adharma, continúa argumentando que el resultado de vencerlos sólo les traerá pecado. ¿Qué clase de lógica es ésta? Matando a los transgresores del dharma, realizas un acto de punya, de mérito, y no un acto de papa, pecado. Argumenta lo opuesto debido a la racionalización.

Ése es el poder de la racionalización, el poder de las emociones de cambiar el razonamiento hasta el punto de que podemos defender un argumento que sigue el camino del adharma.

Es poderoso el apelativo por el que se dirige a Sri Krishna, janardana, uno que es capaz de matar a cualquiera.

Therefore, we should not kill
tasman narha vayam hantum
Dhritarashtra’s sons, our relatives,
dhartarastran sabandhavan
because after killing them, how
svajanam hi katham hatva
could we be happy, O Kishna?
sukhinah syama madhava (1.37)
Por lo tanto, no debemos matar
a los hijos de Dhritarashtra, nuestros familiares,
porque después de matarlos, ¿cómo
podríamos ser felices?, ¡Oh, Krishna!

Y Arjuna concluye su razonamiento diciendo ¿cómo vamos a ser felices si matamos a nuestros familiares? Hasta tal punto está su razonamiento distorsionado. Porque ¿cuál es el objetivo de la guerra? ¿ser feliz o restaurar el dharma?

En esencia es la batalla interna entre el corazón y la cabeza. Nuestras emociones tienen su propia agenda, que es conseguir lo que nos hace sentir bien. Arjuna quiere sentirse bien, no pelear contra su familia. Es su corazón el que habla, pero su intelecto sabe muy bien que es una dharma  yuddha una guerra que debe ser peleada.

Arjuna se dirige aquí a Lord Krishna como madhava, literalmente uno que es dulce, suave. Apelativo normalmente utilizado para el marido de la diosa Lakshmi, que es Lord Vishnu, Narayana, y así se dirige aquí a Lord Krishna.