Tres gunas – sattva, rajas, tamas (5-8)

Sattva, rajas and tamas:
sattvam rajas tama iti
these gunas are born of nature.
gunah prakrti-sambhavah
O Arjuna, they bind
nibadhnanti maha-baho
the eternal being to the body.
dehe dehinam avyayam (14.5)
Sattva, rajas y tamas:
esas gunas son nacidas de la naturaleza.
¡Oh, Arjuna! ellas atan
el ser eterno al cuerpo.

Sattva, rajas y tamas¸ las tres gunas, que traducimos como cualidades, aunque no es exactamente, porque cualidad es algo que puede cambiar y el objeto sigue existiendo. Un cuenco puede ser marrón en vez de blanco, el color es una cualidad, pero el cuento está hecho de tamas;  si intentaras reemplazar tamas por otra guna, no sería un objeto, en absoluto.

Lo que estamos señalando es que tamas no es una cualidad del cuenco, tamas es la materia de la cual el cuenco está hecho. Por esa razón, llamar a tamas, rajas o sattva cualidades no recoge todo su sentido, porque es un concepto sofisticado. Es prakrti-sambhavah, son nacidas de la naturaleza, por lo que, una mejor traducción para guna,  seria «los tres constituyentes de la naturaleza». Ésa es una definición precisa de guna en este contexto.

En tiempos modernos entendemos que la naturaleza tiene dos constituyentes: materia y energía. Incluso podemos intentar encontrar alguna equivalencia entre ellos. Tamas es el principio de la inercia y la oscuridad; podemos decir que tamas es la denominación antigua de materia. Nuestro moderno concepto de energía puede ser equivalente a rajas¸ como pasión, energía, movimiento.

Asi tamas representaría la materia y rajas  la energía; ambos, elementos constituyentes de la naturaleza. ¿Qué ocurre con sattva?  No hay equivalente; sattva es el principio del equilibrio y la pureza, la ausencia de rajas y tamas.  No hay equivalencia, al menos hasta ahora.

 Actualmente la ciencia está peleando con el problema de la materia oscura y la energía oscura. ¡Quién sabe! Quizás un día se descubra un tercer principio además de la materia y la energía. Aunque esto no supone ninguna diferencia, porque esta división antigua no es ciencia, es una visión del mundo precientífica.

Sri Krishna continúa, maha-baho, ¡Oh, Arjuna! esas tres gunas nibadhanti unen dehe dehinam el habitante interno del cuerpo, que es avyayam eterno, no decadente, inmortal, la consciencia. El habitante interno del cuerpo es la consciencia, purusa, en la terminología utilizada anteriormente. Así, esas tres gunas atan la consciencia al cuerpo.

Las tres gunas conectan o unen la consciencia a tu cuerpo. Esa es la asociación que hemos estado analizando entre purusa y prakrti, entre la semilla de la consciencia y el útero de la naturaleza.

Pero hay otra dimensión de la palabra nibadhanti que es muy significativa en Vedanta, porque, literalmente significa atar. ¿En qué sentido es esta atadura? ¿Diríamos que el espacio está atrapado dentro de este cuenco? Sabemos que no, como sabemos que, si el cuenco se rompe, eso no afecta al espacio. Lo entendemos en relación con el cuenco, pero no lo entendemos en relación con nosotros, en absoluto. Aunque se entiende conceptualmente, no funciona.

Hay que entenderlo directamente. Al igual que el cuenco es un contenedor, tu deha, tu cuerpo físico es un contenedor. El cuenco de arcilla está lleno de espacio; el cuerpo está lleno de conciencia. Una metáfora muy simple, si el cuenco se rompe ¿Qué le ocurre al espacio? Nada. Si este cuerpo se muere, ¿Qué le ocurre a la consciencia? Nada.

 Lo entendemos conceptualmente, pero, entonces, ¿Por qué tememos tanto a la muerte? Hay una razón, y es un problema de identificación. Cuando, debido a la ignorancia, en tu mente dices «yo soy este cuerpo físico», esa identificación es la causa raíz del sufrimiento.

¡Qué claro vemos que el espacio dentro del cuenco es completamente independiente del cuenco! Es una realidad completamente diferente del cuenco, no hay relación alguna entre el cuenco y el espacio que está dentro. El cuenco es una realidad física, el espacio es otra realidad física.  El contenedor, que es el cuerpo físico, es una realidad física, la consciencia no es una realidad física, son completamente independientes. Pero, debido a la identificación, no entendemos que somos, de hecho, esa consciencia, completamente independiente de ese contenedor que es el cuerpo físico.

Tú eres la consciencia. La consciencia significa ¿Qué? La que conoce lo que está ocurriendo en tu mente ahora mismo. No es ningún otro distinto de ti, es tú, tú eres la consciencia, que conoce lo que está ocurriendo en tu mente ahora mismo. Esa consciencia que conoce lo que está ocurriendo en tu mente ahora mismo, ¿es una realidad física? Por supuesto que no, es una realidad no física.

Tú, la consciencia que conoce lo que ocurre en tu mente ahora mismo, tú eres una realidad no física. ¿Cuál es la conexión entre una realidad no física, la consciencia, y la realidad física, el contenedor o cuerpo? La misma conexión que entre el cuenco  y el espacio. No hay conexión, no hay ninguna conexión, de ningún tipo. Lo que le ocurre a este contenedor-cuerpo no le afecta a la consciencia, en absoluto. Y ésta es la comprensión transformativa que puede ayudarte mucho cuando lo entiendes.

Tú eres esa consciencia que conoce lo que ocurre en tu mente ahora mismo. Esa consciencia es una realidad no física, lo que significa que esa consciencia es completamente no afectada por lo que ocurre con el contenedor-cuerpo.

Y ahora vamos a subir un nivel más. Hasta ahora hemos tratado con una realidad física como el cuenco, pero nosotros somos más complicados que un cuenco. No sólo tenemos contenedor-cuerpo, tenemos mentes. Necesitamos una nueva metáfora.

Imagina que lo tienes. Que tu consciencia no está afectada por el cuerpo. De hecho, ¿Cuántos años tiene tu consciencia? La consciencia que tenías cuando eras un niño y la consciencia que tienes ahora mismo. ¿Cómo ha cambiado esa consciencia? Todas las cosas han cambiado, pero esa consciencia no ha cambiado en absoluto.

¿Qué ocurre con la mente? Ése es el segundo tema. La metáfora que utilizamos una y otra vez es la de la bola de cristal transparente.

El cristal parece naranja debido a la proximidad de la tela. La naranjidad de la ropa aparece en el cristal sin afectarlo en absoluto. Igual que el cristal es completamente no afectado por la naranjidad de la ropa, tu consciencia, como ese cristal, es completamente no afectada por la tristeza en tu mente.

La tristeza de tu mente es como la naranjidad de la ropa. La naranjidad pertenece a la ropa, la tristeza pertenece a tu mente. Cuando la tristeza está en tu mente, tú permaneces como la consciencia que conoce la presencia de la tristeza en tu mente.

Lo que significa que tú, el conocedor de tu mente, estás separado de lo conocido. Como consciencia tú eres el conocedor y tu mente es conocida. La tristeza pertenece a la mente que es lo conocido.

Si alcanzas a comprenderlo… estas enseñanzas son tan profundamente transformativas para tu pensamiento y tu mente, porque se dirigen a la causa raíz del sufrimiento. Y, la causa raíz del sufrimiento, como hemos comentado tantas veces, es que cuando te identificas con tu cuerpo, tu cuerpo se convierte en una fuente de sufrimiento; cuando te identificas con tu mente, tu mente se convierte en una fuente de sufrimiento. Pero, cuando eliminas la identificación con tu cuerpo, es sólo un contenedor, y esa disociación con tu cuerpo provoca que cuando el cuerpo tiene problemas, los problemas pertenecen al cuerpo y no a la consciencia. Sufres cuando posees los problemas; cuando no posees los problemas, no sufres; son los problemas de tu cuerpo.

Lo mismo ocurre con tu mente. Cuando te identificas con tu mente, los problemas de tu mente se convierten en una fuente de sufrimiento. Tu cuerpo nunca se liberará de los problemas y, de la misma manera, tu mente nunca estará libre de problemas. ¿Cuál es la solución? Romper esa identificación con la mente, saber que tú eres el conocedor y la mente es lo conocido. El conocedor y lo conocido siempre están separados y lo que es conocido no afecta al conocedor. El sol brilla sobre un cubo de basura y no es afectado; el sol brilla sobre un templo sagrado y no es afectado.

Esta es una enseñanza muy importante del Vedanta, referida aquí por Sri Krishna con la palabra nibadhnati¸ la sensación de esclavitud de una vida de sufrimiento, que es debida a la identificación con el cuerpo y con la mente. La liberación del sufrimiento viene cuando rompes esa identificación habitual.

nibadhnanti, las tres gunas te obligan, y desde este punto de vista, representan el mundo físico; tú estás obligado por ese mundo físico, por la reencarnación. Naces en este mundo físico y estás sujeto al sufrimiento. Esa es la idea de estar obligado, y el tema va a continuar en los siguientes tres versos.

En el siguiente verso va a decir que tú estás obligado por sattva, como constituyente de la naturaleza. Sattva, entonces, es parte del cosmos y tú estás obligado en el sentido de que has nacido dentro de ese cosmos y, por lo tanto, sujeto al sufrimiento.

Sattva, due to its purity,
tatra sattvam nirmalatvat
is radiant and unafflicted.
prakasakam anamayam
It binds by attachment to happiness
sukha-sangena badhnati
and knowledge, O Arjuna.
jñana-sangena canagha (14.6)
Sattva, debido a su pureza
es radiante y no afligida.
Ata por el apego a la felicidad
y al conocimiento, ¡Oh, Arjuna!

Can agha, Sri Krishna se refiere a Arjuna como el «sin pecado», ¡Oh, Arjuna!, tatra¸ en relación con las tres gunas, sattvam,– como constituyente de la naturaleza- es prakasakam¸ brillante y anamayam libre de aflicción. ¿Por qué? nirmalatvat, debido a su pureza innata. La forma de entender esto es que tu mente y tu intelecto son productos de sattva guna, como un constituyente. Y tu mente es inherentemente pura porque es sattva guna pradana¸ una manifestación de sattva guna.  

Pero, nuestras actividades mentales no son, necesariamente, sattvicas, sino que hay un montón de rajas y tamas, es natural. Pero he aquí una forma de comprender la mente: cuando tu mente está perfectamente tranquila, como en la meditación profunda o en el sueño profundo, cuando tu mente está perfectamente quieta, lo que permanece es pura sattva guna; sattva guna como constituyente. La manifestación de este sattva guna es tu mente cuando está perfectamente en silencio. Y cuando tu mente está perfectamente en silencio, es prakasakam¸ brilla con consciencia; refleja la consciencia, es anamayam¸ no afligida, porque está libre de las impurezas de rajas y tamas.

Pero sattva como un constituyente de la mente nos obliga hacia el mundo. Y, específicamente, Sri Krishna dice aquí, badhnati, obliga a uno ¿Cómo? De dos maneras, sukha-sangena a través del apego a sukha a la felicidad. Y ése es el problema principal, tú quieres que tu mente esté feliz el 100% del tiempo. ¿Es eso razonable? Todos sentimos que queremos ser felices el 100% del tiempo, aunque podemos admitir, fácilmente, que eso no es razonable. Queremos una condición no razonable. Y eso es apego.

Quiero que mi mente esté feliz el 100% del tiempo. Cuando nuestra mente está feliz, OK; cuando está triste no es OK, pero tanto la una como la otra son naturales. Si la felicidad es natural, también lo es la tristeza. Pero tú has concluido, erróneamente, que no estás OK en presencia de la tristeza. Y eso es erróneo, porque lo que hemos aprendido a través de estas enseñanzas del vedanta es que la tristeza de tu mente no afecta a tu verdadera naturaleza en absoluto.

Tu verdadera naturaleza es consciencia, completamente no afectada por la tristeza de tu mente, pero tú no reconoces esa verdad. Por lo tanto, cuando la tristeza está presente en tu mente, quieres escapar, quieres que tu mente sea diferente de cómo es. Querer que algo sea diferente de lo que es, es la definición del descontento. La realidad es lo que es. Imagina que quiero que el tiempo sea diferente del que es. Es un poco inmaduro, ¿no? El tiempo es el que es. Si quiero que el tiempo sea diferente, mi fracaso en aceptar la realidad como es, mi deseo de que sea diferente de como realmente es, ese deseo me hace estar descontento, me hace sufrir.

Si eso es cierto sobre el tiempo, ¿No es también cierto sobre tu mente? Cuando quieres que tu mente sea diferente de cómo es, es como cuando quieres que el tiempo sea diferente. El tiempo es natural, tu mente es, igualmente, natural.

Esto no significa que se ignoren los problemas psicológicos. Es un tema distinto. Si algo está roto hay que arreglarlo, eso es sentido común y no es de lo que estamos hablando. Estamos hablando de la felicidad y la tristeza normales; ambos son igualmente naturales, pero cuando tú estás apegado a la felicidad, que es lo que dice el tercer verso, ese apego te hace sufrir.

Y también jñana-sangena ca el apego al conocimiento. El conocimiento, aquí, es el medio por el cual tú obtienes la felicidad. No significa conocimiento intelectual, sino que representa todas tus habilidades para manipular el mundo alrededor tuyo, para obtener lo que quieres y evitar lo que no quieres.

La palabra conocimiento representa todo esto. Podemos pensar en ello como habilidad, las habilidades para vivir; la habilidad para vivir es manipular el mundo alrededor tuyo para obtener lo que quieres y evitar lo que no quieres. El problema con esto parece bastante obvio. Imagina que no quiero que llueva. ¿Puedo manipular el tiempo? Imagina que manipular el mundo a mi alrededor incluye a las personas que hay en mi vida. Manipular a las personas que hay en tu vida en tu propio beneficio, para obtener lo que quieres y evitar lo que no quieres.

¿Qué clase de actitud ante la vida es ésa? Pero, como sabemos, es muy común. Ése es el problema del constituyente de sattva guna manifestado en tu mente. Cuando estás apegado a la felicidad y cuando estás apegado a ese conocimiento, en el sentido de la habilidad de manipular el mundo alrededor tuyo. Ese apego te hace sufrir y, lo que es peor, haces sufrir a los que tienes alrededor tuyo. Ése es el problema del apego surgido de sattva guna.

Rajas consists of passion
rajo ragatmakam viddhi
born of desire and attachment.
trsna-sanga-samudbhavam
O Arjuna, it binds
tan nibadhnati kaunteya
through attachment to action.
karma-sangena dehinam (14.7)
Rajas consiste en la pasión
nacida del deseo y del apego.
¡Oh, Arjuna! Ata
a través del apego a la acción.

Kaunteya, hijo de Kunti, ¡Oh, Arjuna! rajo viddhi debes entender que rajas es ragatmakam, consiste en raga, que puede significar pasión, deseo, esa clase de intensidad de «yo quiero esto, no quiero eso», es decir raga y dvesa. Raga la compulsión interna de ir detrás de lo que quieres; dvesa, la compulsión por escapar de lo que no quieres.

Date cuenta de que raga y dvesa hacen surgir la acción. Realmente ésta es la cuestión aquí. Rajas, como un elemento constituyente, es el responsable del movimiento, de la actividad, de la vida. Y aquí Sri Krishna lo deja muy claro. Dice que esa rajas es trsna-sanga-samudbhavam surge del deseo y del apego o, simplemente, surge de raga y dvesa.

Ésa es la cuestión. Raga y dvesa¸ conducen a la acción. Ésa es la conexión entre rajas como constituyente y el deseo. Deseo en ambos sentidos, de obtener y de evitar. Esos deseos conducen a la acción. En ausencia completa de deseo, no hay acción.

Así, el deseo conduce a la acción, y la acción es la presencia de rajas como un constituyente de la naturaleza. tan nibadhnati esa guna también te obliga, te ata al mundo. ¿Cómo? karma-sangena dehinam, ata a la persona encarnada por el apego a la acción. Cuando sientes raga y dvesa, la compulsión por ir detrás de lo que quieres y la compulsión por evitar lo que no quieres, significa que estás en gran medida comprometido a correr hacia un lado o hacia otro.

Imagina que estás impedido para correr. Serías muy infeliz. Tú quieres la libertad de ir detrás de lo que deseas, quieres la libertad de escapar de aquello que no quieres, y si no tienes esa capacidad de correr, en un sentido u otro, no serás feliz. Tú quieres esa capacidad de actuar. Eso es karma-sanga. Cuando tienes la capacidad de actuar, estás OK, cuando eres privado de esa capacidad de actuar, sufres.

En psicología se habla mucho de que necesitamos sentir que tenemos el control de nuestras vidas y si no sentimos que tenemos ese control, estamos sujetos a dificultades emocionales. La idea de sentir esa sensación de control sobre tu vida, aquí se llama karma-sanga, apego a la acción, y es una fuente de sufrimiento. Porque tú controlas tu vida parcialmente, sólo parcialmente.

¿Tienes algún control sobre un posible cáncer? Tienes control sobre tu dieta y sobre tu estilo de vida, pero no sobre las células de tu cuerpo, que en un determinado momento pueden mutar. Ésa es la idea.

Tamas, born of ignorance,
tamas tvajñanajam viddhi
deludes all beings.
mohanam sarva-dehinam
Through error, laziness and sleep
pramadalasya-nidrabhis
it binds, O Arjuna
tan nibadhnati bharata (14.8)
Tamas, nacida de la ignorancia,
engaña a todos los seres.
A través del error, la pereza y el sueño
ata, ¡Oh, Arjuna!

Bharata, descendiente del rey Bharata, ¡Oh, Arjuna» tv  pero  tamas viddhi debes entender  tamas¸ que es ajñanajam nacida de la ignorancia. Que es mohanam¸ que engaña, sarva-dehinam¸ a todos los seres. La ignorancia causa confusión y, más que eso, la ignorancia causa sufrimiento.

Y ésta es una enseñanza fundamental de vedanta advaita. La ignorancia es, de hecho, la causa raíz de todo el sufrimiento. ¿Por qué? Si tú conocieras tu verdadera naturaleza como divina, como siendo completamente no afectada por ningún problema alrededor tuyo, por ningún problema de tu cuerpo, por ningún problema de tu mente. Si conocieras tu verdadera naturaleza de esa manera, ¿Qué te haría sufrir?

Si tu perspectiva fuera «yo soy sat-cit-ananda atma, plena, completa, vasta, ilimitada, no nacida, no creada, no cambiante y completamente no tocada por el sufrimiento». Si tuvieras esa perspectiva, serías inmune al sufrimiento. Esa inmunidad al sufrimiento es el resultado del descubrimiento de tu verdadera naturaleza, la así llamada divinidad interna, que es ya una existente verdad. ¿Cierto? No es que tú te conviertas en divino, es que tu verdadera naturaleza ha sido siempre divina, pero ha permanecido no reconocida, porque ha estado cubierta, por así decirlo, por el velo de la ignorancia. Debido a la ignorancia no consigues reconocer tu propia divina naturaleza y, como resultado, sufres.

Ésta es una importante enseñanza del vedanta, que la ignorancia es la causa raíz de todo sufrimiento. Date cuenta de otras tradiciones bíblicas consideran que la causa raíz del sufrimiento es el demonio, el pecado, pero no tiene nada que ver con lo que se enseña aquí.

La causa raíz del sufrimiento es la ignorancia, que es mohanam una aflicción sarva-dehinam para todas las personas encarnadas, con un cuerpo. Y esa ignorancia, tan nibadhnati, en forma de tamas¸ te obliga a una vida de sufrimiento. ¿Cómo? pramada¸ a través del error. Al pensar «yo soy este cuerpo». Eso es pramada; pensar que la tristeza de tu mente te impide el contento y la paz.

Tu divinidad interna – queremos utilizar esa expresión – es completamente no afectada por la tristeza de tu mente. Si tú piensas que la tristeza de tu mente te afecta, estás cometiendo un error. Eso es pramada. Y no sólo pramada te hace sufrir, también nidra, el sueño, tanto en un sentido literal como metafórico, en el sentido de vivir sin pensar, como un autómata, en un estado de ensoñación.

Y una más, alasya, la pereza. Es bastante obvio. Tamas, como un constituyente de la naturaleza, puede conducirte a la pereza de carácter. Y la pereza significa que no realizas nada en la vida, y así sufres por partida doble. Sufres porque no has descubierto tu verdadera naturaleza como sat-cit-ananda atma, y, en segundo lugar, sufres porque eres demasiado perezoso para abandonar tu silla y hacer algo para solucionar los problemas de tu vida.