La invitabilidad del renacimiento (26-30)

Now, as constantly born
atha caiman nitya-jatam
or dying, if you consider it,
nityam va manyase mrtam
even then, O Arjuna, you
tathapi tvam maha-baho
should not mourn.
nainam socitum arhasi (2.26)
Ahora, como constantemente nace
o muere, si consideras esto,
incluso entonces, ¡Oh, Arjuna!, tú
no debes lamentarte.

Ahora, si consideras que está constantemente naciendo y muriendo… parece, ahora, cambiar la perspectiva desde atma para referirse al sukshma sarira.  Señalando que tampoco le ocurre nada al sukshma sarira en el momento de la muerte, por lo que no debe lamentarse.

¿Por qué dice Krishna que no tiene que afligirse por el cuerpo sutil? Porque en el momento de la muerte, el cuerpo sutil se separa del cuerpo físico, viaja y es conducido por las leyes del karma a adquirir un nuevo cuerpo físico.

Desde esa perspectiva tampoco debe afligirse por sus seres queridos. Realmente lo que se ama de una persona es su bondad, su inteligencia, su carácter, etc, todos rasgos que pertenecen al sukshma sarira.

De acuerdo con la doctrina del karma, cada acción debe producir un resultado. Por lo que, en el momento de la muerte, has realizado muchos karmas, muchas acciones, tanto en esta vida como en vidas anteriores, por las cuales no has recibido su resultado. La ley del karma garantiza que el cuerpo sutil no muere, se reencarna en un nuevo cuerpo físico, para recibir esos resultados.

Esos resultados deben fructificar, pero ¿a quién? A aquel que realiza la acción, que está asociado al cuerpo sutil. Tu cuerpo físico no realiza acciones, es un instrumento, no es el agente de la acción. Tampoco lo es la consciencia; la consciencia es inmutable, no hace nada.

Tus decisiones para hacer algo tienen lugar en tu mente, en tu intelecto, son partes del cuerpo sutil. Por lo que la doctrina del karma garantiza la integridad del cuerpo sutil después de la muerte, funciona como un “pegamento kármico” que mantiene al cuerpo sutil unido para poder recibir los resultados de las acciones realizadas.

For the born, death is certain.
jatasya hi dhruvo mrtyur
For the dead, birth is certain.
dhruvam janma mrtasya ca
So, for what is inevitable,
tasmad apariharye ‘rthe
you should not mourn
na tvam socitum arhasi (2.27)
Para el nacido, la muerte es cierta.
Para el muerto, el nacimiento es cierto.
Por lo tanto, de lo que es inevitable,
no debes lamentarte.

La palabra dhruvam literalmente significa estable, inamovible (dhruv  es la Estrella Polar, la única que permanece sin moverse en el firmamento), pero aquí viene a significar que es cierto. En este sentido, y parafraseando los dos primeros versos, la muerte es cierta para cualquiera que haya nacido, y el nacimiento es cierto para cualquiera que haya muerto, de acuerdo con la doctrina del Karma, que asegura la integridad del sukshma sarira por lo que no debes lamentarte.

At first, beings are unmanifest,
avyaktadini harata
then they become manifest, O Arjuna.
Vyakta-madhyani harata
Finally, they become unmanifest.
Avyakta-nidhanany eva
What the sorrow is in this?
Tatra ka paridevana (2.28)
Al principio, los seres son no manifestados,
luego se manifiestan, ¡Oh, Arjuna!
Finalmente se vuelven no manifestados.
¿Qué tristeza hay en esto?

Bhutani, los seres vivos, con el significado de los cuerpos físicos, sthula sarira, a los que da vida el cuerpo sutil, sukshma sarira.  Un cuerpo físico sin sukshma sarira es un cadáver, y un cuerpo sutil sin un cuerpo físico es no manifestado, no es un ser vivo.

Así, el cuerpo sutil, antes de conseguir un nuevo cuerpo físico es no manifestado. Desde el punto de vista hindú, en el momento de la concepción el sukshma sarira se asocia a un cuerpo físico y se hace manifiesto.

Finalmente, todos esos seres vivos son no manifiestos otra vez, una vez que el cuerpo físico muere. Y así señala Sri Krishna ¿qué tristeza hay en ello? Es el ciclo de la vida.

Desde el punto de vista hindú, todo es cíclico, el universo mismo es cíclico, con periodos de manifestación y disolución. De la misma manera cada sukshma sarira atraviesa periodos de estar asociado a un cuerpo físico y periodos de no estar asociado  a un cuerpo físico.

Someone sees it as a wonder,
ascaryavat pasyati kascid enam
another speaks of it as wonder,
ascaryvad vadati tathaiva canyah
and another hears of it as a wonder.
ascaryavac cainam anyah srnoti
Yet, even hearing, no one knows it
srutvapy enam veda na caiva kascit.(2.29)
Algunos lo ven como una maravilla,
Otros hablan de ello como una maravilla,
Y otros lo oyen como una maravilla.
Aunque, incluso después de oírlo, nadie lo conoce.

Define este conocimiento como ascaryavat,  una maravilla, algo asombroso, en el sentido de que ser muy raras, de que pocas personas lo conocen.

Es asombroso que alguien pueda conocer esta verdad y fueron los rishis  quienes por primera vez la descubrieron. Son llamados mantra drashtaraha los que ven los mantras, los que pudieron ver lo que otros no pueden, los que pudieron descubrir lo que otros  no descubrieron.

 Y se produce una bonita sucesión. En la primera línea se refiere a los que pueden ver lo que otros no pueden, en referencia a los rishis;  en la segunda línea los que hablan de ello, refiriéndose a los maestros que enseñan con la palabra lo que los antiguos rishis descubrieron; la tercera línea, los que lo oyen, en referencia a los estudiantes.

Y, lo que es asombroso, una maravilla, que incluso después de oírlo no lo comprendan, no lo conozcan, porque para que estas enseñanzas sean capaces de impartir conocimiento, el estudiante tiene que estar preparado o cualificado, ser un adhikari.

This eternal, imperishable embodied being
dehi nityam avadhyo ‘yam
dwells in all bodies, O Arjuna.
Dehe sarvasya hutani
So, for all creatures,
tasmat hutani hutani
you should not mourn
na tvam socitum arhasi. (2.30)
Este eterno, imperecedero ser encarnado
habita en todos los cuerpos, ¡Oh, Arjuna!
Así, por todas las criaturas,
no debes lamentarte

Con este verso concluye la exposición que Sri Krishna comenzó en el verso 11, diciéndole a Arjuna que por todas las razones expuestas no debe lamentarse, porque nada le ocurre a atma, en el momento de la muerte, ni tampoco al sukshma sarira,  que viaja en busca de otro cuerpo.

Aquí el dehi el morador del cuerpo, puede referirte a atma o al sukshma sarira aunque por el adjetivo que le sigue nityam, eterno, no nacido, no creado, inmutable, y avadhyo indestructible, que habita en todos los cuerpos, la mejor interpretación es que se refiere a atma.