It was never born, nor will it die,
na jayate mriyate va kadacin
nor will it ever cease to be.
nayam bhutva bhavita va na bhuyah
Unborn, eternal, everlasting and timeless,
ajo nityah sasvato ‘yam purano
it doesn’t die when the body is killed.
na hanyate hanyamane sarire.(2.20)
Nunca nació, ni nunca morirá,
ni nunca cesará de ser.
No nacido, eterno, imperecedero y atemporal,
no muere cuando el cuerpo es matado.
Volvemos a versos de once sílabas. Continúa describiendo a atma, el ser que habita dentro, como no nacido. Tu cuerpo físico tiene fecha de nacimiento, es tu cumpleaños. Tu sukshma sarira se asocia a tu cuerpo físico en el momento de su nacimiento, pero atma continúa existiendo como omnipresente consciencia.
La consciencia hace posible la actividad de tu cuerpo y tu mente. Hay una hermosa metáfora que viene en un texto llamado Panchadasi de Swami Vidyaranya, en donde se dice que la consciencia es como la lámpara en el escenario de un teatro, de aquellos tiempos. La presencia de la lámpara hace que todos los actores sean capaces de representar su papel en la obra, pero la lámpara, por sí misma, no hace nada.
Atma es no nacida y, por lo tanto, eterna, imperecedera y atemporal. Lo que existe en el mundo funciona de acuerdo con el tiempo, está sujeto a cambio, pero la consciencia no es algo que esté en el mundo sujeto al tiempo y al cambio. Es transcendente, más allá del tiempo, atemporal.
Knowing that imperishable, eternal,
vedavinasinam nityam
uncreated, immutable essence,
ya enam ajam avyayam
O Arjuna, how can one
katham sa purusah partha
kill anyone? Who can he kill?
kam ghatayati hanti kam (2.21)
Conociendo esta imperecedera, eterna
no creada, esencia inmutable,
¡Oh, Arjuna! ¿Cómo puede
matar a alguien? ¿Quién la puede matar?
Continúa hablando del morador, el dehim o saririn, que habita en el cuerpo como atma, la consciencia, que es imperecedera, indestructible, no creada, inmutable, y no envuelta en actividades mundanas, trascendiendo las actividades mundanas.
Si se entiende esto, cómo se va a pensar que puede matar a alguien o puede ser matada.
Está señalando la misma cuestión una y otra vez. Que nuestro verdadero ser sat-cit-ananda atma no es parte de esta realidad mundana. Atma es la realidad transcendente, más real que cualquier otra cosa en el mundo.
Just as one removes old clothes
vasamsi jirnani yatha vihaya
and dresses in new clothes,
navani grhnati naro ‘parani
so too, casting off old bodies,
tatha sarirani vihaya jirnany
the embodied takes new bodies.
anyani samyati navani dehi (2.22)
“Igual que uno se deshace de las viejas rojas
y viste unas nuevas,
así también, desechando viejos cuerpos,
el encarnado toma nuevos cuerpos.
Y llegamos al famoso verso citado con frecuencia en que Sri Krishna describe cómo igual que uno se deshace de la ropa vieja y se pone una nueva, de la misma manera se desechan los cuerpos viejos – en plural porque se refiere a un número infinito de vidas anteriores- y se encarnan en nuevos cuerpos.
El dehin el morador o consciencia que habita dentro de los cuerpos viejos, es la misma que habita en los cuerpos nuevos. Al morir, el cuerpo físico es incinerado, y el cuerpo sutil, sukshma sarira, viaja, de acuerdo con las leyes del karma y adquiere un nuevo cuerpo. El contexto de todo esto es que Sri Krishna se lo está diciendo a Arjuna para ayudarle a lidiar con la muerte de sus seres queridos. Haciéndole ver que la muerte no es un final sino una transición de una vida a la siguiente.
Weapons cannot pierce it,
nainam chindanti sastrani
fire cannot burn it,
nainam dahati pavakah
water cannot wet it,
na cainam kledayanty apo
nor can wind wither it.
na sosayati marutah (2.23)
Las armas no pueden cortarla
el fuego no puede quemarla
el agua no puede mojarla
el viento no puede secarla.
Sri Krishna continúa animando a Arjuna a luchar, haciéndole entender que aunque muchos morirán en el campo de batalla, nada le ocurre a atma, que es sat no nacida, no creada, inmutable realidad; que es cit consciencia y es ananda, plena y completa.
Tenemos, en este verso, representados a cuatro de los cinco elementos primordiales, tierra, fuego, agua, aire, representando que nada de ello puede afectar a atma.
La cuestión aquí es que atma es una clase diferente de realidad. Es una cuestión por la que el vedanta advaita es famoso, especialmente debido a a las enseñanzas de Shankara, al mostrar que atma no comparte el mismo nivel de realidad que el universo material.
Atma es más real que el mundo. El mundo va y viene, está constantemente cambiando, se creó hace unos catorce billones de años y finalmente dejará de existir. Atma es más real que el mundo, es no nacida, no creada, inmutable y eterna. Y cualquier cosa que es más real no puede ser afectada por algo menos real.
Igual que la bomba que explota en la película del cine no te afecta, porque eres más real que el cine; o el elefante que te atrapa en el sueño no puede herirte, porque eres más real que tu sueño. Atma es más real que el mundo de elementos y no puede ser afectada o herida de ninguna manera.
It can not pierced, burnt,
acchedyo ‘yam adahyo ‘yam
wet, or withered.
akledyo ‘sosya eva ca
It is eternal, all-pervasive, unchanging,
nityah sarva-gatah sthanur
inmovable and everlasting.
acalo ‘yam sanatanah (2.24)
No se puede cortar, quemar,
mojar o secar.
Es eterna, omnipresente, inmutable
inamovible y perpetua.
La primera parte del verso parafrasea lo comentado en el verso anterior. Y la segunda parte define la naturaleza de atma como eterna, en el sentido de que no nace, no cambia; omnipresente, manifestada en todos los seres sintientes; estable, inmutable, no sujeta a cambios; inamovible, sin cambios y perpetua, más allá del tiempo, más real que el tiempo.
Esta definición de atma resuena también en otras escrituras fundacionales, lo que nos puede conducir a pensar que es una cuestión de fe, de creencia.
Si bien la parte inicial de los Vedas, karma kanda, tiene que ver también con todos los rituales y creencias, las enseñanzas del vedanta advaita y las enseñanzas del Bhagavad Gita se basan en el jñana kanda, la parte de los Vedas que tiene que ver con el conocimiento, cuyo término técnico son las Upanishads.
Atma no es algo que tienes que creer. Es tu verdadera naturaleza. Y aunque intuitivamente sabes que eres un ser consciente, esa consciencia es parcialmente desconocida. Tienes que descubrir tu verdadera naturaleza como no nacida, no creada, inmutable y eterna.
¿Cómo haces ese descubrimiento? En parte con la ayuda de estas enseñanzas, y también a través de tu propia experiencia. Tienes que descubrir que lo que es nacido y cambiante es tu cuerpo y tu mente que están presentes en tu experiencia, en tu consciencia, y si bien estos cambian, la consciencia no lo hace.
La inmutable luz de la consciencia por la cual tú conoces la cambiante condición de tu cuerpo y tu mente tienes que descubrirla a través de shruti, las escrituras, yukti, el razonamiento y anubhava la experiencia. Los tres pilares del vedanta advaita.
It is unmanifest, inconceivable
avaykto ‘yam acintyo ‘yam
and immutable.
avikaryo ‘yam ucyate
So, having known this,
tasmad evam viditvainam
you should not mourn.
nanusocitum arhasi (2.25)
Es no manifiesta, inconcebible
e inmutable.
Así, habiendo conocido esto,
no debes lamentarte.
Continúa en la misma línea utilizando el pronombre ayam ésta, para referirse a atma como no manifiesta, no visible en el mundo, porque no es una cosa física. También utiliza el calificativo acintyo, que literalmente significa impensable, aunque el comentarista, Madhusudana Sharaswati, lo traduce como que no puede ser inferida. No puede ser inferida porque para hacer una inferencia (veo humo en la montaña e infiero que hay un fuego), tienes que percibir algo primero. Atma no es perceptible y por lo tanto no puede ser inferida.
También no cambiante, inmutable. Cualquier cosa que cambia está sujeta a la decadencia y destrucción. Atma es inmutable y por lo tanto no sujeta a decadencia y destrucción.
Y llega a la gran conclusión, Sri Krishna finaliza dirigiéndose a Arjuna diciéndole que habiendo conocido lo que atma es, no debe lamentarse. Destacar que utiliza el verbo viditvam¸ conocer, entender, porque, como hemos señalado antes, no es una cuestión de fe, sino de comprensión.