Overcome by weakness
karpanya-dosopahata-svabhavah
and confused about dharma, I ask you
prcchami tvam dharma-sammudha-cetah
what is best? Tell me clearly.
yac chreyah syan niscitam bruhi tan me
I am your student. Teach me, I beg you.
sisyas te ‘ham sadhi mam tvam prapannam (2.7)
Superado por la debilidad
y confundido sobre el dharma, te pregunto
¿qué es lo mejor? Dímelo claramente
yo soy tu discípulo. Enséñame, te lo ruego.
Arjuna finalmente reconoce que su mente está confusa sobre el dharma, que se encuentra superado por la tristeza y busca la guía de Sri Krishna diciendo “yo soy tu discípulo, enséñame”.
Es uno de lo versos más hermosos del Bhagavad Gita porque transmite este sentimiento tan fuerte de Arjuna admitiendo su confusión, su impotencia y reconociendo que es completamente dependiente de la guía de Sri Krishna, como su gurú¸ su maestro.
Reconocer que las enseñanzas y el gurú son algo de enorme valor, es lo que crea en tu mente la actitud apropiada. Buscamos lo que consideramos de gran valor, como el valor de estas enseñanzas, lo que nos lleva a buscarlas, guiados por un apropiado gurú. Ésa es la importancia de la actitud.
I don’t know what can remove
na hi prapasyami mamapanudyad
the sorrow that withers me,
yac chokam ucchosanam indriyanam
even gaining unrivalled wealth,
avapya bhumav asapatnam rddham
kingship, or ruling the gods.
rajyam suranam api cadhipatyam (2.8)
No sé qué puede eliminar
la tristeza que me debilita,
aunque obtenga una riqueza inigualable,
un reino o gobernando a los dioses.
Arjuna con un sentido de pena anticipatoria reconoce que esa tristeza, que le está arrastrando a una profunda depresión, no finalizará ni con todas las riquezas de este mundo u otros mundos superiores.
No encuentra una solución a su problema. Y aquí se produce algo crucial, que se llama conversión intelectual, y es que Arjuna reconoce que no hay una solución, en este mundo, al problema de la tristeza. La tristeza es inevitable en la vida, es una emoción humana normal. La tristeza no es el problema, sino el sufrimiento, tu respuesta a esa emoción. El “¿por qué a mí?”. Por eso, lo que se requiere es un cambio de dirección.
Este reconocimiento puede traer una conversión intelectual, donde reconoces la futilidad de tratar de encontrar una solución terrenal al problema de la tristeza y empiezas a buscar una solución espiritual. Vemos que esa conversión intelectual se ha producido en Arjuna y que ahora está preparado para la enseñanza espiritual de Sri Krishna.