One whose actions
yasya sarve samarambhah
are free from wilful desire,
kama-sankalpa-varjitah
being destroyed by the fire of wisdom,
jñanagni-dagdha-karmanam
the wise call him a pandit.
tam ahuh panditam budhah (4.19)
Uno cuyas acciones
están libres del salvaje deseo,
siendo destruidas por el fuego de la sabiduría,
El sabio lo llama un pandit.
Aquel para quien todas las acciones son kama-sankalpa-varjitah, están libres de kama, deseo y sankalpa, en el sentido de lo que urge, la urgencia en cumplir el deseo. Estamos hablando de raga y dvesa, la compulsión de ir detrás de lo que quieres y de evitar lo que no quieres. Pero, la persona Iluminada está comprometida en acciones, aunque no dirigida por esas compulsiones.
Dijimos antes que el primer paso hacia la iluminación es reconocer que ninguna actividad mundana puede traerte un contento perfecto y una paz ininterrumpida. En segundo lugar, reconocer que la fuente de ese contento y paz ininterrumpidos está dentro de ti. Ése es el primer paso en el viaje espiritual. Con este reconocimiento las acciones estarán libre de kama deseo, y sankalpa¸ la urgencia en cumplir esos deseos.
Pero, lo que es más, para esa persona iluminada sus karmas, sus acciones serán quemadas en el fuego de la sabiduría. Refiriéndose a sus acciones en el sentido de ser el agente de la acción. Inicialmente todos comenzamos identificándonos con el cuerpo, la mente y los sentidos, en el sentido de “éste soy yo”, “yo realizo la acción”. Pero esta identificación puede ser figuradamente quemada por el fuego del conocimiento.
Nunca más volverás a identificarte con el cuerpo, la mente y los sentidos. En vez de eso conocerás vívida y claramente que tú eres el observador consciente de las actividades realizadas por tu cuerpo, mente y sentidos; y, como el observador consciente, el saksi, conocerás que esas acciones tienen lugar en tu presencia, sin afectarte de ninguna manera en absoluto. Reconocerás la transcendente naturaleza de tu propia consciencia.
Unattached to the fruits of action,
tyaktva karma-phalasangam
always content, free from dependence,
nitya-trpto nirasrayah
even while engaged in action
karmany abhipravrtto ‘pi
he does no action whatsoever.
naiva kiñcit karoti sah (4.20)
No apegado a los frutos de la acción,
siempre contento, libre de dependencia,
incluso cuando está comprometido en la acción
no realiza la acción en absoluto.
Liberándose de karma-phala asangam del apego a los frutos de la acción. Ya hemos comentado que el apego es dependencia emocional, lo que significa que nuestro contento depende de conseguir lo que queremos y de evitar lo que no queremos. ¿Es eso realista? No parece.
Así, sin ese apego a los resultados de las acciones, libre de la dependencia emocional, y por lo tanto nitya-trpto¸ eternamente completo y contento. Uno que depende de cosas externas para su contento, esta dependencia puede robarle su contento. Pero uno que no tiene dependencia de las situaciones externas, su contento nunca puede ser robado Esa persona es nitya-trpto, eternamente contento.
Y lo que es más importante, aunque esté comprometido en acciones. Porque el contento no depende de no realizar acciones. Lo que Sri Krishna está diciendo aquí, es que esa persona, incluso realizando acciones, está eternamente contenta. Porque el contento no viene de retirarse de la acción, sino de la ausencia de raga y dvesa.
Habiendo quemado el velo de la ignorancia, descubriendo tu verdadera naturaleza como absolutamente plena y completa; completamente no afectada por los problemas mundanos. Eso es lo que te hace eternamente contento. Incluso mientras se están realizando esas actividades, pues la persona iluminada, na karoti kincit no hace nada en absoluto, al identificarse a sí misma como pura consciencia, saksi, el observador consciente de todas las actividades.
Free from craving, self-controlled,
nirasir yata-cittatma
free from all clinging,
tyakta-sarva-parigrahah
acting merely to sustain the body,
sariram kevalam karma
he incurs no sin.
kurvan napnoti kilbisam (4.21)
Libre del anhelo, auto controlado,
libre de todo apego,
actuando simplemente para mantener el cuerpo,
no incurre en pecado.
En este verso Sri Krishna describe la naturaleza de la persona iluminada, que actúa libre de deseo, de anhelo; con la mente consciente yata¸ controlada. Y es una clara referencia al problema de raga y dvesa, que es una compulsión que puede arrastrarte por todas partes. Aquí está hablando de lo opuesto yata-cittatma uno cuya mente consciente está controlada, no sujeta a compulsiones, y ha superado toda necesidad de aferrarse a las cosas o personas. Uno que puede dejar ir, sin esfuerzo, cuando es necesario.
Y esa persona, mientras está comprometido en acciones que son sariram kevalam con el propósito de mantener el cuerpo. Porque la persona iluminada, al no estar motivada por raga y dvesa, ¿cuál es su motivación para actuar? Una motivación natural, de cuidar el cuerpo, alimentarlo, hacerlo descansar. Este cuerpo es el producto de tu pradabdha karma, el karma con el que has nacido y, por lo tanto, cuidar el cuerpo es un cuestión de karma. Así, de esta manera, una persona iluminada, es aquella que vive la vida para satisfacer el karma con el que ha nacido.
Pero los karmas con los que has nacido no están limitados sólo a tener cuidado de tu cuerpo, los karmas con los que hemos nacido son muy complejos y pueden fructificar en muchas maneras, entre ellas, una manera en que los pasados karmas fructifican es en actividades como ayudar a otros.
Todos hemos sido bendecidos con la ayuda de nuestros padres, nuestros maestros; hemos sido el recipiente de las bendiciones de otras personas que nos han ayudado, cuidado, amado, por lo que, el karma con el que nacemos, el prarabdha karma, va a fructificar cuando ayudamos a otros, cuando cuidamos de otros, cuando servimos a otros. Esta particular comprensión se usa para explicar por qué las personas iluminadas están generalmente comprometidas en ayudar a otros.
Sariram kevalam karma kurvan; actuando para cuidar el cuerpo, pero más genéricamente realizando actividades naturales, como puede ser comer cuando hay hambre, o dormir cuando hay sueño, enseñar cuando son preguntados, na apnoti kilbisam¸ no incurren en pecado, porque esas actividades no están dirigidas por raga y dvesa, y, por lo tanto, no hay posibilidad de que la persona iluminada cometa un acto de adharma, un acto de pecado.
Content with whatever comes,
yadrccha-labha-santusto
beyond opposites, free from envy,
dvandvatito vimatsarah
equal towards success and failure,
samah siddhav asiddhau ca
even while acting, he is not bound.
krtvapi na nibadhyate (4.22)
Contento con lo que tiene,
más allá de los opuestos, libre de envida,
igual en el éxito y el fracaso,
incluso actuando, no está obligado.
El contexto continúa siendo la naturaleza de la persona iluminada. Esto es descrito en muchos lugares por Sri Krishna, como una especie de indicación para ver la naturaleza de una persona iluminada y que todos conozcamos la dirección hacia la que debemos ir para conseguir esa paz interior y contento.
La persona iluminada aquí es descrita como santusto completamente contenta, completamente plena por cualquier cosa que llegue, sin necesidad de ir detrás de lo que quieres, sin necesidad de escapar de lo que no quieres. Cualquier cosa que venga estará bien.
Hay una bonita metáfora que se utiliza en muchas escrituras y comentarios, en la que una persona iluminada se compara con una pitón, que para salir a cazar se mantiene enrollada en un lugar sombrío y espera que la presa pase cerca para salir a cazarla. Por lo que, la pitón está satisfecha con cualquier presa que pase por su camino, y si no pasa ninguna se mantiene enrollada en su sitio sombrío sin salir a cazar fuera. Por eso, la metáfora de la pitón es utilizada para describir a alguien que está libre de la compulsividad de raga y dvesa.
La persona iluminada está también dvandva atito¸más allá de las cualidades, como calor, frio, que representan lo que me gusta y no me gusta. En ausencia de esas cualidades, alcanza una perfecta ecuanimidad, lo que significa que está perfectamente contento con la situación exactamente como es.
También la persona iluminada es samah siddhav asiddhau ca igual en el éxito y en el fracaso. Si la persona iluminada está realizando cualquier actividad siguiendo el dharma, si la actividad tiene éxito o no lo tiene, por razones que están más allá de su control, cualquiera que sea su resultado, la persona iluminada permanece contenta, porque no siente apego, no tiene esa dependencia emocional, y aunque esté comprometida en la acción, na nibadhvate no está dirigida por esa acción.
Cuando estamos dirigidos por raga y dvesa hay una gran dependencia emocional en conseguir lo que quieres y evitar lo que no quieres. Estás obligado a una vida de sufrimiento por estar continuamente yendo detrás de lo que quieres y una vida de sufrimiento escapando indefinidamente de lo que no quieres. Todo eso es la esclavitud del karma. La persona iluminada está completamente libre de raga y dvesa, no está obligada a esa vida de sufrimiento provocada por el karma.
For one who is unattached, free,
gata-sangasya muktasya
established in wisdom,
jñanavasthita-cetasah
who acts as a form of worship, his karma
yajñayacaratah karma
is completely destroyed.
samagram praviliyate. (4.23)
Para uno que no está apegado, libre,
establecido en la sabiduría,
que actúa como una forma de adoración, su karma
es completamente destruido.
Dijimos que la persona iluminada no está dirigida por raga y dvesa. Antes de iluminarse estaba dirigida, no a conseguir logros mundanos, sino a seguir un camino de crecimiento espiritual, lo que todavía es un deseo, un deseo de crecimiento espiritual que es un deseo único y llega a su fin cuando alcanzas la iluminación.
Y en ese camino de crecimiento espiritual, la persona se compromete en una serie de prácticas espirituales, como el estudio del Bhagavad Gita, variadas formas de plegarias y oración, puja, meditación, karma yoga, diferentes clases de sadhanas.
La pregunta es si después de alcanzar la iluminación sigue realizando esas prácticas. ¿Por qué no? Aunque hay un gran cambio: antes de la iluminación estas prácticas espirituales estaban conducidas por el deseo de alcanzar la iluminación; después de alcanzar la iluminación, la persona continúa realizando la misma clase de sadhana, pero ya nunca más dirigida por el deseo.
Así, este verso habla de la persona iluminada que está libre del apego, de la dependencia emocional, libre de ser dirigida por raga y dvesa. Esa persona iluminada que es mukta¸ liberada, iluminada, libre del sufrimiento, y cuya mente está establecida en la sabiduría, apreciando que la verdadera fuente de contento y paz está dentro de sí. Esa sabiduría está siempre presente y afecta todo su pensamiento y su comportamiento. Así, la persona iluminada está comprometida en acciones dirigidas por el dharma; cualquier acción que la persona iluminada realiza, ya sea cumplir con alguna responsabilidad o realizar alguna clase de práctica espiritual, realiza esos actos yajñaya con el fin de adoración.
Y esto introduce un tema muy importante: los actos de una persona iluminada se llevan a cabo con una actitud de adoración; actúa con un sentido de plenitud interna y contento, conociendo que Ishvara está presente en todos nosotros, como esa divinidad interna, sat-cit-ananda atma, como nuestro verdadero ser. Y esa plenitud se expresa a sí misma en todas las acciones que realiza. Y una manera de expresarse a sí misma es actuando con ese sentido de adoración.
Para esa persona iluminada, cuyos actos son una forma de adoración, las acciones, karma se desvanecen completamente. Karma aquí sugiere la esclavitud de los actos que son realizados bajo la compulsión de raga y dvesa¸ que, en el caso de la persona iluminada, desaparece.