¿Pueden las enseñanzas no duales del vedanta advaita realmente conducir a moksha, la liberación, si no abrazas todas las creencias hindúes y las prácticas que tradicionalmente las acompañan?
Ayan, 23 años, de Bengala oeste, escribe: «Aunque tengo un gran respeto por el vedanta advaita, no tengo respeto por los rituales, los mandamientos de las escrituras, el sistema de castas o las ideologías de grupos religiosos motivados políticamente. No realizo puja, ni oraciones o mantra japa, y, francamente hablando, no tengo fe en las deidades mitológicas, avatares, sabios o profetas de ninguna religión. No creo que las palabras de Dios sean reveladas en escrituras como el Bhagavad Gita, los Vedas, los Puranas, la Biblia o el Corán. Así, mi pregunta es, ¿Puedo yo, un no creyente y como un amante de la razón, practicar vedanta advaita y obtener moksha en esta vida sin aceptar todas esas creencias?»
Las enseñanzas no duales del vedanta advaita están rigurosamente apoyadas por la razón y por la experiencia personal. Así, se dice que están basadas en las escrituras, el razonamiento y la experiencia; en shruti, yukti y anubhava.
Este triple fundamento ha sido abrazado por cada maestro de vedanta advaita, incluyendo al más grande todos, Adi Shankara. Hace más de 1.200 años, el mismo Shankara escribió, «Si miles de declaraciones de las escrituras fueran a declarar que el fuego es frío, las rechazaría todas.»
El principio hindú de adhikari bhedha reconoce y acomoda la diversidad de los aspirantes espirituales y religiosos.
Así, los Vedas prescriben diferentes doctrinas y prácticas para diferentes clases de personas. Por ejemplo, para aquellos que quieren ir al cielo, los Vedas prescriben elaborados rituales que pueden producir punya o mérito religioso necesario para alcanzar los reinos celestiales.
Esos rituales se encuentran en la primera sección de los Vedas, conocida como karma kanda. Para aquellos que no están inclinados a realizar tales rituales, los Vedas prescriben prácticas de meditación especiales que se encuentran en la segunda sección de los Vedas, la upasana kanda. Y, para aquellos que buscan moksha, la liberación, la libertad del sufrimiento, los Vedas prescriben un profundo método de auto indagación y crecimiento espiritual que se encuentra en la sección final de los Vedas, el jnana kanda, también conocida como los Upanishads.
Cada una de las tres secciones de los Vedas está dirigida a servir a las necesidades religiosas y espirituales de diferentes clases de personas. Así, no hay problema si ignoras los rituales y las meditaciones encontradas en las dos primeras secciones de los Vedas, y en su lugar, te centras exclusivamente en las enseñanzas espirituales encontradas en las Upanishads y otras escrituras relacionadas. De conformidad con el principio de adhikari bhedha¸ tú puedes rezar a Dios en cualquier forma o puedes rezar a Dios sin ninguna forma en particular.
Puedes rezar a una forma sin forma, por decirlo así. En vedanta advaita, Ishvara es le nombre de Dios sin forma. Ishvara es el todopoderoso, supremo, inteligente ser que es la fuente última de todo lo que existe. Tengan los Vedas verdaderamente un origen divino o no es una materia de gran importancia para los eruditos religiosos. Pero ¿es igualmente importante para los buscadores espirituales? Para los seguidores del vedanta advaita, el verdadero valor de una escritura depende enteramente de sus contenidos, de su capacidad para conducirte hacia moksha.
Esa capacidad no depende del origen, la edad o la autoría de una escritura. Sabemos, por el testimonio de tantos santos y sabios, que las enseñanzas encontradas en los Upanishads, el Bhagavad Gita y otras escrituras son poderosas y efectiva, sin tener en cuenta de dónde proceden. Moksha no depende de alguna clase de creencia o fe porque moksha es una cuestión de conocimiento. Adi Shankara dijo muy valientemente: jñanam eva mokshah, moksha se obtiene a través del conocimiento sólo. Por el conocimiento, significa el descubrimiento personal de tu verdadera naturaleza interna, atma, que es pura consciencia, no nacida, no creada, ilimitada, vasta y completamente no afectada por el sufrimiento.
Las enseñanzas del vedanta pueden eliminar el así llamado velo de ignorancia que cubre tu verdadera naturaleza divina, conduciéndote a la autorrealizaciñon, moksha, la liberación, la iluminación.
Swami Tadatmananda (Arsha Bodha Center) es un maestro, de formación tradicional, de vedanta advaita, meditación y sánscrito.
