Neurociencia vs. Advaita
La neurociencia ha dado pasos de gigantes para explicar cómo la intrincada red de neuronas en nuestro cerebro nos dota de visión, habla, memoria e incluso emociones. Algunos investigadores creen que el origen de la propia consciencia, finalmente, será trazado hasta las neuronas.
Pero según el vedanta advaita, la consciencia no puede ser producida por el cerebro, ni puede ser estudiada por la ciencia convencional.
00:00 La búsqueda de la neurociencia.
06:21 La fuente neuronal de la consciencia.
12:52 La realidad independiente de la consciencia.
23:47 El difícil problema de la consciencia.
La neurociencia ha dado grandes pasos en la comprensión del cerebro y sus 100 millones de neuronas. Regiones particulares del cerebro involucradas en la visión, el habla, la memoria, el equilibro y demás están siendo metódicamente exploradas y trazadas en gran detalle. El tejido del cerebro se estudia microscópicamente para ver cómo las neuronas están interconectadas las unas con las otras.
Las señales eléctricas que las neuronas utilizan para comunicarse son medidas, ya directamente, sondeando el cerebro, o, indirectamente, utilizando instrumentos EEG y la estimulación magnética. Más recientemente la resonancia magnética funcional MRI y los escáneres PET están siendo utilizados para crear imágenes de alta definición de la actividad neuronal de todo el cerebro.
En el futuro, nuevas tecnologías podrían hacer posible medir la actividad neuronal de tu cerebro con precisión con la que tus más profundos pensamientos y sentimientos podrían ser decodificados.
¿Localizará la investigación científica alguna vez una particular red de neuronas en el cerebro que sean responsables de la propia consciencia?
Hace décadas, algunos investigadores consideraron esta idea, pero estudios posteriores han descartado completamente la idea de que la consciencia surja de una simple, localizada fuente en el cerebro. Todas las teorías actuales sugieren que la fuente de la consciencia está descentralizada o distribuida.
Bernard Bars describe el origen de la consciencia en el cerebro a través de la Teoría del Espacio Global de Trabajo. Por espacio global de trabajo entiende una red descentralizada de neuronas y funciones como una pantalla; una pantalla en la que varias imágenes e ideas son proyectadas. Según Bars, la consciencia emerge de la interacción de las neuronas en este espacio global de trabajo.
Francis Crick recibió un Premio Nobel por descubrir la estructura del ADN. Después en su carrera, colaboró con un investigador que considera que la consciencia es una propiedad fundamental de una red neuronal compleja. Juntos, teorizaron que, en una parte del cerebro conocida como claustrum, las neuronas se sincronizan unas con las otras, y su actividad sincronizada hace surgir la consciencia.
Giulio Tononi desarrolló un modelo matemático de consciencia llamado Teoría de la Información Integrada. Sostiene que la consciencia no es más que información altamente integrada. Según Tononi, la enorme integración de información en el poderoso córtex cerebral del cerebro hace surgir la consciencia.
Según la Teoría del Esquema de Atención de Michael Gaziano, cuando las interacciones de las neuronas por todo el cerebro son filtradas por la facultad de la atención, se crea un modelo o representación simplificado.Para Gaziano, esta representación o esquema es responsable de la consciencia.
Finalmente, Robert Penrose es un Nobel laureado en física que cree que la consciencia no puede ser explicada a través de leyes ordinarias físicas y matemáticas. Así, postula la existencia de la gravedad cuántica, y concluye que la consciencia es el resultado de efectos cuánticos que se piensa que ocurren en los microtúbulos encontrados dentro de las células.
Estas teorías son muy especulativas y extremadamente difíciles de verificar. Tales teorías se llaman materialistas o fisicalistas. Son fisicalistas porque sólo aceptan la existencia de la materia y la energía, pero rechazan la existencia de cualquier clase de realidad no material, no física.
Pero en vedanta advaita, la consciencia es una realidad fundamental no material, no física.
“El difícil problema de la consciencia” es la expresión acuñada por un filósofo llamado David Chalmers. La utiliza para describir los insuperables obstáculos que impiden a los neurocientíficos observar o estudiar directamente la consciencia.
Al igual que el vedanta advaita, Chalmers diferencia la existencia objetiva de pensamientos y emociones de tu subjetiva, consciente experiencia de ellos. Y propone una alternativa a la visión del mundo fisicalista; la visión que acepta como fundamentales sólo la materia y la energía.
Chalmers dice que la consciencia es otra realidad fundamental que existe, además de la materia y la energía.
Otros filósofos proponen el idealismo o el monismo neutral. Pero ninguna de esas teorías está ampliamente aceptads, ni ofrecen una solución completamente satisfactoria al difícil problema de la consciencia.
