(sutras 56-57)
Gauni tridha guna-bhedad arta-adi-bhedad va (Sutra 56)
Secondary bhati is threefold, based on differences in natural tendencies (gunas) or according to distinction among arta, etc.
Bhakti secundario es triple, basado en las diferencias en las tendencias naturales (gunas) o según la distinción entre arta, etc.
Bhakti secundario es clasificado, además, basándose en las tres gunas: tamas, rajas y sattva. Alternativamente, bhakti secundario puede también ser clasificado basándose en la distinción especificada en el sutra como “arta, etc.”. Esta distinción se refiere a las cuatro distintas categorías de bhakti narradas por Lord Krishna en el Bhagavad Gita, capítulo VII, verso 16.
Basándonos en la primera clasificación de bhakti según las gunas:
- Tamas se caracteriza por la inercia, el letargo y la ignorancia.
- Rajas se caracteriza por la pasión, el deseo, la energía y la actividad.
- Sattva es la ausencia de tamas y rajas. Indica pureza de mente.
La segunda clasificación se basa en la clase de plegarias que el buscador ofrece:
- Arta uno que reza sólo cuando tiene dificultades.
- Artharthi, uno que reza a Dios pidiendo esto y aquello; con un objetivo específico.
- Jijnyasu, uno que busca conocer a Dios.
Esas tres categorías se corresponden en el mismo orden a las indicadas arriba, en la clasificación basada en las gunas. El arta está gobernado por tamas. Rezaría sólo cuando hay profundas dificultades. Podría ser alguien que no ha rezado nunca en su vida, pero se acuerda de Dios cuando tiene un gran problema.
El artharthi ¡hace un contrato con Bhagavan! Le rezará en el altar y pedirá: “¡Dios! Por favor, bendíceme con un hijo y haré una donación de mil dólares después”. Como Pujya Swamiji señalaba, ¡éste toma a Bhagavan como su socio en los negocios! Está persona está conducida por rajas.
El jijnyasu es uno cuya mente está libre de tamas y rajas; quiere las bendiciones de Dios para eliminar su ignorancia.
La cuarta categoría de bhakti, de la que habla Lord Krishna, es la del jñani. Uno que ha descubierto al Señor: uno que ve, piensa y siente a Bhagavan en todas partes. El bhakti de un jñani es, de hecho, lo que Narada describe como mukhya bhakti o bhakti primario.
Es necesario entender algo sobre la descripción de las cuatro clases de buscadores descritos en el Bhagavad Gita. Lord Krishna no está despreciando las plegarias del arta y del artharthi. Al menos, el arta recurre a la oración cuando tiene dificultades en vez de ir al bar a “ahogar sus penas”, y el artharthi, al menos, reconoce a Dios como la fuente de la gracia y las bendiciones.
Ambas son formas de plegaria no muy maduras, pero pueden ser vistas como piedras de paso para cruzar el río de maya. ¡No puedes saltar de una vez un río de 30 pies de ancho! Así, las formas inferiores de oración tienen que ser vistas como piedras de paso o como peldaños de una escalera para alcanzar lo más elevado.
Uttarasmad uttarasmat purva-purva shreyaya bhavati (sutra 57)
Each prior one is better than the successive one.
Cada uno es mejor que el siguiente.
El rango de orden de bhakti va desde la forma más elevada a la más inferior; bhakti primario, seguido de bhakti secundario. Dentro de bhakti secundario, el orden sería sattva, rajas y tamas gunas.
Las formas secundarias de bhakti son fáciles de seguir y también necesarias como pasos iniciales en la escalera para llegar a lo alto. Comenzamos con los pasos más fáciles y luego al siguiente y luego a los más difíciles. Estas enseñanzas son sucesivas y se van construyendo unas en otras.
El jijnyasu, que está dirigido por sattva, comienza a desarrollar una relación personal con Dios. Esta relación está clasificada, más profundamente, en cinco categorías más e identifica al jijnyasu según sus diferentes sentimientos o relaciones con Dios:
- Shanta bhakti: caracterizado por un sentimiento de una relación de forma pacífica.
- Dasya bhakti: se relaciona con Dios como un sirviente devoto, con un sentimiento de gratitud.
- Sakhya: la relación es de amigo; como alguien que está siempre contigo en el viaje de la vida.
- Vatsalya: una relación de ternura como entre una madre y un hijo.
- Madhurya: íntimamente conectado con Dios, como con el amado; como la relación de las gopis con bala Krishna.
Esos son pasos de intimidad creciente, que conducen finalmente a estar completamente no separado de Dios. Echaremos una mirada más cercana a cada una de esas cinco relaciones.
Shanta bhakti es la adoración de uno que tiene algo de sentido de quién es Dios. Conoce que todo es una manifestación de Dios, establecido por los rishis como sarvam kalvidam brahma, que significa “todo esto no es más que Bhagavan”.
Lleva tiempo desarrollar esta visión y este sentimiento de ver todo como Dios; es la visión cuando ves a Bhagavan en cada uno, incluyendo tus padres, tu esposa, tus hijos, e incluso ¡tu coche! ¡no ves nada más que Bhagavan!El shanta bhakta se siente relacionado con Dios todo el tiempo y ésta es la forma de su plegaria.
Como tal, es difícil tener una definición integral de oración, porque ninguna simple forma de adoración define completamente la plegaria. Si uno dice que la plegaria es cantar mantras en sánscrito, ¿No sería cantar salmos en latín lo mismo que una plegaria?
La oración puede ser realizada física, mentalmente o a través de la palabra, estando en samadhi, etc. Una buena definición general de oración podría ser, “cualquier acto en el que uno se relaciona con Dios”; incluye todas las formas convencionales de oración.
Pero la oración de un shanta bhakta permite incluso una más amplia y más general definición. Para un shanta bhakta, orar no es simplemente “un acto”; se relaciona con Dios en cada acto, y en cada momento. Cuando está enseñando a un grupo de estudiantes, el acto de enseñar es Dios; ¡Los estudiantes son Dios!
Este bhakti no es el de uno que va y viene como el de un arta o un artharthi que sus plegarias son transitorias. Para comprender la ininterrumpida relación con Dios de un shanta bhakta, imagina esto: estás paseando por la naturaleza, y súbitamente tienes una extraordinaria sensación de que estás ¡andando a través de Dios! Es ese sentido de conexión que el shanta bhakta disfruta todo el tiempo.
El siguiente paso de intimidad de un bhakta jijnyasu es dasya bhakti, que significa una relación entre un señor y su siervo. Para ponerlo en la perspectiva adecuada, tenemos que reconocer cómo era la relación amo-siervo en tiempos antiguos en la India. Era el deber y la responsabilidad del amo cuidar de todas las necesidades de sus sirvientes y proporcionarles el adecuado confort por medio de la comida y el alojamiento. El sirviente, desde su punto de vista, consideraba a su amo como una persona benevolente que lo trataba de forma compasiva, y por su parte, servía a su señor con un sentido de adoración y gratitud porque su amo cuidaba de él.
Shanta bhakti en comparación con dasya bhakti¸ es vago, en el sentido de que todo es Dios; no hay una intimidad personal o una relación específica. Dasya bhakti, por otro lado, es cuando uno comienza a comprender que la causa de todas las leyes naturales del cosmos es Ishvara; que, literalmente, significa «el que pone las reglas»; Ishvara rige el universo.
Él es por quien los planetas giran alrededor del sol. Es Ishvara el que hace que los electrones, cargados negativamente, giren prácticamente a la velocidad de la luz alrededor del núcleo cargado positivamente en un momento angular preciso y manteniendo un delicado equilibrio. Cada átomo de tu cuerpo se mantiene junto por esas fuerzas nucleares. Es por deseo y orden de Dios que nuestro corazón lata 100.000 veces por día, ¡cada día de nuestra vida! Las leyes de Bhagavan no son caprichosas, no varían ni un milímetro. Los eventos astronómicos pueden ser predichos con miles de años de adelanto o de retraso, de la misma manera.
Incluso la más ligera variación en las constantes físicas, como la velocidad de la luz, puede causar tremendos efectos en el orden universal tal como está. Es Dios quien decide que la gravedad atrae y no repele. Las leyes de la naturaleza son pasmosamente funciones cerebrales inteligentes. Tú eres completamente dependiente de Bhagavan. Incluso el siguiente pensamiento en tu mente es un deseo de Dios.
El deseo de Dios tiene que ser entendido como sus leyes; su orden natural. El deseo de Dios no es como el deseo humano. Vivir de conformidad con su orden natural es seguir el deseo de Dios. Con esta perspectiva uno desarrolla una actitud de un siervo. Uno reconoce que todo el poder, todo el control y toda la autoridad es la del Señor del universo.
Cualquier poder o capacidad que tenemos es lo que Bhagavan nos ha dado. Es como trabajar para una corporación; tú sólo tienes ese poder que te ha sido delegado; no puedes actuar más allá de tu autoridad y más allá de lo que tu jefe te haya empoderado. Dasya bhakti significa reconocer que todo tu poder, incluso andar, hablar, ver, es el poder de Bhagavan.
Sakhya bhakti es el siguiente nivel en términos de una relación más estrecha con Dios. Ésta es una relación de amistad con Dios. Amistad obviamente implica un sentido de un compañero, y alguien con quien pasas el rato. En el contexto de bhakti, Dios es tu amigo significa alguien que está contigo en tu viaje de la vida; en el mismo camino andando contigo y compartiendo tus actividades diarias. ¿Cómo se hace uno amigo de Dios? Cuando comenzamos a ver que Dios está con nosotros todo el tiempo, con nosotros en todas nuestras actividades; es cuando sientes una relación de amistad.
Es irónico, en un sentido, hablar de comenzar a ver a Dios en todas partes, porque Dios está ya ahí ahora y con nosotros en todo momento en cualquier cosa que hagamos. Es nuestro kevan sathi, que significa uno que viaja con nosotros en el camino de la vida.
Hay una reciprocidad entre amigos; una relación de dar y recibir. Él está aquí por ti y tú estás por él. Es fácil de ver cómo él da; pero ¿Qué le damos nosotros? ¿Qué le podemos dar? Lo que le podemos dar es gratitud; ser agradecido al Señor incluso cuando no conseguimos lo que queremos o esperamos. Cuando tienes un dolor de cabeza, agradece que ¡al menos tienes una cabeza! Todas las experiencias de tu vida vienen de Dios.
Igual que en otras relaciones, la relación sakhya puede también cultivarse con tiempo y esfuerzo. Puede comenzar como dasya bhakti y luego con el tiempo, siendo cuidado por el amo, la relación dasya crece en amistad.
El siguiente, en orden de intimidad, entre un devoto y Dios, es la actitud a la que nos referimos como vatsalya bhakti. Ésta es una relación de ternura tipificada como la relación de una madre con su hijo. Es extraño pensar cómo podemos ser un padre y Dios nuestro hijo.
Pero, de hecho, algunos devotos vaishnavitas cuidan de bala Krishna y lo adoran como el Señor, cuidando de él como su niño. Vatsalya es una actitud de ternura hacia uno que amas. Alguien que ha sido tu amigo, que te ha dado tanto, podría con el tiempo, evocar en nosotros ese sentimiento de ternura y cuidado amoroso. Sólo ocurre cuando estás muy cerca de alguien; cuando estás íntimamente conectado, incluso más íntimamente conectado que con tu familia.
Reconoces que, finalmente, Dios te cuida. Él cuida de todo lo que necesitas; con ese sentimiento hay un cambio de perspectiva. Se desarrolla un sentimiento de cuidar de sus necesidades; cuando sus prioridades son más elevadas que las tuyas. Cuando dejas de lado tu agenda. Cuáles son las prioridades de Bhagavan y sus necesidades, podrías preguntarte. La necesidad de Bhagavan es tu conformidad con su orden natural; y esto significa conformidad con el dharma; vivir con un sentido de ternura, seguir su dharma.
Ahora, llegamos al quinto estadio de bhakti, madhurya bhakti, que es la relación más íntima con Dios. Es una relación de intimidad entre amados que están física y emocionalmente unidos; es cuando uno que ama siente que todo lo que le pase al amado le ocurre a él/ella. Es como si dos se convierten en uno.
Necesitamos un poco de perspectiva vedántica para comprender lo que este “dos se convierten en uno” realmente significa. El sentimiento de “yo soy yo” y “tú eres tú” reconoce nuestras individualidades o nuestros egos, dándonos a cada uno de nosotros el sentimiento de un hacedor, llamado ahamkara en sanscrito. En madhyrya bhakti, es como si los egos individuales se mezclaran. Es cuando la frontera de mi ego se expande para incluirte y viceversa, envolviéndonos a nosotros dos en una común “burbuja” de unicidad, por decirlo así.
Psicológicamente hablando, es la fusión de las fronteras de dos egos. En términos de bhakti, tu ego comienza a fundirse. Todo en ti es Dios; lo que nos separa es nuestro ego; el sentimiento de que yo soy un ser individual. Cuando ese ego desaparece, el sentido de separación de Dios desaparece, y lo que permanece experiencialmente es la no distinción de Dios.
Resumiendo:
Shanta bhakti se ilustra con la frase “Dios está en todo y en todas partes”.
Dasya bhakti significa “yo soy tuyo” o, en otras palabras, “yo soy tu siervo. Tú eres mi amo”.
Sakhya bhakti es “yo soy tuyo y tú eres mío” o “Tú estás conmigo todo el tiempo”.
Vatsalya bhakti es “Tú eres mío” o “tu prioridad es más elevada que la mía”
Madhurya bhakti es “Tú eres yo, y yo soy tú”.
Como se mencionó antes, esas cinco relaciones se desarrollan por fases, cada una representa una progresión hacia una intimidad más cercana con Dios que la anterior. Sin embargo, todas esas formas de bhakti son sadhana bhakti, es decir, el medio y no el objetivo.