Destino vs. esfuerzo (II)

El diálogo entre Yudhishthira y Draupadi

Libro III – Capítulo 31 y 32

Draupadi continúa quejándose amargamente porque, a pesar de vivir una vida tan piadosa, se ven obligados a vivir en el bosque, exiliados. Lo que la conduce a una diatriba sobre el karma.  Según la doctrina del karma, por sus piadosas acciones debería recibir buenos resultados, pero no es el caso de Yudhishtira. Por lo tanto, concluye, el karma no importa nada, todo está determinado por el destino. La palabra que utiliza es daivam.

 Y esa es la esencia de este debate entre Yudhishthira y Draupadi que se va a desarrollar en tres capítulos: comparar los efectos del libre albedrío versus prarabdha karma,  lo que ella llama destino.  Tenemos que entender el principio básico del karma y preguntarlos ¿qué es lo que determina nuestra vida?

Para ello es necesario conocer varios conceptos previos:

  • Prayatna – esfuerzo.
  • Daiva – que, literalmente, significa lo que viene de los dioses. Y entendemos a Ishvara como karma-phala-data, como el dador de los frutos de nuestras acciones. En todo el Mahabharata van a utilizar la palabra daiva, para lo que, comúnmente, conocemos como prarabdha karma.

El prarabdha karma son los karmas con los que has nacido. Los karmas que moldean esta vida, basándonos en las acciones realizadas en vidas pasadas. Vamos a encontrar este debate a lo largo de todo el Mahabharata: ¿Qué es lo que tiene un efecto primario en nuestra vida? ¿Es el prayatna, tu esfuerzo, las acciones hechas aquí y ahora o es daiva, libremente traducido como destino?

Aunque destino es una mala traducción para prarabdha karma.  El prarabdha karma son los karmas con los que hemos nacido, y los karmas que moldean esta vida. ¿Cuál es el problema de llamarlo destino? Que, en la cultura occidental, al menos, el destino normalmente se refiere a algo que es predestinado. Predestinado significa preordenado. Preordenado significa que ciertos eventos están absolutamente fijados y no hay nada que tú puedas hacer sobre ello. No es lo que prarabdha karma significa, en absoluto.

El prarabdha karma no preordena o predetermina ciertas acciones, ciertos eventos en tu vida. Como mucho, el prarabdha karma puede determinar la longitud de tu vida. Pero decir que el prarabdha karma determina eventos particulares en nuestra vida es incierto, porque sugiere que podemos comprender el funcionamiento del karma hasta un grado muy preciso, como los científicos, y podemos analizarlo. Los científicos analizan el mundo y pueden predecir.

Por otro lado, una de las razones de la ciencia es predecir lo que ocurrirá mañana, por ejemplo, en la Meteorología. La ciencia, basándose en la observación, puede hacer predicciones. ¿Podemos realizar un análisis científico del prarabdha karma? ¿Qué observaremos? La ciencia está basada en la observación, sin observación no puede haber una predicción. Pero, el prarabdha karma no es observable, por lo tanto, no podemos hacer ningún juicio o aseveración; sólo podemos decir que, de hecho, nuestras vidas están afectadas por el prarabdha karma.  No hay manera de conocer la conexión entre el karma y los eventos en nuestras vidas, como la palabra destino sugiere.

Analizamos la relación entre el prarabdha karma y prayatna, esfuerzo personal, con el famoso ejemplo del río con la corriente fluyendo de arriba abajo y tú en una orilla queriendo cruzar a la otra. Nadas hacia tu destino – el esfuerzo es prayatna-, y ¿dónde acabas?

Acabas diagonalmente.Y esto es importante para demostrar que el resultado no depende sólo de tu esfuerzo, el resultado no depende puramente de la corriente, que representa el prarabdha karma.

Es una brillante metáfora porque muestra que ambos tienen un efecto en nuestra vida. Hay situaciones en las que la corriente es muy débil y si eres un buen nadador, puedes nadar hacia arriba de la corriente. Igualmente, en tu vida, si tu prarabdha karma es débil y tú eres una persona fuerte y voluntariosa, puedes conseguir lo que quieras.

 Pero en otras situaciones en la vida, puedes encontrar que ese prarabdha karma  es muy fuerte, mucho más fuerte que tu voluntarioso esfuerzo, situaciones en que la corriente es muy fuerte y no eres tan buen nadador, y, en ese caso, acabarás por debajo de tu objetivo.

Estos son los extremos. Generalmente la vida discurre en una situación intermedia.

Por último, ¿cómo esta palabra, destino o predestinación ha quedado asociada al karma? Si te lanzas al río ¿estás predestinado para no llegar a tu destino? ¡Por supuesto que no! Si hay una fuerte corriente y nadas contracorriente, puedes compensar la fuerza de la corriente y llegar a tu destino. No podemos decir que está predestinado. O, un ejemplo extremo, en época del monzón, con corrientes muy peligrosas, con cascadas y saltos, ¿estás predestinado a ser destruido por las rocas? No, porque serás lo suficientemente listo para no entrar en el río en esa situación. Si hay una corriente muy fuerte, esperarás a que acampe un poco. No te comprometes a un acto cuando ves la fuerza de los karmas abrumadoramente fuertes, y sabes que te conduciría al fracaso. Y si estás condenado al fracaso, quizás debas intentar alguna otra cosa.

La cuestión que se está señalando es ¿cómo ese concepto de predestinación o de que las cosas están predestinadas a ocurrir de una determinada forma, se ha conectado tan profundamente en nuestras mentes?

Swamiji considera de una razón es que fate, destino o predestinación, es la traducción al inglés de la palabra sánscrita daiva. Daiva significa lo que viene de los dioses. ¿Qué significa lo que viene de los dioses? que Ishvara es el karma-phala-data, dándote los frutos de las acciones que has cometido en vidas pasadas.  Las palabras que en la India traducirían el sentido de fate  (destino o predestinación) no tienen origen sánscrito sino persa. Esas palabras están presentes en la India debido a la presencia del islam; cuando los musulmanes invadieron la India trajeron su lengua y su visión del mundo, que parece incluir esa perspectiva de la predestinación o destino. Este concepto en sí parece ser extraño al hinduismo, y se ha absorbido por el contacto entre ambas civilizaciones.

Cuando estudiamos el Mahabharata encontramos que el tratamiento de daiva está mucho más matizado, no es lo mismo que predestinación, en el sentido de que sea obligado que ocurra.

Volviendo al texto, el argumento que Draupadi le da a Yudhishthira es que él vive una vida piadosa, llena de buenos actos, y ¿cuál es su resultado? Sólo hay sufrimiento. Y dice, “esto es el resultado de daiva”, pero daiva no significa predestinación sino prarabdha karma, el karma de vidas pasadas que se despliega en ésta.

Por otro lado, Draupadi toma esta extrema posición, – en nuestro ejemplo, el río con la corriente extremadamente fuerte. Y hay situaciones en nuestra vida en que encontramos que los efectos de nuestros karmas son intensos; situaciones en la vida en que nuestros esfuerzos sirven de poco. Y, ciertamente, ésa es la situación de los Pandavas, y es que el efecto de su karma es abrumador; a pesar de su prayatna,  a pesar de sus esfuerzos y sus buenas acciones. Ellos se encuentran exiliados en el bosque. Por esa razón, Draudapi toma una posición muy extrema en la interpretación de la doctrina del karma, porque está en un momento en su vida en que la fuerza del karma es abrumadora y el alcance de su esfuerzo es muy pequeño.

Oh King, just as a wooden doll
yatha darumayi yosa
suspended (on strings)
naravira samahita
is made to move its limbs,
irayaty angam angani
so too, these people (are made to move), O King.
tatha rajann imah prajah (31.22)
¡Oh, rey! Igual que a un muñeco de madera
suspendido (de hilos)
se le hace mover sus miembros,
así también, a esas personas (se las mueve), ¡Oh, rey!

Y Draupadi nos da un famoso ejemplo que se encuentra en los Upanishads y también en el Bhagavad Gita.

Yatha así como darumayi yosa, una marioneta de madera samahita es suspendida por cuerdas, naravira,  ¡Oh, el más valiente de los hombres!, irayaty movido angam angani su cuerpo y sus miembros; tatha de la misma manera, rajann ¡Oh, rey! imah prajah todas estas personas. Todas las personas son como marionetas con cuerdas.

Esto es misterioso, porque comienza a sonar como predestinación… Si mi brazo se levanta ¿estoy predestinado? No hay cuerda, pero alguien podría decir que estoy predestinado a levantar mi brazo en este momento, lo que es completamente contradictorio. ¿Es así como nos experimentamos a nosotros mismos? ¿Nos experimentamos como una marioneta con hilos o como poseyendo libre albedrío?

El primer problema con la argumentación de Draupadi es que es contradictoria con nuestra experiencia; no nos experimentamos como siendo marionetas, nos experimentamos como poseyendo libre albedrío, lo que Draupadi va a admitir en el siguiente verso.

Ciertamente, la predestinación impide el libre albedrío; si todo lo que va a ocurrirte en la vida está predestinado, el hecho de levantar el brazo no es debido al libre albedrío, sino a que estás predestinado a levantar en ese momento el brazo.

La argumentación en uno u otro sentido es infinita y es bueno. A través de la argumentación tratamos de tener clara la verdad de algo. Podrías decir “¿Cómo puedes probar que no estás predestinado a levantar el brazo en este preciso momento?”. No se puede probar, nadie puede probarlo. De todas maneras, el primer argumento está ahí: nos experimentamos a nosotros mismos como teniendo libre albedrío.

Que exista o no es un tema de debate para científicos y filósofos. Los vedantines buscamos el crecimiento espiritual en un camino espiritual. El sendero espiritual se dirige a la realidad de nuestra experiencia. Una muy importante distinción. Las enseñanzas de nuestras escrituras se dirigen a la experiencia humana. Así, ya exista o no el libre albedrío, las escrituras tienen que dirigirse a nuestra experiencia de libre albedrío.

Experimentamos muchas cosas que no existen. Ése es el argumento. El libre albedrío puede no existir, pero tú aún lo experimentas ¿es posible? ¿experimentas el cielo azul? ¿qué color tiene? ¿experimentas el sol descendiendo en el horizonte? ¿desciende el sol o es la tierra la que gira? Que admitamos la existencia o no del libre albedrío es debatible, pero una cosa es indebatible: nos experimentamos como teniendo libre albedrío y las escrituras deben dirigirse a nuestra experiencia.

¿Cómo responderemos a aquellos que argumentan sobre la existencia o no del libre albedrío? Imagina que no hay una cosa tal como el libre albedrío, que estoy predestinado, de alguna forma, a levantar mi brazo ahora mismo. La entera doctrina del karma depende del libre albedrío, realizar acciones requiere libre albedrío. Si somos simples marionetas, no cometemos acciones y no adquirimos phala karma…. La cuestión es que, si descartamos el libre albedrío, debes rechazar la entera doctrina del karma. Están íntimamente conectados.

Y encontramos que la doctrina del karma tiene mucho sentido. Si no hay libre albedrío, si no hay karma, si todo lo que hay son marionetas con hilos, realmente esto nos lleva a una visión negativa, nihilista del mundo, a un punto de vista verdaderamente no saludable.

Esto es por lo que hacemos una distinción entre filosofía y espiritualidad. La filosofía no está dirigida por la voluntad, está dirigida por el conocimiento. Filosofía significa amor al conocimiento.  Y es amor hacia el propio conocimiento; es como la ciencia, es la pura búsqueda de conocimiento. ¿Cuál es el valor? la adquisición del conocimiento.

Pero, cuando llegamos a la vida espiritual, no estamos interesados en el conocimiento por sí mismo, sino porque nos puede liberar del sufrimiento. Ésta es una importante distinción. La filosofía está centrada en el puro conocimiento y nosotros estamos centrados en una búsqueda basada en el valor. Basado en el valor significa que el valor es obtener la liberación del sufrimiento.

La palabra sánscrita más próxima a filosofía es darshana, que, literalmente, significa ver, y que se refiere a nuestra experiencia en la vida. Experimentamos mucho sufrimiento, y estas enseñanzas están dirigidas a aliviar nuestro sufrimiento. En este contexto, encontramos que el libre albedrío es parte de nuestra experiencia, que el karma es parte de nuestra experiencia.

Por lo tanto, las escrituras nos conducen a donde estamos ahora. Nos encontramos a nosotros mismos dotados de libre albedrío, nos encontramos a nosotros mismos afectados por el karma y permitimos a los filósofos y científicos continuar argumentando sobre el libre albedrío o su ausencia.

Por otro lado, este debate se ha mantenido durante cientos de años en la filosofía occidental. ¿Quién ganó el debate? ¡Todavía están debatiendo! y continuarán, porque no puedes ganarlo, no hay manera de probarlo.

Aquí vemos a Draupadi tomando esta posición muy extrema. ¿Por qué? Porque se experimenta a sí misma estando en este desbordado río; ella experimenta el hecho de que tus esfuerzos cuentan muy poco. Por supuesto, si estás en el río en la época de los monzones, pero el río bajará. Así, hay fases en nuestra vida, en que el prarabdha karma puede ser abrumador y nuestros esfuerzos cuentan muy poco, pero hay otras fases en nuestra vida que encontraremos que nuestros karmas son más moderados y que nuestro libre albedrío es muy poderoso.

Draupadi nos da otra metáfora, más equilibrada, que procede también de los Upanishads.

A bird bound with a string is
sakunis tantu-baddho va
restricted, not independent,
niyato’yam anisvarah
under the control of its master,
isvarasya vase tisthan
not the master of itself or others.
nanyesam matmanah prabhuh (31.24)
Un pájaro atado a una cuerda está
restringido, no independiente,
bajo el control de su amo,
no es el amo de sí mismo o de otros.

Esta metáfora parece más equilibrada; ya que la metáfora de la marioneta no deja espacio, en absoluto, para el libre albedrío. Y la metáfora trata de un sakunis. El primer significado en el diccionario de esta palabra es pájaro, aunque tiene más de doce. Por otro lado, el comportamiento de los pájaros se utiliza, con frecuencia, para hacer predicciones sobre el futuro, por lo que otro significado de sakuni es presagio, aunque el primario es pájaro.

Imaginamos un pájaro que es tantu-baddho, que está obligado por una cuerda. La metáfora puede provenir de esas personas de tribus que utilizaban un águila para cazar, o incluso un pájaro como mascota; un pájaro que está atado a una cuerda y de esa manera está niyato¸ restringido; este pájaro está atado a una cuerda, está restringido, anisvarah, no es libre, no es soberano, por utilizar su sentido más literal.

Es una metáfora interesante. El hilo representa daiva, lo que nos limita. Pero el pájaro todavía puede volar, representa su prayatna.  El pájaro puede volar, debido a su prayatna, pero su vuelo está restringido niyato.  Y esto describe más adecuadamente nuestras vidas.

Tenemos libre albedrío, pero nuestro libre albedrío es limitado – no puedo decir “voy a mover los brazos y volar como un pájaro-; tengo libre  albedrío pero – como ser humano- mi libre albedrío está limitado. Y es lo que la metáfora del pájaro muestra. El pájaro tiene alas y puede volar; pero su vuelo está limitado por la cuerda. Y podemos extender la metáfora; a veces el hilo es muy corto, si los karmas son abrumadores como la corriente del río; algunas veces el hilo es muy largo.

Y así, concluye isvarasya base tisthan, el pájaro permanece bajo el control del amo. ¿Quién es el amo? el que sujeta el hilo. Por otro lado, ¿quién sujeta tu hilo? ¡Qué metáfora! Alguien está dándote los resultados de tu prarabdha karma; eso es lo que llamamos daiva¸ de Dios; Ishvara es el karma-phala-data,  sosteniendo nuestros hilos.

Así, el pájaro está bajo el control del amo, y na anyesam natmanah prabhuh y el pájaro no es el amo de otros ni de sí mismo. Éste es un reconocimiento de las limitaciones del libre albedrío, ¿tú eres el capitán de tu barco? Bueno, sólo hasta que el médico te da alguna mala noticia.

Ahora, ¿significa esto que estamos inevitablemente a la deriva en el océano del destino? Esos serían los dos extremos. Que tú seas el capitán de tu barco significa que nadie puede decirte qué hacer, que tienes un control completo de tu vida en todas las situaciones, lo que es completamente ridículo e infantil. En el otro extremo es decir que estamos, impotentemente, a la deriva en el océano del destino. Ambos extremos no describen adecuadamente la mayor parte de la vida. Pudiera ser cierto en un cierto momento de nuestras vidas, pero, en general, nuestra vida es más equilibrada; tú eres parcialmente el capitán de tu barco, o puedes decir que eres el capitán de tu barco, pero no tienes control sobre las corrientes del océano en las que estás navegando.

Draupadi continúa con la metáfora de la marioneta, la más extrema y menos equilibrada perspectiva.

Merely an instrument of God is this
hetu-matram idam dhatuh
body, known as the field (of experience),
sariram ksetra-sañjñitam
through which God produces actions
yena karyate karma
having desirable and undesirable results.
subhasubha-phalam vibhuh (31.30)
Meramente un instrumento de Dios es este
cuerpo, conocido como el campo (de experiencia),
a través del cual Dios produce acciones
que tienen resultados deseables e indeseables.

Idam sariram este cuerpo es hetu-matram,  meramente un instrumento, ¿de quién? dhatuh. dhtrh es una de las muchas palabras para Ishvara. Dhatuh, significa de él. Este cuerpo es, meramente, un instrumento en las manos de Ishvara. Volvemos a la marioneta con los hilos. Así, este cuerpo es, meramente, un instrumento en las manos de Ishvara. Este cuerpo que es ksetra-sañjñitam lo que es una referencia al Bhagavad Gita y otras escrituras en que se hace referencia al cuerpo como ksetra, el campo de experiencia. El Bhagavad Gita está situado en un capítulo posterior del Mahabharata, pero aquí se hace una referencia al cuerpo como ksetra, campo de experiencia.

Así, Draupadi comienza un debate diciendo que este cuerpo, simplemente, es un instrumento en las manos del Señor, como una marioneta de madera en las manos del marionetista, y yena karayate karma vibhuh a través del cual, vibhuh el omnipresente, -otra referencia a Ishvara, Dios- karayate, un verbo causal, el omnipresente causa que tú hagas karmas. Ishvara causa que tú hagas karmas, ¿qué clases de karmas? subha phalam y asubha phalam, karmas con buenas y malas consecuencias.

Ishvara causa que tú realices buenas y malas acciones, porque tu cuerpo es un mero instrumento. Volvemos, de nuevo, a esa marioneta de madera. En la analogía de la marioneta parece negarse la existencia del libre albedrío, ése es el defecto de esta metáfora. Y hemos visto los problemas de mantener esta posición; primero, porque es contrario a nuestra experiencia, y segundo porque si rechazas el libre albedrío también rechazas la doctrina del karma por completo.

Draupadi está tomando esta posición extrema ¿por qué? Porque está furiosa. ¿No es cierto que cuando estamos furiosos nuestro pensamiento está un poco distorsionado? La lógica se ve afectada por la ira. Es lo que vamos a ver que le ocurre a ella.

Draupadi comprende realmente la doctrina del karma muy bien, pero en ese momento está tan furiosa que su ira está distorsionando su pensamiento.

Seeing this misfortune of yours
tavemam apadam drstva
and Duryodhana’s prosperity,
samrddhim ca suyodhane
O King, I blame God
dhataram garhaye partha
who oversees such unfairness.
visamam yo ‘nupasyati (31.39)
Viendo tu desgracia
y la prosperidad de Duryodhana,
¡Oh, rey! culpo a Dios
que supervisa tal injusticia.

Drstva habiendo visto imam apadam esta catástrofe tava, de ti, Yudhishthira. ¿Cuál es la catástrofe? Las consecuencias de haber perdido las tres partidas de dados y samrddhim suryodhane¸ y viendo la prosperidad de Duryodhana, su buena fortuna.

Vemos hacia dónde va con este argumento: “Yudhishthira viendo la terrible catástrofe que te acontece, a ti, que sólo realizas buenas acciones; y viendo a Duryodhana, que sólo ha realizado actos terribles, disfrutando de toda esa prosperidad…” Ella observa que eso es visamam, literalmente, desigual, pero aquí con el sentido contextual de injusto. Es injusto que Yudhishthira esté exiliado en el bosque y Duryodhana, que ha cometido todo tipo de actos adhármicos, haya conseguido el reino y toda su prosperidad.

Esto es visamam injusto. Podemos entender su razonamiento. Es lo que muchas personas buenas expresan cuando algo terrible les ocurre, “¿por qué a mí?”. 

Es injusto cuando tenemos una perspectiva que incluye daiva, las buenas acciones que has realizado en esta vida, pero ¿Qué ocurre con tus vidas pasadas? Infinitas vidas pasadas. ¿Habremos cometido errores en esas vidas? ¡Todos cometemos errores! Ciertamente habremos acumulados papa karmas, malos karmas de vidas pasadas.

Así, debido a papa karmas  de vidas pasadas, aunque nuestros actos en esta vida sean buenos, todavía sufrimos debido a las consecuencias de acciones realizadas en vidas pasadas. Podría parecer injusto, si fueras la única buena persona que sufre, pero no es así. Hay una justicia en la universalidad de esta verdad. Que todos estamos sujetos al prarabdha karma.

Afortunadamente, el 50% de las veces ese prarabdha karma nos bendice. El otro 50% puede crear desastres en nuestra vida; la justicia surge del hecho de que todos estamos igualmente sujetos a esas mismas leyes. Cuando Draupadi se queja, está teniendo una posición muy extrema porque está muy enfadada, y dice yo anupasyati visamam el que observa esa injusticia, el que permite que esa injusticia tenga lugar, y utiliza la palabra dhataram, Ishvara, Dios.

Draupadi considera injusto que Yudhishthira, que ha realizado buenas acciones, reciba malos resultados y Duryodhana, que ha cometido actos malos, reciba buenos resultados. Y que esta injusticia es controlada por Ishvara. ¡Cierto! ¿Quién es el karma-phala-data?  ¿Quién es el que nos da los frutos de las acciones realizadas? Ishvara supervisa esa injusticia que está teniendo lugar, por lo que concluye, partha, ¡Oh, Yudhishthira! dhataram garhaye,  yo culpo a Ishvara.

¿No es cierto que su lógica está un poco desenfocada? Si realmente comprendemos, sabemos que todos tenemos papa karma de vidas pasadas. Ella conoce esto, pero lo obvia. Por lo tanto, debido a su ira, no piensa claramente y dice «yo culpo a Dios por esta injusticia».  Y, en el siguiente verso, vamos a ver esa idea de culpar. Cuando estamos furiosos, cuando estamos heridos, buscamos a alguien a quien culpar.

If the results of a deed accrue
karma cet krtam anveti
to the doer and not anyone else,
kartaram nanyam rcchati
then with the results of that sinful deed,
karmana tena papena
God is certainly tainted.
lipyate nunam ivarah (31.41)
Si los resultados de un acto se reciben
por el hacedor y por nadie más,
entonces con los resultados de este acto pecaminoso
Dios ciertamente está manchado.

Karma cet krtam.  Imagina que una acción es realizada, ¿quién debe recibir los resultados? anyeti kartaram la persona que ha realizado la acción. Si yo realizo una acción, tú no debes recibir los resultados. Los resultados deben recibirse por quien realizó la acción. ¿Dónde va Draupadi con este argumento? ¿Quién envió a Yudhishthira al bosque por sus buenas acciones y dio a Duryodhana un tiempo de disfrute por sus malas acciones? ¿De quién son esas acciones? ¡De Ishvara! Y no sólo eso, karmana tema papena,  Draupadi concluye que Ishvara, con esa acción, ha cometido papa karma;  por esa visamam injusticia, Ishvara ha cometido un error y, ciertamente, Ishvara, que es el karma-phala-data, lipyate nunam isvarah,  va a quedar manchado por su propio error.

Draupadi concluye que Ishara ha cometido un error y va a sufrir las consecuencias de ello. Draupadi es una persona inteligente, ha veremos más tarde hablar brillantemente. ¿Qué ocurre aquí? ella está realmente furiosa y está buscando a alguien a quien echar la culpa.

Es muy típico. Cuando vemos que hemos sido tratados injustamente buscamos a alguien a quien echar la culpa. Algunas veces nos echamos la culpa a nosotros mismos, y otras veces una persona puede culpar a Dios. Pero tenemos que entender que cosas malas ocurren a las buenas personas y cosas buenas ocurren a las malas personas, es un hecho de la vida. Está garantizado por la ley del karma. ¿Por qué? incluso la persona más piadosa tiene papa karmas  de vidas anteriores; igual que personas malas tiene punya karmas de vidas anteriores; no es injusto, es un hecho de la vida.

El segundo factor es que tenemos una mejor comprensión cuando decimos que Ishvara es el karma-phala-data. Esto no quiere decir que Ishvara será como un gerente universal; no es alguien que se levanta cada día pensando a quién vas a dispensar papa karma y a quién punya karma. Ishvara no tiene una agenda propia. Tú y yo tenemos una agenda, sabemos lo que vamos a hacer, tenemos una agenda o un plan.

Ishvara no es un ser humano. Ishvara no tiene una agenda. Tenemos que entender que, como karma-phala-data, es imparcial, sin ningún plan, sin ninguna agenda. Ishvara existe en las leyes de la naturaleza, incluyendo la ley del karma. Estando presente como la propia ley del karma, nosotros recibimos los resultados de nuestros karmas.

Si preguntas, ¿por qué el resultado de un papa karma se manifiesta en mi vida ahora mismo? No tenemos manera de responder a esto, no podemos hacer predicciones, no podemos hacer juicios. Pero sí sabemos es que Ishvara no es un ser humano, no tiene una agenda o un plan, como tú y yo podemos tener.

Yudhishthira said,
yudhisthira uvaca
Yudhishthira dijo:
Beautiful, colorful, and gentle
valgu citra-padam slaksnam
is your speech, O Draupadi.
yajñaseni tvaya vacah
But with these words, heard by us,
uktam tac-chrutam asmabhir
you speak of denying the scriptures.
nastikyam tu prabhasase (32.1)
Hermosa, colorida y gentil
es tu habla, ¡Oh, Draupadi!
Pero con esas palabras, oídas por nosotros,
tu habla niega las escrituras.

Yajñaseni es un nombre para Draupadi, debido al hecho de que nació de ese yajña, un fuego, del que surgió ella y su hermano, nacieron de ese ritual.  Así, ¡Oh, Draupadi! vacah tvaya tus palabras, normalmente, son valgu, hermosas, citra-padam coloridas, bonitas, y slaksnam gentiles. Pero tvaya uktam lo dicho por ti, tac-chrutam y lo que ha sido oído asmabhir por nosotros, los cinco Pandavas…

Así, normalmente tus palabras son gentiles, hermosas y amables, pero lo que ha sido oído por nosotros, ahora mismo, tu pranhasase parecen nastikyam  propias de un nastika,  que, con frecuencia, se traduce como ateo, pero es una mala traducción. De hecho, en este caso, si Draupadi culpa a Dios, no puede ser atea.

En sánscrito, la palabra nastika no significa ateo sino alguien que no acepta las escrituras hindúes. Budha es considerado un nastika porque rechazó las escrituras hindúes. Los cristianos aceptan a Dios, pero con esta definición serían considerados nastikas, porque no aceptan las escrituras hindúes.

Aquí, cuando Yudhishthira dice a Draupadi que parece un nastika¸  no es porque no crea en Dios, sino porque parece que está rechazando sus escrituras. Las escrituras hindúes que enseñan que Ishvara es el karma-phala-data, quien nos da los resultados de nuestros karmas.

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