y la airada negativa de Duryodhana
Libro II, Capítulo 50
Estamos llegando al final de una conversación muy difícil entre un padre y un hijo. ¿Os suena?
Estamos siendo testigos de una difícil conversación entre Duryodhana y su padre, el rey Dhritarashtra. Duryodhana sólo piensa en que la partida de dados propuesta por Shakuni tenga lugar, lo que le permitiría conseguir la riqueza de Yudhishthira, y Dhritarashtra despliega una sorprendente sabiduría en sus esfuerzos por disuadir a su hijo de cometer ese terrible error.
Swamiji comenta que la razón por la que eligió este pasaje, en particular, es porque supone una profunda indagación en las emociones humanas y en las consecuencias cuando esas emociones no son manejadas adecuadamente. Hemos visto que la emoción primaria de Duryodhana son los celos, y hemos visto la debilidad de Dhritarashtra, su inhabilidad para gestionar las emociones de su hijo, y veremos las consecuencias de esto.
Vamos a ver a Dhritarashtra dando argumentos muy racionales a Duryodhana, quien está superado por sus emociones y no responde racionalmente, en absoluto. Éste es un error común que todos cometemos cuando tratamos con las emociones de las personas: damos argumentos racionales y queremos que esas personas respondan racionalmente… es un poco irracional que esperemos que una persona embargada por las emociones responda racionalmente.
Swamiji comparte una anécdota personal sobre esta reflexión:
A principios de los años noventa, yo era el manager del Arsha Vidya Gurukulam, nuestra organización padre, en Salisburg, Pennsilvania, y un día, la cocinera entró en mi oficina con una lista de quejas, una tras otra. Obviamente, estaba muy enfadada. ¿Cuál fue mi respuesta? “Para el primer problema, haremos esto, para el segundo, haremos este cambio, para el tercero, ésta es la solución”…ella tenía tres problemas y yo le di tres soluciones. Pensé que mi trabajo estaba hecho. Ella continuó narrando todos sus problemas de nuevo.
¿Suena familiar? Lo que yo entendía en ese momento es que el asunto real para ella eran los detalles de los problemas que tenían lugar en la cocina, que eran problemas reales que era necesario abordar; pero los problemas presentes, con los que ella entró en mi oficina, era que estaba muy enfadada. Estaba frustrada y herida. Dándole tres soluciones a sus tres problemas ¿respondí a su frustración y su dolor? No.
Ése es el error que con frecuencia cometemos. Y es que tenemos que reconocer la realidad de las emociones. No podemos decidir que las emociones de esa persona son irracionales, como los juicios que con frecuencia hacemos del tipo “esa persona se está portando muy irracionalmente; está siendo muy emocional”.
Espera un momento, ¿hay algo como una emoción racional? Por definición, las emociones no son intelectuales, las emociones son sentimientos. Sentimos lo que sentimos, no hay una cosa tal como una emoción correcta o una emoción errónea. Sentimos lo que sentimos por cientos de razones. Ignorar las emociones es un gran error.
Igualmente, es un gran error dejar que las emociones dirijan nuestras vidas. Vimos que Duryodhana ha amenazado con suicidarse y Dhritarashtra se rinde. Eso es igualmente un problema. Ignorar las emociones y problemas de Duryodhana es un error, pero rendirse a esas emociones y hacer lo que quiere es igualmente problemático.
Dhritarastra tiene una última oportunidad. Ya se ha rendido, ha dado instrucciones para que se construya el salón donde va a tener lugar la partida de dados, pero reconoce que si esa partida se lleva a cabo, será un completo desastre y tiene una última oportunidad para convencer a su hijo.
King Dhritarashtra said,
Dhrtarastra uvaca
El rey Dhirtarashtra dijo:
You are the eldest son of my first wife,
tvam vai jyestho jyaisthineyah
O son, do not hate the Pandavas
putra ma pandavan dvisah
because he who hates gets unhappiness
dvesta hyasukham adatte
and dies unhappy.
yathaiva nidhanam tatha (50.1)
Tú eres el primogénito de mi primera mujer,
¡Oh, hijo! No odies a los Pandavas
porque el que odia consigue la infelicidad
y muere infeliz.
Ya vimos parte del verso anteriormente. Dhritarashtra está intentando dirigirse a las emociones de Duryodhana, aunque no está siendo muy efectivo.
tvam vak jyestho jyaisthineyah, tú eres mi hijo mayor, de mi primera mujer. Eres el príncipe heredero, ¡y tiene 100 hermanos!, por lo tanto, ma pandavan dvisah¸ no odies a los Pándavas. El mensaje es, tú tienes todo lo que puedas querer en nuestra familia, en nuestro reino, ¿por qué preocuparte por los Pandavas?
Y comentamos el problema con los consejos bienintencionados, que no tienen ninguna fuerza frente a las emociones. No elegimos nuestras emociones, no tenemos un control directo sobre ellas, tenemos un control indirecto; colocando nuestro intelecto en la dirección correcta, es útil, y de esa manera podemos manejar nuestras emociones más efectivamente. No podemos controlar directamente nuestras emociones.
Cuando Dhritarashtra dice “no odies a los Pandavas” no es muy útil; puede ser bienintencionado, pero no útil ¿Por qué? Porque no está abordando el problema subyacente, que es ¿por qué estás enfadado? ¿por qué odias a los Pandavas?
Y continúa dvesta uno que está furioso hy asukham adatte¸ de hecho, es infeliz. La ira conduce a la infelicidad. Parece ser cierto, cuando estás furioso, la situación empeora. Así, la ira lleva a la infelicidad y yatha iva nidhanam tahta y te lleva a la infelicidad incluso en la muerte.
Superficialmente, parece un buen consejo, pero ¿Dhritarashtra ha abordado las razones de la ira de Duryodhana? ¿Cuál es la razón de la ira de Duryodhana? Los celos. ¿Cuál es la razón de sus celos? Yudhishthira tiene ese palacio con todas esas joyas y riquezas y él no lo tiene.
Dhritarashtra, hasta ahora, no dice nada de eso, pero lo va a decir, lo que significa que su estrategia va mejorando. Comienza siendo poco efectiva (“no te enfades”) y va siendo más efectiva cada vez.
You are equal to them in birth and strength.
tulyabhijana-viryas ca
Why covet your cousin’s wealth?
katham bhratuh sriyam nrpa
O son, your desires are due to misunderstanding.
putra kamayase mohan
Don’t be like this. Be at completely at peace now.
maivam bhuh samya sadhviha (50.3)
Eres igual que ellos por nacimiento y fortaleza.
¿Por qué codicias la riqueza de tu primo?
¡Oh, hijo! tus deseos se deben a la incomprensión.
No seas así. Está en completa paz ahora.
Bueno, la última línea no es efectiva, pero comienza bien.
Se dirige a su hijo como nrpa como rey, ¡Oh, Príncipe coronado!, parece que quiere satisfacer el ego de Duryodhana. Tú eres tulya abhijana-viryas ca, tú eres su igual, por nacimiento y por coraje y fortaleza. ¿Por qué estás celoso de ellos si eres igual que ellos? Parece que el argumento mejora. katham putra, por qué, hijo, kamayase deseas, tienes ese deseo por bhratuh sriyam¸la riqueza de tu primo. ¿Por qué codicias sus riquezas? Y, realmente, da la razón, mohat, debido a la confusión no eres capaz de ver que tú eres igual que él, que no tienes que tener celos de él.
Parece un buen argumento, pero ahora Dhritarashtra retrocede y concluye ma evam bhuh no seas así, literalmente, samya sadhviha¸ tranquilízate completamente. Vuelve al primer argumento, algo que no ayuda.
Y continúa utilizando alguna de la sabiduría que ha conseguido como rey.
Dear one, leading to great disaster
anarthacaritam tata
is the desire for the wealth of others.
parasva-sprhanam bhrsam
Content with what one has, following one’s dharma,
svasantustah svadharmastho
a person grows more happy.
yah sav ai sukham edhate (50.6)
Querido, conduce a un gran desastre
el deseo de la riqueza de otros.
Contento con lo que uno tiene, siguiendo su propio dharma,
una persona es más feliz.
parasya-sprhanam; si deseas las posesiones de otro, en este caso las de Yudhishthira; hay una cierta rivalidad predecible entre ambos primos, ambos son los primogénitos de su familia y tienen una posición de poder especial. Suelo ocurrir en las familias, esa rivalidad entre primos iguales; también en los trabajos, en las corporaciones, con los jefes de departamento compitiendo entre sí.
Swamiji comenta una anécdota personal, cuando en los años setenta, recién licenciado, trabajaba como ingeniero en una compañía aeroespacial, una de las más importantes y trabajaban en un proyecto. Descubrió que los compañeros del departamento de al lado estaban trabajando exactamente en el mismo proyecto. Lo que provocaba que los jefes de ambos departamentos fueran rivales, y se saboteaban. Eso pasa en las corporaciones. ¿Qué efectivo es eso? Es así cómo funciona la economía americana. Depende de la competencia, lo reconocemos, pero aquí no hablamos de competencia, sino de celos y rivalidad.
Ése es el problema de Duryodhana, está celoso de la riqueza y la posición de Yudhishthira, y su padre le dice parasva-sprhanam¸anhelar la riqueza de otros bhrsam intensamente, anartha acaritam tata conduce al desastre, ¡Oh, querido!
Excelente observación, completamente cierta. Swamiji comenta una noticia aparecida en la prensa sobre el jefe de una farmacéutica que había elevado el precio de un medicamento, que salvaba vidas, un 1000%; al conocerse la noticia, todo el país estaba furioso contra él y ha sido condenado por fraude, está en la cárcel. Parasva-sprhanam anhelar la riqueza de otros, anartha acaritam conduce al desastre. En el caso comentado, le ha conducido a prisión.
Por otro lado, svasantustah contentarse con lo que uno tiene, yah uno que svadharmastho vai sukham edhate se contenta con lo que tiene, la felicidad de esa persona se incrementa.
Algunas personas pueden entender mal las enseñanzas del hinduismo, porque interpretan que conducen a la pasividad. Esto se argumenta, especialmente, por los no hindúes; que la doctrina del karma conduce a la pasividad. ¿Cómo? Porque naces con una cierta condición de vida, debido a tu karma, y tienes que aceptarlo. Esto, absolutamente, es una mala interpretación. Y, estratégicamente, hemos omitido una palabra del verso, que aborda esta mala interpretación.
svasantustah¸ contentarse con lo que uno tiene conduce al contento. Completamente de acuerdo. Pero estar contento con lo que uno tiene no significa ser pasivo, quedarse de brazos cruzados, por utilizar una expresión común. Contentarse con lo que se tiene y svadharmastho¸estar establecido en su propio dharma, que significa cumplir con tus responsabilidades.
No simplemente contentarte con lo que tienes, sino cumplir con tus responsabilidades, es también esencial para crecer en felicidad y contento en la vida. Vamos a ser claros. ¿Qué significa cumplir con tu responsabilidad?
Hay una responsabilidad en la vida de cada ser humano de crecer. Crecer intelectualmente, emocionalmente, espiritualmente, y crecer en un sentido material. ¿Por qué no? ¿Por qué vamos a excluir el crecimiento material? ¿Qué hay de malo en vivir más confortable que hace diez años? Es una parte natural del crecimiento de la vida. Diríamos que es svadharma para casi todo el mundo.
Hay pocas personas que están excluidas de ese crecimiento material; nadie está excluido de crecer emocional, intelectual y espiritualmente. Pero hay una categoría de personas excluidas de crecer materialmente, los sannyasis. A menos que lleves esas ropas naranjas, crecer materialmente es svadharma.
Por otro lado, todo esto viene en los Vedas; los cuatro purusharthas u objetivos de la vida (dharma, artha kama y moksha). Artha significa crecimiento material. El crecimiento material es tan importante que entra dentro de la lista de los cuatro objetivos de la vida. Crecer, no sólo emocional, intelectual y espiritualmente, sino también materialmente, a menos que seas un sannyasi¸ está considerado un válido e importante objetivo de la vida. Lo que significa que descuidarlo es adharma.
¿Hay aquí algún espacio para la pasividad? ¿Para quedarse cruzado de brazos? Los que critican el hinduismo como una doctrina que conduce a la pasividad, no lo entienden.
Así, el siguiente argumento de Dhritarashtra es svasastustah¸ estar contento con lo que uno tiene, en vez de permanecer anhelando lo que tienen otros; pero también estar svadharmastho establecido en tu propio dharma¸ que incluye el crecimiento material, yah sa vai sukham adhate¸ la felicidad de esa persona crece.
Not striving for the wealth of others,
avyaparah pararthesu
always engaged in one’s own work,
nityodyogah svakarmasu
protecting one’s own possessions –
udyamo raksane svesam
these are signs of greatness.
etad vaibhava-laksanam (50.7)
No luchar por la riqueza de otros,
siempre comprometido en su propio trabajo,
protegiendo las propias posesiones-
esos son signos de grandeza.
vaibhava-laksanam, la gloria de una persona, lo que la hace grande. ¿Qué define a una persona como una gran persona? ¿Qué nos indica que ha logrado la gloria? Dhritarashtra va a dar tres señales, tres indicadores; laksana¸ significa indicador, puntero. Tres indicadores de grandeza:
1º Avyaparah pararthesu – La ausencia de esfuerzo y actividad por conseguir la riqueza de otro. Básicamente, no ser un ladrón. Es un signo de grandeza. Pero realmente lo importante son los dos siguientes.
2º Nitya udyogah svakarmasu – El constante esfuerzo en su propio karma, y aquí, la implicación es en su propio dharma. Estar constantemente comprometido en cumplir con tus responsabilidades. ¿Cuáles son tus responsabilidades? Ya las hemos identificado: crecimiento emocional, intelectual, espiritual y material. Así, estar constantemente comprometido en cumplir con tu responsabilidad, es el segundo de los tres signos de grandeza.
3º Udyamo raksane svesam – Estar comprometido en proteger lo que ya tienes.
El segundo era estar comprometido en tu propio dharma, que incluye la adquisición de cosas materiales hasta el punto apropiado, y el tercer signo era proteger lo que tienes. Realmente, ésta es una referencia a una expresión común yoga kshema; yoga significa adquisición, kshema protección. Yoga es adquisición de lo que es «dhármico» para ti, adquisición de crecimiento emocional, crecimiento intelectual, espiritual y material; eso es yoga. Y kshema protección de lo que has adquirido.
Yoga kshema, realmente, está dictado en los Vedas y como incluye crecimiento espiritual, esto realmente incluye los cuatro purusharthas. De los que:
- Kama son placeres mundanos, no contrarios al dharma. Se considera un legítimo y válido objetivo de la vida.
- Artha, riqueza y seguridad, sin los cuales ¿cómo vas a tener algún placer?
Así, el placer y la riqueza son considerados legítimos objetivos de la vida, en tanto en cuanto se mantengan en el sendero del dharma, que es por lo que el primero de estos cuatro purusharthas es dharma. Y el último de ellos moksha.
Así, el segundo y tercero de esos tres signos de grandeza, realmente comprenden los cuatro objetivos de la vida. Y también se expresa con esas dos palabras yoga kshema; yoga adquirir lo que merece la pena adquirir en la vida (los cuatro objetivos) y kshema proteger lo que has adquirido.
Son el segundo y tercer signo de grandeza de la vida. ¿Cuál era el primero? No ser un ladrón. No hacer un esfuerzo por conseguir la riqueza de otras personas, lo que significa seguir el dharma.
Y Dhritarashtra concluye su argumentación en el siguiente verso, que supone el último suspiro, su último intento de disuadir a su hijo Duryodhana de la partida de dados, que sabe que va a ser un desastre.
Undisturbed by calamity, skillful,
vipattisvavyatho dakso
always exerting effort, a man
nityam utthanavan narah
who is vigilant and self-controlled
apramatto vinitatma
always gains prosperity.
nityam bhadrani pasyati (50.8)
Impertérrito ante la calamidad, hábil,
siempre esforzándose, un hombre
que es vigilante y autocontrolado
siempre obtiene la prosperidad.
Dhritarashtra concluye describiendo cómo es una persona realmente madura. Está animando a su hijo a crecer. Duryodhana se está comportando como un niño impulsivo, es un comportamiento muy infantil, y Dhritarashtra intenta que crezca, diciéndole, en este último verso, lo que es la madurez.
Vipattisv aviatho uno que es imperturbable en la calamidad, en una crisis. Duryodhana tiene una crisis porque Yudhishthira ha completado el rajasuya yajña, ha subido a los cielos, por decirlo así. Esto se ha convertido en una crisis para Duryodhana porque anteriormente iban a la par, pero tras el rajasuya, Yudhishthira le supera en riqueza y poder y siente que está por encima de él. Y su padre le dice que la madurez real es cuando eres aviatho imperturbable frente a la calamidad, no importa lo que ocurra.
Swamiji comenta la situación de los candidatos presidenciales en su país en ese momento (2016), y el presidente, en ese momento, que parece tener esa clase de madurez, de tener ecuanimidad en momentos de tensión, lo que, para una persona, en una posición de poder, es una importante cualidad.
¿Quién va a ser el próximo rey de Hastinapura? Duryodhana. Si es incapaz de mantener la cabeza fría no parece cualificado para ello. Ése es el tema.
Continúa, uno que es dakso, hábil; por otro lado, si eres hábil, pero de cabeza caliente, cuando las emociones explotan ¿qué ocurre con tu habilidad? No está accesible; estás atrapado por tus emociones, cualesquiera que sean tus habilidades, estarán superadas por tus emociones.
Así, uno ecuánime en las crisis, hábil, nityam uttharayan narah, una persona que está siempre luchando, siempre comprometido en seguir el dharma, comprometido con esos cuatro objetivos de la vida en una manera «dhármica», apramato, de claro pensamiento, uno que está vigilante, en ese sentido.
En un momento de crisis, nuestras mentes se dejan llevar. Y cuando nuestras mentes están atrapadas en las emociones de una situación, nos hacemos ciegos a ciertas situaciones. Es como cuando hay fuego aquí, que ignoras lo que está allí. Pero lo que ocurre es que puede haber un fuego por aquí, pero puede haber un gran problema allí… así, si estamos centrados en un problema pequeño, podemos ignorar otro mucho más grande.
Apramatto significa no ser así. No estar molestado por un pequeño problema, hasta el punto de perder de perspectiva general; vigilante, en el sentido de no perder de vista nunca la perspectiva general. Un problema que la mayoría de nosotros podemos tener; te quedas atrapado en los detalles de un problema y el problema se alarga mucho en tu mente, y te olvidas de que sólo es un pequeño problema, pierdes la perspectiva.
Y vinitatma¸ auto controlado, lo que significa no ser conducido por tus emociones y no entrar en esa rivalidad infantil en la que Duryodhana ha entrado. Finalmente, nityam bhadrani pasyati, esas personas ven, experimentan lo que es auspicioso, sus vidas son siempre bendecidas.
Uno que es maduro, que es sabio. La vida de esa persona será bendecida. Con esto concluye el último intento de Dhritarashtra de disuadir a Duryodhana de la partida de dados. ¿Creéis que tendrá éxito? Todos conocemos la historia.
Duryodhana said,
duryodhana uvaca
Duryodhana dijo:
You understand everything, yet you still confound me.
janam vai mohayasi mam
We are like two boats tied together.
navi naur iva samyata
Don’t you understand what is best for yourself?
svarthe kim navadhanam te
Or do you hate me, Sir.
utaho dvesti mam bhavan (50.10)
Entiendes todo, sin embargo, todavía me confundes.
Somos como dos barcas atadas juntas.
¿No entiendes lo que es mejor para ti mismo?
O tú me odias, Señor.
janan vai, ¡Has entendido todo! se puede percibir el sarcasmo, janan vai, ¡Eres tan sabio! ¡Entiendes todo!, pero a pesar de eso, mohayasi mama me confundes. Tu pareces ser tan sabio, mohayasi, me confundes, me engañas, ése es el sentido o mejor dicho: «Tú piensas que eres tan inteligente, pero no me entiendes». Ése es el sentido.
Navi naur iva samyata, somos como una barca atada a otra barca, somos como dos barcas atadas juntas en el océano. ¿Cuál es el sentido? Si una barca va en una dirección, la otra barca es arrastrada. Y ésa es la queja de Duryodhana, somos como dos barcas atadas juntas, lo que significa «intentas arrastrarme»… Parece la típica actitud de un adolescente. ¡Estás intentando arrastrarme en la dirección que tú quieres! ¡No me das la libertad de hacer lo que quiero! tenemos que cortar para que las dos barcas se separen, es lo que está sugiriendo aquí.
Ambos son padre e hijo y están «kármicamente» conectados, por lo que Duryodhana siente una intensa frustración porque su padre intente controlar su vida. ¿Suena familiar? Así es la vida. Esta es una historia de hace 2.000 años y las personas se comportan de la misma manera que hoy día. Las emociones humanas no han cambiado una iota, y en parte es por lo que el Mahabharata es tan relevante hoy día; relevante para entender los problemas familiares, los problemas con las emociones, los problemas con las personas, en general.
Así, Duryodhana dice «Padre, crees que entiendes todo, pero no me comprendes». Ésa podría ser una buena traducción, «somos como dos botes atados juntos», lo que significa, estás intentando moldearme a tu manera, como si dijéramos. Y concluye diciendo por qué cree que su padre está haciendo esto, por qué está intentando llevarle en la dirección contraria de la que él quiere ir. Si entráramos en su cabeza para ver cómo se siente, podría ser algo así: «¿Por qué mi padre actúa como mi enemigo? ¿Por qué está frustrando mis sueños y aspiraciones? ¿Por qué mi padre está actuando en contra de mis intereses?»
Duryodhana va a decir, en este verso, que realizar esa partida de dados y conseguir toda la riqueza de Yudhishthira no va sólo en su beneficio, sino también en el de su padre. Financieramente puede ser, si ignoras el problema de la inminente guerra; desde el punto de vista estrictamente financiero, sería en interés de Dhritarashtra también. Y por eso Duryodhana dice:
Svarthe kim navadhanam te ¿No entiendes lo que es mejor para ti? Suena, típicamente, a un adolescente. ¿No entiendes que es en tu propio interés? o utaho dvesti mam bhavan¸ ¿O es que me odias? Literal. Bhavan, ¡Oh, Señor» destila sarcasmo.
Parafraseando el verso, sería algo así: «¡Eh, papa!, tú piensas que eres muy inteligente, pero no me entiendes en absoluto. Pero estamos juntos en esto, no puedo irme. Dime, ¿por qué te opones a mí de esta manera? ¿Es que no sabes lo que es mejor para ti o es que me odias, Señor? Esto transmitiría el sentimiento emocional que está siendo comunicado en sánscrito, rebosante de sarcasmo, ira y frustración.
O King, a kshatriya’s
ksatriyasya maharaja
actions are for the sake of success,
jaye wrttih samahita
whether he is righteous or unrighteous
sav ai dharmo ‘stvadharmo va
in his actions. O King.
svavrttau bharatarsabha (50.15)
¡Oh, Rey!, Las acciones de
un ksatriya tienen por fin el éxito,
ya sea justo o injusto
en sus acciones. ¡Oh, Rey!
Ahora Duryodhana va a dar sus propios argumentos. Maharaja, ¡Oh, Gran rey! ksatriyasya , para un ksatriya, un guerrero, un miembro de su casta, vrttih samhita jaye, todos sus esfuerzos, sus acciones, están centrados en conseguir el éxito. El fin de un ksatriya es salir victorioso… es su argumento. Si has nacido en la casta de los ksatriyas¸ se supone que tienes que salir victorioso sobre todos tus enemigos. Y Yudhishthira y los Pandavas son mis enemigos, por lo tanto, tengo que vencerlos.
Ése es el argumento. Pero hay un problema. Los Pandavas no son los enemigos, son los enemigos erróneos. ¿Cuál es el enemigo real aquí? El enemigo real son los celos de Duryodhana, pero no lo entiende debido a su falta de madurez. Él piensa que los Pandavas, en general, y Yudhishthira, en particular, son sus enemigos. Y piensa «como un ksatriya me debo centrar en conquistar a mis enemigos».
Pero ¿No es «adhármico» luchar contra los miembros de tu propia familia, contra tus primos? Y ¿Qué opina de esto Duryodhana? Parafraseándolo, «¡A quién le importa!» Dice sa vai dharmo astvadharmo va, ya sea «dhármico» o «adhármico». Salir victorioso es el objetivo, ya sea siguiendo el dharma o no.
¿Veis el problema aquí? En tiempos modernos lo llamamos relativismo moral; no hacer de seguir el dharma el principio primordial de la vida. En la ética hindú tú puedes hacer lo que quieras siempre que sea «dhármico», en tanto en cuanto sea conforme con el dharma. Y la esencia del dharma es no hacer daño, ahimsa paramo dharma. Pero Duryodhana dice aquí que, en vez de seguir el dharma como principio fundamental de la vida, ser victorioso es el principio fundamental. Veis el problema en el que se está metiendo. Él dice «ser victorioso es lo principal» sa vai dharmo astvadharmo va, sea «dhármico» o no, bharatarsabha, ¡Oh, Gran rey!
Hay una declaración que aparece por todas partes en el Mahabharata, dharmo rakshati rakshitah, el dharma protege cuando es protegido. Cuando el dharma es protegido significa cuando es seguido. El dharma te protege cuando lo sigues. Éste es un principio fundamental.
Vivir una vida de dharma te protege, hará que tu vida sea mejor. Dándole la vuelta, si no sigues el dharma, el dharma no te protegerá. Uno que fracasa en seguir el dhrarma, va en contra de la corriente, por decirlo así, entra en una vida de conflicto y crea un gran sufrimiento para uno mismo.
El pensamiento de Duryodhana es fundamentalmente defectuoso aquí, si piensa que puede ser victorioso ignorando el dharma. De hecho, en el siguiente verso regresa a su argumento original; y es que está perdido con respecto a cuál es el objetivo de la vida. ¿Es la paz interna? ¿El contento? Duryodhana ha perdido completamente la pista.
Para Duryodhana el objetivo de la vida no es la paz y el contento interno, sino ser el ganador. Pero, si eres victorioso pero miserable, ¿has conseguido lo que quieres? Eso muestra lo confuso que está el pensamiento de Duryodhana. Realmente ha perdido la pista de lo que es lo valioso en la vida y lo vemos claramente en el siguiente verso, que vuelve al argumento anterior.
Dissatisfaction is the cause for prosperity.
asantosah sriyo mulam
Therefore, I want to be dissatisfied.
tasmat tam kamayamy aham
One who strives for prosperity,
samucchraye yo yatate
O King, has the best policy.
sa rajan paramo nayi (50.18)
La insatisfacción es la causa de la prosperidad.
Por lo tanto, yo quiero estar insatisfecho.
Uno que se esfuerza por la prosperidad,
¡Oh, rey! tiene la mejor política.
asantosah sryo mulam la no satisfacción conduce a la riqueza. Ya hizo esta aseveración antes y ahora la repite. Es la filosofía personal de Duryodhana, que el descontento conduce a la riqueza material.
Y dijimos que es una peligrosa aseveración, porque, superficialmente, parece correcta: alguien que está descontento, seguramente, luchará por el logro material; pero ¿es el objetivo de la vida, simplemente, la riqueza material? Pensamos que el objetivo es tener contento y ser feliz. Y esto es lo que él fracasa en reconocer.
Alguien comentó una vez que “el que muere con el juguete más grande, gana”. Es una declaración muy sarcástica: los juguetes son todas las posesiones materiales. Ésa es la filosofía de Duryodhana. El descontento es la causa de la riqueza tasmad, por lo tanto, tam kamayamy aham yo quiero eso, esa victoria, yo quiero la riqueza de Yudhishthira. ¿Por qué? Porque mi descontento me conducirá a la grandeza y gloria que deseo, Yo yatate, uno que lucha amucchraye por la grandeza, rajan, ¡Oh, rey! sa paramo navi, esa persona tiene la mejor política. Uno que lucha por la grandeza tiene la mejor política de vida.
Tú puedes ser grande y ser absolutamente miserable. Duryodhana parece estar muy desorientado. Ser famoso, rico, poderoso y totalmente desgraciado. ¿Merece la pena lograr eso? Absolutamente no. Ése es el punto negro de Duryodhana, fracasa en reconocer que, simplemente ser rico y famoso, no es suficiente. La felicidad, la alegría, la paz describen mucho mejor el objetivo de la vida. Y esto nos conduce al último verso del capítulo.
Without gaining the wealth of the Pandavas,
naprapya pandavaisvaryam
I will be troubled by doubts.
samsayo me bhavisyati
Either I will gain their wealth
avapsye va sriyam tam hi
or I will lay dead on the battlefield.
sesye va nihato yudhi (50.27)
Sin obtener la riqueza de los Pandavas,
estaré preocupado por las dudas.
Ya sea que obtenga sus riquezas
o que sea muerto en el campo de batalla.
Duryodhana describe aquí su pensamiento muy acertadamente. Na aprapya¸si fracaso en obtener pandava aisvaryam¸ la gloria y la riqueza de los Pandavas, y de Yudhishthira en particular, samsayo me bhavisyati, estaré preocupado por las dudas. Si no consigo la riqueza de Yudhishthira con la partida de dados, viviré mi vida preocupado (en el sentido de estar continuamente pensando “debería haber hecho esto o lo otro”); por lo que se va a involucrar en la partida de dados a cualquier coste. Avapsye va sriyam tam hi, o consigo su riqueza va o nihato sesye, yaceré muerto, yudhi en el campo de batalla.
Recuerda un poco el problema del terrorismo de hoy en día. Cuando la mente de una persona está tan envenenada, tan confusa y mal dirigida, le conduce a asumir esa clase de compromiso, de matar o morir. Esa es la mentalidad de los terroristas. Y la mente de Duryodhana se ha envenenado de la misma manera, es una distorsión total del pensamiento.
Un último comentario. En todo nuestro análisis no hemos mencionado ni una vez la palabra demonio. ¿Por qué? En esta tradición no hay una cosa tal como el demonio. Ése es un concepto bíblico, no un concepto hindú. El demonio, según la mentalidad bíblica es una fuerza que está ahí fuera, la fuerza del mal. Aquí, ¿cuál es el problema? el problema fundamental de Duryodhana es la ignorancia, la confusión, el pensamiento erróneo. La tradición hindú no acepta que alguien sea maligno; de hecho, enseña que todos somos divinos.
Entonces, cómo explicar que personas divinas comentan terribles actos de terrorismo. ¿No es lo que estamos estudiando? Cómo la ignorancia y el pensamiento erróneo pueden envenenar la mente, pueden pervertir el pensamiento y conducirnos a la tragedia. Y eso es lo que está ocurriendo a Duryodhana, que se está deslizando en una dirección que culminará en tragedia para muchos y en su muerte, finalmente.
No podemos decir que Duryodhana sea maligno. Podemos decir que su mente ha sido envenenada con los celos, con su sed de riqueza y su pensamiento ha sido completamente pervertido como resultado.
Finalizamos el Libro II con el capítulo 50, pero el Libro II tiene 72 capítulos. Como hemos comentado, nuestro foco aquí no está en la historia, aunque entraremos en ella cuando sea necesario, sino que nuestro foco son las enseñanzas espirituales, especialmente las enseñanzas vedánticas que encontramos en el Mahabharata.
¿Qué ocurre desde el capítulo 51 al 72? Lo que ocurre, básicamente, es que tuvo lugar la partida de dados. No una vez, no dos veces, ¡tres veces!
La primera vez Yudhishthira juega con Shakuni, que lo hace por parte de Duryodhana. Shakuni conoce todos los trucos y Yudhishthira es un novato, podríamos decir, no juega muy bien, pero no puede negarse a jugar la partida, es arrojado a ella como una polilla es arrojada a la llama. Duryodhana está celoso de su palacio y su riqueza, y en la primera partida Shakuni consigue arrebatarle el palacio y toda la riqueza adquirida.
Yudhishthira va a tener una oportunidad para recuperarlo. Un desastre. Por otro lado, es la psicología con la que funcionan lugares como Las Vegas o Atlantic City; pierdes mucho dinero apostando y luego piensas, “si apuesto algo más, seguro que puedo recuperar todo”. ¿Qué clase de lógica es ésta? ¿Por qué crees que ahora vas a empezar a ganar? Una lógica correcta, te hace ver que, si has perdido la primera vez, lo más probable es que pierdas la segunda.
Por otro lado, el juego afecta al razonamiento de algunas personas y no pueden ver la realidad d la situación claramente. Así, Yudhishthira vuelve a jugar otra partida de dados, y no sólo pierde todas sus posesiones, sino que se apuesta a sus hermanos, a él mismo y a su mujer Draupadi, lo que es considerado un escándalo increíble y también pierde.
¿Cómo gestionar esto? de hecho, es un escándalo tal que todos comienzan a gritarse los unos a los otros. Dhritarashtra interviene y como rey dicta una orden por la que los cinco Pandavas y Draupadi son liberados de cualquier esclavitud debida la partida de dados.
Pero Yudhishthira sigue pensando “si lo intento una vez más podré recuperar todo lo perdido”. Y entra en una nueva partida, por tercera vez. Esta vez la apuesta es que si gana recupera todo y si pierde, los Pandavas y Draupadi tendrán que irse al exilio en el bosque durante doce años y un año más que deberán vivir de incógnito, sin poder ser reconocidos.
Obviamente, Yudhishtira perdió de nuevo y el Sabha Parva concluye con la pérdida de la tercera partida de dados y los Pandavas y Draupadi enviados al exilio.
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