Contemplación

Las palabras como punteros a tu propio ser

Ahora podemos comenzar nuestra contemplación. Utilizando las palabras del vedanta para señalar a una verdad. La verdad de quien tú eres realmente, una ya existente verdad, tu verdadera naturaleza.

Vamos a comenzar con la palabra shanti, paz. Entonces, la palabra shanti señala, sed cuidadosos aquí, la palabra shanti señala, no a una experiencia de paz, porque una experiencia de paz pertenece a tu mente, y esa experiencia de paz va y viene. Sino que la palabra shanti, paz, señala a ti, a tu verdadera naturaleza.

 La esencia de quien tú eres es un ser consciente, que por naturaleza es pacífico. Mira si puedes apreciar este hecho, de quien tú eres, tu naturaleza como un ser consciente es en sí misma paz. Repetiré la palabra shanti.

 Cuando hagas esto en casa, puedes utilizar la palabra sánscrita shanti, o la palabra española, paz, la que sea más significativa para ti. Reflexiona ahora. Contempla.  38:38 “shanti….shanti…paz…paz…paz…. No una experiencia transitoria en tu mente sino tu naturaleza esencial…. shanti….shanti….paz…. paz… shanti….shanti….paz…. paz…. shanti….shanti….paz…. paz….

40:40 Vamos, ahora, a tomar otra palabra, sakshi el observador, consciencia, el testigo consciente. Ahora mismo, todo lo que está ocurriendo, tú estás siendo consciente de ello. Tú observas todo lo que está ocurriendo ahora mismo, observas lo que está ocurriendo alrededor tuyo en la habitación, observas lo que está ocurriendo dentro de ti, en tu mente.

Esta observación, fundamentalmente, no es un proceso mental, porque tú estás observando la mente. Los procesos mentales pertenecen a la mente, tú eres el observador consciente. Tú eres sakshi. Aprecia este hecho, esta verdad, de quien tú eres.

42:00 sakshi…sakshi….observador…observador…todo lo que está ocurriendo alrededor tuyo y en tu cuerpo y mente, todo es conocido por ti, por el observador, por el testigo, sakshi…sakshi…. testigo…testigo….tú, testigo de todo lo que está ocurriendo ahora mismo, alrededor de ti, y dentro de ti….sakshi…sakshi…. testigo…testigo…. sakshi…sakshi…. testigo…testigo…. sakshi…sakshi…. testigo…testigo….

45:35 A continuación, vamos a tomar otro puntero, otra palabra, que señala en ti, a tu verdadero ser, tu verdadera naturaleza. El sakshi, la consciencia, por la cual tú conoces las condiciones cambiantes que te rodean, y por la cual tú conoces las condiciones cambiantes dentro de ti.

Esa consciencia es ella misma no cambiante. Ser sakshi, testigo, es ser la no cambiante consciencia que revela los cambios de alrededor tuyo y dentro de ti. Tú, el observador, el testigo, sakshi, tú eres inmutable consciencia, no cambiante consciencia. en sánscrito utilizamos la palabra acala inmóvil, no cambiante. Tú eres esa no cambiante consciencia acala, reflexiona ahora acala…acala…inmutable consciencia…no cambiante consciencia…acala…acala…no cambiante consciencia…inmutable consciencia… acala…acala…no cambiante consciencia…inmutable consciencia… acala…acala…no cambiante consciencia…inmutable consciencia…

49:54 Tomaremos una palabra más. Un lakshana, un puntero más utilizado por el vedanta para conducir tu atención hacia adentro para apreciar tu verdadero ser, atma, tu verdadera naturaleza.

La consciencia, la inmutable consciencia por la cual todas las cosas de fuera y de dentro son conocidas. Esa inmutable consciencia no está atascada, de alguna manera, dentro de tu cabeza; no está, de alguna manera, atrapada dentro de tu cuerpo. Está presente por todo tu cuerpo, pero no está limitada por el tamaño y la forma de tu cuerpo.

 Esa consciencia no sólo llena tu cuerpo, sino que llena la habitación, llena el cielo y el espacio hasta el borde del universo y más allá. Porque esa consciencia no tiene orilla o frontera. Esa consciencia es ilimitada, infinitamente vasta. En sánscrito ananta, ilimitada o vasta. La consciencia presente en tu experiencia ahora, en este momento, es, de hecho, ananta, ilimitada, vasta. Tú eres esa ilimitada consciencia.

Reflexiona ahora, ananta….ananta…vasta….ilimitada….ananta….ananta…ilimitada….vasta…ananta…. ananta…vasta….infinitamente vasta…ananta…ananta…ilimitada….vasta….ananta… ananta….ilimitada….vasta…ananta… ananta…vasta…vasta…

ommmmm ommmmm ommmm

om shanti shanti shantih

Esto concluye nuestra meditación. La meditación fue muy importante, pero también lo fue nuestro análisis. Espero que tengáis este análisis en mente la próxima vez que vengáis a clase. Así no nos quedamos atascados en las palabras, vamos más allá,

no en esa dirección…sino en ésta.

Pensad en las palabras del vedanta como punteros de esta verdad.

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