Descripción de uno que las transciende (22-25)

Y vemos la respuesta de Sri Krishna a las preguntas de Arjuna.

The Blessed Lord said,
sri-bhagavan uvaca
El bendito Señor dijo:
Light (sattva), action (rajas),
prakasam ca pravrttim ca
and delusion (tamas), O Arjuna,
moham eva ca pandava
when present, he does not regret,
na dvesti sampravrttani
and when absent, he does not crave.
na nivrttani kanksati (14.22)
La luz (sattva), la acción (rajas)
y el engaño (tamas), ¡Oh, Arjuna!
Cuando están presente, él no lo lamenta,
y cuando están ausentes, no las echa de menos.

Sri Krishna da una brillante respuesta. Utiliza palabras sorprendentes; en ver de sattva guna utiliza prakasam, luz; por rajas, utiliza, pravrttim, acción, y en vez de tamas utiliza moham, engaño.

¿Por qué hace esto? ¡Esto es poesía! y muchas veces lo olvidamos, y ahora describe las tres gunas poéticamente. ¡Oh, Arjuna» aquel que na dvesti  no lamenta (ninguna de las tres gunas), sampravrttani cuando ellas surgen, nivrttani ni cuando desaparecen, na kanksati no las echa de menos.

Así, uno que ha transcendido las gunas, na dvesti, no lamenta, no echa de menos sampravrttani, específicamente rajas y tamas.  La persona iluminada no se toma a mal que aparezcan rajas y tamas en su mente. Y éste es un punto muy importante que Sri Krishna está señalando aquí. Una persona iluminada, que está más allá de las gunas, que las ha transcendido, no está decepcionado cuando tamas o rajas surgen en su mente; ni, la persona iluminada, kanksati  lamenta cuando sattva nivrttani desaparece.

Hay algo muy importante aquí. A la persona iluminada no le importa cuando rajas y tamas surgen, ni le importa cuando sattva guna desaparece. Una persona que todavía no se ha iluminado, debe estar absolutamente comprometida en minimizar rajas y tamas y en maximizar sattva guna, porque la aparición de rajas y tamas y la desaparición de sattva¸ son impedimentos para la iluminación. Una persona no iluminada debe estar muy preocupada por la naturaleza de la mente, no puede permitirse ignorar la condición de su mente. Pero aquí estamos hablando de uno que es guna atita¸ que está más allá de las tres gunas, una persona iluminada. Una persona iluminada ha llegado al final del camino, por decirlo así. Así, la preocupación por la condición de la mente llega a su fin.

Swamiji ilustra eso con una anécdota personal:

Yo solía tener este problema. Quería que mi mente fuera sattvica todo el tiempo, y que estuviera completamente libre de tamas y rajas. Cuando hablaba con mi gurú sobre esto, decía: «Swamiji, ¿Cuándo mi mente habitará perfectamente en la verdad de estas enseñanzas?», mi lenguaje era algo similar a eso. Y su respuesta me sorprendió: «Tú habitarás perfectamente en estas enseñanzas cuando dejes de preocuparte tanto por tu mente».  Que es exactamente el mensaje de Sri Krishna aquí.

 A la persona iluminada no le preocupa si rajas y tamas surgen, ¡A quién le importa! Sólo es la mente. ¿En qué me afecta a mí? Si sattva decrece, sólo es la mente. ¿En qué me afecta? Pero, hay que tener cuidado. Estamos hablando de una persona iluminada. Una persona iluminada que ha llegado al final del camino.

La sadhana, la práctica espiritual ha cumplido su propósito y ha llegado a su fin. Por lo tanto, la persona iluminada puede reírse de su propia mente. ¡Qué maravilloso rasgo! Incluso en un sentido mundano, la habilidad de reírse de uno mismo. Es un valor maravilloso ser capaz de reírse de uno mismo. Tú lo entiendes a un nivel mundano. Nos tomamos demasiado en serio, hay que reconocer nuestros propios errores. Es una aceptación pragmática de los defectos que son innatos en cada persona.

La persona iluminada está un paso más adelante, por decirlo así, y se ríe de la mente. Esa es una buena manera de describir la relación que la persona iluminada tiene con su mente. Como hemos dicho, todavía sigue habiendo una relación, la relación entre el conocedor y lo conocido, pero ¿Cuál es esa relación? Si hay identificación con el cuerpo-mente-sentidos, hay sufrimiento, pero la persona iluminada está completamente libre de esa identificación, por lo tanto, se ríe.

Normalmente, no nos reímos si vemos que alguien se cae; pero, en una comedia nos reímos, ¿Cierto? no reímos porque sabemos que, realmente, nadie se ha herido. No lo tomas seriamente. Cuando no te tomas a ti mismo seriamente, podemos reírnos de nuestros errores. ¡Qué alivio supone! Las personas jóvenes son distintas, pero con la edad y la madurez podemos entender que todos cometemos terribles errores en la vida, y según vamos ganando años, ¡podemos cometer unos pocos más!

Todos cometemos grandes errores en la vida. Por lo que debemos aceptarlos e incluso reírnos de las cosas estúpidas que hacemos en la vida. No tomarnos demasiado en serio, en el sentido mundano, es un gran valor. Y la persona iluminada tiene esa misma actitud con la mente. Cualquier cosa que hace la mente, no es tomada demasiado en serio, es sólo parte de la naturaleza. La mente es como un niño pequeño, todo el día dando vueltas y haciendo trastadas La persona iluminada dice, «mira esta tonta mente lo que hace ahora».

Por otro lado, cuando el niño pequeño corre hacia la carretera, lo paras porque le puede ocurrir algo malo. De la misma manera, si la persona iluminada observa algo dañino, que está pasando ahí, se hace cargo de ello de una forma pragmática. Es una responsabilidad.

Remaining detached,
udasinavad asino
he is not disturbed by the gunas.
gunair yo na vicalyate
Knowing, “the gunas are engaged”,
guna vartanta ity evam
he remains unwavering.
yo ‘vatisthati negate (14.23)
Permanece desapegado,
no es molestado por las gunas.
Conociendo: “las gunas son las involucradas”,
`permanece inmutable.

La persona Iluminada, que ha transcendido las gunas, es descrita aquí como asino¸ que permanece udasinavad completamente desapegada, separada del cuerpo, lo que significa de tamas, de los órganos de acción,  de rajas,  el prana, y de sattva,   la mente y el intelecto.

Así permanece separado del cuerpo, la mente, los sentidos, yo uno que na vicalyate gunair, no es molestado por las gunas. Lo que significa que las gunas afectan al cuerpo, a los órganos sensoriales, al prana, a la mente y al intelecto. Ninguna de ellas afecta a la consciencia, tu naturaleza esencial.

Así, uno que se ha identificado a sí mismo como pura consciencia, conoce que la consciencia es completamente no afectada por las gunas. Iti evam, así piensa la persona iluminada, guna vartanta que las gunas están comprometidas en la acción, no yo. La consciencia está separada, no afectada, no envuelta en nada.

El observador, sakshi, no es afectado por lo que observa; al igual que el sol no es afectado por las cosas que ilumina, yo avatisthati na egate,  uno que habita en esa comprensión, na egate no se mueve, permanece inquebrantable.

Egate es lo que hace a una llama moverse, y la llama se mueve, porque es afectada por el viento. Al igual que la llama es afectada por el viento, tu cuerpo, mente, sentidos, son afectados por las gunas, que corren alrededor como niños, pero, la persona iluminada conoce que no le afecta, las deja jugar como a los niños.

Hay algo muy importante aquí. No es realista pensar que la mente pueda ser sattvica el cien por cien de las veces. No es la manera en que las mentes funcionan. Las mentes son una combinación de las tres gunas; no hay una cosa tal como una mente humana que esté completamente libre de rajas y tamas.

Esperar que tu mente sea perfectamente sattvica todo el tiempo, es una perspectiva no realista que puede conducir a grandes problemas. Y esto es cuando comienzas a luchar contra tu propia mente. Cuando observas algo en tu mente que te hace pensar, «Oh, no debería pensar eso» y quieres que tu mente cambie y luchas por hacer cambiar a tu mente.Has tenido éxito en convertir tu mente en tu enemigo. ¿Es una buena idea?

 Es esa actitud de guna vartanta¸ los niños están jugando. ¡Qué gran actitud hacia tu mente! Por supuesto, antes de la iluminación, si esos niños son muy bulliciosos tienes que calmarlos, porque tanto ruido puede impedirte progresar en tu camino hacia la iluminación. Antes de alcanzar la iluminación, los niños tienen que disciplinarse; después de la iluminación, deja a los niños jugar. Ésa es la perspectiva de una persona iluminada.

The same towards pain and pleasure,
sama-duhkha-sukhah svasthah
towards dirt, rock or gold,
sama-lostasma-kancanah
towards the pleasant and unpleasant,
tulya-priyapriyo dhiras
towards blame and praise,
tulya-nindatma-samstutih (14.24)
Lo mismo hacia el dolor que hacia el placer,
hacia el barro, la roca o el oro,
hacia lo placentero y lo no placentero,
hacia la injuria y el halago.

Hay una palabra clave en este verso que realmente destaca de las otras y es svasthah¸ que, literalmente, significa uno que permanece en sí mismo, uno que habita en su verdadera naturaleza.

Es decir, cambiar completamente tu identificación con el cuerpo, mente y sentidos e identificarte completamente con tu verdadero ser, tu naturaleza esencial como consciencia, como sat-cit-ananda atma.

Tiene dos aspectos: por una parte, es un completo desapego del cuerpo, mente y sentidos; y por otra parte, tu completa identificación con tu verdadera naturaleza como sat-cit-ananda atma.  Y, la consecuencia de esa completa identificación contigo mismo como sat-cit-ananda atma,es un perfecto, imperturbable contento.

Y esto es lo que Sri Krishna describe aquí. Uno que es svasthah¸ habitando en uno mismo, y, por lo tanto, dotado de un imperturbable contento, conociendo que, cualquier cosa que uno dice o hace no significa nada.

Esa persona es sama-dhkha-sukhah¸ es lo mismo hacia el placer y la tristeza. El placer y la tristeza son partes naturales de la vida. El problema es cuando queremos ser felices todo el tiempo, y no queremos nunca estar tristes. Una vez más, conviertes la tristeza en tu enemigo. La tristeza no es tu enemigo, de hecho, puedes disfrutar de películas tristes. Si puedes disfrutar de una película triste, no conviertas la tristeza en tu enemigo. Es natural. La tristeza y la alegría son como los niños corriendo alrededor de la mente, déjales jugar.

De forma similar, sama-lostasma-kancanah, es lo mismo hacia losta¸ un trozo de barro, asmauna roca kañcahan, o el oro. Si tú eres guna attita esos tres pedazos de materias serían lo mismo para ti, todo son tierra. ¿Cierto? Sólo son tamas, materia.

También tulya-priyapriyo dhiras lo mismo hacia las cosas placenteras que las cosas no placenteras o desagradables, no afectado por ello; uno que es dhiras paciente, podría ser una buena traducción; y, finalmente, uno que es tulya-nindatma-samstutih lo mismo hacia el reproche que hacia el halago. Somos conscientes del sentimiento cuando nos critican o nos alaban, pero si eres guna atita¸ sólo son los niños jugando, no se toma nada de ello seriamente.

Esa idea de ser sama¸ igual hacia todas las cosas, tulya, igual. En el capítulo II, Sri Krishna habla de sama tvam yoga ucyate, samatvam, ecuanimidad; el yoga es llamado ecuanimidad, igualdad. Esta igualdad de la que se habla en el capítulo II no es la misma que de lo que hablamos ahora.

En el capito II se habla de igualdad dentro de la enseñanza de karma yoga, una práctica a realizar por uno que todavía no ha alcanzado la iluminación. El samatvam del karma yoga, la igualdad, significa aceptar el resultado de tu acción tanto si es el que deseas como si no es exactamente el que deseas. Aceptar ambos resultados como Ishvara prasada, todo viene de manos de Ishvara, viene de Dios, y lo aceptas como resultado del karma.

Tener esa ecuanimidad hacia el resultado de la acción, y esa ecuanimidad es nacida del esfuerzo; haces un esfuerzo para reconciliarte a ti mismo con los resultados de tus acciones. Cuando no consigues lo que quieres, y eres un karma yogui, la primera reacción es la decepción; es la primera respuesta, porque no estás iluminado. Es normal, si has trabajado mucho por conseguir algo y no lo consigues, es natural que sientas decepción.

Pero si tú no eres un karma yogui, te mantendrás decepcionado. Si eres un karma yogui, darás un segundo paso, y es que gestionarás tu decepción. Utilizando tu voluntad para reflexionar sobre la situación y entender que no has conseguido lo que querías, porque así es como el mundo funciona, pero que tu objetivo es la iluminación, no pierdes de vista tu objetivo final.

El karma yogui está comprometido en una práctica espiritual deliberada y la ecuanimidad que Sri Krishna describe en el capítulo II, es parte de esa deliberada práctica espiritual.

Muy diferente es lo que estamos describiendo ahora, en que esa ecuanimidad surge sin esfuerzo. Estamos describiendo a una persona iluminada que sin esfuerzo tiene ecuanimidad. El karma yogui tiene ecuanimidad a través del esfuerzo, es su práctica espiritual.  La persona iluminada no requiere esfuerzo, todo es completamente natural, sin esfuerzo.

The same towards respect and disrespect,
manapamanayos tulyas
towards friends and enemies,
tulyo mitrari-paksayoh
renouncing all undertakings,
sarvarambha-parityagi
he transcends the gunas.
gunatitah sa ucyate (14.25)
Lo mismo hacia el respeto como hacia la falta de respeto,
hacia los amigos y enemigos,
renunciando a todos los logros,
transciende las gunas.

En la primera media parte del verso continúa con lo que está siendo enseñado en el verso anterior, la ecuanimidad de la persona iluminada, mana apamanayos tulyas, la persona iluminada es igual hacia mana el elogio y apamana  el insulto. También es igual mitra ari-paksa yoh, hacia los distintos grupos, ya sean amigos o enemigos, todos son una manifestación de la divinidad.

Y concluyendo este tema, Sri Krishna dice sarva arambha-parityagi uno que ha renunciado completamente a todo lo que ha comenzado, como, por ejemplo, un proyecto. Uno que ha abandonado, completamente, todos los proyectos.

Y aquí es necesario que leamos entre líneas. Los proyectos a los que se refiere son proyectos personales, debidos al deseo. Cuando ha abandonado todos los compromisos o empresas nacidos del deseo egoísta; hay que añadir esto para tener la idea completa.

Una persona iluminada no es aquella que se sienta en una silla y no hace nada. Obviamente no es lo que Sri Krishna está enseñando aquí. Nos está enseñando uno que no está comprometido en esfuerzos meramente para cumplir sus deseos. Los esfuerzos en los que estará envuelto son aquellos útiles a las demás personas, pero no esfuerzos basados en el deseo, en raga y dvesa.

sa ucyate esa persona es guna atitah, ha transcendido las gunas, ha reconocido su verdadera naturaleza como transcendente.