Toda devoción es bendecida por Krishna (20-23)

Those whose wisdom is overcome by desires
kamais tais tair hrta-jñanah
resort to other gods.
prapadyante ‘nya-devatah
Following various methods,
tam tam niyamam asthaya
they are driven by their own inclinations.
prakrtya niyatah svaya (7.20)
Aquellos cuya sabiduría está superada por el deseo
recurren a otros dioses.
Siguiendo variados métodos,
son dirigidos por sus propias inclinaciones.

Ahora Sri Krishna va a cambiar su perspectiva, y se refiere a aquellas personas que tienen una religiosidad más convencional; específicamente arto, aquellos que sólo rezan cuando tienen problemas y artharthi, aquellos que rezan buscando que se cumplan sus deseos. Y, de nuevo, no hay una crítica hacia ellos, pero va a mostrar sus carencias en los siguientes versos.

Así, comienza hablando de aquellos hrta-jñanah cuya sabiduría ha sido, literalmente, robada. Robada en el sentido de su conocimiento de Ishvara; aquellos que están impedidos para adquirir conocimiento de Ishvara, kamais tais, debido a sus variados deseos. Estas personas (arto y artharthi) adoran a Dios, pero sus variados deseos les impiden madurar para convertirse en jijñasus o jñanis. Su proceso de desarrollo espiritual está obstaculizado debido a sus deseos.

Y ¿qué ocurre con ellos? prapadyante anya-devatah¸ buscan a otros dioses. Lo que significa que no buscan al único, al solo Dios, sino que buscan otras deidades específicas para cumplir sus deseos.

 Las personas criadas en familias hindúes saben que tienes que rezar a Lord Ganesha como removedor de obstáculos; o a Saraswati antes de un examen; y por supuesto, cuando necesitabas apoyo financiero, rezabas a Laksmi, la Diosa de la riqueza. Es una manera de pensar convencional. Sri Krishna no lo critica, pero muestra sus carencias.

Y estas personas se conducen por sus propios deseos naturales tam tam niyaman¸ siguiendo los modos específicos de adoración asociados a esas deidades, tales como realizar pujas, homas, yatras, ayunos o hacer donaciones al templo para conseguir los favores de la deidad. No hay nada erróneo en tomar a Ishvara como tu compañero de negocios, no podrías tener uno mejor, pero son formas muy limitadas de pensar en Ishvara. Ésta es la religiosidad convencional, que tienes sus limitaciones.

Ya hemos dicho que, desde una perspectiva más elevada, no es que haya un Dios, sino que sólo hay Dios. Y, puesto que sólo hay Dios, cualquier forma de Dios al que reces es una plegaria a Dios. Si rezas a Jesús, a Krishna, a Jehová o a Alá, estás rezando a Dios. Estás rezando al mismo Dios, porque no hay nadie más a quien rezar, todo es Dios.

Desde esta perspectiva, Sri Krishna va a comentar a continuación sobre aquellos que rezan a otros dioses. En el verso anterior hablaba de los que anya-devatah rezan a otros dioses. Y desde la perspectiva de Sri Krishna, si tú rezas a Rama, a Ganesha, a Shiva o Saraswati, a cualquier forma de Dios, no hay diferencia. Sri Krishna habla como el único Dios, como sólo Dios y, por lo tanto, lo ve como una adoración hacia él. Quizás por medio de un intermediario, como Shiva o Ganesha, o incluso un intermediario como Jesús o Alá, ¿por qué no? Sri Krishna podría ver a alguien inclinándose para rezar – como el rezo musulmán- y podría verlo como una adoración hacia él.

Porque Sri Krishna habla desde esa elevada perspectiva en la que se ha identificado con ese único Dios, con sólo Dios.

Whatever deity a worshiper
yo yo yam yam tanum bhaktah
chooses to worship
sraddhayarcitum icchati
unshakable faith in that deity
tasya tasyacalam sraddham
I bestow upon him.
tam eva vidadhamy aham (7.21)
Cualquier deidad que un devoto
elija para adorar
inquebrantable fe en esa deidad
yo le otorgo.

Yo yo bhaktah, la repetición del pronombre yo significa todos ellos, cualquiera, y así cualquier adorador (que puede ser de Ganesha, Rama, Shiva, etc.), yam yam tanum cualquier forma de Dios, arcitum icchati que ese adorador elija para adorar.

En primer lugar, aquí Sri Krishna está reconociendo el hecho de que tenemos elección para elegir la forma de Dios que queremos adorar. Y es algo único del hinduismo; el concepto de ishta devata tu forma elegida de Dios. Esto, realmente, es muy poderoso y único.

Reconoce y respeta el hecho de que cada persona es diferente en su naturaleza, inclinaciones y disposiciones; no sólo en materias triviales, como el tipo de comida que te gusta, sino también en nuestra vida religiosa y espiritual. ¡Qué maravilloso que esta tradición respeta y reconoce esa individualidad!

No hay una forma única de Dios para todo el mundo. Cualquier adorador que adore una forma de Dios shraddha, con fe, dice Sri Krishna, yo le otorgo una fe inquebrantable en esa deidad.

Parafraseando el verso, si alguien, por ejemplo, es profundamente devoto de Jesús, Sri Krishna dice aquí que le dará a esa persona fe en Jesús y dedicación en su adoración de Jesús. ¿Cómo puede decir esto? Porque Sri Krishna no está hablando como una encarnación o un avatar de Dios, sino que está hablando sintiéndose identificado con ese único Dios, con sólo Dios, con Ishvara.

En la vida religiosa, tú sientes una atracción hacia una forma particular de Dios. Sri Krisha dice, yo te doy ese sentimiento de atracción hacia esa deidad particular. Sri Krishna habla aquí como el Dios del Cosmos, como el que nos ha creado con nuestras inclinaciones, con la atracción hacia una particular deidad.

Y Sri Krishna dice que cualquier adorador que elija cualquier forma de Dios, yo le otorgo a esa persona esa atracción hacia esa forma particular de Dios. Es una asombrosa aseveración, que barre esa sensación de división entre diferentes formas de adoración y diferentes religiones.

Endowed with that faith
sa taya sraddhaya yuktas
he worships that deity.
tasyaradhanam ihate
Thus, he fulfills his desires
labhate ca tatah kaman
because they are decreed by Me.
mayaiva vinitan hi tan (7.22)
Dotado con esa fe
él adora a esa deidad.
Así él realiza sus deseos
porque ellos son decretados por mí.

Sa, él, refiriéndose a ese adorador del que hablaba en el verso anterior, que está dotado de esa fe para adorar a esa deidad en particular, tatah, como resultado, labhate kaman su deseo es cumplido.  Parafraseándolo libremente, viene a decir que adorar a cualquier deidad trae bendiciones, en primer lugar, porque es una adoración al mismo único Dios, que llamamos Ishvara; y, en segundo lugar, tus plegarias no hacen que Dios te bendiga, sino que son un acto de recibir las bendiciones.

No podemos establecer una relación con Ishvara como si fuera nuestro camarada de negocios, al que hacemos una ofrenda para que el negocio nos salga bien. E incluso, en nuestras plegarias más emocionales, no podemos querer chantajear emocionalmente a Dios. Tenemos que crecer y dejar de superponer atributos humanos sobre el Dios del Cosmos.

Los seres humanos pueden ser sobornados, pueden ser manipulados emocionalmente, no Ishvara. Tenemos que superar esa clase de pensamiento en nuestra relación con Dios.

Hay una hermosa historia tradicional que ilustra cómo funciona el poder de la oración. Cuenta la historia de Manda Baba un hombre muy piadoso, muy santo, pero no muy inteligente, que aparecen en varias historias tradicionales. Una tarde que se desplazaba a otra villa sin paraguas, comenzó a llover torrencialmente, era la época del monzón, por lo que se mojó completamente. En el camino, encontró a un viandante, y le preguntó si tenía agua, ya que tenía sed, por lo que el viandante le dijo que si quería agua sólo tenia que recogerla con sus manos.

Pero Manda Baba no era muy inteligente, así que extendió sus manos con los dedos abiertos, por lo que apenas recogía agua. El viandante le tuvo que explicar que debía formar un cuenco con sus dos manos para así recoger suficiente agua para beber, lo que consiguió al instante.

Cuando pones tus manos hacia arriba para recoger agua ¿estás causando que la lluvia caiga? No, la lluvia ya está cayendo. El acto de extender tus manos en forma de cuenco hacia la lluvia que cae representa la plegaria.

Extender las manos es un acto de recibir el agua de la lluvia que está cayendo por su propia voluntad. Tu plegaria no causa que la gracia se dada. Ishvara es infinito y, por lo tanto, Ishvara es fuente de infinitas bendiciones.  Las lluvias del monzón representan esas infinitas bendiciones, que están derramándose, pero tú necesitas hacer un esfuerzo para recibirlas.

Así como extender las manos hacia la lluvia no hace que la lluvia caiga, sino que es un acto de recibir la lluvia; de la misma manera, cualquier clase de oración no causa que la gracia sea otorgada en ti, esa gracia está ya disponible, pero tú necesitas hacer un esfuerzo para recibirla.

Cualquier forma de plegaria – a Pujya Swami Dayananda le gustaba el término invocar la gracia de Dios- es para invocar la gracia de Dios; es por lo que extendemos las manos hacia la lluvia para recibir el agua. Rezar es un acto de abrirte a ti mismo para recibir las bendiciones que ya están disponibles para ti.

Tú haces ese esfuerzo y tú recibes las bendiciones. Esto responde a la cuestión de que tus plegarias no sobornan a Dios, Ishvara no es manipulado emocionalmente. Tus plegarias no hacen que Ishvara te bendiga, esas bendiciones ya están disponibles. La plegaria es un acto de invocar esa gracia, de recibirla.

Para terminar la historia, al principio Manda Baba extiende las manos abiertas y apenas recoge agua. Esto representa la oración insincera. Hay muchas formas de plegarias que no son efectivas, como cuando repites una plegaria aprendida de niño sin pensar en su significado o incluso sin pensar en Dios, a quien va dirigida.

Sri Krishna utiliza dos veces la palabra shraddha¸ que significa fe, pero, en este contexto, es una especie de compromiso emocional. Si tú estás emocionalmente comprometido en esa plegaria, es como extender tus manos adecuadamente, formando un cuenco.

Volviendo al verso, en las tres primeras líneas, Sri Krishna dice que no hay ninguna diferencia en cuanto a la deidad a la que rezas; lo que establece la diferencia es taya sraddhaya yuktas¸ el que está dotado de esa sraddha , de ese compromiso emocional.

La cuestión aquí es que no hay ninguna diferencia si rezas a una deidad hindú o a cualquier otra, porque kabhate kaman tus deseos serán cumplidos, si tu plegaria es sincera y estás dotado de ese compromiso emocional, de esa fe, en la oración. Y eso es así porque maya eva vihitan hi tan porque esos deseos, la realización de esos deseos han sido dirigidos por mí.

Traducido muy libremente Sri Krishna está diciendo que se hace de acuerdo con su plan. Hay que recordar que aquí Sri Krishna no habla como una deidad particular sino como Ishvara. Así, de acuerdo con su orden inteligente, con el cual ha creado este universo entero, de acuerdo con las leyes del karma, de acuerdo con la forma en las que las plegarias funcionan, tú recibes los resultados de cualquier forma de plegaria, si esa plegaria es sincera.

Limited are the results of worship
antavat tu phalam tesam
for those of little wisdom.
tad bhavaty alpa-medhasam
Worshipers of gods reach the gods,
devan deva-yajo yanti
but those who worship Me reach Me.
mad-bhakta yanti mam api (7.23)
Limitados son los resultados de la devoción
para aquellos de poca sabiduría.
Los devotos de los dioses alcanzan a los dioses,
pero aquellos que me son devotos, me alcanzan.

Sri Krishna dice que tú puedes adorar a cualquier deidad que elijas, pero antavat phalam los frutos de tu adoración serán limitados, tad bhavaty¸ los resultados de esa adoración serán limitados, para quienes alpa-medhasam tienen una limitada comprensión.

Para quienes su comprensión del propósito de la vida es limitada, el resultado de su plegaria será limitado. Para aquellos que realmente no comprenden el significado de la vida, refiriéndose a aquellos que rezan pidiendo objetivos mundanos, alpa-medhasam¸ con una limitada comprensión del auténtico propósito de la vida y que es posible a través de la oración, aunque para ellos los resultados sean limitados.

Deva yajo aquellos que adoran a los dioses, yanti devan¸ alcanzan a los dioses. Anteriormente hablamos de que, según las convenciones hindúes, adoras a Lord Ganesha cuando necesitas eliminar obstáculos, rezas a Saraswati para que te de inteligencia para superar un examen, o a Lakshmi pidiendo riqueza. A esto se refiere Sri Krisna cuando dice que aquellos que adoran a los dioses alcanzan a los dioses; lo que significa que son bendecidos por esa deidad, se entiende que consiguiendo lo que desean.

Pero esto tiene un problema. Si rezas a los dioses para conseguir objetivos mundanos, puedes conseguir esos objetivos, pero, mad-bhakta aquellos que me adoran a mí, yan imam api¸ ellos me alcanzan.

Si tú rezas por objetivos mundanos, puedes conseguirlos, pero si rezas para alcanzar a Ishvara, el Dios del cosmos, tus plegarias pueden conducirte al más elevado objetivo, a la iluminación, como veremos posteriormente.

Sri Krishna está señalando una interesante observación, y es que, si vas a rezar al Dios del cosmos, ¿te vas a centrar en algo pequeño como remover algunos obstáculos o tener más dinero? ¿no deberías centrarte en algo más grande?

Lo que nos trae a otra historia de Manda Baba, un hombre santo no muy brillante. Manda Baba se mantenía de limosnas, y desarrolló una estrategia para pedir, y es que a cada persona que venía por la carretera, le pedía un paisa, un centavo. Como era tan poco, nadie rehusaba, y como al final pasaban muchas personas tenía suficiente para vivir. Un día, pasó el rey con todo su cortejo. El rey era conocido por su gran generosidad, y Manda baba corrió hacia él y le dijo “por favor, dame un paisa”.  Y el rey le dio lo que había pedido, un paisa.

 Manda Baba no fue capaz de reconocer la verdadera naturaleza de aquel al que estaba pidiendo dinero. No reconoció al generoso y rico rey al que pidió un paisa¸ cuando le podía haber pedido cualquier otra cosa. De la misma manera, si estás rezando al Dios del universo y rezas por algo pequeño, yerras el tiro.

¿Cómo deberías rezar? Si estás rezando al Dios del cosmos, una de las más elevadas formas de plegaria podría ser: “¡Oh, Ishvara! ¿Quién eres? ¡Oh, Ishvara!  ¡Bendíceme con sabiduría, que yo pueda saber quién eres realmente! ¡Oh, Ishvara! ¡condúceme a la iluminación!