Akshara y kshara brahma (3-4)

The Blessed Lord said,
sri-bhagavan uvaca
Supreme brahman is the imperishable.
aksaram brahma paramam
Atma is one’s true nature.
Svabhavo ’dhyatmam ucyate
Generating all that exists
bhuta-bhavodbhava-karo
is the creative force called karma.
visargah karma-samjñitah (8.3)
El bendito Señor dijo:
El supremo brahman es el imperecedero.
Atma es la verdadera naturaleza de uno.
Generar todo lo que existe
es la creativa fuerza llamada karma.

Sri Krishna irá contestando por orden las preguntas. La primera kim tad brahma, ¿quién es brahman?  y lo define con dos palabras, paramam¸ supremo, la absoluta realidad y aksaram. Saram  significa aquello que decae, que está sometido a cambios, y cualquier cosa que está sometida a cambios, finalmente decae, como, por ejemplo, nuestros cuerpos.

Aksaram¸ literalmente, sin decadencia, siendo muchas veces traducido como inmutable, sin cambios. Es una bonita palabra para referirse a brahman¸ la inmutable, suprema realidad; la absoluta realidad debido a la cual todo existe. Ésa es nuestra definición de brahman.

Inmutable es una buena palabra, porque cuando haces un cuenco, la arcilla, en sí misma, no sufre ningún camio. Cuando el cuenco se rompe, nada le ocurre a la arcilla, inmutable; eso es lo que la palabra aksaram¸implica; lo que no decae, no cambia, inmutable.

Y pasa a contestar la segunda pregunta ¿qué es atma?  Adhyatman ucyate,  lo que es llamado atma es svabhavo tu verdadera naturaleza, tu naturaleza interna.

Luego Arjuna había preguntado ¿qué es karma? Y Sri Krishna responde que es visargah. Sargah aquí significa creación, por lo que parece una muy única definición de karma. Sri Krishna se está refiriendo aquí a karma como una fuerza creativa, que no es como normalmente definimos karma, pero es significativo y veremos por qué.

Así, karma es una fuerza creativa bhuta-bhavoyodbhava-karo¸ es la causa de que surjan todas las cosas, todos los seres. El karma hace surgir a la existencia a todos los seres. Sri Krishna se está refiriendo aquí al ciclo de creación. Hay que entender el contexto en el que Sri Krishna dice esto.

En el hinduismo entendemos el mundo en el que vivimos como sujeto a ciclos de manifestación y disolución. El universo se hace manifiesto desde una situación de no manifestado; al igual que un árbol se hace manifiesto desde una semilla. El árbol está presente en la semilla en una forma no manifestada.

Un principio fundamental de la filosofía es que algo no puede surgir de la nada. El universo no puede haber surgido de la nada, tiene que haber surgido de algo. ¿Qué sería ese algo? Sería como una semilla, el universo en una condición no manifestada.

Ahora mismo todos los seres humanos vivos tenemos muchos karmas, que vamos agotando. De acuerdo con las leyes del universo, para que nuestros karmas se agoten, toda acción tiene que recibir su resultado. Así, de acuerdo con este principio básico del karma, la ley de causa y efecto, todos los actos que han sido realizados en el pasado, tienen que producir su resultado y, para que esto sea posible, el universo tiene que seguir existiendo. Si no hay universo, ¿cómo podrían nuestros karmas agotarse?

Así, el mundo continúa existiendo para que todos esos karmas puedan agotarse. En un ejercicio de imaginación, imagina un momento en el futuro en el que todos los seres humanos tengan sólo un poco de karma sin agotar, y cuando ese último karma se agote, no es necesario que el universo siga existiendo. Podríamos decir que el karma colectivo debido al cual el universo existe ha llegado a su fin.

 Pujya Swami Dayananda se refería al karma colectivo; decía que una familia tiene un karma colectivo, una sociedad, un país, y ese karma colectivo no afecta a los individuos sino al conjunto.

Así, podemos imaginar un momento en que el karma colectivo de todos los seres que existen se ha agotado, y, con ese agotamiento, la fuerza que hace que el universo continúe existiendo se agotaría. El universo iría a un estado de disolución, se haría no manifestado y entraría en lo que llamamos bija avastha¸ un estado semilla.

Y entonces, ¿qué volvería a hacer que el universo se manifestara de nuevo? Cuando en el capítulo II analizamos la doctrina del karma, hicimos la distinción entre prarabdha karma¸  el karma con el que naces en esta vida y cuyo agotamiento marca el fin de la vida, y sanchita karma la infinita acumulación de karma de un número infinito de vidas anteriores.

 Ese sanchita karma permanece cuando el universo está en disolución, no manifestado. Así como el universo existe en forma de semilla, todos los seres también existen en forma de semilla; el sukshma sarira,  o cuerpo sutil, existe en forma de semilla y ese sanchita karma  se asocia al sukshma sarira de los seres individuales en una condición no manifestada.

Así, no sólo el universo está en una condición no manifestada; incontables seres están en una condición no manifestada y tienen una infinita cantidad de sanchita karma, que necesita fructificar. Así, las leyes de la naturaleza, las leyes del karma y, específicamente, la ley de causa y efecto se asegura de que todos esos sanchita karma  fructifiquen, lo que conduce al universo a hacerse manifiesto otra vez.

El karma hace que el universo se manifieste de nuevo y pase de una condición no manifestada a una condición manifestada con el objetivo de que esos infinitos karmas  acumulados fructifiquen.

En este contexto, Sri Krishna llama al karma visargah, una fuerza creativa, una capacidad creativa. Es una perspectiva bastante única, no es la forma más común de definir el karma, de explicarlo, pero es lo que Sri Krishna elige para centrar su breve explicación a Arjuna: el karma es la fuerza creativa que causa que el universo no manifestado se haga manifiesto de nuevo.

Matter is the perishable.
adhibhutam ksaro bhavah
Divinity is the cosmic being.
purusas cadhidaivatam
I perform rituals
adhiyajño ‘ham evatra
dwelling in one’s body, O Arjuna.
dehe deha-bhrtam vara (8.4)
La materia es lo perecedero.
La divinidad es el ser cósmico.
Yo realizo rituales
habitando en el cuerpo de uno, ¡Oh, Arjuna!

Sri Krishna continúa contestando, con mucha brevedad, a las preguntas de Arjuna. A ¿qué es adhibhutam? la materia, responde diciendo que es ksaro bhavah  lo que es mutable, lo que está sujeto a transformación, a decadencia.

Así, está contraponiendo brahman¸ que es inmutable, con la materia que es mutable, que tiene decadencia. El mundo de la materia es una existencia que está sujeta a la decadencia.

A ¿qué es adhidaivam? Lo divino, la divinidad, responde con una sola palabra purusa. Y purusa puede tener muchos significados; lo hemos traducido como ser cósmico, que es el significado que tendrá en el capítulo XV.

Nuestro comentarista, Madhusudana Saraswati considera que purusa es Isvara desde el punto de vista del entero universo sutil. La suma total de los elementos sutiles, sukshma bhuta, de los seres sutiles¸sukshma sariras.  La suma total de los elementos sutiles del universo que se conoce como hiranyagarbha.  Ishvara gobierna sobre el entero universo sutil y es lo que Madhusudana considera que aquí significa purusa.

 De cualquier manera, es una muy breve e inescrutable respuesta. Pero ésta es, aparentemente, la intención de Sri Krishna. No quiere entrar en una larga explicación sobre estas seis primeras preguntas. Y lo vemos también en la sexta pregunta sobre adhiyajña¸ quién en el cuerpo está comprometido en la realización de rituales.

Sri Krishna, de una forma un poco inesperada, dice aham eva, yo soy el que está, en el cuerpo, comprometido en los rituales, refiriéndose a sí mismo como la divinidad interna, el verdadero ser, sat-cit-ananda atma,  yo estoy en el cuerpo comprometido en la realización de rituales.

Y concluye dirigiéndose a Arjuna como deha-bhrtam vara, el mejor de los encarnados, eres grande, Arjuna.

Vemos con qué rapidez Sri Krishna se deshace de las seis primeras preguntas, quizás para centrarse en la séptima, que va a constituir el tema principal del capítulo.