Krishna no es reconocido como la fuente de todo (1-3)

Comenzamos un nuevo capítulo Vibhuti Yoga, las glorias de Ishvara, pero el contexto del capítulo se refiere a las manifestaciones de Ishvara. Todo lo que existe en el universo es entendido como una manifestación de Ishvara; vemos la presencia de Ishvara en el mundo que experimentamos.

Cuando por la noche miras el cielo estrellado, puedes haber experimentado la presencia de Ishvara en ese universo ilimitado. O cuando ves las elevadas, majestuosas montañas. Todas esas glorias sugieren la magnificencia de Ishvara, que será el tema de este capítulo.

En la filosofía occidental se intenta una aproximación a la idea de Dios a través de su creación, utilizando la metáfora del relojero. Cuando entiendes la mecánica de un reloj, percibes mucha inteligencia en él. Conociendo el reloj conoces algo del relojero. Ésa es la metáfora, observando el universo, tiene una visión de su creador.

En tiempos modernos sabemos que el universo evoluciona. Por lo que la metáfora del relojero colocando cada cosa en su sitio no nos vale. Ishvara, como nosotros lo entendemos, no está involucrado en todos esos detalles de la creación; rechazamos la metáfora del relojero, porque el mundo no es algo acabado; y también porque el reloj está separado del relojero.

Nuestra comprensión de Ishvara es de aquel no separado del mundo. La metáfora que utilizamos es la del sueño. Tú creas tu mundo de sueño, que está hecho de ti, no separado de ti. Así es como entendemos a Ishvara.

La materia de la que el mundo está hecho es Ishvara y, lo que, es más, la inteligencia. Hace unos cien años, hubo un gran debate sobre la evolución, que se consideraba una antítesis de la religión: si aceptabas la evolución rechazabas la religión y viceversa.  Desde el punto de vista del vedanta, este conflicto, en retrospectiva, no tiene sentido.

Si no, miras a Ishvara como un relojero que pone el mundo en marcha. Nosotros aceptamos que el universo evolucionó del Big-bang, y esa evolución, por otro lado, incluye la evolución de los seres humanos durante 14 billones de años. Desde la perspectiva hindú, Ishvara es la fuente de la inteligencia; la inteligencia universal, las leyes de la naturaleza, a través de las cuales este sorprendente proceso de evolución ha tenido lugar.

Adecuadamente entendida, la evolución es uno de los vibhutis¸ una de las glorias de Ishvara.

The Blessed Lord said,
sri-bhagavan uvaca
O Arjuna, once again
bhuya eva maha-baho
listen to My highest teaching.
srnu me paramam vacah
Because you are dear, unto you I
yat te ‘ham priyamanaya
will teach what is helpful
vaksyami hita-kamyaya (10.1)
El bendito Señor dijo:
¡Oh, Arjuna! una vez más
escucha mi más elevada enseñanza.
Porque me eres querido, a ti
te enseñaré lo que es beneficioso.

Y Sri Krishna comienza dirigiéndose a Arjuna como maha-baho,  ¡oh, elevado!, escucha una vez más mi más elevada enseñanza.  Sri Krishna ya le ha estado impartiendo enseñanzas en el capítulo séptimo y noveno sobre quién es Ishvara.  Y, te diré estas enseñanzas porque prayamanaya eres querido para mí, porque deseo tu bienestar.

Tenemos que recordar el contexto. Arjuna ha tenido un colapso emocional y se siente incapacitado para luchar en la guerra. Todas estas enseñanzas se están dando en este contexto; son beneficiosas no sólo para Arjuna sino para todos nosotros, porque son enseñanzas sobre quién y qué es Ishvara.

Es crucial para nosotros desarrollar bhakti el sentido de devoción. Y quizás es más importante ahora que en cualquier otro momento de la historia, porque antes del desarrollo de la ciencia moderna, la fe era suficiente para sostener una vida espiritual.

Hace setecientos años, todo lo que tenías que hacer era creer, porque no había nada en la ciencia que realmente desafiara la creencia en Dios. En tiempos modernos, el conocimiento científico ha servido para desechar un montón de nociones infantiles sobre Ishvara, como un relojero que crea su universo fijo. Pero esto significa que tenemos que conocer quién es, realmente, Ishvara.

Sri Krishna va a hablar varias veces de Ishvara en términos de conocer a Ishvara, no de creer en Ishvara. El foco no es creer, el foco es el conocimiento de Ishvara, tema en que está centrado este capítulo. Y en tiempos modernos no puede ser más importante, puesto que la fe no puede, por más tiempo, sostenerse en una vida de oración y fe ciega. Necesitamos esta clase de conocimiento para nutrir nuestra propia comprensión de nuestra relación personal con Ishvara.

The gods do not know My
na me viduh sura-ganah
origin, nor do the great sages.
prabhavam na maharsayah
Indeed, I am the source of those gods
aham adir hi devanam
and all the great sages.
mamarsinam ca sarvasah (10.2)
Los dioses no conocen mi
origen, ni los grandes sabios.
De hecho, yo soy la fuente de esos dioses
y la de todos los grandes sabios.

Na veduh ellos no conocen me prabhavam mi origen. ¿Quiénes? Sura-ganah esas multitudes de dioses; tampoco maharsayah los grandes rishis.

La palabra prabhavam es un poco engañosa. No conocen mi origen, el origen de Ishvara. En primer lugar, no hubo origen, no había nada que conocer, por eso, su traducción como “origen” es un poco floja.

Madhusudana Saraswati da otros dos significados. Uno de ellos es prabhu shakti el poder de Dios, su majestad. Y, en esta interpretación, “ellos no conocen mi majestad”. El significado del prefijo para  da lugar a todos estos significados.

Los tres son significativos en el contexto de este capítulo. Decir que los dioses no conocen el origen de Sri Krishna, el origen de Ishvara, porque no tiene origen; las otras interpretaciones de Madhusudana, que los dioses y los rishis no conocen su majestad o que no conocen sus gloriosas manifestaciones, son igualmente consistentes.

 De hecho, aham, yo soy, adir hi el comienzo, la fuente o el origen devanam maharsiham de esos dioses y rishis. Ellos no conocen mi origen, porque yo soy su origen, yo estaba primero. No primero en un sentido temporal, porque el tiempo implica nacimiento ¿cierto? El tiempo comienza a existir, de acuerdo con la ciencia moderna, hace 14 billones de años. Antes del Big Bang no existía algo como tiempo o espacio. Por lo que, “yo estaba primero” no en un sentido temporal sino por lógica. En la filosofía occidental se habla de la fuente primaria o causa sin causa. Ishvara, lógicamente, precedía a todos ellos.

Knowing Me as the unborn, eternal,
yo mam ajam anadim ca
Lord of the world,
vetti loka-mahesvaram
one is free from delusion. Among mortals
asammudhah sa martyesu
he is free from all sins.
sarva-papaih pramucyate (10.3)
Conociéndome como el no nacido, eterno,
Señor del mundo,
uno se libera del engaño. Entre los mortales
se libera de todos los pecados.

Yo uno que vetti conoce. Y, de nuevo, Sri Krishna no dice uno que cree, sino uno que conoce mam a mí como ajam no nacido, no creado, anadim¸sin comienzo.

Es una bonita palabra adi, que significa comienzo; anadim, sin comienzo. No nacido, no creado. No la primera cosa que existe de la creación. La primera cosa que existió en esta creación fue la energía. El Big bang explotó y en ese momento, sólo había energía, que se condensó gradualmente, por decirlo así, en formas de masas que conocemos, como materia.

Así, en el comienzo, no había incluso energía ni materia. Este anadim¸ sin comienzo; uno que me conoce como siendo no nacido, no creado, sin comienzo, como loka-mahesvaram, el gran señor del cosmos; sa esa persona está asammudhah, libre de ilusión, literalmente, libre de ignorancia.

Libre de ignorancia en un sentido estricto, libre de la ignorancia de quién y qué es Ishvara; pero, en un sentido amplio, libre de la ignorancia fundamental, que impide que consigamos la iluminación. Ambos significados están presentes.

Esa persona  asammudhah¸ está iluminada, martyesu¸ entre todas las personas, esa persona pramucyate¸ está liberada, sarva-papaih de los pecados.

 ¿Cómo podemos entender esto? Hay una forma más simple de entenderlo y una más sutil.  La forma más simple es que cuando te iluminas, te liberas del sufrimiento mundano, que, de acuerdo con la doctrina del karma, es resultado de la ignorancia; debido a esa ignorancia, no alcanzas la iluminación, volviendo a renacer una y otra vez en otras vidas que incluyen sufrimiento.

Uno que está iluminado, se libera del pecado y de sus efectos, que le hacen volver a nacer en un mundo de sufrimiento. Pero hay un significado más sutil.

Sri Krishna dice yo vetti mam uno que me conoce sarva-papaih pramucyate, se libera del pecado, sugiriendo que el conocimiento te libera del pecado. ¿Cómo el conocimiento te libera del pecado?, porque desde la visión del mundo hindú, la causa de todo comportamiento pecaminoso, de todo comportamiento “adhármico” es la ignorancia.

En el hinduismo no existe una fuerza demoníaca o maligna. La ignorancia es la raíz de todo pecado y la raíz de todo sufrimiento. Todo el sufrimiento es debido a una clase fundamental de ignorancia, la ignorancia de tu propia divina naturaleza.

Cuando esa ignorancia de tu propia divina naturaleza interna es eliminada, cuando descubres tu naturaleza esencial como sat-cit-ananda atma, ¿qué podría llevarte a un comportamiento “adhármico”? La ignorancia te impide reconocer tu propia naturaleza divina; por eso, el conocimiento te libera del pecado.