Valores necesarios para el conocimiento (8-12)

El siguiente tema sería el siguiente par de preguntas que realiza Arjuna, jñanam jñeyam ca, qué es el conocedor y lo conocido. Y hay dos formas de entenderlo, descubrir tu verdadera divina naturaleza o descubrir la realidad absoluta, brahman; así, ¿qué es jñeyam?  lo que tiene que ser conocido, es decir brahman;  y, ¿qué es jñanam? que, generalmente, significa conocimiento, pero, en este contexto, específicamente significa lo que se requiere para conseguir jjñeyam, lo que se requiere para obtener conocimiento de brahman, lo que se requiere para descubrir tu verdadera divina naturaleza.

Y, realmente, lo que se requiere por adelantado, es decir, como preparación. Estamos hablando de valores. Valores que van a ser dados por Sri Krishna como pasos preparatorios para obtener brahma jñanam.

 Sin esa preparación no vas a ningún sitio. Hay algo que tenemos que entender, que, para obtener ese conocimiento, tienes que estar preparado. Igual que no puedes estudiar Cálculo si antes no conoces Trigonometría y Álgebra, porque el Cálculo es una materia avanzada.

¿Qué ocurre con el conocimiento de brahman? El conocimiento de brahman o, por decirlo de otra manera, para descubrir tu propia divina naturaleza, para un conocimiento tan extraordinario, necesitas una preparación extraordinaria. Hablamos de antakarana suddhi, pureza de mente.

¿Qué significa exactamente? Olvidamos lo obvio. ¿Qué es el agua pura? Simplemente agua. Lo que significa que todas las impurezas se han eliminado. No es nada más que agua. Se llega a la pureza a través de la eliminación de las impurezas. Antakarana suddhi es el resultado de eliminar las impurezas mentales, tales como el dolor, la ira, la irritación, el odio, los celos… son impurezas que no es que impidan, sino que bloquean tu objetivo de conseguir el más elevado conocimiento.

En los cinco siguientes versos, Sri Krishna nos da una lista de veinte valores que te  van a ayudar a tener una mente libre de obstáculos, que te ayudarán en tu camino espiritual.

Absence of pride and pretension,
amanitvam adambhitvam
harmlessness, patience, honesty,
ahimsa ksantir arjavam
reverence for one’s teacher, purity,
acaryopasanam saucam
steadfastness, self-control…
sthairyam atma-vinigrahah (13.8)
Ausencia de orgullo y pretensión,
Inocuidad, paciencia, honestidad,
reverencia por tu maestro, pureza,
firmeza, autocontrol…

amanitvam, mani, es uno que piensa muy elevadamente de sí mismo, que piensa “soy estupendo, porque he hecho esto y lo otro”. Ocurre que esa especie de mirada elevada sobre uno mismo es un problema. Socialmente, esas personas suelen ser detestadas por su orgullo, pero, a un nivel más personal, mana, un orgullo excesivo, es un problema, porque si piensas que eres superior, probablemente vas a pasar por alto tus muchos defectos, ése es el tema.

Todos sabemos que hay un orgullo que es sano, que ayuda a la autoestima. Y alguien con la autoestima baja es vulnerable a un montón de enfermedades mentales, depresión, etc. Un orgullo saludable, es decir, “yo soy ok, tú eres ok”. No saludable sería no considerar a los demás ok, o pensar “tú estás bien, pero yo soy estupendo”.

Y como hemos dicho, el problema real es que cuando te consideras superior, tiendes a pasar por alto tus puntos débiles, tus defectos. Y los defectos necesitan atención, hay que gestionarlos. ¡Cuánta gente orgullosa está tan centrada en su grandeza que no ve sus puntos débiles! Así, amanitvam es la ausencia de ese orgullo.

Adambhitvam es incluso peor, porque mani es estar orgulloso de tus cualidades; dambhi es estar orgulloso de cualidades que no posees. Es sobreestimar tus cualidades, ser pretencioso, considerarte por encima de lo que realmente eres.

El objetivo es verte a ti mismo objetivamente, saber valorar tus cualidades y reconocer tus defectos. Ver tus cualidades objetivamente y ver tus defectos objetivamente. Ésa es la clave. Mucha gente no es objetiva con sus defectos y acaba concluyendo no soy una buena persona. Una conclusión completamente errónea.

Toda gran persona tiene defectos y quizás el mejor ejemplo que podemos encontrar en las escrituras es el de Bhisma, que es uno de los grandes personajes del Mahabharata, y que tenía algunos defectos realmente importantes. Uno de ellos era la rigidez. Había hecho un voto de castidad y era tan rígido sobre el hecho de mantener esos votos, que causó una guerra.  El hecho de que fuera una persona rígida, no significa que no fuera una buena persona, en absoluto. Pero tenía, al menos, ese defecto.

Todos somos combinaciones de buenas y malas cosas. Y el Mahabharata lo expresa perfectamente. Yudhishthira era jugador, y Duryodhana no era al 100% malo, tenía un sentido real de la lealtad, de la amistad, muy fuerte.

Mirarnos objetivamente, significa ver nuestras virtudes y nuestros defectos, sin centrarnos en nuestros defectos, lo que nos puede dar una imagen distorsionada de nosotros mismos. Es como si pones una pulga en un microscopio, parece un monstruo. Tus defectos son como una pequeña pulga, son pequeñas cosas, pero hay que gestionar, tratar de deshacerte de ellos. Pero, la cuestión es que no hay que poner tus defectos bajo un microscopio, cosa a la que tenemos tendencia, creando una distorsionada autoimagen.

Y esta distorsionada autoimagen tiene dos lados; una distorsión positiva, cuando sobreestimas o sobrevaloras tus cualidades, pero también está el otro lado, cuando magnificas tus errores, tus defectos. Ambos son perjudiciales en la vida espiritual. En aras de alcanzar antakarana suddhi se requiere una visión objetiva de quién y qué eres como ser humano.

El tercer valor sería ahimsa, no violencia, un valor central de la tradición hindú. En cinco o seis ocasiones, en el Mahabharata, se resalta ahimsa paramo dharmah, el principal valor del dharma es ahimsa, no causar daño. Y, ciertamente, es un principio central en el dharma hindú. Todos los principios morales y éticos en la tradición hindú están basados, en una forma u otra, en ahimsa.

Un ejemplo importante de ahimsa es la dieta vegetariana. No es que la dieta vegetariana sea más pura que otra comida. Es como los letreros que ves por ahí, “pura comida vegetariana”, pero luego los trabajadores del restaurante están mal pagados y no tienen derechos.

No es lo que tú comes. El principio aquí es vivir de tal manera que causes el menor daño posible. Imagina que el dueño de ese restaurante abusa verbalmente de sus trabajadores; puede que no coma animales, pero está utilizando su boca para herir verbalmente a sus empleados. Sería mejor que esa persona comiera carne y dejara de utilizar su boca para herir a sus empleados. El principio básico no es la pureza de la comida. La comida vegetariana, en el hinduismo, no es como las restricciones dietéticas que encuentras en el judaísmo, el islam y el cristianismo, que son temas de pureza religiosa del tipo tienes que comer cosas puras y no comer comidas impuras. No hay nada más puro en los vegetales, no hay nada impuro en la carne de los animales… excepto, como decía Pujya Swami Dayananda, que, si dejabas los vegetales durante mucho tiempo en el frigorífico, no pasa nada, y la carne huele.

La cuestión es que, no se trata de que una comida sea pura y otra impura. El principio de ahimsa es el del menor daño. El principio aquí es vivir de tal manera que causes el menor daño.

Y es un buen punto para señalar una cuestión aquí. Uno de los más comunes malentendidos sobre las reglas religiosas es que las reglas religiosas sirven para proteger a los demás. Las reglas religiosas y éticas restringen tu comportamiento con el fin de proteger a los demás. Carl Marx es famoso por criticar la religión por ser manipuladora, controladora, y rechazaba todo eso.

Esa interpretación es un común malentendido sobre la religión en general. Cuando ves una lista de prohibiciones religiosas, “no hagas esto, no hagas lo otro”, y esas prohibiciones te han sido inculcadas con la intención de proteger a otros de tu mal comportamiento, ésa es una visión convencional de la religiosidad, y es errónea al cien por cien.

No es la cuestión aquí en absoluto. Debes vivir una vida “dhármica”, no en aras de proteger a los demás, sino con el fin de ayudarte a ti mismo. Cuando actúas contra los principios del dharma, te sitúas a ti mismo en un estado de conflicto con los demás. Creas un conflicto y el conflicto funciona en ambas maneras: no sólo creas problemas a otras personas, sino que la otra persona te crea problemas a ti. No es sólo la otra persona afectada. Cuando actúas en contra de los principios del dharma, creas un conflicto y una dificultad para ti mismo.

A Pujya Swami Dayananda le gustaba decir que “frotarse contra las leyes del dharma es como frotarse contra un árbol con el brazo desnudo”. Frotas el árbol, pero acabas con el brazo “frotado”. Y el árbol no sufre mucho, pero tu brazo también sufre. Un buen ejemplo son las demandas judiciales; aunque tengas el 100% de razón, entrar en un juicio es un conflicto, y un conflicto te afecta a ambas partes.

La cuestión es que, si fracasamos en adquirir esos veinte valores, nos encontraremos constantemente en un estado de conflicto con los demás, y eso hace que tu vida sea un lío. Y cuando tu vida es un caos y te sientas a meditar, te sientas a meditar en tu caos. Cuando estudias el Bhagavad Gita, te traes tu caos contigo. Es por eso por lo que es tan crucial abrazar esos valores.

Pujya Swami Dayananda consideraba tan importante esta lista de veinte valores que los extraía del Bhagavad Gita para enseñarlos independientemente. De hecho, tiene un libro publicado “El valor de los valores”. ¿Por qué debemos cultivar esos valores? La convencional visión del mundo es que debes seguir esos valores porque si no,  te condenarás.

Esas aproximaciones distorsionan la intención original de estos valores que es ayudarte a vivir una vida mejor. ¿Quién quiere vivir una vida constantemente en un estado de conflicto? O, qué estresante es tener una vida caótica. Cada persona tiene un nivel diferente de tolerancia hacia el caos. Algunos pueden tolerar un despacho desordenado o una casa desordenada o una cocina, pero otros muchos no. Tener una vida desordenada por el conflicto puede impedirte hacer progresos en el sendero espiritual. El objetivo es extraordinario y se necesita una extraordinaria preparación, que incluye un extraordinario grado de pureza mental, antakarana suddhi.

El propósito de estos valores, entonces, es ayudarte. Y es lo que señalaba Pujya Swami Dayananda, que tienes que reconocer «el valor de los valores»; específicamente, que su valor es valioso para uno mismo. Sólo entonces, realmente, abrazas el valor.

Los filósofos distinguen entre los valores morales propios y los valores morales impuestos por las normas. De fuera hacia adentro significa que estás de acuerdo con las expectativas de la sociedad; de dentro hacia afuera, significa que has comprendido el valor de esos valores y actúas de acuerdo con ellos.

Los que actúan de fuera hacia adentro, es más probable que comentan errores, porque su base para estos valores no es fuerte, dependen de influencias externas. Pero, cuando has internalizado el valor de los valores, cuando has comprendido que son valiosos para ti, para vivir una vida libre de conflictos, y que tu vida no sea un desorden, es que tienes el necesario antakarana suddhi, y puedes proceder en tu vida espiritual.

El siguiente valor el ksantir, paciencia, tolerancia; no irritarse tan rápidamente. Muchas veces nos encontramos en una situación que no es confortable y nos irritamos. ¿Ayuda esa irritación? No. ¡Pero no puedo evitarlo! Puedes. Sabes que puedes evitarlo, pero la tolerancia es una habilidad que hay que cultivar.

Todos esos valores están destinados a ser cultivados, no naces con ellos. Si has nacido en una piadosa familia, puedes estar dotado/a de muchas buenas cualidades. Realmente, es una bendición, pero, en general, estos valores tienen que ser cultivados deliberadamente.

¿Cómo se cultivan? Imagina que estás en una situación irritante, por ejemplo, en un supermercado, en el que la fila no va lo suficientemente rápida para ti, y te sientes irritado. ¿Esa irritación va a hacer que salgas más rápidamente? No, incluso puede ser peor, puedes llegar a una discusión.

La cuestión es que la tolerancia puede ser cultivada. ¿Cómo? Recordando el valor del valor. Cuando te recuerdas a ti mismo que irritarte o ponerte impaciente no sólo no va a ayudar en nada, sino que puede ser dañino para ti. Recordándote a ti mismo el valor del valor, te ayuda a cultivar ese valor.

Imagínate que cada vez que estás en una situación en la que te sientes impaciente, te recuerdas a ti mismo el valor del valor, cultivas la paciencia, recordándote que poniéndote impaciente no vas a conseguir que todo vaya más deprisa, y que, además, sólo va a hacer que te sientas más desgraciado. Recordándotelo a ti mismo, estás cultivando la paciencia.

El siguiente valor sería arjavam¸ rectitud, honestidad. Rectitud significa hacer lo que dices, decir lo que haces. Cuando se dice una cosa y se hace otra, se crea un conflicto dentro de ti. Tener cierta consistencia interna y permanecer en ella es arjavam. Su ausencia, con frecuencia, aparece con las pequeñas mentiras que decimos, «las mentiras blancas»; por ejemplo, si estás al teléfono, y dices «lo siento, tengo que hacer la cena», son pequeñas mentiras que sirven para evitarte una situación no confortable, pero sigue siendo una mentira.

Puedes salir de una situación no confortable sin decir una mentira. Sé más creativo; encuentra una forma apropiada para decírselo a esa persona, sin dañarla, sólo diciendo que, en ese momento, no puedes hablar. No necesitas mentir. Y la mentira causará esa división entre lo que piensas y lo que dices.

Acarya upasanam, literalmente, significa adoración o reverencia a tu maestro. ¿Crees que el maestro, realmente, quiere que le pongas flores en sus pies? ¿Es lo que el maestro quiere? El maestro quiere que tú entiendas. La mejor manera de reverenciar o respetar a un maestro es entender, comprender sus enseñanzas.

Swamiji hace una reflexión sobre la tradicional pada puja¸ adoración a los pies del gurú:

En ciertos grupos donde esto es practicado, no está hecho por el bien del gurú. La tradicional pada puja, adoración a los pies del gurú, que se realiza, con frecuencia, en gurupurnima¸ en la que el gurú está sentado y los devotos hacen puja a los pies del gurú, ofrecen flores, etc.

 Sin entrar en su valoración, no es por el bien del gurú. El gurú no quiere que le pongas flores en sus pies, el gurú quiere que comprendas. Sin embargo, muchas personas están profundamente comprometidas con ciertas prácticas de bhakti, ciertas prácticas devocionales y encuentran esa práctica de pada puja muy hermosa y con sentido. Si es hermosa y tiene sentido para el estudiante, estupendo, es una buena práctica, pero ten en cuenta que es en beneficio del estudiante, no del maestro.

El siguiente valor es saucam, pureza, que siempre es descrita de dos maneras. Una, es la pureza externa, asearse todos los días; pero la pureza interna es mucho más significativa. Es bastante fácil lavarse la piel, pero ¿qué pasa con la mente y el corazón? ¿Cómo lavas la tristeza, el dolor, los celos? Son grandes ejemplos de impurezas, que tienen que ser eliminados.

En primer lugar, por el valor del valor, debes reconocer que eliminar esas impurezas mentales es valioso para ti. Por ejemplo, algunas veces las personas hablan sobre el dolor, el resentimiento y dicen «mira lo que esa persona me ha hecho». ¡Por supuesto que estoy herido! ¡Por supuesto que merece mi ira, mi resentimiento! ¿Y qué? hayan hecho lo que hayan hecho, ya ha sucedido, es el pasado. En el momento presente, tú estás lleno de dolor y resentimiento, de ira, todos son formas de impurezas mentales, que te hacen daño.

Superar el dolor, el resentimiento, la ira, no depende de las otras personas, no tienes que esperar que ellos se disculpen. No depende de su disculpa. Probablemente, ellos no piensen que han hecho algo erróneo, en primer lugar. No esperes su disculpa. Reconoce el valor del valor, que aquí es reconocer que el dolor, el resentimiento, la ira, te hacen daño. Luego encontrarás maneras de lidiar con todo eso. La oración es una gran forma de hacerlo; la meditación puede ayudar, hablar con un amigo, con un terapeuta. Pero, no permitas que el dolor, el resentimiento, la ira, se hagan fuertes dentro de ti.

Sthairyam, firmeza, constancia. Y esto es especialmente cierto. Estar en un camino espiritual requiere esa dedicación. Todos vemos a personas que comienzan un camino espiritual con mucho entusiasmo, pero que ese entusiasmo se va desvaneciendo poco a poco. Es normal, en todas las facetas de la vida, comenzar con mucho entusiasmo y después abandonar. Un ejemplo típico es el deporte o la dieta. Mantienes un valor por el deporte o la dieta un tiempo, pero después de algunos días o semanas, desaparece. ¿Por qué? porque, aunque le das un valor, no el suficiente valor. Si el valor que dieras al deporte o a la dieta fuera lo suficientemente fuerte, no lo abandonarías después de unos pocos días.

Algo que es abandonado, puede ser algo valioso, pero es algo en lo que tú no ves su valor, y eso, ciertamente, ocurre en la vida espiritual. En la medida en que tú ves el valor de esas enseñanzas, lo convertirás, no en un foco, sino en el foco de tu vida; continuarás persiguiendo todo eso. Sólo tienes que ver el valor.

Otro ejemplo de encontrar el valor del valor. no es que tú debas comprometerte en la práctica espiritual… ese «debes» es el dedo en alto y eso es una débil base externa para tomar decisiones en la vida. Las decisiones deben tomarse basándose en tu propio sistema de valores interiorizados. En la medida en que reconoces el valor de estas enseñanzas, en esa medida, estarás preparado, tendrás firmeza.

Atma vinigrahah¸ aquí atma simplemente significa uno mismo, la mente de uno. Significa autocontrol. Obviamente, tú no controlas sat-cit-ananda atma; no es eso lo que significa. Tú tienes que controlarte a ti mismo, controlar lo que dices, lo que haces. Con frecuencia decimos algo o hacemos algo que luego lamentamos. ¿Cómo cultivar autocontrol?… Hablamos de cultivar, porque estos valores no son algo que tú tienes o no tienes, estos valores necesitan ser cultivados en nuestras vidas.

El autocontrol puede ser cultivado. ¿Cómo? Si dices algo equivocado, y te das cuenta, dices, «la próxima vez tendré más cuidado». La próxima vez vuelves a decir algo equivocado, pero, después de un corto periodo de tiempo, te adviertes a ti mismo «he vuelto a decir algo equivocado otra vez». La primera vez te lleva un día darte cuenta de que has dicho algo incorrecto, la segunda vez te lleva un par de horas; y sigue ocurriendo, una y otra vez, que dices algo equivocado y te observas a ti mismo, un minuto después… la próxima vez, cuando estás diciendo algo equivocado, te preguntas ¿Por qué estoy diciendo algo equivocado? Te das cuenta en el mismo momento en que lo estás diciendo, y la próxima vez un momento antes de decirlo.

Es una cuestión de autobservación, de autodisciplina. Es autodisciplina, pero que es cultivada a través de la autobservación. Hay una técnica que te empodera para ayudarte a cultivar estos valores. Específicamente es una técnica dirigida a cultivar la autoconsciencia. Autoconsciencia a un nivel psicológico, estamos hablando ahora de la mente.

En el Bhagavad Gita encontramos muchos temas psicológicos. Quizás es una de las razones por las que es un libro tan popular, porque incluye no sólo temas espirituales, sino muchos temas psicológicos. Cómo gestionar antakarana suddhi la pureza de mente, es un tema psicológico.

El crecimiento emocional y la eliminación de estas impurezas mentales puede ser alentado con una técnica básica. Y es la técnica de la autoconsciencia, que consiste en que en todo lo que hagas tienes que preguntarte a ti mismo ¿por qué estoy haciendo esto? ¿por qué hago esto? Así, con cualquier acción que estés realizando, reflexionas sobre esa acción y te preguntas ¿cuál es la razón por la que hago esto? Muchas veces es muy simple. Si estás con un plato en la pila, estás lavando platos. Te preguntas a ti mismo, ¿Por qué estoy lavando los platos? La mayoría del tiempo la respuesta será muy simple y directa, «para tener los platos limpios».

 Pero muchas veces hacemos cosas por razones no tan obvias. Nos sentimos presionados interiormente. «Tengo que hacer esto» ¿Por qué? Un ejemplo muy claro: «si no hago esto, qué pensarán los demás…» Es un problema muy común. Si no hago esto, si no me visto así, si no me comporto así, si no hago esto, ¿qué pensarán los demás? Reconocer que actúas buscando la aprobación social es un excelente ejemplo de esta práctica de autoconsciencia.

Esto no significa que no debas actuar conforme a las expectativas de los demás. Actuar conforme o no conforme con ellas es una decisión que tú tienes que tomar. Tú haces lo que consideras que es correcto. La cuestión es que hacemos cosas sin pensar por qué las estamos haciendo. Así, si actúas conforme a las expectativas de otras personas, sin pensar en el hecho de que no lo estás haciendo por ti mismo, sino para estar conforme con sus expectativas; ser consciente de este hecho, te conduce a una mayor madurez interna, una mayor comprensión, una mayor consciencia a nivel psicológico que te conduce a un crecimiento emocional, a un crecimiento de este antakarana suddhi.

 Cuanto más observes tu comportamiento y te preguntes «¿porqué estoy haciendo esto?», esta simple práctica puede transformar tu vida. Pero, y es importante señalar esto, cuando nos hacemos esas preguntas a nosotros mismos, nos hacemos autorreflexivos y autoconsciente. Pero, hay una tendencia, que muchas personas tienen a ser muy autocríticos. Si te observas a ti mismo mucho, probablemente estés contemplando muchos errores, muchos fallos, un montón de problemas. Y, observar esos errores es algo bueno, que te ayudará a continuar tu vida espiritual, pero se puede convertir en un problema si eres demasiado crítico, puede conducir a una baja autoestima, que puede conducir a una depresión, lo que te lleva en la dirección opuesta; en vez del camino de crecimiento espiritual, al camino de la depresión.

Este proceso de autobservación, de observarte constantemente a ti mismo y entender el porqué de tus actos, por qué estoy haciendo esto o lo otro: este proceso de observación es crucial para tu crecimiento espiritual, en tanto en cuanto se haga de una forma objetiva. Si conviertes la autobservación en un proceso de autocrítica es como si cogieras un palo y te golpearas a ti mismo en la cabeza.

Es un punto importante. Golpearte a ti mismo en la cabeza es dañino. Decir: «¿por qué eres tan idiota?» es igualmente dañino. Ambos son igualmente dañinos. La autocrítica no es autobservación. No ayuda, en absoluto, sólo hiere. Esta práctica de autobservación, analizar lo que haces y por qué lo haces en cada momento, es un proceso valioso, en tanto en cuanto no se convierta en autocrítica, que no ayuda, en absoluto, en el crecimiento espiritual. La autocrítica negativa no ayuda; sí el reconocer objetivamente tus carencias y defectos y trabajar para superarlos; es útil.

Dispassion towards sense objects,
indriyarthesu vairagyam
absence of ego,
anahankara eva ca
birth, death, old-age and illness-
janma-mrtyu jara-vyadhi-
recognizing the suffering they cause…
duhkha-dosanudarsanam (13.9)
Desapego hacia los objetos sensoriales,
ausencia de ego,
nacimiento, muerte, vejez y enfermedad-
reconociendo el sufrimiento que causan…

indriyarthesu vairagyam, desapasionamiento hacia indriya arthesu,  los objetos de los sentidos, hacia cualquier cosa deseable alrededor nuestro; desapasionamiento hacia los objetos de los sentidos, hacia los placeres sensoriales.

Es desapasionamiento, no odio. Mucha gente interpreta vairagya como un odio hacia el mundo. Sri Krishna no dice eso, es ausencia de pasión. Pujya Swami Dayananda decía que era objetividad. Es ser objetivo hacia el mundo, comprendiendo que todos los placeres mundanos son finitos y fugaces.

Focalizar tu vida en obtener esos finitos y fugaces placeres, cuando podrías estar persiguiendo la verdadera fuente de felicidad, contento y paz dentro de ti,,, Preferir disfrutar de un contento fugaz, cuando puedes disfrutar una paz  que es continua por el resto de tu vida. Desde esta perspectiva, ¿por qué estás perdiendo tu tiempo yendo detrás de esas cosas externas, cuando podrías estar centrado en tu verdadero ser, sat-cit-ananda atma?

Desapasionamiento no significa odiar el mundo. Muchos eruditos occidentales, especialmente cuando empiezan a estudiar las tradiciones hindúes, acusan al hinduismo de ser una religión que niega el mundo, lo que no es cierto en absoluto. Ésta es la religión de la objetividad, que dice que todo lo que puedas disfrutar en el mundo, ve y disfrútalo. Pero ¿cuánto y por cuanto tiempo puedes disfrutar los placeres mundanos? Cuando lo comparas con la plenitud y completitud que puedes obtener a través del crecimiento espiritual. Hacer esa comparación es objetividad. Vairagya nace de un pensamiento claro, de un pensamiento objetivo.

Así, sería una completa objetividad sobre las limitaciones de lo que puedes lograr a través de objetivos mundanos. Puedes alcanzar mucho, pero todo será limitado y fugaz.

Anahankara, tiene el significado convencional de ego u orgullo. Aquí sería ausencia de ego, ausencia de orgullo. Hay mucha gente para la que es fácil ser orgullosa, jactanciosa. Pero es más fácil ser humilde, porque todo lo que tienes que hacer es reflexionar en el hecho de que todo lo que posees, cualquier habilidad que tengas, cualquier logro que consigas, lo has conseguido con ayuda de otros muchos.

Lo más obvio. ¿Dónde estarías sin tus padres? No habrías nacido. Y no sólo eso, los valores, las enseñanzas que tus padres te inculcaron. Luego, en el colegio, en la universidad; todos los maestros que te transmitieron su conocimiento. Y, en la vida profesional, cualquier cosa que haces, cualquier cosa que logras, lo haces con el apoyo de fuentes externas. Hay un dicho en inglés: standing on the shoulders of giants, estar subido a hombros de gigantes, que hace referencia a aquellos que han abierto el camino antes que tú. Simplemente reconociendo eso, el orgullo se elimina.

janma-mrtyu jara-vyadhi dukha-dosanudarsanam, realmente, todo es una sola palabra compuesta. Comenzando por el final anudarsanam significa reflexión en un sentido mental, pensar sobre algo, considerarlo; reflexionar sobre dosa los defectos de dukha el sufrimiento. ¿Qué clase de sufrimiento?  janma, el sufrimiento asociado a haber nacido.  Los niños al nacer ¿ríen o lloran? El sufrimiento comienza con la primera respiración. Esto no significa que la vida sea sólo sufrimiento, pero, con nuestra primera respiración, nuestro sufrimiento comienza.

Y nuestro sufrimiento continúa hasta mrtyv, hasta la muerte. Y, en medio, tenemos jara la vejez, vyadhi¸ la enfermedad… Así, sufres al nacer, luego creces y viene la enfermedad, la vejez y finalmente la muerte. Esto no significa que se niegue el mundo, pero nadie pasa por la vida sin sufrimiento. El sufrimiento es un hecho de la vida. Y no hay nada que podamos hacer para evitar los elementos físicos y psicológicos del sufrimiento.

Si tienes un cuerpo físico, estás sujeto al dolor; si tienes una mente, estás sujeto a la tristeza. No hay elección. Si no quieres tener dolor o tristeza, no deberías tener un cuerpo… esa no es la solución. El vedanta da la solución. El vedanta te ayuda a descubrir que tú estás OK a pesar del dolor de tu cuerpo, a pesar de la tristeza de tu mente. El dolor en tu cuerpo es un hecho, no un problema, si has descubierto el hecho de que realmente no te afecta a ti.

Tu verdadera naturaleza como sat-cit-ananda atma permanece completamente no afectada por el dolor de tu cuerpo o por la tristeza de tu mente. La tristeza no es el enemigo, la tristeza no es el problema, no lo es el dolor. El dolor es un hecho de la vida, la tristeza es un hecho de la vida.

Cuando estas enseñanzas del vedanta te han llevado a una perspectiva en la que puedes ver que puedes estar perfectamente bien en presencia de la tristeza, en presencia del dolor. Aquí, el valor es anudarsanam¸ la reflexión mental sobre dukha-dosa,  el problema del sufrimiento que comienza con el nacimiento y finaliza con la muerte. El dolor del cuerpo es inevitable, la tristeza de la mente es inevitable; por lo que, si quieres estar contento y feliz en esta vida, es mejor encontrar una manera de lidiar con el dolor y la tristeza.

Muchas personas gastan su vida intentando evitar el dolor y la tristeza. Debemos intentar evitar el dolor y la tristeza, en la medida en que podamos; pero, muchas personas trabajan bajo la asunción de que el objetivo de la vida es minimizar el dolor y la tristeza.  Es el pensamiento convencional. No hay nada erróneo en ello, salvo el hecho de que no puedes evitar el dolor y la tristeza; puedes minimizarlo, pero no suprimirlo.

Por lo tanto, es mejor encontrar una manera de gestionarlo, como la que te proporciona el vedanta. El vedanta te ayuda a descubrir que tú estás absolutamente Ok incluso en presencia del dolor y la tristeza.

Non-attachment, absence of clinging
asaktir anabhisvangah
to son, wife, house, etc,
putra-dara-grhadisu
persistent equanimity
nityam ca sama-cittatvam
towards desirable and undesirable events…
istanistopapattisu (13.10)
No apego, ausencia de aferramiento
hacia el hijo, la mujer, la casa, etc.,
persistente ecuanimidad
hacia los sucesos deseables y no deseables…

asaktir anabhisvangah, ambas tienen casi el mismo significado. asktir es no tener apego, an abhisvangah es aferrarse, agarrar, por lo que sería ausencia de aferrarse. Estas palabras se utilizan para describir un particular problema emocional en relación con putra-dara-grhadisu¸ tus hijos, tu esposa, tu casa, etc.

Estos dos problemas, apego y dependencia emocional, surgen regularmente. Cuando hay apego suele haber dependencia emocional y es por esto por lo que es un problema.

Y es que, amar a tus hijos, que ya son adultos, no significa que ellos tengan que hacer lo que tú quieres. Cuando quieres que estudien una determinada carrera o se casen con un determinado tipo de persona, o que vivan en un cierto lugar. Tú quieres lo mejor para ellos, absolutamente, pero ¿quién es el último beneficiario de que ellos elijan lo que tú quieres? Es en tu beneficio. Hay que aceptarlo.

Cuando tus hijos te dicen que haciendo una determinada cosa están felices, ¿por qué quieres que hagan otra? Tú quieres que hagan otra cosa, porque eso te hace feliz a ti. ¿Qué clase de amor es eso? eso no es amor, es egoísmo, es interés personal.

Y viene la típica defensa: «pero yo sé mejor lo que le conviene». ¿No suena eso un poco arrogante? Ése es el problema de saktir¸ el apego, y abhisvangah la dependencia, el aferrarse a alguien. La dependencia emocional. Cuando la felicidad de los padres, la sensación del bienestar emocional de los padres depende de que su hijo o su hija, adultos, hagan lo que ellos quieren.  Eso claramente no es amor, es dependencia emocional; es un gran problema.

Ocurre con tus hijos, con tu esposo o esposa, también con tu casa. Muchas personas quieren tener la casa más grande o la mejor decorada: hay una necesidad emocional de sentirse completo a través de la casa. Y, ¿qué ocurre con la profesión? es común tener un apego emocional al éxito en la profesión elegida. No es deber, es dependencia emocional, apego, querer conseguir la plenitud emocional a través del trabajo.

Resumiendo, si buscas satisfacción emocional a través de tus hijos, tu esposa, tu casa, tu trabajo… cuando tu satisfacción emocional depende de algo externo a ti, ¿cuáles son las consecuencias? No importa lo que tus hijos te quieran. No van a hacer lo que tú quieres, ni tu esposa, ni tu trabajo se va a desarrollar como esperas… cuando tu bienestar emocional depende de otros, tienes un problema, estás en un estado de dependencia emocional que te hace vulnerable al dolor, a la tristeza, la depresión, etc.

¿Cuál es la solución? La solución no es vivir sin emociones. Algunas personas creen que tienen que ser fuertes y rechazan todas esas emociones que los hacen débiles, creen que no tienen que ser afectados por esas emociones. ¿Es la solución la ausencia de emociones? ¿podrías vivir una vida en la que no te afectara lo que les ocurra a tus hijos o a tu esposa? Esa clase de indiferencia fría de corazón es inhumana, y obviamente, ser inhumano no es la dirección correcta.

¿Creéis que los grandes mahatmas, las grandes almas iluminadas tienen emociones? ¿son compasivos? Claro. ¿os imagináis a una persona iluminada sin nada de compasión? En absoluto. Entendemos a una persona iluminada como una persona con emociones; tener emociones sin sentirse afligido por la emoción. Las emociones no son el problema. Ya lo hemos dicho antes: si tienes un cuerpo, tienes dolor; si tienes una mente, tienes tristeza, tienes toda clase de emociones. 

El problema no es el dolor físico, el problema no es la tristeza, ni lo son las emociones. El problema es la dependencia. Imagina que puedes tener emociones sin dependencia; amar a tus hijos sin que tu bienestar emocional dependa de ellos, sin necesitarlos; sin necesitar la gratificación de tu casa, tu trabajo, tu familia. El problema no es la emoción, es la dependencia.

Y, ¿cómo resuelves el problema de la dependencia? ¡Volvemos al vedanta! Cuando puedes descubrir que tu verdadera naturaleza es tan plena y completa que no necesitas nada, ese descubrimiento te libera de la dependencia. Y tiene que ser descubierto. No es algo en lo que puedas creer, no es algo que puedas apreciar intelectualmente. Tienes que descubrirlo personalmente. Cuando descubres que tú eres, innatamente, pleno y completo; así es como tú eres.

Con frecuencia hablamos de esa divinidad interna como un hecho existente. Desafortunadamente es una verdad que, con frecuencia, no se reconoce. Esa divinidad interna está, de alguna manera, presente y es reconocida por ti. Cuando descubres por ti mismo esa divinidad interna, cuando descubres que tú ya estás infinitamente bendecido, ¿dependerías de algo o de alguien para ser feliz?

Si  tú descubres que eres infinitamente bendecido y tu hijo adulto se casa con alguien que no consideras adecuado, tú todavía eres infinitamente bendecido. Si pierdes tu trabajo, tú todavía eres infinitamente bendecido. Si se quema tu casa, tú todavía eres infinitamente bendecido. Una bendición infinita sugiere que nada puede robarte tu contento y paz interna.

Ésa es la solución al problema de la dependencia. Cuando tú descubres tu verdadera, divina naturaleza; cuando descubres que eres infinitamente bendecido, sin medida. Entonces, nada puede robarte tu contento y tu paz.

nityam ca sama-cittatvam, sama-citta, una mente en estado de ecuanimidad, que es nityam, consistente, persistente, imperturbable ecuanimidad. Que significa que no importa lo que ocurra.

ista anista upapatusu,  upapoatusu, cualquier cosa que ocurra, ya sea ista deseable o anista no deseable. Es fácil estar bien cuando todo va bien, pero cuando las cosas van mal, se requiere ecuanimidad. Hemos visto que estos valores tienen que ser cultivados. No nacemos con ellos, tienen que ser aprendidos, desarrollados, cultivados. ¿Cómo cultivar ese valor? sama-cittatvam, con ecuanimidad.

¿Cómo permanecer imperturbable en tiempos de catástrofe? Vivimos tiempos convulsos. Lo que necesitamos es tener la resiliencia para manejar estas catástrofes que sacudirán nuestras vidas. ¿Estamos preparados para gestionarlas? ¿Tienes la resiliencia interna para no ser sacudido cuando las cosas vayan mal? Eso tiene que trabajarse. ¿Cómo? Sri Krishna lo explica en el siguiente verso, pero vamos a ver un adelanto ahora.

Una de las razones más importantes para desarrollar una vida de devoción y, alguna forma significativa de relación personal con Bhagavan, con Dios, es que esa vida de devoción puede darte esa resiliencia, más que ninguna otra cosa.

A la pregunta, ¿Cómo puedes cultivar esa ecuanimidad que prevalece a pesar de que las cosas vayan mal? La respuesta es una palabra, bhakti.

 Lo comentamos en otro contexto. Cuando hablábamos de karma yoga, de uno de sus aspectos. Que es reconocer a Ishvara como karma-phala-data, el dador de los frutos de la acción. Y, no sólo de los hechos realizados en esta vida, sino en una infinita serie de vidas anteriores.

Entender a Ishvara como karma-phala-data, y, entender que todo lo que se  desarrolla en nuestras vidas es el resultado, no sólo de nuestras presentes elecciones y actos, sino también el resultado de pasados karmas.  Esa comprensión es lo que te da la resiliencia.

Y cuántas veces, cuando sufres una tragedia, la respuesta más común es, ¿por qué a mí? ¿por qué a mí, que soy una buena persona, que no lo merezco?

Es cierto, eres una buena persona y no lo mereces basándonos en los actos de esta vida. Pero todos nosotros, como seres humanos, llegamos a esta vida con un bagaje kármico; lo que significa que venimos con karmas que garantizan dos cosas:  una, que las buenas acciones realizadas en otras vidas nos garantizan que en esta vida nos ocurrirán buenas cosas que no merecemos, si nos basamos en los actos de esta vida; Y, dos, también nos garantizan que sufriremos, en esta vida, por lo que no merecemos, basándonos en los hechos de esta vida.

Una comprensión de la doctrina del karma y de Ishvara como el karma-phala-data, el dador de los frutos de la acción, esos dos factores, pueden darte la resiliencia para gestionar las catástrofes de la vida.

De hecho, sin ninguna clase de bhakti, y sin ninguna clase de comprensión de la doctrina del karma, parece inevitable que cuando nos sucede una catástrofe, digamos, «¿por qué a mí? yo no merezco esto.» Y lo triste es que cuando estás sufriendo tanto, debido a la catástrofe, si sobre eso añades esa otra capa de sufrimiento que supone «¿por qué a mí?». Sería mejor no cargar con esa carga extra de sufrimiento. «¿por qué a mí?», ese resentimiento, «¡No lo merezco!»

Esa resistencia y ese resentimiento impide cualquier aceptación elegante de la inevitabilidad de ciertas cosas que ocurren en la vida. Si puedes encontrar esa elegante aceptación, la cantidad de sufrimiento se reduce considerablemente. Y para obtener esa elegante aceptación, necesitamos dos factores: algún tipo de bhakti y alguna clase de comprensión de la doctrina del karma.

Loving Me with
mayi cananya-yogena
unwavering devotion,
bhaktir avyabhicarini
resorting to a solitary place,
vivikta-desa-sevitvam
aversion to crowds…
aratir jana-samsadi (13.11)
Amándome con
inquebrantable devoción,
residiendo en un lugar solitario,
aversión a la multitud…

No sorprendentemente, el siguiente valor es bhaktir devoción ¿ante quién? mayi, ante mí. ¿Qué clase de bhakti? ananya-yogena, centrada, exclusivamente, en mí, dice Sri Krishna, pero porque está hablando él.

Lo que hay que señalar es que no debemos ser sectarios en la interpretación. Sri Krishna no está hablando aquí como una reencarnación individual de Lord Vishnu, está hablando como Bhagavan, en general. Es una de las glorias del hinduismo, que puedes elegir el aspecto de tu devoción a Bhagavan, lo que no ocurre en otras tradiciones religiosas.

Así, ese bhakti, que es avyabhicarini, inquebrantable, que no va y viene. Swamiji comenta que Pujya Swami Dayananda solía referirse a es devoto que, delante del altar, realiza muchas oraciones, inclinaciones, y plegarias y, cuando sale del templo, se olvida completamente de todo. En broma, decía que ese devoto había tenido un espasmo de devoción, lo que lo convertía en un devoto espasmódico.

No es una crítica, son emociones y emociones maravillosas, pero una cosa que conocemos sobre las emociones es que todas son espasmódicas, van y vienen. Cualquier cosa basada en una emoción va y viene. Por lo tanto, avyabhicarini bhaktir; inquebrantable.

el bhakti que Sri Krishna describe aquí, no es un bhakti basado meramente en la emoción. La emoción es crucial, absolutamente. Ese bhakti bhava, ese sentimiento de proximidad, de conexión con Ishvara, es un sentimiento tan importante que tiene que ser cultivado. Pero de lo que está hablando Sri Krishna aquí, es un bhakti que no depende exclusivamente de las emociones.

No es meramente una conexión emocional con Ishvara, sino conocimiento, comprensión, conocer quién y qué es Ishvara. Ese conocimiento es inquebrantable. Igual que, a pesar de lo caótica que pueda ser tu vida, no tendrás duda de que dos y dos son cuatro. Dos y dos son cuatro es conocimiento y ese conocimiento es inquebrantable. Y ésa esa la clase de bhakti de la que Sri Krishna está hablando aquí. Ese bhakti puede ser cultivado, y la tradición hindú da muchas elecciones, en términos de práctica devocional, plegarias, kirtan, bhajan, puedes hacer puja, homa ¡Cuántas formas! La tradición hindú es muy rica en oportunidades para desarrollar bhakti.

El siguiente valor es vivikta-desa-sevitvam, acudir a un lugar apartado. Claramente, Sri Krishna no nos está pidiendo que nos vayamos a vivir a una cueva aislada. Incluso en tu casa, donde convives con más personas es posible encontrar un lugar tranquilo, vivikta-desa. En la meditación hablamos de la importancia de tener un lugar en tu casa reservado para la oración, para la meditación, para el estudio espiritual… es todo lo que necesitas: un espacio confortable, una silla, una lámpara para leer… Es crucial que en tu casa tengas un rincón tranquilo, reservado, y por supuesto ¡que lo utilices! Hay personas que tienen una preciosa habitación para los rezos, pero apenas la usan. Hay que ir y sentarse allí al menos una vez al día durante 20 minutos. lo que hagas en esos minutos, depende de ti, puedes rezar, meditar, el estudio espiritual, etc.

El siguiente valor es aratir jana-samsadi¸ ausencia de cariño por grupos de personas. Que no significa evitar las multitudes. Porque, ¿es vuestra familia un grupo de gente? Sí. Este valor está relacionado con el anterior. Si en tu casa estás continuamente interactuando con tu familia, te estás privando a ti mismo de una oportunidad de sentarte contigo mismo. Hay un montón de cosas que hacer en casa, y por eso es tan importante tener ese rincón tranquilo donde puedas ir durante 20 minutos a estar contigo mismo.

Es significativo que muchas personas no estén inclinadas a estar a solas consigo mismas, no disfrutan de su propia compañía. Es un problema y para algunas personas un gran problema. Algunas personas tienen tanto dolor y frustración, resentimiento e ira, que si se sientan tranquilamente todo eso sale como las burbujas. Por eso no quieren sentarse tranquilamente, quieren estar distraídos. ¿Quién no ha visto personas que tienen la televisión puesta porque les hace compañía? Muchas personas son así, quieren estar distraídas, no quieren sentarse consigo mismas porque hay un montón de asuntos incómodos dentro que pueden burbujear.

¿Qué se puede hacer? ¡Gestionarlo! Hay muchas maneras de gestionar todo ese dolor, ira, frustración y resentimiento. ¿Por qué lo llevas a rastras toda tu vida? Antes vimos el valor de la pureza de mente, de la pureza interior, que significa resolver todos esos asuntos emocionales no resueltos. Si hay un dolor constante, un resentimiento constante, una frustración o ira constantes, hay algo que necesita ser resuelto. Y la forma de resolverlo, no es distrayéndote de ti mismo. La forma de resolverlo es encontrar los medios apropiados. Hay muchas técnicas psicológicas, muchos libros de autoayuda, terapeutas, amigos con los que hablar, plegarias que rezar. Cualquier modalidad que te sea útil. Todo lo que te pueda ayudar a resolver esos temas emocionales, ¡hazlo!

Finalizamos con los dos últimos de la lista de veinte valores que Sri Krishna nos dice que tienen que ser cultivados.

Commitment to self-knowledge,
adhyatma-jñana-nityatvam
and discovering the truth –
tattva-jñanartha-darsanam
all this is knowledge.
etaj jñanam iti proktam
Anything else is ignorance.
ajñanam yad ato ‘nyatha (13.12)
Compromiso con el autoconocimiento,
y el descubrimiento de la verdad –
todo esto es conocimiento.
Cualquier otra cosa es ignorancia.

adhyatma-jñana-nityatvam, un compromiso ininterrumpido con el conocimiento de nuestro propio ser, con el conocimiento de atma. Un compromiso ininterrumpido para obtener conocimiento de nuestro propio, verdadero ser. Estamos hablando de alcanzar la iluminación. ¿Qué grado de compromiso se requerirá para obtener este conocimiento espiritual? un compromiso inmenso.

Afortunadamente, todos tenemos la habilidad de comprometernos con aquello que consideramos valioso en la vida. Esa es la clave. Si no estás comprometido, si no estás muy entusiasmado con lo que estás haciendo… un ejemplo puede ser el ejercicio físico. Cuando ves el valor, el compromiso surge. Y estas enseñanzas están basadas en esto. Cuando ves el valor de estas enseñanzas, el compromiso surge naturalmente.

Y el valor número veinte tattva-jñanartha-darsanam, ver el significado del conocimiento de la realidad. Descubrir tattva la verdad de quien realmente eres. Eliminar el así llamado velo de ignorancia, para descubrir, la así llamada, divinidad interna. Descubrir que ya eres sat-cit-ananda atma, inmutable consciencia sin fronteras, completamente no afectado por los problemas del cuerpo, por lo problemas de la mente, por los problemas del mundo que te rodea.

Puede parecer extraño hacer de la iluminación uno de los veinte valores, y la cuestión es que, cuando estás suficientemente dedicado a los otros diecinueve valores, éste llega.

Y hay dos factores: cuando has cultivado suficientemente los otros diecinueve valores y cuando tienes acceso a las enseñanzas apropiadas, los requerimientos están satisfechos. Y ese tattva-jñanamk llega sin esfuerzo. Cuando estás completamente preparado, porque has cultivado esos valores, entonces, obtener esta sabiduría no requiere esfuerzo. Por otro lado, si no has hecho ningún esfuerzo en cultivar esos valores, alcanzar este conocimiento es, no difícil, imposible.

El hecho es que la mayoría de la gente se encuentra en medio de ambos extremos; no completamente dotados de esas cualidades, sino parcialmente. Hay una metáfora tradicional que muestra cómo esos valores maduran en tu mente y tu corazón y, finalmente, culminan en la iluminación. Es una metáfora que indica cuando estás preparado. Estar preparado es como tener unos palos secos en una hoguera, prendes una cerilla y el fuego se enciende inmediatamente.

Imagina que los palos están húmedos, lo que representa la falta de preparación, y enciendes una cerilla, y otra, y otra, y no ocurre nada. La cerilla es como la llama del conocimiento. Los palos húmedos representan un estudiante parcialmente preparado, en el que la llama del conocimiento no prende. Cada cerilla, puede representar asistir a estas clases, va secando un poco más la madera. Aunque no salgas de la clase iluminado, vas obteniendo cierta madurez interna, tu preparación se va incrementando con cada una de las clases. Cuando las suficientes cerillas han sido encendidas, cuando esa madera está lo suficientemente seca, no tiene que estar perfectamente seca, sólo con que esté suficientemente seca, lo único que se necesita es una cerilla más. Cuando tu sadhana, tu práctica espiritual te ha conducido a estar lo suficientemente preparado, sólo se necesita una cerilla, una clase: oírlo y entender.

Esta metáfora quiere mostrar que no hay razón para estar preocupado por no tener todas las cualidades, por no poder alcanzar la iluminación. No funciona así. No es un proceso lineal. Cada vez que nos encontramos expuestos a estas enseñanzas, una y otra vez, encendiendo una cerilla tras otra, hay un efecto acumulativo. Estas enseñanzas nos van elevando, gradualmente, a un estado de comprensión suficiente y, finalmente, el fuego del conocimiento prende, quemando toda esa ignorancia.

Hay otra cuestión aquí. Estas veinte cualidades no son simplemente una preparación para obtener la iluminación. Los llamamos valores por una razón, son valores que te ayudan a vivir una buena vida. Ausencia de orgullo, ausencia de pretensión, no violencia, paciencia, rectitud… si careces de esos valores ¿qué clase de vida vivirás? una vida llena de conflictos con los demás. Así, esos valores, además de prepararte para la iluminación, te ayudan a vivir una vida libre de conflictos.