Transcendiendo la vida mundana (3-6)

Its form is not visible,
na rupam asyeha tathopalabhyate
nor is its end, beginning or middle.
nanto na cadir na ca sampratistha
This well-rooted tree
asvattham enam suvirudha-mulam
can be cut by the axe of detachment.
asanga-sastrena drdhena chittva (15.3)
Su forma no es visible,
No lo es su fin, comienzo o mitad.
Este árbol bien enraizado
puede ser cortado con el hacha del desapego.

asyeha rupam¸ la forma de este árbol del samsara, na tatha upalabhyate, no es visible. La forma del árbol del samsara no es visible en el mundo na anto¸ni su final, naca adir, ni su comienzo, na ca sampratistha ni su medio. El comienzo, el medio y el final no son visibles, su forma no es visible.

Podemos encontrar, claramente dos significados obvios de por qué no es visible este árbol del samsara. Un significado obvio es porque es un símbolo, y como tal, no es visible aquí, en el mundo. Ésa es una manera de entender lo que Sri Krishna está diciendo en este verso.

Hay otra forma más sutil e importante de entenderlo. Dijimos que ese samsara vriksha¸ estando en lo no manifestado, se hace manifiesto en el mundo de los seres humanos, el mundo del karma.  Dijimos que ese árbol representa la enmarañada esclavitud del karma en la cual todos vivimos. ¿Es el karma visible? El karma nos afecta cada día. Hay muchos factores que nos afectan cada día. Muchos son conocidos, pero otros muchos no son conocidos. Muchos de los factores que nos afectan son debidos al karma, y no son conocidos, no pueden ser previstos hasta que ocurren.

Recuerda que el karma significa los resultados no fructificados de pasadas acciones. De forma abreviada lo llamamos karma, pero ¿qué es lo que el karma significa? Los resultados, no fructificados, los resultados pendientes de pasadas acciones que han sido realizadas y cuyos resultados todavía no se han hecho manifiestos, no han fructificado.

Desde este punto de vista, el árbol de este samsara vriksha representa la maraña del karma, que nos obliga a vivir; y maraña significa complicado y no visto. Esto es lo que quiere decir Sri Krishna con esa maraña del karma; los complejos karmas que nos van a afectar a lo largo de la vida na rupam asyeha tathopalabhyate, no puedes verlo, no puedes predecirlo, no puedes ver o predecir el comienzo, el medio ni el final de esos karmas. Ésa es la segunda forma de entenderlo.

enam asvattham, este asvattha, este árbol de la vida mundana, este árbol del samsara es suvirudha-mulam,  sus raíces están muy bien establecidas. No podemos decir profundamente establecidas porque ¿dónde están las raíces? Sus raíces están firmemente establecidas. Dijimos anteriormente, simbólicamente que en lo manifestado; pero ahora, para hacerlo más relevante, ¿cuántas vidas previas has tenido? De acuerdo con la doctrina del karma, todos hemos tenido un infinito número de vidas anteriores. No hubo un primer nacimiento para ningún ser, eso realmente violaría la doctrina del karma.

Decimos que la vida es cíclica, y un círculo, por definición, no tiene comienzo ni final. Así, este ciclo de nacimiento y renacimiento no tiene comienzo. Y si no tiene comienzo ¿cuántas vidas previas has tenido? infinitas. En ese infinito número de vidas previas ¿cuánto karma has sido capaz de acumular? Una infinita cantidad de punya y papa karma. esa acumulación infinita de buenos y malos karmas, lo llamamos sanchita karma; y de ese infinito karma acumulado, una porción finita se desarrolla en esa vida, el prarabdha karma.

Pero el problema es éste. Cuando tu prarabdha karma está agotado, tú mueres y vuelves a renacer a otra vida de sufrimiento. ¿Cómo evitar renacer en otra vida de sufrimiento? Bien, este proceso de renacimiento está basado en una infinita acumulación de karma, que es lo que aquí se refiere como suvirudha-mulam; podemos interpretar aquí mulam¸ como la causa raíz del renacimiento, que es el karma.

Y esos karmas son infinitos en número, por lo tanto, suvirudha-mulam,  la causa raíz para volver a renacer una y otra vez, está profundamente enraizada en una infinita acumulación de pasados karmas.  ¿Cómo salir de esto?

Así, tú tienes este sorprendente complejo árbol, con todas sus ramas y raíces. Cortar todas esas ramas y raíces no será fácil, pero puede hacerse. ¿Cierto? Todas esas ramas y raíces forman ese increíblemente complejo baniano o árbol de la gente, pero Sri Krishna nos da alguna esperanza aquí, y dice que, aunque este árbol del samsara¸está firmemente enraizado, asanga-sastrena drdhena chittva, sus raíces pueden ser cortadas con ashanga-sastrena,  el hacha del desapego, drdhena¸ con una fuerte hacha del desapego.

¿De qué estamos hablando? Podemos dejarlo ahí, y considerar que es algo místico, o hacer algún esfuerzo para comprender de qué se está hablando. Y esto, incluso, es más engañoso porque ahora estamos comenzando a dejar atrás el simbolismo y comenzando a entrar en el mundo de la sadhana, la práctica espiritual.

Así, en ese mundo de vida mundana samsara vriksha representa la maraña del karma que nos atrapa en este continuo ciclo de nacimiento y renacimiento; un ciclo que es suvirudha-mulam,  firmemente establecido, porque está basado en una infinita acumulación de karma y parece imposible deshacerse de ello.

En la India hay algunos lugares en los que ves estos viejos banianos de más de doscientos años, con cientos y miles de ramas y raíces. Y tú tienes una pequeña hacha con la que tienes que ir cortando. No hay manera, parece completamente inútil, si quieres cortar ese inmenso árbol con esa pequeña hacha. Pero ahora tenemos ese cambio de visión en lo que el simbolismo intenta representar. Dejando de lado el árbol físico ahora, y reflexionando en el árbol simbólico, en la maraña del karma a la que estamos atados. Para esta maraña de karma hay una salida. Pero, para explicarlo necesitamos algo de vedanta.

¿Cuál es la salida? Si tienes una infinita acumulación de karma, ¿cuál es la salida para liberarse del renacimiento? Desde este punto de vista, parece que no hay salida; desde el punto de vista de la doctrina del karma, no hay salida. Hay que pensar en ello de otra manera, con una perspectiva diferente.

Según Sri Krishna puedes cortar la raíz del karma. ¿Cuál es la raíz del karma?

 Hemos dicho que el árbol de la vida mundana, que representa la maraña del karma, que nos tiene atrapados. ¿Cuál es la raíz de ese karma? ¿Por qué nos comprometemos en cualquier acción? ¿en acciones volitivas, deliberadas? La respuesta es porque quieres. Lo que significa que la causa del karma es kama el deseo. El deseo es la causa directa e inmediata del karma. ¿Cómo te liberarás del deseo? No puedes liberarte del deseo por medio de la voluntad. No funciona. Sri Krishna dice que necesitas un hacha más afilada.  Tienes que asir el hacha del desapego.

Vamos a explicar cómo funciona desde una perspectiva vedántica. ¿Por qué tienes deseo? Si tú conocieras tu verdadera naturaleza como sat-cit-ananda atma, si conocieras la divinidad interna, que es la esencia de tu naturaleza; si te reconocieras a ti mismo como pleno y completo y, en esencia, pura paz y contento, si conocieras eso, si descubrieras esto sobre ti mismo, ¿te preocuparías mucho por cualquier otra cosa? Ésa es la cuestión.

El deseo es el resultado de lo que Pujya Swami Dayananda, brillantemente, llamaba auto-no-reconocimiento. El fracaso en reconocer tu verdadera naturaleza como sat-cit-ananda atma, como esa divinidad interna. Auto-no-reconocimiento que es una palabra muy clara que, finalmente, lo que significa es avidya,  ignorancia. El fracaso en reconocer tu innata plenitud y completitud es lo que hacer surgir kama, el deseo, que da lugar a karma, la acción, en la que nos quedamos atrapados.

Ahora, tenemos nuestra hacha simbólica, el hacha del desapego. ¿Cómo la utilizaremos? Y esto es muy sutil. Puedes pensar, pues dejo de actuar, pero ya hemos analizado que no es sólo dejar de desear cosas. Y aquí está el problema.

Si estás en un estado de ignorancia, ¿quién está empuñando esa hacha de desapego? El que quiere alcanzar la iluminación, lo que significa que todavía no está iluminado. El que empuña el hacha del desapego es un buscador espiritual, un mumukshu, uno que busca la liberación. Ahora que hemos identificado a ése que empuña el hacha del desapego, que todavía no está iluminado, en quien la ignorancia todavía está presente.

Si tú conoces tu verdadera naturaleza como sat-cit-ananda atma, ¿para qué necesitas el hacha? ¿a quién le importa el árbol? ¡Déjalo estar! ¡No está haciendo daño en absoluto! Si tú eres sat-cit-ananda atma, deja a ese árbol de la ignorancia estar, ¡a quién le importa!

Pero no es eso de lo que estamos hablando, estamos hablando del mumukshu del buscador espiritual, de aquel que está buscando la liberación del sufrimiento, lo que significa que está todavía en estado de ignorancia, pero puede empuñar el hacha del desapego. ¿Qué cortarás con esa hacha del desapego? Y he aquí la clave.

Ya hemos comentado que puedes dejar de tomar té, pero no puedes parar tu deseo de té. Imagina que has averiguado que tu falta de autocontrol es un impedimento para alcanzar moksha. Imagina que tienes un patrón de conducta, no tienes disciplina; en sánscrito dama, una de las seis cualidades que son esenciales para prepararte para alcanzar la iluminación. Dama, autocontrol.

Imagina que has decidido cultivar dama con el fin de alcanzar la iluminación. No es el ejemplo del té que ya hemos visto que no funciona, no es un acto de voluntad. Lo que funciona es drdhena asanga-sastrena, una fuerte hacha de desapego.

Si te encuentras a ti mismo sin suficiente autocontrol, si reconoces que esa falta de autocontrol está impidiéndote avanzar en tu camino espiritual, hacia moksha; cuando identificas esa falta de autocontrol que necesitas para alcanzar moksha,  estás más motivado en cultivar ese autocontrol. Incluso, puedes decidir que el 1 de enero dejas de beber té, no porque beber té no sea espiritual, sino porque quieres cultivar el autocontrol. ¿Ves la diferencia entre los dos escenarios?

Cultivar el autocontrol con el objetivo de alcanzar la iluminación, significa que utilizas el hacha del desapego no para eliminar el deseo, sino para hacer frente a un deseo no cumplido. Así, no bebes té, todavía quieres el té, pero no actúas por ese deseo, porque lo has cortado con ese asanga sastrena,  con esa hacha del desapego.

Cortas kama¸ no como un acto de deseo. Un acto de pura voluntad, finalmente, no vencerá un combate contra kama, el deseo. No está basado en la voluntad, está vasado en el valor. Cuando le das importancia, cuando le das valor a moksha, entonces, cultivar el autocontrol es algo con lo que puedes trabajar. Pero no está conducido por la pura voluntad, está dirigido por la importancia que para ti tiene moksha.  Ese asanga sastrena, el hacha del desapego representa tu compromiso basado en el valor que le otorgas a alcanzar moksha.

Vamos a reforzarlo un poco. Si te pones a dieta, un mejor ejemplo que el te, el éxito de la dieta dependerá tremendamente de tu actitud. Si te pones a dieta porque crees que no estás bien, eso quizás sostenga tu dieta; si te pones a dieta porque tu médico dice que lo tienes que hacer, esto quizás no sostenga tu dieta; pero, si te pones a dieta porque tú, personalmente, consideras de valor estar saludable, ahí está la diferencia. Ese gran valor que le das a estar saludable representa nuestro asanga-sastrena, la espada del desapego.

Reconocer la imposibilidad de liberarse del sufrimiento a través de ninguna clase de esfuerzo mundano y reconocer que sólo es posible liberarte del sufrimiento a través de un proceso de crecimiento espiritual. Estamos describiendo este asanga-sastra, la espada del desapego, que es reconocer que nunca te liberarás del sufrimiento a través de esfuerzos mundanos, pero puedes liberarte del sufrimiento a través de un proceso de crecimiento espiritual. Ésa es el hacha del desapego que, finalmente, te liberará de la maraña del karma.

Volvamos a traer a nuestra mente la elaborada metáfora del árbol invertido, este árbol ashvattha¸ llamado el árbol de la gente, la higuera sagrada. Lo que es significativo de este árbol, del que hay cientos en la India, es esa maraña de ramas y raíces, que es una buena representación de la enmarañada complejidad de nuestras vidas. Las raíces del árbol van hacia el cielo, refiriéndose al origen de este árbol del samsara, y refiriéndose, también, al hecho de que hemos estado enmarañados en este complejo árbol de la vida, ¿por cuánto tiempo? ¿Cuántas vidas anteriores hemos tenido?

Esto está, parcialmente, simbolizado por las raíces yendo hacia los cielos, simbolizando la eternidad de las raíces de este árbol. ¿Te imaginas a un pájaro dentro de esa maraña y, de alguna manera, atrapado y con dificultad para encontrar la salida?  Lo que se puede aplicar también para describir la naturaleza de la condición humana, la lucha de la vida, el samsara, significando lo que continúa una y otra vez.

Y la cuestión es que, si esto continuara una y otra vez, y siempre estuvieras disfrutando, no sería un problema. Pero el hecho es que la vida incluye muchas dificultades, muchas luchas, mucho sufrimiento y, finalmente, acaba con la muerte. Así, ¿cómo librarnos de este interminable ciclo de vida tras vida, en el que cada vida incluye sufrimiento? ¿Cómo alcanzar una condición de perfecta paz y contento ininterrumpido? Porque todos experimentamos momentos de paz y contento, pero ¿cómo alcanzar una condición de ininterrumpida paz y contento?

Y Sri Krishna, después de darnos la metáfora del árbol del samsara, nos dice asvattham enam suvirudha-maulam, este árbol del samsara,  aunque esté bien enraizado, puede ser chittva cortado asanga-sastrena con el hacha del desapego, dridhena, con la fuerte hacha del desapego.

¿Cómo deshacerse de la maraña de la complejidad de la vida? Te puedes imaginar un pájaro que, en su esfuerzo por salir de la maraña, cada vez se enreda más. Y eso puede representar, perfectamente, lo que ocurre con la vida mundana.

Todos estamos dirigidos a la búsqueda del contento en la vida, y es algo perfectamente natural. El problema es cuando nuestra búsqueda de contento está centrada en el mundo; cada vez nos enredamos más, como el pájaro.

Por ejemplo, tienes una bonita casa, pero hay casas más bonitas, por lo que vendes la tuya y compras una más grande. Parece que tu contento aumenta, pero, argumentando en contra, lo que sube es tu hipoteca, además de necesitar más dinero para mantenerla, para limpiarla… junto con este mayor contento inicial han venido más problemas, más preocupaciones, y eso ocurre a lo largo de la vida. Son las dos caras de la moneda; cada logro en la vida tiene su parte opuesta. Tienes un trabajo en el que ganas un 30% más, pero con él viene un aumento del 50% de los problemas asociados al nuevo trabajo.

Todo lo que obtienes en la búsqueda mundana del contento, tiene su otra parte; lo que significa estar más enmarañado en esa red de la vida mundana, en esa compleja maraña de la vida mundana.

¿Cómo liberarnos? Ciertamente, mientras continúes buscando paz y contento a través de los esfuerzos mundanos, sólo conseguirás aumentar esa maraña. Y esto es algo central en las enseñanzas del vedanta.

En tanto en cuanto tu primer objetivo en la vida sea buscar contento a través de las actividades mundanas, estarás condenado a continuar con la lucha y el sufrimiento, enmarañado en ese árbol de la vida. Y aquí es donde Sri Krishna habla de ese asanga-sastrena; tienes que cortarlo con esa fuerte hacha del desapego.

Lo que, específicamente, tienes que cortar con esa hacha del desapego es esa compulsión, esa búsqueda de contento y felicidad fuera, en el mundo. Si tú sabes que, no importa cuán duro trabajes para encontrar un perfecto contento y paz a través de las actividades mundanas, si conoces esto, ¿por qué continúas haciéndolo? Aquí es donde necesitas ese asanga-sastrena, el hacha del desapego para deshacerte de esa compulsión de buscar contento sólo a través de las actividades mundanas.

Eso es lo que tiene que ser cortado. Y tiene que ser drdhena una fuerte hacha de desapego, porque has estado comprometido buscando contento y paz en el mundo durante un largo tiempo; es muy habitual y no es fácil romper esa conexión. El desapego en vedanta, vairagya, por utilizar la palabra formal, el desapego que siempre se ha enseñado en vedanta es viveka janya vairagya, desapego nacido de una apropiada comprensión, de un apropiado discernimiento.

Cuando comprendes la falta de valor de algo, dejas de seguirlo naturalmente. Todo lo que consideramos valioso, lo mantenemos, y lo que no consideramos valioso, nos deshacemos de ello. Ésa es a perspectiva vedántica de la renunciación.

Cuando tiras la basura de tu cocina y la pones en el cubo de basura, lo haces con discernimiento; disciernes que eso no tiene valor y te deshaces de ella. A través del discernimiento cambiamos nuestro camino a través de la vida. Discernir que una perfecta paz y contento nunca puede ser encontrada a través de las actividades mundanas; discernir el hecho de que una perfecta paz y contento puede, de hecho, ser encontrada a través de la práctica espiritual, guiándote hacia adentro, para descubrir la así llamada divinidad interna, la verdad de ti mismo, sat-cit-ananda atma.  Ese doble discernimiento te conduce a vairagya¸ desapasionamiento, desapego, – aquí asanga.  Esa hacha del discernimiento es drdhena fuerte, en tanto en cuanto tu discernimiento sea fuerte.

Todos entendemos hacia cierto punto, si no, no estaríamos aquí. Pero Sri Krishna dice drdhena, fuerte, tiene que ser realmente fuerte. Y, de hecho, en el siguiente verso, va a hablar metafóricamente de cómo afilar esa hacha del desapego; cómo puedes ser más efectivo para liberarte a ti mismo de la maraña de la vida mundana.

Lo que estamos analizando es un cambio en la visión del mundo. Inicialmente piensas que todo lo que tienes que hacer es trabajar lo suficientemente duro para tener una vida perfecta. Y luego das un giro de 180º al darte cuenta de que no hay salida; que no importa lo duro que trabajes, cuánto trabajes, nunca conseguirás una paz y un contento perfectos a través de objetivos mundanos. Ése es un cambio completo de nuestro pensamiento. Es revolucionario en términos de nuestro proceso mental. Es como cuando vas al norte y te das cuenta de que tu destino está hacia el sur. Cuando Sri Krishna habla de ese asanga-sastrena, está hablando de ese cambio radical en tu pensamiento.

Then, one should seek the goal
tatah padam tat parimargitavyam
reaching which there is no return.
yasmin gata na nivartanti bhuyah
“I take refuge in Him
tam eva cadyam purusam prapadye
from whom nature emerged long ago.”
yatah pravrttih prasrta purani (15.4)
Luego, uno debe buscar el objetivo
alcanzando lo que no tiene retorno.
“Yo tomo refugio en Él
de quien la naturaleza emergió hace mucho.»

tatah entonces padam tat parimargitavyam  ese estado debe ser buscado. ¿Qué clase de estado? yasmin gata, ese estado, habiendo alcanzado el cual na nivartanti bhuyah¸ ninguno retorna de nuevo. El estado que una vez alcanzado no hay retorno.

 Ésa es una referencia clara a lo que llamamos videha mukti¸ la liberación del ciclo de vida tras vida.  Está describiendo moksha, y nosotros entendemos moksha de una doble manera: por una parte, como la liberación del sufrimiento tanto en esta vida como después, lo que imposibilita la posibilidad de renacer de nuevo.

¿Dónde debemos buscar? Claramente, dentro de uno. Y es lo que dice en la segunda mitad. Tame va cadya purusam prapadye, prapadye, yo busco refugio o, simplemente, yo busco, adya purusam ca,  en el ser principal. ¿Cuál es el título d este capítulo? Purusa uttamam, yo busco ese ser, yatah  de quien pravrttih prasrta purani, todo esto, la naturaleza, surgió hace mucho tiempo.

Recuerda que las raíces del árbol se dirigían al cielo, refiriéndose a la divina fuente del universo de donde todo surgió, de Ishvara, y eso es lo que se está diciendo aquí. Estando enmarañado en el árbol, yo busco la fuente del árbol, quiero transcender el árbol. Estamos mezclando, intencionadamente, la metáfora aquí. Ese árbol representa la complejidad de la vida; metafóricamente quieres salir de esa maraña de la vida y buscar la fuente; lo que significa que quieres dejar de buscar una perfecta paz y contento fuera, en el mundo, y buscar la verdadera fuente de contento y paz dentro de ti mismo.

Ese adya purusam, esa divinidad principal ¿dónde la encontrarás? Esa es una de las más significativas diferencias, quizás, entre la tradición hindú y otras tradiciones. Imagina que buscas a Dios, ¿dónde lo buscarías? Depende de tu tradición, pero, generalmente, Dios está fuera, es el ser celestial. Incluso en muchas tradiciones hindúes, Lord Shiva está en lo alto del monte Kailasa, Lord Vishnu en el fondo del océano lechoso. Pero la aproximación vedántica es bastante diferente.

¿Dónde buscar a Dios? Es por lo que, una y otra vez, nos referimos a tu verdadera naturaleza como la divinidad interna. Dios está presente dentro de ti. Ishvara está en todas partes, pero no puedes encontrar a Ishvara mirando hacia afuera. No lo encontrarás en un cine, en un centro comercial, en una iglesia o en un templo. Honestamente, no encontrarás a Ishvara incluso en un templo. Encontrarás a una deidad que puede conducir tu mente hacia Ishvara, pero ese Ishvara que impregna el cosmos… No puedes decir que Ishvara está atrapado en el altar. ¿Dónde, verdaderamente, descubrirás a Ishvara? Obviamente, dentro de ti. Y el propósito de esa deidad del altar es conducirte, a través de bhakti, a través de la oración y la devoción, conducirte a un viaje de descubrimiento, que culminará descubriendo esa divinidad interna.

Así, en la primera parte del verso, Sri Krishna describe que tienes que buscar la fuente de ese árbol del samsara¸ lo que significa que tienes que buscar a Ishvara. En la segunda parte, ¿dónde buscarás a Ishvara? dentro de ti mismo.

Free from pride and attachment,
nirmana-moha jita-sanga-dosa
focused on atma, desireless,
adhyatma-nitya vinivrtta-kamah
free from divisions of pleasure and pain,
dvandvair vimuktah sukha-duhkha-samjñair
undeluded, they reach undecaying goal.
gacchanty amudhah padam avyayam tat (15.5)
Libres de orgullo y apego,
centrados en atma, sin deseos,
libres de las divisiones del placer y el dolor,
no engañados, ellos alcanzan el eterno objetivo.

Tienes que buscar a Ishvara dentro de ti. ¿Cómo?

Swamiji narra una anécdota personal cuando en los años ochenta, ya  estudiando vedanta, fue a ver a sus padres. Estaba leyendo un libro de su gurú titulado «¿Quién soy yo?» Y su madre al leer el título, le dijo, «¿tú no sabes quien eres? Yo te puedo decir quién eres, ¡mi hijo!».

Pero, quién eres, significa buscar esa verdad dentro de ti mismo. Aunque la aseveración de su madre muestra la ironía. Si es la verdad de quien tú eres, ¿por qué no lo conoces? Si es ya una realidad existente quién tú eres, no es que tú te conviertas en algo, no es que tú te conviertas en algo divino; tu verdadera naturaleza ya es divina. Esa divinidad interna es ya una existente divinidad; entonces, ¿por qué no es conocida?

En vedanta advaita decimos que está cubierta por un velo de ignorancia. Aunque esté inmediatamente presente, tú no reconoces tu verdadera naturaleza, debido a la ignorancia.

Esto nos conduce a la siguiente pregunta. ¿Por qué ese velo de ignorancia permanece? Sigue habiendo ironía en esto. El primer nivel de ironía es que tú estás buscando lo que tú ya eres. El segundo nivel es que tras años estudiando escrituras como el Bhagavad Gita y otras enseñanzas del vedanta, ese velo de ignorancia permanece. ¿Cierto? Ésa es una segunda clase de ironía.

A pesar de estas poderosas enseñanzas, este velo de ignorancia es muy tenaz, es muy espeso, por decirlo así. Y no es, fácilmente, eliminado. Ése es un hecho.

¿Por qué no es fácil de eliminar? Y aquí viene el segundo problema. ¿Hay algún defecto en estas enseñanzas? No parece. Estas enseñanzas son poderosas y muchos habéis estado expuestas a ellas claramente. No hay defecto en vuestro acceso a estas poderosas enseñanzas, dirigidas a eliminar ese velo de ignorancia. Entonces, tenemos que preguntarnos cuál es el problema, cuál es el impedimento para eliminar ese velo de ignorancia.

Esto nos conduce al tema de que para que estas enseñanzas funcionen tienes que ser un estudiante preparado, un adhikari¸ un estudiante cualificado. Si careces de cierta clase de preparación fundamental, si no estás preparado, estas enseñanzas no funcionan. Es por lo que, el Bhagavad Gita y otros textos ponen un gran énfasis en la preparación. Así, en este verso, Sri Krishna nos dice cómo eliminar el impedimento, impedimento en la forma de preparación, por falta de adhikaritvam.

 Sri Krishna dice que por el bien de ese adhikaritvam  tú tienes que ser nirmana-moha¸ uno que alcanza ese objetivo dentro de uno mismo. Así, gacchanty amudhah padam avyayam tat, aquellos que están libres del engaño, aquellos que han sido capaces de eliminar ese velo de ignorancia, gacchanty alcanzan tat padam avyayam¸ ese estado eterno.

Aquellos que están libres de la ignorancia, aquellos que han obtenido la preparación y, con la ayuda de estas enseñanzas, han llevado su atención hacia dentro de sí mismos, para descubrir esa divinidad interna, aquellos que pueden alcanzar esa divinidad interna.

Y aquí describe quienes son, aquellos que son amudhah libres de la ignorancia ¿Cómo? porque se han preparado. ¿Cuál es la naturaleza de esa preparación? Se dice que están nirmana-moha libres de compulsión, aunque moha  también puede significar ignorancia; libres del pensamiento erróneo, el pensamiento de que, si trabajas duro en la vida, puedes encontrar una paz y contento perfectos.

Esa ignorancia aquí llamada moha y libre de mana orgullo, que, ciertamente, es un gran obstáculo en la vida espiritual; se te ha dicho que no es posible encontrar una perfecta paz y contento a través de los objetivos mundanos, y continúas intentándolo, equivocadamente.

Esos que pueden encontrar el verdadero ser dentro de ellos son descritos también por Sri Krishna como jita-sanga-dosa, jita que han superado dosa el defecto de sanga el apego, esa compulsión de seguir buscando fuera.

Otra vez, ¿Cómo superas esa compulsión? No por la mera fuerza de voluntad sino a través de viveka jñana vairagya, a través del discernimiento; reconociendo que una verdadera paz y contento no puede ser encontrada a través de los esfuerzos mundanos.

Esas personas que están preparadas para descubrir sat-cit-ananda atma¸son también descritas como adhyatma-nitya, que su foco continuo es atma, dentro de ella, adhyatma,  hacia su verdadero ser. Su foco principal en la vida está continuamente dirigido hacia ellos mismos, hacia su divinidad interna.

También son descritos como vinivrtta-kamah que les han dado la espalda a los deseos mundanos, reconociendo la imposibilidad de encontrar una perfecta paz y contento a través de esas actividades mundanas. También son dvandvair vimuktah sukha-duhkha-samjñair, libres de los pares. ¿Qué clases de pares? sukha y duhkha¸ lo que significa esa compulsión por ir detrás de lo que quieres y por escapar de lo que no quieres.

Pujya Swami Dayananda solía hablar de la libertad interna, y lo que quería expresar con ese término, libertad interna, era no estar compelido por raga y dvesa.  Estar obligado por raga y dvesa casi significa que no tienes libre albedrío. Ves algo que quieres y lo consigues. Tu médico te dice que no debes tomar azúcar, pero ves unos caramelos y los comes. ¿Dónde está tu libre albedrío? Esa compulsión es raga.  O ves algo que no quieres y escapas de ello. Eso es compulsión. Hay muchas cosas que no disfrutamos, pero tenemos que hacerlas. Si nuestra dvesa, aversión, nos hace escapar de lo que no deseamos ¿qué clase de  vida vamos a vivir? Pujya Swami describía eso como libertad interna. Libertad de esa compulsión de raga y dvesa.

 Esas personas son amudhahah son capaces de eliminar ese velo de ignorancia, con la ayuda de estas enseñanzas, con la ayuda de la meditación, con la ayuda de todas las formas de sadhana, son capaces de eliminar ese velo de ignorancia y gacchanty alcanzar  tat padam avyayam¸ ese estado interno, refiriéndose a encontrar esa divinidad dentro de uno.

Cuando estamos analizando este proceso de obtener adhikaritvam¸ la preparación necesaria para que estas enseñanzas fructifiquen, lo comentamos en profundidad en el capítulo XIII al hablar de esos veinte valores que son esenciales para prepararnos para que estas enseñanzas funcionen. Y utilizamos una metáfora que es crucial, debido a la segunda ironía que comentamos, y que es el hecho de que has estado inmerso en estas enseñanzas durante mucho tiempo, y puedes preguntarte cuándo, de una vez, caerá ese velo de ignorancia.

Y la metáfora sirve para animarte a tener paciencia y continuar centrado en la sadhana. Hemos comentado que supone un giro de 180º cambiar tu perspectiva desde estar focalizado en las cosas externas hasta centrarte en tu interior, en tu propia divinidad interna. Por otro lado, hasta que ese cambio tenga lugar, nada ocurrirá, nada cambiará, honestamente.

En tanto en cuanto tu primer foco en la vida continúe siendo la lucha por el contento y la paz sólo a través de medios mundanos, nada cambiará, todo seguirá igual… como el hámster en la rueda dando vueltas, como la palabra samsara  indica. Ése sería el primer paso.

El segundo paso. Adhikaritvam significa continuar estando comprometido en todas las formas de práctica espiritual, todas las cuales, acumulativamente, te ayudan a obtener la necesaria preparación. ¿Qué te ayuda a obtener la necesaria preparación? Muchos maestros tradicionales dicen que la práctica espiritual más importante es satsanga¸ la asociación con gente espiritualmente involucrada. ¿Qué estamos haciendo ahora mismo? Es una práctica crucial. Aunque continues asistiendo a clase una y otra vez y ese velo de ignorancia permanezca, ésa es la clase de práctica espiritual que te prepara para eliminar ese velo de ignorancia, junto con cualquier clase de plegaria, adoración, meditación y, sobre todo, karma yoga¸ que significa llevar tu práctica espiritual contigo durante todo el día, no sólo durante la clase.

Así, tu práctica espiritual continúa cuando conduces hacia casa, continúa en casa, cuando vas al trabajo… cuando todas esas clases de sadhanas en las que estás comprometido/a se juntan, el efecto acumulativo de todas ellas es el grado de preparación necesario para eliminar ese velo de ignorancia. Cuando la preparación es completa, es muy fácil eliminar ese velo de ignorancia.

Y la metáfora que vimos en el capítulo XIII, la de encender un fuego cuando toda la madera está completamente seca. Tenemos un montón de los troncos mojados y esa humedad representa nuestra falta de preparación. Encendemos una cerilla (por ejemplo, venir a clase, leer estas lecciones) y la ponemos junto a la madera y no se enciende; vuelves a encender otra y otra y otra (asistir a clase semanalmente, podría ser) y todavía ese velo de ignorancia permanece. Pero cada vez que enciendes una cerilla, el calor de esa pequeña cerilla seca la madera un poco más; cada cerilla va secando gradualmente la madera, va preparando ese montón de madera para ser encendido.

Cada clase que atiendes te prepara gradualmente; cada vez que meditas, cada vez que realizas alguna clase de plegaria, de adoración, incluyendo ir al templo y, especialmente, cada vez que integras las enseñanzas de karma yoga en tu vida del día a día. Todo esto acumuladamente es como un montón de cerillas. Y después de que todas esas cerillas han sido encendidas, esa madera está completamente seca.

Y cuando la madera está completamente seca, ¿cuántas cerillas necesitas para encender el fuego?

Sólo una.

Podemos entender, así, por qué Sri Krishna pone tanto énfasis en la preparación, que es de lo que trata este verso. La necesidad de, continuamente, estar comprometido en una sadhana, una práctica espiritual. El mensaje es ser paciente y conocer que estás en el sendero correcto; la sequedad de la madera está gradualmente alcanzándose, tu falta de preparación está gradualmente desapareciendo, y cuando la madera está suficientemente seca, encenderá; cuando tú estés suficientemente preparado, esta llama de sabiduría espiritual, prenderá y quemara, figuradamente, ese velo de ignorancia.

gacchanty amudhah aquellos que están suficientemente preparados, ellos alcanzarán padam avyayam tat, el eterno objetivo. Por otro lado, parece una clase de ironía, porque ellos alcanzan gacchanty…  ¿Qué significa alcanzar la divinidad interna? ¿Dónde tienes que ir a buscarla?

Cuando esa madera está completamente seca, no tienes que hacer nada especial, sólo una cerilla más. De la misma manera, cuando estás adecuadamente preparado/a, esa luz de sabiduría ocurre naturalmente, se prende, no hay que ir a ningún sitio, no hay nada que hacer, porque, como ya hemos dicho, tu verdadera naturaleza ya es esa divinidad.

 Es por lo que la palabra gacchanty en sánscrito suena un poco irónica. Tú estás yendo hacia ti mismo. Descubres quien tú ya eres; obtienes lo que tú ya eres.

The sun cannot illumine it,
na tad bhasayate suryo
nor the moon or fire.
na sasanko na pavakah
They do not return, having reached
yad gatva na nivartante
My supreme abode.
tad dhama paramam mama (15.6)
El sol no puede iluminarlo,
ni la luna, ni el fuego.
Ellos no regresan, habiendo alcanzado
Mi suprema morada.

tat eso, refiriéndose al verso anterior, ese supremo estado, moksha, na bhasayate suryo el sol no puede iluminarlo. Normalmente, al ir por un camino necesitas algo de luz, pero aquí Sri Krishna dice que, en este camino, la luz del sol no ayuda, na sasanko,  ni la luz de la luna; na pavakah, ni la luz del fuego.

Ninguna luz externa te ayudará en este camino porque es un camino interior. Y, lo que, es más, es un camino hacia una fuente diferente de luz, la luz de la consciencia, porque el descubrimiento definitivo que se hace aquí, y ésta es la enseñanza más remarcable del vedanta advaita es que la consciencia, que está presente ahora mismo en esta experiencia ordinaria, esta consciencia es todo menos ordinaria. Esta consciencia es sat-cit-ananda atma, no nacida, no creada, sin fronteras, ilimitada, completamente no afectada por los problemas mundanos; es lo que, generalmente, se llama divinidad interna. Ésa es la luz de la consciencia, que encuentras mirando dentro de ti.

Por otra parte, esa consciencia dentro de ti, siendo omnipresente, ilimitada, es, necesariamente, una. Esa única, omnipresente consciencia se manifiesta en cada ser vivo. En cualquier sitio que hay un ser vivo, esa consciencia se manifiesta, de acuerdo con la naturaleza del ser. Una planta es un ser vivo, por lo que la naturaleza se manifiesta allí, de acuerdo con la naturaleza de la planta. Una cucaracha es un ser vivo y la consciencia se manifiesta en ella, como en un perro o un gato, como en ti y en mí.

Esto significa que tenemos dos perspectivas aquí. Una perspectiva es la de una omnipresente consciencia y la otra es la de tu perspectiva individual. La omnipresente consciencia, podemos utilizar la palabra paramatma para describirla y, en relación con la manifestación de esa consciencia en ti, podemos llamarla jivatma.  Y hay dos formas de describir esta distinción:

Una es la del sol brillando sobre todos los cubos de agua, un sol muchos reflejos. Un paramatma y muchos jivatmas. Por otro lado, la luz del sol y la luz reflejada de los cubos es la misma luz. La luz es luz, no son tan diferentes como parecen.

Otra metáfora que lo describe es la diferencia entre el omnipresente espacio y el pequeño espacio dentro del cuenco. Si preguntamos cuál es la diferencia entre el espacio de fuera del cuenco y el de dentro, la diferencia es arbitraria. Simplemente debida a la presencia del cuenco, que en sánscrito llamamos upadhi.  Este cuenco hace que el omnipresente espacio parezca limitado; de la misma manera, tu cuerpo y tu mente hacen que la omnipresente consciencia, paramatma, parezca finita, aparezca contenida dentro de tu cuerpo y tu mente.

Éste es el descubrimiento que haces: que el jivatma¸ la verdad de quien tú eres no es diferente o está separada de paramatma¸ la omnisciente realidad. Así, los que han descubierto esto, yat gatva na nivartante, habiendo alcanzado este lugar interno, la verdad de quién tú eres, ya no retornan.

Y esto en dos sentidos: habiendo alcanzado este punto, habiendo eliminado ese velo de ignorancia, que ocultaba tu verdadera naturaleza, – y una cosa buena que tiene la ignorancia, es que una vez que desaparece, ya no vuelve más-. Éste sería el primer sentido de na nivartante y, el segundo sentido, es que una vez muerto ya no renaces. Habiendo llegado allí, que es mama paramam dhama mi suprema morada.

Aquí Sri Krishna se está identificando a sí mismo con esa definitiva realidad. Y nos indica que la persona que ha alcanzado la iluminación no retorna. Y parece que quiere asegurarse de que entendemos qué es esa reencarnación y cómo ese jivatma está conectado a esa omnipresente consciencia, paramatma.

 En los cinco versos siguientes va a explicar el proceso de la reencarnación, cómo la consciencia se asocia a un particular cuerpo y mente.