For all beings, the Lord
svarah sarva-bhutanam
abides within, O Arjuna,
hrd-dese ‘rjuna tisthati
controlling all of them
bhramayan sarva-bhutani
with His power, like puppets.
yantrarudhani mayaya (18.61)
Para todos los seres, el Señor
habita dentro, ¡Oh, Arjuna!,
controlando todo de ellos,
con su poder, como marionetas.
Interesante verso. En el verso anterior, traducíamos avaso¸ como sin poder hacer nada, que tiene connotaciones negativas, por aceptar la inevitabilidad de la situación. Desde una perspectiva, podemos hablar de impotencia, de no poder hacer nada, pero suena negativo. Por otro lado, uno que acepta la inevitabilidad de la situación en la que se encuentra, esa persona no está deprimida, esa persona es madura, está preparándose a sí misma para sacar lo mejor de la situación y hacer lo que tiene que hacerse. Así, en vez de hablar de un estado de impotencia, vamos a hablar de un estado de comprender la inevitabilidad de cualquier cosa que se está desarrollando.
Pensando en la situación de Arjuna en el campo de batalla, con todos los soldados reunidos, a unas horas del comienzo de la guerra, Arjuna es completamente consciente de la seriedad de la situación, y Sri Krishna quiere ayudar a Arjuna a aceptar la inevitabilidad de esa situación, porque sólo cuando aceptamos, podemos hacer lo correcto. De otra manera, estamos resistiéndonos y quejándonos.
Así, en este verso, Sri Krishna describe la inevitabilidad de la guerra que va a tener lugar, diciendo isvarah el Señor sarva-bhutanam de todos los seres, hrd-dese arjuna tisthati, ¡Oh, Arjuna! habita hrd-dese en el corazón de todos los seres. El Señor habita dentro de cada uno.
Para interpretarlo desde el punto de vista vedántico, podemos decir que la consciencia debido a la cual Ishvara existe, y la consciencia debido a la cual tú existes, no son dos consciencias diferentes. Hay una omnipresente consciencia; la misma consciencia que hace de ti un ser consciente, es la misma consciencia que hace de mí un ser consciente, es la misma consciencia que hace de Ishvara un ser consciente. Pero no un ser consciente como tú y como yo, un ser consciente que es el karma-phala-data. Nosotros somos agentes de la acción, elegimos lo que vamos a hacer, pero, como hemos analizado ya, comenzando en el capítulo II, podemos elegir lo que hacemos, pero no podemos elegir sus resultados, que están en manos de Ishvara.
Y es lo que Sri Krishna dice en la segunda mitad del verso. Yantra en sánscrito es cualquier artilugio mecánico; de la misma manera, Ishvara hace moverse a todos los seres.
Quizás una mejor metáfora sería como marionetas con sus cuerdas; así, el Señor del Cosmos, como dador de los frutos de la acción, hace a todos los seres bhramayan moverse mayaya a través de su poder de maya. El poder de maya, manifestado como su habilidad para darnos a cada uno los resultados de nuestras acciones pasadas, en un tiempo y lugar particular. Porque el tiempo y lugar en el que tus pasados karmas fructifican, pueden tener grandes consecuencias, como ocurre con Arjuna y todos los guerreros en el campo de batalla. El Dios del Cosmos es como el que maneja las marionetas.
Este verso es, con frecuencia, mal interpretado para sugerir que nosotros somos como marionetas e Ishvara controla todo; se utiliza para negar que tenemos libre albedrio, lo que es absolutamente incorrecto. ¿Somos marionetas? ¿Ishvara mueve mi mano? Yo elijo mover la mano, yo hago una elección deliberada.
El tema del libre albedrío es extremadamente complicado, el debate continúa. No es de extrañar que en el propio Mahabharata se debata extensamente. Algunos personajes argumentan en contra y otros a favor, como Yudhishthira, que lo conecta con la doctrina del karma. Por otro lado, si niegas la existencia del libre albedrío, toda la doctrina del karma pierde su sentido. Toda la doctrina del karma está basada en acciones que realizas deliberadamente; sin ese libre albedrío no tendría sentido.
¿Cuál será la perspectiva de Sri Krishna? Cuando habla de que somos como marionetas… no vamos a adelantar el siguiente verso, pero en la primera línea dice tam eva saranam gaccha¸ ¡Oh, Arjuna! debes buscar su refugio. ¿esta mesa puede hacerlo? No, porque no tiene libre albedrío. Está aconsejando a Arjuna, saranam gaccha busca refugio en Ishvara. Si Sri Krishna supiera que Arjuna no tiene libre albedrío ¿por qué le diría eso? Le está diciendo que utilice su libre albedrío para buscar refugio en Ishvara, para decidir correctamente.
Hay muchos buenos argumentos en contra del libre albedrío. Pero ¿cuál es el beneficio de enzarzarse en estas disputas? Swamiji hace una reflexión personal:
¿Cuál es el beneficio de enzarzarse en esas disputas? No está claro. Ésta es la forma en que he resuelto esta disputa para mí mismo. Los he analizado en profundidad y, personalmente, encuentro los argumentos a favor del libre albedrío y en contra y, para mí, son igualmente convincentes. Entonces, ¿cómo resolver esto? Y la solución es ésta: estos argumentos son filosóficos.
Tenéis que recordar, por anteriores debates que hemos tenido, que el vedanta no es una filosofía. El vedanta trata de solucionar el problema del sufrimiento humano. Y aquí está la resolución: realmente, exista o no el libre albedrío, desde una perspectiva filosófica no lo sé. Pero, una cosa sé seguro, y es que yo experimento tener libre albedrío. Todos tenemos la experiencia del libre albedrío. La experiencia del libre albedrío no se puede cuestionar, es la naturaleza humana, nos experimentamos como teniendo libre albedrío.
El vedanta nos conduce correctamente, no de acuerdo a verdades filosóficas, nos conduce de acuerdo con nuestra experiencia; nos experimentamos como seres con voluntad, y estas enseñanzas ayudan a seres con voluntad como nosotros a escapar del sufrimiento humano.
Aquí, tenemos que reconocer la diferencia entre escuelas de filosofía, que pueden argumentar a favor o en contra; el vedanta no es una escuela filosófica. El vedanta nos conduce al nivel de la experiencia, experiencia del sufrimiento, experiencia del libre albedrío. Y la doctrina del karma conduce a esto.
Al hilo de esto, también se podría argumentar si la doctrina del karma es cierta o no. Y otra vez aquí, los filósofos pueden argumentar sin fin. Aunque, en este caso, y en mi opinión, los argumentos a favor de la doctrina del karma son más poderosos, pero siguen siendo filosofía.
Finalmente, lo que cuenta no es la filosofía, lo que cuenta es el sufrimiento y lo que puede eliminar el sufrimiento y, absolutamente, la doctrina del karma puede ayudarte a lidiar con el sufrimiento y las dificultades de la vida, mejor que cualquier otra doctrina, que cualquier otra creencia. No podemos probar que la doctrina del karma sea correcta, pero conocemos, absolutamente, que la doctrina del karma alivia el sufrimiento, gestiona el problema del sufrimiento en una forma muy efectiva.
Para finalizar, aunque parece que Sri Krishna habla de la falta de libre albedrío con la metáfora de las marionetas, no es lo que está diciendo. Lo que está diciendo es que podemos elegir nuestras acciones, pero no podemos elegir los resultados, y los resultados dan forma y moldean nuestras vidas. En este sentido, de que no podemos controlar los karmas que se desarrollarán en nuestras vidas, en ese sentido, Ishvara está al cargo, como karma-phala-data, de quien recibimos los resultados de nuestras acciones.
Seek His refuge
tam eva saranam gaccha
with your whole heart, O Arjuna.
sarva-bhavena bharata
With His blessings, the supreme, peaceful,
tat-prasadat param santim
eternal state, you will reach.
sthanam prapsyasi sasvatam (18.62)
Busca su refugio
con todo tu corazón, ¡Oh, Arjuna!
Con sus bendiciones, el supremo, pacífico,
eterno estado, alcanzarás.
Continuamos con esta profunda parte del Bhagavad Gita donde Sri Krishna dice a Arjuna que debe buscar refugio en Ishvara.
Bharata, ¡Oh, Arjuna!, el más grande de la India, gaccha saranam¸ busca refugio tam eva, en éste, refiriéndose al verso anterior, isvarah sarva bhutanam el Dios del Cosmos que habita dentro de uno. Y lo significativo es que el foco está dentro de uno. De hecho, éste es uno de los rasgos únicos de la aproximación devocional de Sri Krishna en el Bhagavad Gita, y es que, cuando habla sobre bhakti, habla de mirar dentro de uno mismo.
Es significativo y en cierta medida, un poco contradictorio, porque cuando piensas en bhakti, en general, rezas al Dios del Cosmos que está fuera. Y, de hecho, el Dios del Cosmos está fuera. Esta idea puede ser rastreada hacia atrás, hacia las enseñanzas de los antiguos rishis que consideraban que el Dios del Cosmos impregna el universo, pero es descubierto dentro del corazón de cada uno. El Dios del universo, que impregna todo el universo, es descubierto dentro de ti, y eso es tan importante, porque eleva esta enseñanza devocional fuera del reino de la pura creencia, de la fe ciega, y la establece firmemente en el reino de la experiencia.
Si Dios está fuera en algún lugar, obviamente no voy a verlo mirando por un telescopio u otro medio. Lo que significa que, si Dios está sólo ahí fuera, ese Dios es una materia de fe ciega. Y ese Dios, por otro lado, es el Dios de la Biblia, y el Dios de muchas historias puránicas que hablan de Vishnu habitando en Kunta loka, etc. Ése es un Dios remoto; un remoto Ishvara es siempre una cuestión de fe.
Pero la orientación de Sri Krishna a lo largo del Bhagavad Gita es distinta. Es cierto, es verdad que Dios está ahí fuera, pero dice busca a Ishvara dentro de ti mismo, porque es dentro de ti mismo, en tu propia experiencia, que esa divinidad puede ser personalmente descubierta. Personalmente descubierta, no creída, descubierta. Comenzamos con fe, absolutamente, debemos comenzar con fe. Si no tuvieras fe, no harías el esfuerzo de estudiar el Bhagavad Gita. Por lo que comenzamos con shraddha, fe, y, a través de shraddha llegas a jñanam conocimiento; conocimiento en el sentido de descubrimiento personal.
Swamiji comenta que éste es el punto donde, generalmente, la mayoría de los maestros lo dejarían, pero vamos a dar un paso más:
Dije que Ishvara está presente en tu experiencia, disponible para ser descubierto. ¿Cómo? Vamos a hablarlo, es una cuestión importante. Ishvara está presente aquí y ahora, en tu experiencia. Entonces, ¿por qué no es reconocido? La respuesta típica es por el llamado velo de ignorancia. Pero, vamos a contestar a esa pregunta. ¿En qué sentido está Ishvara presente en tu experiencia en este momento?
Bien, en tu experiencia, en este mismo momento, tú estás presente como consciencia. La consciencia que es la esencia de lo que tú eres. La consciencia por la que conoces lo que está ocurriendo en tu mente, la consciencia por la que conoces lo que está ocurriendo alrededor tuyo… esa consciencia eres tú en el sentido más fundamental, en la forma más fundamental tú eres un ser consciente. Ser, tú existes, y consciencia, sat-cit. Y ¿dónde está ananda aquí?
Por otro lado, ya hemos dicho que ananda no es una experiencia de dicha, porque no estamos hablando de una experiencia, estamos hablando del experimentador, la consciencia. La consciencia no es algo que tú experimentas, la consciencia es la naturaleza del experimentador, tu verdadera naturaleza, svarupa, tu naturaleza esencial.
Esa consciencia que tú siempre has reconocido, la presencia de la consciencia, como un ser consciente, pero lo das por sentado. Después de todo, está contigo todo el tiempo, y lo que está contigo todo el tiempo tiendes a darlo por sentado, ¿cierto?… como tu esposa ¡es la naturaleza humana! Todo lo que está siempre contigo no piensas en ello como algo especial.
Pero los antiguos rishis descubrieron que la consciencia, que tú piensas que es tan ordinaria, descubrieron que es extraordinaria. Piensas que la consciencia está atrapada dentro de tu cuerpo, en tu cabeza. No es lo que los antiguos rishis descubrieron. Piensas que tu consciencia es afectada por cada cosa que te ocurre, que tu consciencia está feliz, triste, deprimida. No, según los antiguos rishis.
Ésa es la cuestión. La consciencia, que está presente en tu experiencia ahora mismo, ocurre que tienes una errónea conclusión sobre esa consciencia, que piensas que es ordinaria. Los antiguos rishis descubrieron que es extraordinaria. Y aquí Sri Krishna llama a esa consciencia, la presencia de Ishvara dentro de ti. Eso es lo que nos está enseñando. Esa consciencia que tú piensas que es ordinaria, realmente es la presencia de Ishvara dentro de ti.
Así, ¡Oh, Arjuna! debes buscar esa divinidad dentro de ti mismo, sarva-bhavena con todos los aspectos de tu ser y, retorciendo un poco la frase, a través de todas las prácticas espirituales, lo que significa a través de jñanam yoga, bhakti yoga, karma yoga, dhyana yoga; sarva-bhavena, de todas las maneras. Tat-prasadat con sus bendiciones prapsyasy obtendrás param santim una paz perfecta, sthanam ése es el lugar de la perfecta paz. ¿Dónde encuentras una perfecta paz? Sólo en tu corazón, ése es el sthanam, ése es el sasvatam sthanam el eterno, no nacido, no creado. ¿Cuándo fuiste dotado con esa naturaleza divina?
Esa consciencia, que es tu divina naturaleza, estaba presente antes de tu concepción. Esa consciencia que es tu verdadera naturaleza permanecerá inmutable cuando tu cuerpo muera, sasvatam¸ atemporal, eterna.
Así, ese lugar eterno, inmutable tú obtendrás, Arjuna. ¿Cómo? Tat-prasadat con sus bendiciones. Ishvara no es un pariente tuyo que te hace la vida más fácil. Tenemos que dejar de poner a Ishvara a nuestro nivel. Así, cuando decimos las bendiciones de Ishvara, es porque cuando descubres que Ishvara está dentro de ti, estás bendecido, estarás iluminado, estarás libre de sufrimiento. Descubriendo a Ishvara dentro de ti, a través de tu sadhana.
Y esto nos conduce a una muy interesante observación y es que las bendiciones se obtienen a través de tu práctica espiritual. A través de tu práctica espiritual obtendrás esas bendiciones. Y esas bendiciones son distintas de cualquier otra clase de bendiciones. Si ganas 500 millones a la lotería y tienes una importante jaqueca, ¿dejarás de sufrir? Con estas enseñanzas sí.
Las bendiciones de Ishvara son tales que cuando descubres la presencia de Ishvara dentro de ti, como tu verdadera naturaleza, el dolor de cabeza no te preocupará. Te golpeará como siempre, pero no te robará tu contento y paz interna, será otro rasgo de la naturaleza. Y algunas veces, los terribles rasgos de la naturaleza son fascinantes.
La cuestión es que una persona iluminada, con un terrible dolor de cabeza, no será molestada por ello, es dolor, pero ese dolor no le robará su contento y paz.
Unto you, this teaching has been told
Iti te jñanam akhyatam
by Me, this most secret wisdom.
guhyad guhyataram maya
Reflect on it thoroughly
vimrsyaitad asesena
and then do whatever you want.
yathecchasi tatha kuru (18.63)
Ante ti, esta enseñanza ha sido dicha
por mí, la más secreta sabiduría.
Reflexiona en ello atentamente
y luego, haz lo que quieras hacer.
Iti esto te ante ti, Arjuna, jñanam akhyatam esta sabiduría espiritual ha sido dicha, maya, por mí; guhyad guhyataram la más secreta sabiduría, lo que está más oculto. Y, lo que está más oculto, es lo que está presente aquí y ahora, pero no es reconocido. El clásico ejemplo, dado en muchos textos, es el de la mujer que está buscando por todas partes su collar. Por otro lado, lo que sea que busques, siempre estará en el último lugar que mires, porque después de que lo hayas encontrado dejas de buscar.
La cuestión aquí es que el collar… ella había asumido que había dejado el collar olvidado en alguna parte y lo buscaba sin parar por ahí fuera, mientras el collar estaba maravillosamente oculto, guhyad guhyataram. Aquí no estamos hablando de un collar, estamos hablando de la consciencia, la divinidad interna. Y la ironía es que, la gente dice “estoy buscando a Dios” … está buscando su collar. Es lo mismo. Si ella está buscando su collar fuera nunca lo encontrará; alguien que esté buscando a Dios, si lo está buscando en una iglesia, en un templo, nunca lo encontrarán, porque Ishvara habita en tu corazón.
Ishvara está oculto a plena vista. ¿En qué sentido? ¿Eres tú consciente? Esa consciencia es Ishvara, ya reconozcas esa realidad o no. Oculto a plena vista. Iti así, es una palabra que se utiliza cuando quieres acabar. Swamiji recuerda que su gurú siempre decía, en tono muy fuerte, “therefore”, y sabías que estaba llegando al final, siempre había un fuerte “therefore”.
Así, Sri Krishna está anunciando que está llegando al final de sus enseñanzas; así, te he enseñado las más secretas enseñanzas, vimrsya itad, reflexiona en esto, en esta sabiduría que te he impartido; reflexiona detenidamente sobre esto, asesena¸ completamente, y luego tatha vamecchasi haz tu deseo, Kuru.
Esta declaración es muy significativa cuando la pones en contexto. El contexto es que Arjuna tiene un conflicto sobre si debe luchar o no en la guerra. Arjuna conoce que es una sagrada responsabilidad luchar en la guerra para seguir el dharma. Pero, en respuesta al conflicto de Arjuna, Sri Krishna dice una y otra vez, “levántate y lucha”. Sri Krishna se lo ha dicho a Arjuna al menos cuatro o cinco veces y ahora, al final del Bhagavad Gita, ¿cuál imaginas que va a ser su consejo final? Te imaginas que va a volverle a decir lo mismo, pero no es eso lo que ocurre. Eso es muy significativo. Sri Krishna no concluye diciendo a Arjuna de nuevo “levántate y lucha”, concluye diciendo “haz lo que consideres”.
En primer lugar, Sri Krishna puede decir esto con confianza, porque conoce que Arjuna ha comprendido todo adecuadamente. Sri Krishna no tiene ninguna duda de que Arjuna tomará la decisión correcta. El papel del maestro no es decirte lo que tienes que hacer, el papel del gurú es enseñarte. Por otro lado, cuando el maestro te está diciendo lo que tienes que hacer, la mayoría de las veces es con buenas intenciones, aunque algunas veces conduce a comportamientos cultistas, donde el gurú ejerce su poder sobre los discípulos, con terribles consecuencias.
Por otro lado, ¿puede haber algún cultismo si el gurú no te dice lo que debes hacer? Decirte lo que tienes que hacer abre la puerta a ese comportamiento cultista, que ocurre en algunos grupos. El papel del gurú no es decirte lo que debes hacer. Por ejemplo, con el principio de ahimsa, no debe decirte que no debes comer carne; tú entiendes el principio y como adulto tomas tus decisiones.
Swamiji hace una reflexión personal:
¡Quién soy yo para decirte cómo tienes que vivir! Y esto ocurre. Dejadme daros un contraejemplo de mi gurú, Pujya Swami Dayananda. Durante nuestro curso residencial de tres años éramos unos setenta estudiantes, y siempre surgen problemas, por lo que los estudiantes se dirigían a mi gurú pidiéndole que, por favor, estableciera alguna norma para impedir que esos problemas surgieran. No ponía ninguna norma, pero podías estar seguro de que en la siguiente clase él hablaría del problema. Gestionaba el problema a través de la enseñanza y no a través de dar directrices. Así es un verdadero maestro. Un maestro que conduce a sus estudiantes a través de la enseñanza no a través de dar directrices.
Sólo por daros un ejemplo de lo poco que quería manipular la vida de la gente. Alguien inventó la historia de que si alguien le decía a Pujya Swamiji “voy a saltar por un puente” no intentaría pararte, te diría que lo pasaras bien.
La cuestión es no dirigir. Él podría enseñarme las consecuencias de saltar del puente… dejadme señalar otra aplicación de este principio, que podríais encontrar muy útil, especialmente los padres con niños que están creciendo. Cuando los hijos son niños los padres deben dirigirlos; el problema es cuando los hijos tienen 15-16 años, o 20, 30, 40 años… y los padres continúan queriendo dirigir a sus hijos. ¡No tiene sentido! Es una buena estrategia cuando son niños, no cuando han crecido. Cuando crecen, los padres deben ser consejeros, guías, no decir “no hagas eso”.
¡Qué gran modelo nos da Sri Krishna aquí! Sri Krishna ha enseñado a Arjuna completamente y luego dice lo que hagas estará bien. ¿No sería eso lo que haría un padre maduro?