Perfección de la acción (45-49)

Committed to one’s own duties,
sve sve karmany abhiratah
one gains perfection.
samsiddhim labhate narah
With commitment to one’s own duties,
svakarma-niratah siddhim
how one gains perfection, listen.
yatha vindati tac chrnu (18.45)
Comprometido con los propios deberes,
uno obtiene la perfección.
Con el compromiso hacia sus propios deberes,
cómo uno obtiene perfección, escucha.

Narah una persona que es abhiratah, que está comprometida, sve sve karmany con sus propios karmas y, por el contexto, con sus propios deberes o responsabilidades, labhate obtiene samsiddhim, literalmente, perfección, pero implica moksha,  la liberación, la iluminación.

Y hay algo complejo aquí. ¿Está Sri Krishna diciendo que, simplemente, por cumplir con tus obligaciones alcanzarás la iluminación? No es lo que está diciendo. Lo que está diciendo, realmente, es que si cumples con tus obligaciones puedes alcanzar la iluminación; si no cumples con tus obligaciones nunca alcanzarás la iluminación. ¡Esa es la cuestión! Cumplir con tu obligación es necesario para la iluminación, pero no es el medio directo para alcanzarla. Lo que significa que, si tú te comportas de una manera adhármica, eso se convertirá en un obstáculo para tu crecimiento espiritual.

Esas personas comprometidas en sus responsabilidades son svakarma-niratah comprometidas en cumplir con sus deberes; esa persona vindati  obtiene siddhim,  la perfección, está en el camino de moksha; yatha,  cómo, tac chrnu escucha.  Sri Krishna dice voy a contarte cómo siguiendo el camino del dharma y cumpliendo con tus obligaciones, podrás alcanzar la iluminación.

The creator of all beings
yatah pravrttir bhutanam
who pervades the world,
yena sarvam idam tatam
worshiping Him by fulfilling one’s duties,
svakarmana tam abhyarcya
one gains perfection.
siddhim vindati manavah (18.46)
El creador de todos los seres
que impregna el mundo,
adorándole, cumpliendo con los propios deberes,
uno obtiene la perfección.

Este verso se lee desde abajo hacia arriba. Manavah, una persona vindati siddhim gana perfección. Siddhim literalmente es perfección, pero es una palabra código en el Bhagavad Gita, que significa moksha, la iluminación. ¿Cómo? svakarmana a través de sus propios karmas, de sus propias obligaciones. Pero ¿de qué manera? Vamos a ver que, simplemente cumplir con tus obligaciones no es karma yoga, sino el requerimiento mínimo que se le pide a una buena persona. No es suficiente cumplir con tus obligaciones, para una vida de crecimiento espiritual.

Karma yoga es una enseñanza tan central en el Bhagavad gita, y es tan mal entendida. Karma yoga no es lo que haces, es la actitud con que lo haces. Sri Krishna va a hablar de un aspecto, pero hay muchos aspectos de esa actitud. La actitud por la cual actividades ordinarias se transforman en sadhanas¸ en prácticas espirituales. Las actitudes son muchas, Sri Krishna se refiere a un aspecto de esa actitud aquí.

Él dice que las personas obtienen la perfección cumpliendo con sus obligaciones; tam abhyarcya adorándolo a él, ¿a quién? yatah pravrttir bhutanam a aquel de quien todas las criaturas surgieron, el creador de todos los seres, yena y el que sarvam idam este entero universo está tatam impregnado.

Una definición muy común de Ishvara. El creador de todos los seres, que impregna el universo. Tam abhyarcya adorándolo, ¿cómo? svakarmana con tus acciones, cumpliendo con tus responsabilidades. El trabajo es una forma de adoración. ¿Qué significa esto? No es sólo trabajo, ese es el problema. Piensa en cuando haciendo puja estás emocionalmente conectado a Ishvara. Karma yoga es tener ese compromiso emocional mientras estás trabajado; el mismo sentimiento de intimidad que uno puede tener con Ishvara en la oración puedes también desarrollarlo mientras cumples con tus obligaciones.

Puedes desarrollar la actitud de estar con un ánimo de oración, cuando estés realizando cualquier trabajo (cocinando, limpiando, trabajando con el ordenador); en cualquiera de esas actividades es posible tener ese mismo sentimiento de reverencia y cercanía a Ishvara. Es posible, hay que desarrollarlo. Y cómo desarrollarlo es un amplio tema, y es por lo que Sri Krishna dedica tanto tiempo a ello en el Bhagavad Gita.

Quizás una de las cosas que hacen que el Bhagavad Gita sea una escritura única son estas enseñanzas sobre karma yoga.  En este verso Sri Krishna dice svakarmana tam abhyarcya ofreciéndome tus acciones, ante Ishvara, que es descrito como yatah pravrttir bhutanam,  aquel de quien todos los seres proceden y yena sarvam idam tatam aquel por el que el universo entero está impregnado; Tam  ante él, abhyarcya ofreciendo svakarmana, a través de tus propias acciones, adorando a Ishvara mediante la realización de tus deberes, siddhim vindati manayah, una persona alcanza la perfección.

La frase clave aquí es svakarmana tam abhyarcya¸ que podemos considerarla la más corta definición de karma yoga:  adorar a Ishvara mediante tus acciones.

¿Cómo adorar a Ishvara a través de tus actos ordinarios? Realizar puja es, ciertamente, un acto, un acto de adoración (en el que los brazos se mueven ofreciendo cosas); si eso es un acto de adoración a Ishvara, ¿por qué no puede serlo mover los brazos lavando los platos? Es una cuestión de actitud. De hecho, si realizas puja mecánicamente, ¿estás realmente adorando a Ishvara?

Karma yoga no es lo que haces, es la actitud con la que lo haces. Cumplir con tus obligaciones no es karma yoga si siempre te estás quejando, o si cumples con tus obligaciones por miedo a las consecuencias de no haberlo. ¿Qué es lo que hace que cumplir con tus deberes se transforme en una sadhana¸ en una práctica espiritual? La forma más simple de decirlo es hacerlo con una actitud devota. Y esa actitud devota puede estar basada en muchas cosas: puedes ver a Ishvara en la forma en que cuidas de tu familia, ésa es una de las muchas formas de llevar una actitud devota a la realización de un acto ordinario. Otro ejemplo es cumplir con tus deberes con la apreciación del orden inteligente de Ishvara. Ésta era una de las enseñanzas favoritas de Pujya Swami Dayananda y Swamiji quiere explicarlo:

Vamos a compartir la metáfora que hemos utilizado en la meditación. La metáfora es ésta: la inteligencia que hace al universo funcionar es la inteligencia de Ishvara. La inteligencia que hace que los planetas giren alrededor del sol, que hace que los electrones giren alrededor del núcleo es la inteligencia de Ishvara.

La inteligencia de Ishvara impregna el universo, kena sarvam idam tatam, Ishvara impregna el universo, sosteniéndolo unido, asegurándose de que el universo funciona con un orden inteligente; las leyes del universo son las leyes de Ishvara. El orden inteligente del universo es el orden inteligente de Ishvara.

Y aplicar esto a nuestra situación ahora mismo: para apreciar el orden de Ishvara ahora mismo, mientras estás sentado escuchándome enseñar. Mientras estoy enseñando, todo es el orden de Ishvara. El hecho de que los pensamientos se formen en mi mente…

Imagina que no hay pensamientos en mi mente, intento enseñar y mi mente está en blanco. ¿De dónde vienen esos pensamientos? Yo no los he puesto ahí ¿cierto? Los pensamientos surgen. Así, si queremos decir quién los puso ahí, yo diría Ishvara. De acuerdo con el orden inteligente de Ishvara, de acuerdo con las leyes del universo, incluyendo las leyes de la naturaleza que gobiernan todas estas neuronas que funcionan en mi cerebro. Todo ello funciona de acuerdo al orden inteligente de Ishvara.

Otra parte de la inteligencia de Ishvara son las enseñanzas que yo he recibido, enseñanzas que comenzaron con los antiguos rishis, que han sido transmitidas a través de miles de años, hasta mi gurú, de quien las recibí. En ausencia de esto, ¿qué tendría para enseñaros? La cuestión que estoy señalando es que cualquier cosa que os esté enseñando, un 1% se debe a mi esfuerzo y el 99% restante es el orden inteligente de Ishvara. Desde mi perspectiva, lo que está ocurriendo ahora mismo es que Ishvara os está enseñando ahora mismo y yo estoy ayudando un poco, honestamente. Ése es un ejemplo de la apreciación del orden de Ishvara.

Y lo mismo es cierto en ti. Estás ahí sentado en una silla. Y ¿cómo es que estás hoy sentado ahí estudiando el Bhagavad Gita? Hay otras muchas cosas que podrías estar haciendo – podrías estar en la cárcel-, todo es posible. Pero estás aquí estudiando el Bhagavad Gita. ¿Cómo ha ocurrido esto? Otra vez, en un 1% tú has tomado la decisión de venir a clase hoy; tu inclinación a venir sería el 99%. Y si trazas hacia atrás los cientos de razones por las que estás inclinado, predispuesto, a venir a clase hoy, todas esas razones caen dentro del reino del orden inteligente de Ishvara.

Yo os estoy enseñando, pero es Ishvara el que está enseñando. Tú estás sentado ahí, escuchando, comprendiendo, eso también es el orden de Ishvara. Tú has hecho ese 1% (sacar el coche, venir hasta el ashram), pero la inclinación a venir aquí es mucho más que eso; eso es el orden inteligente de Ishvara.

Y concluyo esta introducción diciendo que mantener esa consciencia del orden inteligente de Ishvara mientras estás comprometido en todas tus actividades, es el secreto del karma yoga, porque esto, automáticamente, hace surgir una actitud devota hacia cualquier cosa que estés haciendo. Cuando estás lavando los platos, tú haces ese 1% pero, ¿cómo tienes platos? ¿cómo tienes casa? ¿cómo tienes una familia?, ¿cómo tienes una familia? Ése es el orden de Ishvara. Tú haces el 1%, Ishvara el 99% restante.

Ésa es la apreciación del orden inteligente de Ishvara. Una apreciación que puedes traer a cada actividad que estés realizando. Tú traes esa devota actitud a los actos que realizas, al cumplimiento de tus deberes, eso es karma yoga. Eso, realmente, es el secreto del karma yoga; esa apreciación del orden inteligente de Ishvara.

Y vemos esto, claramente establecido, en este verso, «tam abhyarcya» adorando a Ishvara «svakarmana» a través de tus actos; apreciando el orden de Ishvara en todo lo que haces, sabiendo que es el 99% de lo que haces. Esto, inmediatamente, trae una actitud devota; estamos apreciando la presencia de Ishvara en nuestra vida. Es una poderosa, devota actitud.

Doing one’s own unpleasant duties is better
sreyan svadharmo vigunah
than doing another’s pleasant duties.
para-dharmat svanusthitat
By doing obligated duties,
svabhava-niyatam karma
one incurs no sin.
kurvan napnoti kilbisam (18.47)
Hacer los deberes propios no deseados es mejor
que hacer los deberes deseados de otros.
Haciendo los deberes obligados,
uno no incurre en pecado.

Sri Krishna hace aquí una observación interesante: svadarmao realizar tus propios deberes sreyan es mejor vigunah, incluso si son difíciles, incluso si son desagradables, no placenteros; es mejor que para-dharmat realizar los dharmas de otros, incluso si svanusthitat son más fáciles de hacer, más placenteros.

Es muy fácil entender lo que Sri Krishna quiere decir si lo ponemos en contexto. Sri Krishna está enseñando a Arjuna, que no sólo es un kshatriya,  sino que su svadharma, su deber, es luchar en la próxima guerra. Y hemos visto que Arjuna detesta la idea de luchar contra miembros de su propia familia. Para Arjuna su deber es vigunah no placentero, y no quiere hacerlo. De hecho, al comienzo del capítulo II dijo que sería mejor abandonar el campo de batalla y convertirse en un sannyasi.

 Convertirse en un sannyasi, en un monje, sería svanusthitat¸ más fácil; sólo tiene que abandonar todo. Aunque Sri Krishna dice que eso no es posible, porque si Arjuna abandona el campo de batalla, las consecuencias serán peores: por una parte, no cumpliendo con su deber cometerá un pecado, y, por otro, esto se convertirá en un obstáculo para su crecimiento espiritual.

Ésa es la perspectiva de Sri Krishna. La vida está dirigida al crecimiento espiritual y no hay crecimiento espiritual a menos que tú, como mínimo, sigas el dharma. En este caso, el dharma mismo sufre, porque si Arjuna no lucha, los Kauravas ganarán la guerra y el resultado será el sufrimiento para todo el reino.

Y hay una cuestión que Sri Krishna está señalando aquí y es que, como mínimo, en la vida tienes que cumplir con tu deber, seguir el dharma, incluso cuando sea difícil. Hace sólo unas generaciones, había un valor muy común, el valor del autosacrificio. Sacrificarte a ti mismo por el bienestar de otros. Un buen ejemplo del sacrificio podrían ser los soldados en el campo de batalla; muchos de esos soldados sacrifican su vida sirviendo a su país. ¿Cuántos bravos soldados han muerto a lo largo de la historia? Sacrificar tu vida en beneficio de otros.

Lo más probable es que nuestros padres o, ciertamente, nuestros abuelos tuvieran esa actitud de sacrificio. Nos tenemos que sacrificar por el bien de nuestros hijos, por el bien de nuestra comunidad, por el bien de nuestra sociedad. Hoy esa idea de autosacrificio parece estar pasada de moda ¿cierto?

Swamiji reflexiona en tono jocoso:

No había pensado en esto hasta ahora. Es Ishvara poniendo ese pensamiento en mi mente. Pensad sobre ello. Ciertamente, en la generación de nuestros abuelos, el autosacrificio se asumía, pero la gente, hoy en día, considera esa idea pasada de moda. No forma parte de nuestra visión del mundo, como lo era en las generaciones pasadas. Y quizás es una de las razones por las que vemos esa lucha, esa pelea, esa división; nadie quiere echarse atrás, nadie quiere dejar ir, nadie quiere hacer ese autosacrificio. Queremos lo que queremos y si estás en mi camino, ¡retírate! Ésa es la ética moderna. Todos estamos empoderados y no me impidas cumplir con mi agenda.

Ésa no es una inusual forma de pensar. ¿Dónde hay espacio para el autosacrificio en esta ética, en esta clase de pensamiento? Es sólo una observación, un pensamiento que Ishvara ha puesto en mi cabeza. Este sentido de autosacrificio se ha difuminado hasta un cierto punto. No digo que haya desaparecido, se ha difuminado en tiempos modernos. Y hay consecuencias de ello. Estamos menos inclinados a cumplir con nuestras responsabilidades cuando realmente son difíciles. Por usar una expresión moderna, siempre estamos buscando una salida más fácil. Eso es lo que la gente moderna hace. Una generación atrás, especialmente en sociedades con una cultura más tradicional, como en la India, en vez de buscar la salida más fácil, estabas buscando cuál era la mejor manera de seguir el dharma. Mirad qué cambio: ¿Cuál es la mejor manera de seguir el dharma? versus ¿Cuál es la salida más fácil?

Sri Krishna muestra una postura muy firme sobre cumplir con tus responsabilidades. Kuryam haciendo svabhava-niyatam karma los karmas que están determinados por tu svabhava, por tus responsabilidades, asociados a tu naturaleza, con tu estado de vida, con tu familia, con tu trabajo, svadharma, tus obligaciones, na apnoti kilbisam uno no incurre en pecado.

Ésta es una muy importante instrucción para Arjuna, quien considera que si mata a miembros de su familia en la batalla incurrirá en pecado. Y en muchos sitios, incluido éste, Sri Krishna dice no. En esta muy única situación en la que Arjuna se encuentra en el campo de batalla. Normalmente, matar es adharma, pero ésta es una situación única, Arjuna no cometerá pecado, porque, verdaderamente, es su svadharma.

Y Sri Krishna nos da esta seguridad, cumplir con tu responsabilidad, actuando de acuerdo con tu svadharma, y cumpliendo con tus responsabilidades, no incurrirás en pecado. Es un mensaje no sólo para Arjuna, es un mensaje para todos nosotros.

O Arjuna, obligated duties
sahajam karma kaunteya
even if flawed, should not be renounced.
sadosam api na tyajet
All deeds have flaws,
sarvarambha hi dosena
like fire covered by smoke.
dhumenagnir ivavrtah (18.48)
¡Oh, Arjuna! Los deberes obligados
incluso si son defectuosos, no deben ser renunciados.
Todos los actos tienen defectos,
como el fuego cubierto por el humo.

Kaunteya, ¡Oh, Arjuna!, hijo de Kunti, el karma que es sahajam obligado, que viene junto con tu vida… hay una expresión, «que viene con el paquete». La vida es un paquete, que es como decir que tu camino en la vida te ha conducido a la situación actual y, en esta situación actual, tienes un conjunto de responsabilidades; es a lo que Sri Krishna se refiere, a las responsabilidades con las que tienes que lidiar hoy, como resultado de tu karma.

 Tus deberes sadosam api na tyajet no debes descuidar esos deberes, incluso si son defectuosos, imperfectos. El deber de Arjuna era disparar las flechas y con ellas matar a su abuelo Bishma, el patriarca de la familia. Y lo que Sri Krishna está diciéndole aquí es que, aunque sea una responsabilidad horrible, debe realizarse.

Es cierto que la situación de Arjuna es muy extraordinaria. Vamos a poner un ejemplo más concreto de un sadosam karma, una responsabilidad que es odiosa de cumplir. Por ejemplo, el caso de un familiar cerebralmente muerto, en el que tienes que tomar la decisión de desconectarle de la máquina que le mantiene vivo. Otro ejemplo sería la donación de órganos de un familiar, sería sadosam¸ una responsabilidad difícil que hay que tomar.

Swamiji opina que no donar órganos, en contra de lo que mucha gente dice, está en contra del hinduismo, porque el principio básico del dharma  es ahimsa, reducir el daño y el sufrimiento que tiene lugar en el mundo. Aunque considera que la decisión depende de cada uno de nosotros.

Sri Krishna dice sarvarambha hi¸ todas las actividades, de hecho, docena tienen ciertas dificultades asociadas. Seguir el dharma…  ¿quién dijo que sería sencillo? Todas las actividades tienen sus dificultades, dhumena agnir ivavrtah como el fuego está cubierto por el humo. El humo te impide disfrutar del brillo del fuego. Puede ser también una referencia a los rituales tradicionales, donde se ponía ghee continuamente y, si el sacerdote no era hábil, se provocaba una gran humareda, tus ojos lloraban por el humo, pero estabas realizando un ritual sagrado, no podías parar, tenías que continuar realizándolo.

One who is detached,
asakta-buddhih sarvatra
self-controlled, and desireless,
jitatma vigata-sprhah
gains supreme perfection
naiskarmya-siddhim paramam
through renunciation.
sannyasenadhigacchati (18.49)
Uno que está desapegado,
autocontrolado y sin deseos,
obtiene la suprema perfección
a través de la renunciación.

paramam siddhim adhigacchati, uno alcanza la más elevada perfección. ¿Quién? ¿Quién alcanza la iluminación? Y aquí Sri Krishna va a decir que el que alcanza el más elevado objetivo de la vida es un karma yogui.

Uno que es sarvatra desapegado, asakta-buddhih uno cuya mente está libre del apego, vigata-sprhah¸ libre de deseo. Uno que está libre del apego y del deseo. ¿Cómo te liberas del apego y del deseo? Eso es karma yoga. Karma yoga es el medio para conseguirlo. karma yoga comienza no por la acción, sino por un cambio de actitud.

¿Cuál es el cambio de actitud? Cuando reconoces que los esfuerzos mundanos nunca te traerán una perfecta paz y contento, sino que una perfecta paz y contento pueden ser encontrados a través del crecimiento espiritual. Paso primero. Que es el paso más crucial, porque es el primero y sin él no serían posibles los siguientes.

De la misma manera, para el karma yoga; este cambio de perspectiva realmente es una conversión en términos de tu pensamiento. Es el crucial primer paso. El reconocimiento de que tus esfuerzos mundanos nunca te conducirán a una perfecta paz y contento, que sólo es posible a través del crecimiento espiritual.

Así, tu objetivo en la vida cambia. Continúas realizando las acciones que tienes que realizar, pero conociendo que no obtendrás una perfecta paz y contento a través de ellas, y cambias tu énfasis hacia el crecimiento espiritual. En el momento en que tú entiendes que las acciones mundanas no te traerán una perfecta paz y contento, cambia tu actitud hacia esos esfuerzos; raga y dvesa dejan de dirigir tus acciones. ¿Cómo liberarse de esa compulsión, de ese asakta, de ese apego, de ese sprhah deseo? Ésa es la clave. Es un cambio de comprensión.

Con esa comprensión, tú eres jitatma, uno cuya mente está conquistada, autocontrolado, porque nunca más estarás compelido por raga y dvesa.   Y esa persona adigacchati gana paramam lo más elevado; naiskarmya-siddhim, obtiene la realización en la forma de la no acción. Uno obtiene la no acción.

Antes dijimos que tu verdadera naturaleza, como sat-cit-ananda atma, como pura consciencia no es un agente de la acción. Las acciones son hechas con tu mente, con tu cuerpo, con tus sentidos, con tus poderes – de asir, de andar, de hablar-; pero, ninguna de esas actividades es iniciada por la pura consciencia. Descubrir tu verdadera naturaleza como pura consciencia, que no es un agente de la acción, es a lo que se refiere Sri Krishna aquí, cuando dice naiskarmya-siddhim.  Darse cuenta de que tu verdadera naturaleza como pura consciencia no está comprometida en ninguna clase de actividad en absoluto. Esa es una característica distintiva en la iluminación. Las acciones tienen lugar, yo no las realizo.

Por otro lado, hay una importante consecuencia de esto. Quien quiera que realice las acciones, sufre las consecuencias. Si tú sabes que eres pura consciencia, que tú no realizas ninguna acción, no sufres las consecuencias. Eso es moksha, la iluminación, reconocer que tu verdadera naturaleza como consciencia no está comprometida en actividades mundanas.

Por lo tanto, te liberas. En medio de las actividades mundanas conoces que no hay nada que pueda afectarte, nada que pueda dañarte. Hay una palabra más aquí que es compleja. Cuando Sri Krishna dice «tú obtienes esa iluminación». ¿Cómo?  sannyasena, a través del sannyasa, la renunciación.

En el capítulo V vimos al menos cuatro clases de sannyasa, renunciación, y una de ellas era este naiskarmya-siddhim¸ la renunciación a través del descubrimiento de que tu verdadera naturaleza no es un agente de la acción. Pero, el significado que Sri Krishna tiene en mente aquí es de la renunciación a los frutos de tus acciones. Lo que significa, comprender que los resultados de tus actividades, nunca te traerán una perfecta paz y contento, por lo que esos resultados dejan de ser tus objetivos. Ésa es la cuestión.

Swamiji comenta que hay que tener cuidado cuando se leen los comentarios. En este caso, Madhusudana Saraswati lo interpreta como convertirse en monje, aunque hay que tener en cuenta que él era un monje y sus estudiantes eran monjes, por lo que era un contexto de un sannyasi enseñando a otros sannyasis.  Swamiji comenta que, aunque él es un sannyasi,  no lo somos sus estudiantes. El contexto lo es todo. Basándonos en nuestro contexto, sannyasena,  la renunciación es a los frutos de la acción, karma-phala-thiaga.

 Con esto concluye el primer resumen de las enseñanzas de karma yoga, pero habrá más en este capítulo final, lo que muestra la importancia que da Sri Krishna a este tema.