Tres clases de agente -karta- (26-28)

Hemos analizado los tres tipos de conocimiento, tres clases de karma y ahora comenzados con las tres clases de karta, del agente de la acción, del hacedor de la acción.

Free from attachment or ego,
mukta-sango ‘naham-vadi
having resolve and enthusiasm,
dhrty-utsaha-samanvitah
unaffected by success or failure,
siddhy-asiddhyor nirvikarah
such an agent is sattvic.
karta sattvika ucyate (18.26)
Libre de apego o ego,
teniendo resolución y entusiasmo,
no afectado por el éxito o fracaso,
tal agente es sáttvico.

Karta sattvika ucyate, el agente de la acción es llamado sáttvico bajo ciertas condiciones. Debe ser mukta-sango, libre de sanga, de apego. Como el que va de vacaciones porque es algo saludable, sin apego. Esa persona es también an ahamvadi,  no está dirigida por el ego, alguien que es dhrty-utsaha-samanvitah¸ dotado de buenas cualidades, incluyendo dhrty, compromiso y utsaha, entusiasmo, que son ejemplos de cualidades, en representación de todas las demás buenas cualidades.

Y uno que es siddhy-asiddhy yor nirvikarah no afectado por el éxito o el fracaso. Swamiji recuerda una anécdota de unos 25 años atrás en que organizó dos yatras con 30-40 estudiantes de New Yersey para ir a la India, y el vuelo fue cancelado. Como organizador, si él hubiera realizado ese proyecto conducido por raga, por el apego, sería una terrible decepción. Pero, lo que hicieron fue ir a un bonito hotel, al salón de conferencias e impartir clases hasta conseguir plaza en el siguiente vuelo.

No hay que crear un problema; hay que ser flexible, adaptarse. Pero tú puedes hacer esto cuando no estás apegado a un resultado particular. ¿Suena a karma yoga? Lo es. Es uno de los muchos aspectos del karma yoga. Ése es un maduro agente de la acción. Por otro lado, hay dos posibilidades: este maduro agente de la acción es o un excelente karma yogui que puede manejarlo, o, si las cosas no han resultado como quería, está perfectamente bien, lo intentará de nuevo, y lo hará mejor. Es un karma yogui que entiende que todo está en manos de Bhagavan, y que yo sólo puedo hacerlo lo mejor que sé, por lo que no estoy decepcionado en el caso de fracasar.

Hay otra persona más que no estará decepcionada en el caso de fracasar y sería uno que está iluminado. Así, la persona que está siendo descrita en este verso como sattvika karta es o un excelente practicante de karma yoga o está iluminado y, por lo tanto, completamente desapegado de cualquier esfuerzo, encontrándose completamente pleno en sí mismo.

Desiring the fruits of action,
ragi karma-phala-prepsur
greedy, harmful, impure,
lubdho himsatmako ‘sucih
affected by elation and sorrow,
harsa-sokanvitah karta
such an agent is rajasic.
rajasac parikirtitah (18.27)
Deseando los frutos de la acción,
avaricioso, dañino, impuro,
afectado por la alegría o la tristeza,
tal agente es rajásico.

Karta rajasac parikirtitah, el agente de la acción es llamado rajásico bajo ciertas condiciones. Obviamente, un agente de la acción que es rajásico es un ragi, uno conducido por raga.  Y hemos comentado ya que raga y dvesa no es lo que me gusta y lo que no me gusta, son compulsiones. La compulsión es ir detrás de lo que quieres y de evitar lo que no quieres.

También es karma-phala prepsur tiene un deseo por los frutos de la acción, por el resultado de sus esfuerzos. Si vas al aeropuerto, se cancela tu vuelo y protestas, hasta que eres arrestado. Esto ocurre. Personas que no pueden, incluso, controlarse a ellas mismas en un aeropuerto. Es sorprendente. Es la compulsividad de raga y dvesa¸ que puede obligarte a hacer las cosas más ridículas, que te puede conducir a acabar detenido. Esa persona es karma-phala prepsur, está compelida a obtener el resultado de su acto. Esas personas son también lubdho¸ avariciosas, himsatmaki, dañinas para otros, asucih impuros.

En el verso anterior teníamos algunos valores, como la resolución y el entusiasmo, como ejemplos de buenas cualidades. Aquí vemos ejemplos de cualidades no tan buenas, como la avaricia, el deseo de causar daño a otras personas con el objetivo de cumplir tus deseos. Y asucih impureza, referida a esa clase de pensamiento que causaría violar el dharma.

También sería harsa-sokanvitah afectado por el júbilo y la tristeza. Si consigues lo que quieres estás feliz, entusiasmado; si no lo consigues, estás triste. O muy arriba o muy abajo. Esas subidas y bajadas en la vida. Todos conocemos a personas que viven en esos extremos, su vida parece una montaña rusa y cada vez que te los encuentras no sabes con qué te vas a encontrar. Es una vida emocionalmente no saludable, difícil de entender, pero algunas personas parecen atraídas por la intensidad de la vida, aunque no sea emocionalmente saludable.

Todo esto es, finalmente, dirigido por raga y dvesa, por esa compulsión. ¿Cómo salir de esa compulsión? La respuesta es una palabra: karma yoga.  Y es que karma yoga supone un cambio espiritual en tu pensamiento. Ya hemos comentado que karma yoga no es seguir el dharma; meramente seguir el dharma no es karma yoga,  es lo mínimo. Si simplemente cumples con tus responsabilidades, quejándote a cada momento, eso no es karma yoga. Vamos a intentar entender claramente qué es karma yoga.  Vamos a reconocer que karma yoga comienza no con lo que haces, sino con un cambio en la motivación.

Lo opuesto a karma yoga, un karmi¸ es uno que ve el placer en la vida como el objetivo. El objetivo de la vida es reducir el sufrimiento, maximizar el placer. Mucha gente tiene eso como filosofía de vida, maximizar el placer y minimizar el sufrimiento. Ése sería un karmi. ¿Cuál es la diferencia con un karma yogui? Un karma yogui comprende que no importa cuánto maximices el placer y cuánto minimices el sufrimiento, continuarás luchando en la vida, nunca obtendrás una perfecta paz y contento maximizando el placer y minimizando el sufrimiento.

 Eso trae como consecuencia un cambio radical de orientación. Un cambio de paradigma. Un cambio a través del cual dejas de estar conducido por el deseo de maximizar el placer y minimizar el sufrimiento y, en cambio, estás conducido por el deseo de obtener crecimiento espiritual que sí te conducirá a una perfecta paz y contento.

Este reconocimiento es el principio del karma yoga.  Sin ese reconocimiento no hay karma yoga.  Ese cambio de motivación, ¿por qué haces lo que haces? Si actúas intentando maximizar el placer y minimizar el sufrimiento eres un karmi; si actúas siguiendo el dharma, como parte de una vida de crecimiento espiritual un karma yogi.

Así que, ¿cómo superar esa orientación rajásica? El primer paso es hacer ese cambio de orientación; cuando admites que no importa lo que hagas para maximizar el placer y minimizar el sufrimiento porque nunca conseguirás un estado de perfecta paz y contento. Y esto te conducirá al siguiente reconocimiento, que es un compromiso con una vida de crecimiento espiritual, que puede, finalmente, conducirte a una perfecta paz y contento. Ésa es la solución.

Immature, crude, stubborn,
ayuktah prakrtah stabdhah
wicked, deceitful, lazy,
satho naiskrtiko ‘lasah
depressed, procrastinating-
visadi dirgha-sutri ca
such an agent is tamasic.
karta tamasa ucyate. (18.28)
Inmaduro, ordinario, terco,
débil, embustero, perezoso,
deprimido, procrastinando –
tal agente es tamásico.

Tamasa karta ucyate, el agente de la acción es tamásico  cuando es ayuktah, inmaduro, emocionalmente inmaduro. Todos conocemos a personas de 60-70 años que todavía pueden comportarse como niños, pensar como niños, emocionalmente se expresan como niños. Son prakrtah, literalmente ordinarios, pero en el sentido de toscos; son stabdhah,  cabezotas, satho,  malvados, naiskrtiko,  mentirosos, maquinadores, y alasah  vagos.

Y las siguientes dos características se pueden relacionar con alguien que está visadi deprimido. La depresión es la enfermedad mental más común en el planeta y, probablemente, afecta a una de cada tres personas. Una de cada tres personas sufrirá depresión clínica, en algún momento de su vida. Puedes estar afectado por depresión, no importa quien seas y cuán buena persona seas.

Hay un punto importante aquí. Algunas veces las personas que sufren una enfermedad mental son acusadas de no tener buenas cualidades. Esto es, la persona mentalmente enferma es acusada de su propia enfermedad. «¿Por qué estás así? ¡Vamos, sal de ahí! Si tienes un cáncer de páncreas y el médico te echara la culpa, no se entendería; un cáncer se produce por muchas razones sutiles que tú no puedes controlar. De la misma manera, la depresión clínica y todas las demás enfermedades mentales ocurren por cientos de razones, no porque la persona tenga un carácter débil. Tiene que ver con las experiencias de la vida y con el funcionamiento de tu cerebro, con ambas.

No puedes decir que es una o la otra, no puedes decir que es debido a las experiencias, porque otras personas con esa misma experiencia pueden no deprimirse. No puedes decir que es debido a la ausencia de la suficiente serotonina y dopamina en el cerebro, porque hay otras personas con menos cantidad y no están deprimidos. Es complicado, es una combinación de ambos, pero, absolutamente, no es debida a un carácter débil. Es una enfermedad como el cáncer, y debe ser tratada.

Y, finalmente dirgha-sutri, procrastinar. La palabra en sánscrito es muy interesante. Literalmente, significa un hilo muy largo, que precede cualquier acción. Y ese hilo se va haciendo más y más largo. Todas son características de alguien que es un agente de la acción dominado por tamas.

 Swajimi reflexiona sobre cómo salir de esto:

Vamos a centrarnos en la depresión y la procrastinación, que todos podemos relacionar. A través de los años, he hecho lo que he podido para ayudar a muchas personas deprimidas, normalmente estudiantes de vedanta, que tenían depresión. No hay una regla que diga que porque seas estudiante de vedanta y medites nunca vas a estar deprimido.

Uno de los rasgos que he visto, que es útil en estas luchas individuales con la depresión es ésta: una persona deprimida tiende a hacerse inactiva, y esa inactividad complica la depresión. Es una espiral descendente. Así, la persona deprimida se abandona; ese abandono conduce, incluso, a un estilo de vida menos saludable y cuanto menos saludable es tu estilo de vida, más te abandonas y más te deprimes. Es una profunda espiral descendente.

Para salir de ello, algo que he visto que es útil, es casi como un mantra, y necesito introducir el mantra. Tú le dices a la persona deprimida «levántate y haz algo». Y la respuesta es «no tengo ganas». Mira esto, si tienes un dolor de cabeza, te tomas una pastilla. Decidme, ¿tenéis que tener ganas para tomaros la pastilla? No. Es una medicina que te curará el dolor de cabeza, que tengas ganas de tomarla o no es completamente irrelevante, sólo hazlo. Hazlo porque te ayudará.

Así, muchas veces he visto a gente deprimida que les ha ayudado este mantra: «hazlo de todas formas» (do it anyway). Éste es un mantra para una persona deprimida que dice «no tengo ganas de hacerlo»; y el mantra es: «hazlo de todas maneras». Tú no tienes que tener granas de hacer algo, hazlo.

No tienes que tener el estado de ánimo adecuado para tomar una aspirina para tu dolor de cabeza. No tienes que tener el estado de ánimo adecuado para levantarte y ducharte, desayunar, ir a trabajar; no tienes que estar de humor para hacer todo eso. Sólo tienes que hacerlo. Lo haces porque es dharma, seguir el dharma es lo que tienes que hacer. Y esto se aplica a cada uno de estos problemas; la solución para cada uno de estos problemas es seguir el dharma. Ése es el primer paso para salir de esta oscura tamas.