Una de las razones por las que el Bhagavad Gita es único entre las escrituras vedánticas, es por su extensa enseñanza sobre karma yoga, enseñanzas especialmente importantes para aquellos que persiguen el crecimiento espiritual mientras viven vidas convencionales.
Las enseñanzas de Sri Krishna son extremadamente sutiles y profundas, lo que hace que sea una enseñanza muchas veces mal comprendida. Por ejemplo, es común describir karma yoga como un servicio altruista, o decir que significa dedicar tus actos a Dios, o, simplemente, que es cumplir con tu deber. Pero es mucho más que eso.
Karma yoga¸ es una sadhana, una práctica espiritual dirigida a ayudarte a alcanzar la iluminación o, simplemente, la liberación del sufrimiento humano.
Un objetivo tan elevado sólo puede ser alcanzado por aquellos que están completamente dedicados a ello. Cuando reconoces la imposibilidad de obtener una perfecta paz y contento a través de objetivos mundanos, y orientas tu vida hacia el crecimiento espiritual, te conviertes en un mumukshu, un buscador de moksha¸ liberación.
¿Cuánto esfuerzo se requiere para alcanzar la iluminación? Se requiere un esfuerzo a tiempo completo, y esto se puede lograr a través de la práctica de karma yoga, convirtiendo todas tus actividades diarias en una práctica espiritual.
La práctica de karma yoga comienza con una transformación interna; cuando reconoces la imposibilidad de obtener un perfecto contento a través de objetivos mundanos y elijes una vida de crecimiento espiritual, que trae aparejado adoptar un estilo de vida dhármico, evitando cualquier acto que pueda causar daño.
Karma yoga no es algo que haces, sino la actitud que mantienes, en tu mente y corazón, mientras llevas a cabo tus actividades diarias, reconociendo que tú simplemente eres el agente de la acción, pero sus resultados no dependen de ti, dependen de Ishvara, el karma-phala-data, el dador de los frutos de la acción.
Al reconocer a Ishvara como el dador de los resultados, comienzas a apreciar la presencia de Ishvara en todas tus actividades y a desarrollar un profundo sentimiento de reverencia y gratitud.
Ishvara no sólo te da los frutos de tus acciones, también te bendice con la inteligencia, las habilidades, el conocimiento que necesitas para llevar a cabo esas acciones; reconoces esas habilidades como regalos o bendiciones de Ishvara.
Esta clase de apreciación produce entonces una dimensión piadosa en todo lo que haces. Vas desarrollando una apreciación constante de Ishvara, una apreciación que permanece firme incluso mientras estás plenamente comprometido en actividades, realizando una práctica espiritual a tiempo completo.
Cuando tu práctica de karma yoga se haga fuerte, una plegaria de gratitud acompañará cada uno de los actos que realices. Cuando salgas de la cama por la mañana y te cepilles los dientes, estarás agradecido por tener dientes que cepillar. Cuando pagues tus facturas cada mes, estarás agradecido por tener un trabajo, y cuando dediques tiempo a tu familia, estarás agradecido a Ishvara por su presencia en tu vida. Tal es la actitud de un karma yogui.


