Ira y perdón (II)

El diálogo entre Yudhishthira y Draupadi

Libro III – Capítulo 30

Hemos visto a Draupadi quejarse amargamente. Tiene razones. Ha sido arrojada de su palacio. ¿Qué sentiríais si os echaran de vuestra casa? y obligada a ir a vivir al bosque, con cortezas de árbol como vestidos.

Draupadi comienza a descargar su ira sobre Yudhishthira y parte de su frustración es porque Yudhishthira no está furioso.  Vimos que Yudhisthira argumenta que la ira no los va a ayudar, que la ira, realmente, es tu enemigo. De hecho, es uno de los sad-ari o sad-ripu uno de los seis enemigos. Y la ironía es que no son enemigos que estén ahí fuera, como tu jefe, tu vecino, tu familiar, sino que son enemigos que están dentro de nosotros:

  • Kama –  deseo
  • Kroda –  ira
  • Lobha –  codicia
  • Moha –  engaño, ilusión.
  • Mada – orgullo, arrogancia.
  • Matsarya – celos, envidia.

Podemos pensar en ellos como los enemigos que pueden descarrilar tu vida más que ninguna otra cosa. Un enemigo es aquello que te priva de tu felicidad y paz en la vida. ¿No sería una definición básica? Puedes estar delante de tu odioso jefe, de tu quisquilloso familiar y no sentir nada de eso; lo que nos hace pensar que no es realmente el enemigo que te priva de la felicidad y la paz en la vida. ¿Qué es lo que te priva de la felicidad y la paz? los seis aris, que están dentro de ti, los seis enemigos.

Estamos analizando el enemigo número dos, krodha.  Vemos que Draupadi está teniendo un problema real con la ira; está furiosa con Duryodhana, que ha provocado todos sus problemas y también está furiosa con Yudhishthira porque él no está furioso. No está cumpliendo sus expectativas, no se está comportando como ella cree que debe hacer.

Aunque, lo más ridículo que podemos hacer en la vida es tener expectativas sobre que otra persona se comporte de una determinada manera. En primer lugar, si no sabes leer la mente, no tienes ni idea de qué va a hacer esa persona. En segundo lugar, ¿quiénes somos nosotros para juzgar a otros en términos de qué y que no deben hacer? Es ridículo.

Muestra nuestra orientación centrada en nosotros mismos. Vemos el mundo a través de nuestras propias lentes. Así, cuando decimos “tú debes hacer esto” ¿Qué significa? “Sería mejor para mí que tú hicieras esto”. ¿No es cierto? “No deberías hacer esto” significa “Sería mejor para mí que no lo hicieras”.

Ésa es una orientación centrada en uno mismo, que impregna todo el pensamiento humano convencional. Pero podemos hacerlo mucho mejor. Por eso estamos estudiando esos capítulos, en particular, del Mahabharata.

Draupadi ha sido conquistada por el enemigo público Nº 2. Ha sido conquistada en el sentido de que está desbordada y la está haciendo sufrir. Y, por dejarlo claro, está furiosa con Duryodhana. ¿Su ira hace daño a Duryodhana de alguna manera? A Duryodhana no le importa nada, de hecho, está encantado. Y si Draupadi está realmente furiosa, Duryodhana estará incluso más feliz, si sabe lo mal que se siente.

Así, Draupadi ha sido conquistada por el enemigo krodha. Yudhishthira, por otro lado, se ha liberado de ese enemigo, la ira. Pero esto no ocurre por sí sólo, no funciona así. Lleva mucho trabajo y esfuerzo vencer cualquier clase de enemigo en la vida. Yudhishthira es un kshatriya, un guerrero, pero, seguramente, conquistar esos seis enemigos internos es más difícil que conquistar a los enemigos en el campo de batalla.

Por otro lado, conquistar esos enemigos dentro de ti es mucho más crucial. Yudhishthira, siendo una persona remarcablemente madura, ha conquistado al enemigo de la ira, y, en el verso anterior, dice: “¿por qué voy a estar furioso? la ira lo único que hace es herirme, no va a traerme nada bueno.”

Una apreciación, antes de continuar. La idea de la ira justa: “tengo derecho a estar furioso. Mira lo que me han hecho. Mi ira está justificada.” Lo que estás diciendo, es que tu miseria está justificada, que tu sufrimiento está justificado. Los Pandavas han sufrido una gran injusticia, les han engañado para robarles todo su reino.  La cuestión es que debes enfrentar la injusticia con justicia, no con ira.

¿Cómo la ira mejorará la situación? Si te enfrentas a una injusticia realmente furioso, ¿esa ira te hará más o menos efectivo a la hora de abordar el problema? Tenemos que reconocer a la ira por lo que es, uno de esos seis enemigos; no se puede racionalizar la ira, es tu enemigo.

Retomando la historia, Yudhishthira continúa enseñando a Draupadi el valor del perdón, ksama. Porque, ¿cómo deshacerse de la ira? por medio del perdón, deshaciéndose de la culpa. Draupadi culpa a Duryodhana de todas sus miserias. Por otro lado, ¿se siente miserable por estar en el bosque o se siente miserable debido a esos seis enemigos? Especialmente, por el primero, kama, ella quiere estar en su confortable palacio, llevando sus costosos vestidos; quiere que las cosas sean como eran. Kama, el enemigo público número 1.

Imagina que estuviera en el bosque y no tuviera ninguno de esos seis enemigos. Estaría bien, estaría disfrutando del bosque, serían unas vacaciones. Así que, no se siente miserable por estar en el bosque, se siente miserable debido a su ira y Yudhishthira quiere enseñarla a liberarse de ella a través de ksama, el perdón. El siguiente tema.

O draupadi, overcoming anger
manyor hi vijayam krsne
is praised by good people.
prasamsantiha sadhavah
The pious and forgiving are always victorious.
ksamavato jayo nityam
thus think good people.
sadhor iha satam matam (30.14)
¡Oh, Draupadi! Superar la ira
es alabado por las buenas personas.
El piadoso y el clemente son siempre victoriosos.
Así piensa la buena gente.

hi,  de hecho, manyor vijayam krsne,  conquistando la ira, sadhavah las buenas personas prasamsanti, son alabadas iha,  aquí, en el mundo, krsne,  ¡Oh, Draupadi!, se dirige a ella como krsna,  pudiendo hacer referencia a que debía tener la tez oscura; otra razón para ese nombre, puede ser que Draupadi, junto con su hermano Dhrishtadyumna nacieron de un fuego sacrificial, con todo ese humo, y quizás tiene algo que ver con ese hecho de haber nacido de ese humeante fuego, por lo que es llamada krsne.

Así, ¡Oh, Draupadi! conquistar la ira es alabado por las buenas personas, ksama yat, uno que tiene ksama, que perdona, – y, hay que recordar que el perdón es el antídoto de la ira-. En presencia de un completo perdón, no puede haber ira.

Así, podríamos decir que el perdón es el antídoto de la ira. Lo veremos. ksama vato, uno que perdona, jaya nityam,  siempre es victorioso. ¿Cómo puede decir eso? Uno que perdona a sus enemigos es victorioso. ¿En qué sentido? ¿Definirías la victoria como ser feliz, contento y pacífico? ¡Sería una buena definición! Así, si tú perdonas a todos tus enemigos y tus enemigos continúan siendo ricos y poderosos, pero, debido a ese perdón, tú te has deshecho de uno o, incluso, de todos esos enemigos. ¿No significa eso que disfrutas de paz, felicidad y contento? ¿No sería esa una buena definición de victoria?

Si tienes un enemigo, ¿Qué es, realmente la victoria? ¿Es la victoria matar a tu enemigo o la victoria, para ti, es estar feliz y contento? Y si puedes estar feliz y contento, a pesar de ese enemigo, entonces, ¿cuál es el problema? Es por eso que aquí dice Yudhishthira ksamavato, uno que perdona jayo nityam, siempre sale victorioso, porque ha conquistado a los enemigos reales. Sadhor iha satam matam ésa es la opinión de las buenas personas: perdonar a tus enemigos. Incluso perdonar a tus enemigos es una bendición para ti.

If among people, none were
yadi na syur manusyesu
as forgiving as the earth,
ksaminah prthivi-samah
then here could be no peace among people
na syat sandhir manusyanam
anger is the cause for conflict.
krodha-mulo hi vigrahah (30.25)
Si entre las personas, ninguna fuera
tan clemente como la tierra,
entonces aquí no habría paz entre las personas.
la ira es la causa del conflicto.

Yadi ksaminah na syur manusyesu si no hubiera personas que perdonaran, na syat sandhirmanusyanam¸ no habría paz entre la gente. Si hay un conflicto entre dos personas, ¿cómo se resolverá? una solución podría ser que ambos desistieran, pero ¿con qué frecuencia ocurre? La otra posibilidad es que ambos se maten entre sí, lo que no parece una solución; o que uno mate al otro o viceversa. Ninguna de esas posibilidades es particularmente buena.

Para que hay paz, sandhi, sólo se necesita uno. Una persona que rehúse luchar. Porque, si tú rehúsas luchar, ¿cómo puede la otra persona atacarte? Suena un poco extraño, porque pensamos en una guerra, en un campo de batalla, y puede que aplique muy bien aquí. Pero, referido a otros campos de batalla, como tu propia casa; algunas veces, cuando las personas no están de acuerdo en cómo deben hacerse las cosas, cuando los esposos no están de acuerdo… Puede ser una guerra, dependiendo del tema, lo que es sorprendente.

Imagina que pelean, se gritan, discuten. Ocurre a veces. Todo lo que supone es que uno de ellos diga «Ok» y se acaba. Han podido estar peleando por meses o años, y lo único que se necesita es que uno de ellos diga, «ok, está bien». Y ¿por qué dirías OK? Si tú realmente quieres esa paz interna, la ausencia de ira, – ese enemigo público nº 2-, quizás diciendo OK es mejor que resistir para imponer tu deseo sobre la situación en casa, para que prevalezca tu opinión sobre lo que quieres.

Ésa era también una de las estrategias de Gandhiji y su movimiento de no resistencia.  Swamiji hace una sentida reflexión:

Hoy he visto un artículo, hoy es el aniversario de su muerte; el día del mártir, lo llaman en la India. Hace 68 años que ocurrió, si recuerdo bien. 68 años desde que fue asesinado, lamentablemente.

Esto es completamente aparte. Muy triste. En el tiempo en que fue asesinado, se juzgaba a sí mismo considerando que había fracasado totalmente, porque la partición de la India había sido tan sangrienta. Y se consideraba él mismo responsable de esto, y se culpaba por ello.

Cuando fue asesinado… realmente tuvo un final muy trágico para una vida tan noble. Lo siento, esto es completamente aparte, pero es un gran ejemplo. Si recordáis su historia, primero en Suráfrica y luego en la India. ¿Qué dijo a sus seguidores? Que no se resistieran.

Y puedes imaginarte. El policía te está pegando con un palo, y si no te resistes ¿por cuánto tiempo el policía va a continuar golpeándote con el palo? Si no te resistes, finalmente podría haber un momento en que el policía pensara; «hey, no se está resistiendo, ¿por qué lo estoy golpeando con ese palo?» Funciona, más o menos. Más o menos porque continúas siendo golpeado con el palo.

Pero ése es el principio que se está enseñando aquí y es que alguien tiene que echarse para atrás. Yadin a syur ksaminah si no hay una persona que perdone, manusyesu, entre todas las personas del mundo, entonces na syat sandhir manusyanam, no puede haber paz entre la gente, porque krodha-mulo vigrahah, el conflicto tiene su raíz en la ira.

Así, donde haya ira hay conflicto, pero donde sea que haya ksama, perdón, no hay ira, por lo tanto, no hay conflicto. hay una metáfora, un ejemplo moderno de cómo la ausencia de perdón conduce a una lucha sin fin. Swamiji hace una reflexión:

Me siento muy triste cuando oigo las noticias de lo que ocurre entre los palestinos y los israelíes. No sólo allí, pero es un ejemplo tan dramático de un conflicto que lleva ocurriendo dos generaciones, más de 60 o 70 años, en los que se atacan y matan continuamente. No parece ser muy optimista ahora; puede durar otros 60 o 70 años.

Todo lo que se necesitaría es que, por un lado, o por el otro, se dijera «suficiente». Imagina que mañana los palestinos dijeran «suficiente». ¿Qué harían los judíos? les darían a los palestinos su estado. Imagina que los judíos dijeran mañana «suficiente». ¿Qué harían los palestinos? Dejarían de atacarles. Todo lo que se necesitaría es que un lado o el otro lado parara y ese conflicto se resolvería para siempre. Pero, se necesita uno. Se necesita un lado, uno de los miembros del conflicto que dijera «suficiente», que arrojara la ira para perdonar.

Y, qué maravillosa metáfora se da aquí. Que alguien tiene que ser ksaminah, tiene que perdonar; perdonar como prathivi-samah  como la tierra perdona. Es una metáfora bonita, pero tiene que entenderse desde el punto de vista hindú, según el cual hay alguna impureza asociada a la planta de nuestros pies, y, normalmente, no pondrías las plantas de los pies sobre tu madre. ¿Qué ocurre cuando pones las plantas de los pies sobre esta tierra, sobre bhu-mata, la madre tierra?

Aquí estamos, todos los días andando con nuestros sucios pies, con nuestros zapatos, andando sobre bhu-mata, sobre nuestra madre tierra, y ¿cuál es su respuesta? ksama, ella perdona absolutamente, es absolutamente tolerante, ésa es la metáfora.

 Igual que la tierra tolera nuestros pies sin ninguna ira, de la misma manera podemos aprender a tolerar a aquellos que no nos gustan.

When angered, beaten, or attacked
akrustas taditah kruddhah
by a stronger person, one who forgives-
ksamate yo baliyasa
always overcoming anger –
yas ca nityam jita-krodho
is a wise one, the best of people.
vidvan uttama-purusah (30.33)
Cuando airado, golpeado o atacado
por una persona más fuerte, el que perdona-
siempre supera la ira-
es un sabio, la mejor de las personas.

Yo uno que es akrustas maldecido, normalmente, o taditah, golpeado, o kruddhah,  airado por alguien baliyasa, que es más fuerte que tú, yas ksamate,  el que es capaz de perdonar, ca nityam jita-krodho,  y está siempre controlando la ira. Imagina que alguien te está acosando, por ejemplo; vas conduciendo y hay conductores agresivos en la carretera, que te cortan el paso y te ponen en peligro. Tú está siendo taditah golpeados por ellos, por decirlo así, están haciendo kruddhah, que surja la ira en ti, y pueden bajar la ventanilla y akrustas maldecirte; son baliyasa  más fuertes que tú, su coche es más potente que el tuyo.

Ok. Ésa es la situación. Estás siendo intimidado por esos prepotentes con sus potentes coches. Pero mira esto: si te pones furioso ¿quién gana? Si te enfureces, ganan ellos, tú pierdes. ¿Cómo pierdes? Ahora te sientes miserable, estás conduciendo tu pequeño coche, hace un momento estabas bien y ahora, habiendo sido intimidado por esos prepotentes, te sientes furioso, herido y miserable, asustado y todas esas cosas. Tú pierdes.

Por otra parte, yas ca nityam jita-krodho, uno que siempre está en control de su ira, literalmente, uno que siempre ha conquistado su ira, esa persona es vidvan, realmente sabia, uttama-purusah¸ la mejor persona.

Así, cuando ese conductor está en la carretera, debes separarte de ellos ¿cierto? Ponerte furioso no ayuda. De hecho, cuando te pones furioso… y esto es una cosa rara que ocurre, la así llamada furia de carretera. Todos hemos oído que esto ocurre. La furia de carretera es cuando estás tan furioso con el otro conductor que intentas echarle de la carretera. Así es cuando tu ira está sin control, lo que puede conducir a esta furia de carretera. La gente se ha disparado como resultado de esa furia de carretera.

La ira es tan poderosa como para superar el pensamiento y el razonamiento de alguien, conduciéndole, en ese momento de ira, tras un altercado en la carretera, a sacar una pistola y disparar. ¡Qué terrible consecuencia de la ira! Pero estamos hablando aquí de uno que es jita-krodho¸ uno cuya ira está siempre bajo control.

En el próximo verso, Yudhishthira va a introducir algo nuevo.

Regarding this are these
atrapy udaharantima
much-told stories about forgiveness.
gatha nityam ksamavatam
O Draupadi, stories about forgiveness were told
gitah ksamavata krsne
by the great sage, Kashyapa.
kasyapena mahatmana (30.35)
En relación a esto están esas
muy contadas historias sobre el perdón.
¡Oh, Draupadi! historias sobre el perdón fueron contadas
por el gran sabio, Kashyapa.

Atra, en relación con este tema, ¿qué tema? cómo liberarse de la ira cultivando ksama, el perdón. Udaharanti hay un ejemplo que es ima gatha,  gatha es una historia, pero no una historia normal, sino una contada por una persona santa, una historia con un mensaje espiritual, un mensaje moral.  Historias que han pasado de generación en generación contadas por personas santas, con maravillosos mensajes espirituales y religiosos; historias ksamavatam sobre el perdón, que son nityam gitah  constantemente narradas, por una persona particular kasyapena,  por  Kashyapa, un muy iluste sabio, uno de los brahmanes manasaputras,  uno de los hijos de Brahmaji.

Pero éste es Kshyapa, alguien diferente. De hecho procede del mismo linaje; literalmente significa “del linaje de Kashyapa” y los eruditos creen que puede ser alguien llamado Kanva, que vivió veinte generaciones después de Kashyapa.

Así, sobre un rishi llamado Kashyapa, que es ksamavata, una persona que perdona, que es mahatma¸ una gran persona, una persona muy santa, por quien estas historias sobre el perdón fueron dichas.

Yudhishthira va a narrar esa historia, y volvemos a tener una historia dentro de otra historia, dentro de otra historia.

Kashyapa said,
kasyapa uvaca
Kashyapa dijo:
Forgiveness is dharma. Forgiveness is worship.
ksama dharmah ksama yajñah
Forgiveness is the Vedas. Forgiveness is the teachings.
ksama vedah ksama srutam
One who understands forgiveness thus
yas tam evam vijanati
is able to forgive anything.
sa sarvam ksantum arhati (30.36)
El perdón es dharma. El perdón es adoración.
El perdón es los Vedas. El perdón es las enseñanzas.
Uno que entiende así el perdón
es capaz de perdonar todo.

Así, Kashyapa, en su gatah, en su historia, literalmente canta, ksama dharmah el perdón es dharma; ksama yajañah,  perdonar es adorar, ksama vedah,  el perdón es el mensaje central de los Vedas, ksama srutam el perdón es lo que hemos oído de todas nuestras escrituras. Aquí Kashyapa está señalando la muy central naturaleza del perdón, porque, después de todo, la ira es el enemigo público nº 2, lo que significa que es un problema prevalente, un problema que aflige casi a todo el mundo, y el antídoto para ese problema es ksama.

 Y continúa, yas tam evam vijanati, uno que conoce realmente esto, -el perdón-, sa sarvam ksantum arhati, esa persona que realmente comprende es capaz de perdonar sarvam cualquier cosa. Uno que realmente comprende es capaz de perdonar todas las cosas. Ésta es una gran declaración.

Puedes imaginarte siendo capaz de perdonar cosas pequeñas, y eso lo haces cada día; cada día atraviesas pequeños problemas y dificultades y perdonas. Pero hay ciertas cosas, no cosas pequeñas, hay unas pocas cosas realmente importantes que te ocurren, que encuentras extraordinariamente difícil de perdonar. Pero aquí, Kashyapa dice que, con la adecuada comprensión, puedes perdonar cualquier cosa.

¿Cómo es posible perdonar cualquier cosa? El perdón no es un acto de voluntad. No puedes elegir perdonar. Igual que cuando decimos que el perdón es el antídoto de la ira, ¿eliges estar furioso? ¡Te ocurre! Hay ocasiones en que la situación te sobrepasa tanto que no puedes incluso elegir no estar furioso, porque la ira es una emoción y no tenemos un control voluntarioso directo sobre nuestras emociones. Por ejemplo, durante los próximos 5 segundos quiero estar realmente furioso… no es posible. Podemos influir en nuestras emociones indirectamente pero no directamente.

La ira es parte de nuestra realidad emocional; el perdón también es parte de nuestra realidad emocional. Vamos a comenzar por reconocer que, si alguien te ha herido, no puedes decir: “ok, voy a perdonarlo”. ¿Qué significa esto? Alguien te ha herido y tú decides “voy a perdonarlo”. Pero ¿eso cambia algo? No. Eso no es perdón, es un concepto vacío. ¿Qué significa perdonar? el perdón surge naturalmente; surge cuando sueltas la culpa. La culpa es el obstáculo para el perdón. En tanto en cuanto culpes a alguien, no lo perdonarás.

Si te dicen “tienes que perdonar a esa persona” dirías “cómo voy a perdonarlo, mira lo que me ha hecho”. Lo que significa que sigues culpándole. Y en tanto en cuanto continúes culpando a una persona, no puede haber perdón. El perdón y la culpa son opuestos aquí. En tanto en cuanto haya culpa no hay perdón, cuando hay perdón ya no hay culpa.

Entonces, ¿cómo puedes dejar de culpar a alguien? Y aquí es dónde necesitamos algo de vedanta. El suficiente vedanta para comprender el comportamiento humano por lo que es. Pujya Swami Dayananda decía que, si estás sosteniendo en brazos a un niño de uno o dos años con una importante rabieta y te golpea en la cara, ¿culpas al niño y le dices “por qué me has hecho eso”? No culpas al niño, porque comprendes que un niño de dos años no tiene un control completo sobre su comportamiento y que tu cara estaba en el sitio erróneo en el momento erróneo y ha sido golpeada. Esto ocurre, ser golpeado ocurre, como ser herido ocurre; ser herido por otros ocurre, es inevitable en la vida.

Esto lo entiendes con un niño de dos años, pero si estás pensando en un miembro de tu familia, en tu vecino o en alguien que realmente te ha herido, y dices: “no es un niño de dos años, es un adulto. ¿Por qué ha podido herirme así?” Y para contestar a esto, realmente tenemos que comprender la naturaleza humana. La mejor forma de hacerlo es reflexionar en la vez que tú has herido a alguien, porque lo has hecho, todos lo hemos hecho. Todos hemos cometido errores en los que hemos causado daño a alguna otra persona.

Cuando has herido a otra persona, ¿realmente fue un acto deliberado? “ok, ahora voy a herir a esa persona”. ¿Te imaginas? “¿cómo puedo hacer daño a esa persona? ¿cómo puedo herirla?”. Es improbable. Lo más probable es que alguna situación inusual, una situación estresante, una situación en que tus emociones estaban muy agitadas… La situación era realmente compleja y estresante y en medio de esa estresante, caótica, turbulenta situación, estuvieras un poco fuera de control y dijeras o hicieras algo que hizo daño.

En una pelea, ¿no es lo que ocurre? Estás un poco furioso, un poco irritado, un poco más furioso y, finalmente, la irritación cruza ese umbral. La irritación cruza ese umbral y algo surge de nuestra boca que no hemos decidido decir. Sólo surge. Si esas palabras hirientes surgen de tu boca, es evidente que no tenemos un completo control, en ese momento es igual que un niño de dos años.

Si el niño de dos años no tenía un completo control de sí mismo y, por lo tanto, no tiene culpa, entonces tú, que tampoco tienes un completo control, de forma similar, no tienes culpa, y, de la misma manera, la persona que te hace daño estaba momentáneamente fuera de control, superada por alguna situación, por fuerzas que puedes conocer o no, eso es indiferente. Pero, cuando las personas están sobrepasadas por una situación, pueden hacer cosas erróneas, pueden ser conducidas a cometer algún error, y cuando el error es cometido, alguien es herido. Pero, si ese daño fue causado debido a estar sobrepasado por la situación, debido a estar momentáneamente fuera de control, entonces, igual que el niño no tiene la culpa y tú no tienes la culpa, esa persona tampoco tiene la culpa.

Eso es comprensión. Pujya Swami Dayananda llamaba a esto comprender el orden de Ishvara. El orden de Ishvara significa, es una forma maravillosa de hablar de la forma en que el mundo funciona. La forma en que Dios creó el mundo. Dios nos creó a ti y a mí con emociones. Esas emociones son maravillosas la mayoría del tiempo; ocasionalmente esas emociones nos conducen a estar sobrepasados y nos conducen a cometer errores. Es la forma en que hemos sido hechos. Y no sólo tú y yo, cada uno de los seres humanos. Todos somos capaces de cometer errores, ése es el orden de Ishvara. Y, ¿quiénes somos nosotros para decir que no debe ser así? Ése es el orden de Ishvara, es como Dios creó el mundo.

Imagina que realmente lo comprendes. Dios creó a un niño de dos años como es, un poco fuera de control, y puede golpearte en la cara; Dios te creó de tal forma que eres capaz de cometer errores y herir a otros. Y Dios creó a las otras personas también. La persona que te hizo daño. Dios la creó también. Ishvara la creó de tal manera que esa persona también es capaz de cometer errores, de estar fuera de control y causarte daño. Ése es el orden de Ishvara.

Comprendiendo el orden de Ishvara, aceptando el orden de Ishvara, la culpa desaparece. Tú no culpas al niño de dos años, no te culpas a ti mismo – espero-, y no culpas a esa persona que te hizo daño. Podemos deshacernos de esa culpa por medio de la comprensión. Y es lo que Kashyapa dice aquí, kas tam evam vijjanati uno que comprende el perdón, sa sarvam ksantum arhati esa persona es capaz de perdonar cualquier cosa. Si tú comprendes completamente el orden de Ishvara, puedes comprender cualquier cosa. Pero, se necesita una profunda y completa comprensión del orden de Ishvara para cumplir esto.

Forgiveness is the splendor of the powerful.
ksama tejasvinam tejah
Forgiviness is brahman for the ascetics.
ksama brahma tapasvinam
Forgiveness is truth for the truthful.
ksama satyam satyavatam
Forgiveness is charity. Forgiveness is glory.
ksama danam ksama yasah (30.39)
El perdón es el esplendor del poderoso.
El perdón es brahman para los ascéticos.
El perdón es la verdad para el veraz.
El perdón es caridad. El perdón es gloria.

Este verso es un sthuthi, un verso de elogio. Habiendo dicho algo muy importante, una enseñanza importante casi siempre va seguida de un elogio en las escrituras. Aquí, Kashyapa, habiendo dicho que, si tú comprendes completamente el orden de Ishvara, puedes perdonar cualquier cosa, ahora alaba ksama, el perdón.

ksama tejasvinam tejah el perdón es el brillo del que es brillante. Esto es poesía, tenemos que traducirlo poéticamente. El perdón es el esplendor del poderoso, el brillo del que brilla, Brahma tapasvinam para aquellos que realizan penitencias, con el objetivo de alcanzar a Dios; el perdón es Dios, es brahman.  Lo que significa que ksama es aquello que tú alcanzas a través de la práctica de tapas; ksama satyam satyavatam para aquellos que practican decir la verdad, ksama es esa verdad, es el objetivo, la práctica espiritual más elevado; ksama danam, el perdón es caridad, ksama yasah el perdón es la gloria.

El fin de este sthuthi es señalar que el perdón es el mejor de los valores, es lo mejor de la práctica espiritual, es un verso de alabanza. Ahora, regresa a la enseñanza espiritual.

Everything is always forgiven
ksantavyam eva satatam
by a wise person.
purusena vijanata
When one forgives everything,
yada hi ksamate sarvam
then one obtains brahman.
brahma sampadyate tada (30.41)
Todo es perdonado siempre
por una persona sabia.
Cuando uno perdona todo,
entonces uno alcanza brahman.

ksantavyam eva satatam¸ todas las cosas tienen que ser perdonadas, satatam siempre. Ya lo comentamos antes, ¿Cuál es el valor de la ira? El perdón significa dejar caer esa ira. La ira nunca te ayuda, la ira sólo te hace daño, por lo tanto, el perdón es el último valor aquí. Tú debes perdonar siempre.

El perdón no significa pasividad. No decimos que si una persona te hace daño debas permitirle seguir haciéndolo una y otra vez. Él no dice eso, simplemente dice que no debes estar furioso. No estés furioso, pero sal de ahí. Cuando el niño de dos años me golpea, devuelvo el niño a su madre, no voy a permitir que me siga golpeando de nuevo.

De la misma manera, si alguien te hace daño, no permitas que te haga daño una segunda vez. Sal de ahí. Ksama no es pasividad. El perdón no es pasividad. El perdón es arrojar fuera de nosotros la culpa y la ira. Así, si alguien te hace daño, arroja la culpa y la ira fuera de ti, y vete para que no puedan herirte de nuevo.

Vamos a dejarlo claro. No es un alegato para la pasividad en absoluto, sino simplemente la constatación de un hecho, que es que la ira sólo te hace daño a ti; por lo tanto, deshazte de la culpa y la ira y eso es ksama, el perdón.

Ksatavyam eva satatam todo debe ser perdonado purusena vijanata por una persona sabia. Y hay dos niveles en esta sabiduría. Él dice “una persona sabia siempre perdonará”, pero esa sabiduría tiene dos niveles. Hemos hablado del primer nivel, cuando comprendes completamente el orden de Ishvara, cuando comprendes la inevitabilidad de ser herido en la vida. ¿Puede alguien ir por la vida sin ser herido, sin conseguir unos pocos golpes, incluso aunque no sean grandes golpes? Nadie pasa por la vida sin llevarse ningún golpe.

Por lo tanto, uno que realmente comprende el orden de Ishvara, uno que comprende la inevitabilidad de ser herido en la vida, con esa sabiduría, con esa comprensión, te haces indulgente. Ése es un nivel. Y, tan profundo como suena, es el primer nivel. El nivel más bajo de comprensión, el nivel más bajo de sabiduría es comprender el orden de Ishvara, la inevitabilidad de ser herido.

¿Cuál es el nivel más elevado? Según las enseñanzas del vedanta, tu verdadera naturaleza es sat-cit-ananda atma, pura consciencia. La pura consciencia no puede ser herida. Tu cuerpo está sujeto a heridas, pero tú no eres tu cuerpo; tu mente está sujeta a heridas, tus emociones están sujetas a heridas, pero tú no eres tu mente tampoco. Tú eres pura consciencia, completamente independiente de tu cuerpo y tu mente, consciencia que es inmune, no afectada por nada. Ésa es la comprensión más elevada.

Que es por lo que, en el tercer verso, dice yada hi ksamate sarvam¸ cuando uno perdona todas las coas, bajo todas las circunstancias, conociendo que nada puede herirte, con ese conocimiento más elevado, Brahma sampadyate tada, entonces tú alcanzas brahman. Alcanzas la realidad. Alcanzas a Dios. Alcanzas el objetivo más elevado de la vida espiritual, a través de esta segunda comprensión.

Y Kashyapa concluye su gatha, su historia.

Those people for whom anger
yesam manyur manusyanam
is always conquered by forgiveness,
ksamaya nihatah sada
they reach the highest worlds.
tesam paratare lokas
Therefore, forgiveness is considered supreme.
tasmat ksantih para mata (30.43)
Esas personas para quienes la ira
siempre es conquistada por el perdón,
alcanzan los más elevados mundos.
Por lo tanto, el perdón se considera supremo.

Yesam manusyanam para todas las personas que manyur nihatah la ira ha sido superada, el enemigo público nº 2 ha sido vencido kamaya por el perdón. Y, como hemos visto, el perdón surge de comprender el orden de Ishvara. Nos deshacemos de la culpa, aceptamos lo que ocurre y la ira desaparece. Para las personas que sada nihatah¸ han conquistado para siempre el perdón, tesam paratare lokas, ellos alcanzan los mundos más elevados. Tasmat por lo tanto, ksantih para mata el perdón es considerado supremo, es considerado el valor más elevado.

Yudhishthira said,
yudhisthira uvaca
Yudhishthira dijo:
Thus told by Kasyapa
iti gitah kasyapena
are theres stories of forgiveness.
gatha nityam ksamavatam
Having heard these stories of forgiveness,
srutva pathah ksamayas tvam
be content, O Draupadi. Don’t be angry.
tusya Draupadi ma krudhah (30.44)
Así dicho por Kashyapa
son esas historias sobre el perdón.
Habiendo oído esas historias sobre el perdón,
estate contenta, ¡Oh, Draupadi! No estés enfadada.

Iti, así, gatha esta historia gitah kasyapena fue contada por  Kashyapa, la historia sobre ksamavatam el perdón.

Y, por recordar el contexto, Yudhishthira se está dirigiendo a Draupadi que está hirviendo de ira, y concluye srtva gathah ksamayastvam, ¡Oh, Draupadi! habiendo oído estas historias sobre el perdón, tvam tusya, conténtate, ma krudhah no estés furiosa.

Cuando dices a alguien “no estés furioso”, lo pones más furioso. Pero no es exactamente lo que Yudhishthira hace. Primero enseña a Draupadi cómo deshacerse de esa ira. Si tú dices a alguien “no estés furioso”, ¿cómo? no le has enseñado a superar su ira, pero aquí, durante un capítulo entero, Yudhishthira ha enseñado a Draupadi cómo deshacerse de esa culpa, cómo deshacerse de la ira, comprendiendo el orden de Ishvara. Habiendo enseñado esto a Draupadi, entonces, él puede decir ma krudhah no estes furiosa.