La causa del sufrimiento II

Deseo, apego e ira

Libro III, Capítulos 2, 28

Hemos visto que Yudhishthira junto con sus hermanos y Draupadi han entrado en el bosque y se encuentran a unos brahmanes que están pidiendo limosna. No pueden darles nada y Yudhishthira les informa que no pueden darles nada porque lo han perdido todo; se derrumba emocionalmente y uno de los brahmanes Shaunaka comienza a impartirles una charla sobre el principal problema que causa el sufrimiento.

La única palabra sánscrita para describir la raíz de todo el sufrimiento es sneha, que traduciríamos como amor pegajoso, amor envuelto en todas las expectativas. Estamos al final de la upadesha del brahmán, de su instrucción a Yudhishthira, y el último verso que vimos en la clase anterior, es, realmente, el primero de una secuencia de versos, por lo que lo retomamos para coger el hilo.

One whose mind is drawn
mano yasyendriyangrama-
towards sense objects-
visayam prati coditam
for him, excitement is arises
tasyautsukyam sambhavati
then action takes place.
pravrttis copajayate (2.64)
Uno cuya mente está atraída
hacia los objetos sensoriales –
para él, la excitación surge
cuando la acción tiene lugar.

Yasya, para uno cuya mente está atraída hacia los objetos de los sentidos, tasya, para esa persona utsukyam sambhavati¸ surge el interés, la excitación y pravrttis copajayate, la acción tiene lugar.

Así, tu mente está expuesta a objetos sensoriales, te interesas por los objetos y surge la acción. Ése es el principio por el que todos los anuncios funcionan, y sabemos que funcionan porque si no, no se gastarían tantos millones en hacerlos. Y eso es lo que el brahmán dice en este verso. Y es que cuando estás expuesto a un objeto, la mente es coditam compelida. Y ¿cuál es la naturaleza de esa compulsión?:

  1. utsukyam – estar interesado.
  2. pravrtti – la acción.

Hay dos versos más que describen la secuencia de eventos: primero surge el interés por el Lexus, al ver el anuncio una y otra vez; después viene la acción.

Then, due to the strong influence of desire,
tatah sankalpa-viryena
being pierced by arrows of sense objects,
kamena visayesubhih
one falls into the fire of desire
viddhah patati lobhagnau
like a moth drawn into flame.
jyotir-lobhat patangavat (2.65)
Luego, debido a la fuerte influencia del deseo,
siendo traspasado por las flechas de los objetos sensoriales,
uno cae en el fuego del deseo
como una polilla atraída por la llama.

Vamos a exagerar un poco la situación. Imagina que no puedes permitirse comprar un Lexus. Realmente lo quieres, pero no puedes permitírtelo. ¿Qué es lo que haces? empiezas a trabajar más horas. ¿Qué hace tu esposa? Se sube por las paredes, porque trabajas 80 horas a la semana, dejas de atender cosas en casa… Así, la cuestión es que cuando estamos compelidos por objetos sensoriales, suficientemente compelidos, acabamos realizando juicios malos y cometiendo errores. Errores que conducen a problemas para otros y para nosotros mismos. Es lo que se describe aquí.

tatah, luego (de haber visto el anuncio del Lexus muchas veces), y después de haber decidido “voy a comprarme un Lexus”; después de darte cuenta de que no puedes permitirte un Lexus, entonces viene el mal juicio, lo que te lleva a comprometerte en trabajar horas extras, con todos los problemas que conlleva en casa. Y eso es lo que el brahmán describe aquí.

sankalpa-viryena debido a la intensidad de tu deseo por ese objeto, patati lobhagnau caes dentro del fuego de lobha de la codicia, el fuego del deseo, visayesubhih viddhah, habiendo sido despedazado, hecho pedazo, por las flechas de los objetos. Habiendo sido hecho pedazos por la flecha con forma del Lexus, ¿qué te ocurre? patati lobhagnau, caes en el fuego del deseo. Y, ¡qué maravillosa metáfora”, jyotir-lobhat patangavat” igual que una polilla cae en una llama.

La polilla ve esa llama brillante, es atraída por la luz y ¿qué ocurre con la polilla? cae dentro de la llama, es destruida. ¿Es destruida por la llama? Si, pero en un sentido más directo ¿no es destruida por su propio deseo? De la misma manera, cuando un deseo te conduce a ejercer un mal juicio, acabas comprometido en comportamientos autodestructivos. Por ejemplo, trabajar 80 horas a la semana para comprar un coche. Eso es un comportamiento autodestructivo, porque las consecuencias negativas de trabajar 80 horas a la semana, supera en mucho la naturaleza positiva de tener ese coche deseado. Comportamiento autodestructivo motivado por el deseo. Igual que es polilla es destruida por su propio deseo, si el deseo te conduce a ejercer un mal juicio, conduciéndote por el camino del adharma, y con ello a la destrucción de todo tipo para ti y para tu vida.

Hay un último paso, una última parte de la consecuencia de ser arrastrado dentro de ese fuego de deseo.

Thereafter, by enjoyment and indulging
tato viharair aharair
being deluded, O Janamejaya,
mohitas ca visam pate
submerged in the ocean of great delusion,
mahamoha-mukhe magno
he never discovers the Self.
natmanam avabudhyate (2.66)
A partir de entonces, por el disfrute y la complacencia
siendo engañado, ¡Oh, Yudhishthira!
sumergido en el océano del gran engaño,
nunca descubre el Ser.

Tato¸ y entonces, el problema continúa, el brahmán está explorando las consecuencias paso a paso de ser arrastrado por tus deseos. visam pate, el brahmán se dirige a Yudhishthira, como pati visam el dueño del mundo.  Entonces, mohitas la persona que es engañada. moha describe el problema de nuestro razonamiento siendo afectado por el deseo; cuando el deseo es lo suficientemente fuerte para distorsionar tu razonamiento, eso se llama moha.  Y aquí, él dice, tú estás engañado viharair por todas las cosas placenteras, aharair¸ por toda clase de comidas, dulces, bebidas, cosas que tomas, que son ahara.  Así, estás confundido, si tu deseo por objetos de disfrute es tan fuerte que te condcue a esa moha, esa perversión de tu razonamiento.

Por otro lado, y esto es descrito hermosamente en el Bhagavad Gita, cuando estás siendo expuesto a un objeto de deseo, que quieres y tu razonamiento está perturbado, entonces dejas de lado el dharma.  Cuando dejas de lado el dharma haces lo incorrecto y, finalmente, eres destruido. Es una secuencia de dos versos que llamamos la pendiente resbaladiza.

Eso está siendo descrito aquí en una secuencia de versos. ¿Qué ocurre con esa persona cuando su razonamiento es pervertido debido a la fuerza del deseo? mahamoha-mukhe magno,  se sumerge mukhe¸ en la boca, que representa el océano. Es una metáfora porque tú no estás sumergido en una boca, no estás sumergido en un océano, en la boca de un océano.

Te sumerges en un océano de engaño. ¿Por qué es un océano de engaño? ¿Cuántos objetos fuera en el mundo son placenteros y capaces de crear deseo? ¡infinitos! Por lo que, el número de cosas placenteras en la vida son infinitas. Y cada uno de esos objetos son capaces de crear un intenso deseo en ti, capaz de distorsionar tu razonamiento. Lo que significa que hay un número infinito de amenazas, porque son una amenaza.

Cuando un objeto se hace tan deseable que distorsiona tu pensamiento, ese objeto amenaza tu bienestar. Cuando comentamos la relación inapropiada de Clinton, esa joven era un objeto de deseo tan intenso, que distorsionó el pensamiento del presidente y lo condujo a hacer esas locuras. Es una amenaza. Y lo que el brahmán quiere enfatizar es que te sumerges en ese océano de engaño; sumergirse es perecer, es perderte a ti mismo. Te pierdes a ti mismo en ese océano, te sientes superado por todos esos objetos, que amenazan con distorsionar tu razonamiento y conducirte por el camino del adharma.

Y es lo que esos dos versos citados del Bhagavad Gita revelan, que tu razonamiento es distorsionado por el deseo, estás conducido por el camino del adharma debido a la fuerza de tus deseos. Y hay otra consecuencia. Una consecuencia es descrita por el brahman; lo primero es que eres conducido por el camino del adharma; eres sumergido en ese océano de objetos de deseo, o ese océano de sufrimiento mundano. ¿Por qué es un océano de sufrimiento mundano? porque en tanto en cuanto persigas objetos de placer en la vida, el sufrimiento no tendrá fin.

Por otro lado, si sólo persigues objetos de disfrute, ¿qué ocurre con la dimensión espiritual de la vida? ¡No hay tiempo para ello! ¿Cuándo quedarás satisfecho de perseguir objetos de placer? Nunca. ¿Cuándo emprenderás un proceso de crecimiento espiritual para liberarte del sufrimiento en la vida? Nunca. Y nunca te liberarás del sufrimiento. La mera persecución del placer garantiza la continuidad del sufrimiento.

Es un tema que gusta mucho a los comentaristas. Imagina que estas disfrutando de una taza de café deliciosa, pero mientras la estás disfrutando, la taza se va vaciando, el sufrimiento ya ha comenzado porque la taza de café va por la mitad y en poco tiempo estará vacía, se habrá acabado el placer. Por eso, incluso mientras lo estás disfrutando, tu sufrimiento ya ha comenzado.

Lo que significa que no importa cuánto disfrutes en la vida, y puedes disfrutar mucho, pero todo ese disfrute no puede eliminar el sufrimiento. El sufrimiento llegará más pronto o más tarde.

Así, un problema es estar sumergido en un océano de sufrimiento; otro problema es que te impide seguir una vida de crecimiento espiritual, na atmanam avabudhyate uno no reconoce su verdadero ser. Estando inmerso en ese océano de engaño, persiguiendo un objeto de disfrute tras otro, no hay oportunidad de descubrir tu verdadera naturaleza, no hay oportunidad para el crecimiento espiritual.

Éste es un mapa de la vida, y tú estás aquí. La cuestión es ¿dónde estás yendo? Hay dos direcciones en las que puedes ir. Puedes ir en la dirección de perseguir objetos de disfrute, que es la dirección del samsara, del sufrimiento mundano, persiguiendo un objeto de disfrute tras otro, ¿conseguirás alguna vez una condición de perfecto contento, de saciedad? Nunca, porque los deseos continúan viniendo uno tras otro, y el sufrimiento continúa en tu vida. Ésa es la dirección del samsara.

La otra dirección es una dirección hacia moksha, de crecimiento espiritual que culminará en la liberación. Y lo significativo es ¿Qué es lo que motiva a una persona a perseguir una vida de objetos de placer? Según este capítulo, lo que motiva a esa persona es snehah, ese amor pegajoso, que describimos como dependencia emocional.

La mayoría del tiempo, cuando alguien dice “te quiero” lo que significa es “te necesito”. Y si te necesito y no estás disponible, ¡cuidado! me enfadaré contigo, me sentiré herido, me sentiré furioso, “¡cuidado! es mejor que estés disponible para mis necesidades emocionales”. Ése es el amor pegajoso expresado por “yo te quiero”.

Así, snehah es mejor entendido como dependencia emocional. Tú consideras tantas cosas importantes para tu bienestar y persigues todas esas diferentes cosas que crees que te harán sentir bien, pero eso no funciona. ¿Te imaginas ganando mil millones a la lotería? Podrías pensar que quien lo gane será la persona más feliz del planeta. Los psicólogos han estudiado esto muy bien y han mostrado, claramente, que cinco años después de ganar la lotería no eran más felices que antes de ganar el premio.

Reconocer que estamos conducidos por nuestra dependencia emocional, intentar conseguir cosas y personas y experiencias para hacernos sentir bien con nosotros mismos, esa aproximación está condenada al fracaso. Cuando comprendes esto, tienes una nueva motivación: vairagya.

Normalmente lo traducimos como desapasionamiento, como antónimo de snehah.  Si tienes dependencia emocional estás arrojado a un mundo de sufrimiento; si llegas a la inescapable conclusión de que no importa cuánto obtengas en la vida, cuánto consigas en la vida, nunca estarás completo, nunca estarás completamente contento, ese reconocimiento te da vairagya.  Y ese reconocimiento te conduce a un camino muy diferente, un camino hacia el crecimiento espiritual, un camino hacia moksha.

 Así, estos dos caminos se dan aquí, en este verso. Puedes mahamoha-mukhe magno¸ estar inmerso en ese océano de sufrimiento, el samsara, pero entonces natmanam avabudhyate nunca descubrirás tu verdadera naturaleza ¿Por qué? ¡Porque vas en la dirección equivocada!

Y la enseñanza del brahmán concluye con un verso más.

Thus falling into a life of suffering,
evam patati samsara
in life after life,
tasu tasviha yonisu
due to ignorance, desire, and action.
avidya-karma-trsnabhir
one is forced to wander continuously.
bhamayamano ‘tha cakravat (2.67)
Así, cayendo en una vida de sufrimiento,
una vida después de otra,
debido a la ignorancia, el deseo y la acción.
Uno es forzado a vagar continuamente.

Aquí, el brahmán hace la observación de que, no sólo estás inmerso en ese océano de engaño y sufrimiento en esta vida, ¿Qué ocurre cuando renaces? Que vuelves a otro océano de sufrimiento. evam así, patati, habiendo caído samsare  en este océano de objetos mundanos, que es un océano de sufrimiento, tasu tasviha yonisu en un nacimiento tras otro, literalmente, en un útero tras otro. Cada vez, vuelves a nacer ignorante.

Vimos este ciclo antes, porque debido a la ignorancia de tu verdadera naturaleza, debió a la ignorancia de la innata plenitud y completitud de quien tú realmente eres, sat-cit-ananda atma,  tu verdadera naturaleza es ya divina, pero esa divinidad interna, esa plenitud interna no es reconocida debido a la ignorancia. Tú has nacido con ignorancia, ajñana, o con avidya, como el siguiente verso señala. Debido a esa ignorancia, avidya, naturalmente  tienes kama,  deseo, y aquí la palabra utilizada es trsna, y el deseo conduce a la acción, karma.

 Y, a través de la acción vas acumulando más y más karma. Mueres sin alcanzar la iluminación y renaces de nuevo en un estado de ignorancia. Éste es el ciclo de la vida, descrito en la tercera línea. kama, aquí, específicamente significa la persecución de placeres mundanos. Y esto conduce al ciclo de la vida, y la persona es bhramyamano atha cakravat, forzada a dar vueltas y vueltas. bhramyamano es un verbo causal, significa que estás obligado a hacerlo, no es, incluso, una cuestión de elección. Sin elección, eres compelido a atravesar ese sufrimiento en esta vida y vida tras vida. Es una compulsión. De hecho, es similar a lo que los psicólogos llamarían una adicción.

Y podemos decir que realmente se aplica. Muchas personas son adictas a los placeres mundanos con el objetivo de sentirse bien. Mucha gente es adicta al alcohol, a las drogas, al juego. ¿Por qué están atrapados en esas actividades? Porque les hace sentir bien. De la misma manera, muchas personas son adictas a los placeres mundanos y persiguen objetos de placer en el mundo. ¿Por qué? Porque los hace sentir bien. Pero hay consecuencias, igual que hay consecuencias en la adición al alcohol o al juego. Tener una vida tan estrechamente centrada en la obtención de placeres mundanos, tiene consecuencias. ¡Qué terrible consecuencia es vernos privados de una vida de crecimiento espiritual en la que podemos librarnos del sufrimiento!

Debemos saber que una persona adicta no lo elige; es por eso que los médicos lo llaman adición, porque esa persona no tiene poder sobre la substancia. No eligen beber, son compelidos a beber. No es un fallo del carácter, no es un fallo de voluntad, sino que actualmente se describe como una enfermedad. Una enfermedad ante la que la persona está indefensa. Es como cuando tú estás terriblemente enfermo y alguien te tiene que cuidar. Una persona adicta a las drogas o al alcohol está así de indefensa. De la misma manera, muchas personas son impotentemente adictas a los placeres mundanos. No eligen, porque no conocen que haya otra opción.

Hay una opción. Tú descubres esa opción, es por lo que estamos aquí, porque hemos descubierto que hay otra opción, que hay otra forma de vivir tu vida.

Como comentario final, antes de finalizar el capítulo. ¿Cuál sería una actitud saludable hacia el mundo? Hemos estado hablando mucho de una actitud no saludable hacia el mundo, que está basada en sneha, un amor pegajoso, que significa dependencia emocional. ¿Cuál sería la alternativa? La alternativa definitiva sería la de la persona iluminada, que ha descubierto que es sat-cit-ananda atma, que es plena y completa y, por lo tanto, mi plenitud, mi felicidad y contento no depende de nada. Aunque, ese estado de iluminación puede estar algo distante.

¿Qué puede hacer mientras tanto un sadhaka, comprometido en el camino del crecimiento espiritual, antes de conseguir la iluminación? ¿Cuál sería una alternativa a esa sneha? ¿una clase de amor más maduro, una actitud más madura hacia las personas, posesiones y adquisiciones, hacia los disfrutes mundanos?

Swamiji recuerda a Pujya Swami Dayananda hablar de una “conversión de actitud”, y decía de la conversión de la actitud pasa de ser el propietario de algo a ser el depositario de algo.

Por ejemplo, hablando de la relación padres e hijos. Para muchos padres esta sneha¸ este amor pegajoso, es un factor importante, porque los padres reciben mucho placer de sus hijos. Los padres tienen dependencia emocional de los hijos, un sentido de “mi-dad” sobre los hijos, un sentido de propiedad, todo ello descrito con la palabra sneha.

Pujya Swami hablaba de esto extensamente, decía “tú no posees a tus hijos. Ellos te han sido dados como regalo”.

Cuando quieres decir un nombre genérico, en español decimos Juan Nadie, en inglés John Smith, en sánscrito deva data, “uno que ha sido dado por los dioses”. Cada niño es un deva data. Cada niño es dado por Dios, tú no posees ese niño, eres su fideicomisario. Dios te ha dado ese niño para que lo cuides, no para que dependas de él. Tienes la responsabilidad de criarlo, de educarlo y sacarlo adelante, de prepararlo para la vida mundana. No estás preparando a ese niño para que te cuide en tu vejez. Muchas personas piensan así. Están preparando a sus hijos para que cuiden de ellos cuando sean viejos. Eso es mirar a un hijo como una posesión y mirarte a ti mismo como el propietario. Los hijos no son tus posesiones.

Un depositario es uno que tiene una posesión temporal y tiene una completa responsabilidad.  Es como cuando alguien te presta su coche; tienes una posesión temporal pero una responsabilidad completa. Y, por terminar la metáfora, si un amigo te presta su coche lo cuidas más que tu propio coche. Lo mismo ocurre con tus hijos, siendo tú el depositario de su bienestar, los cuidas mejor.

Imaginad que tuviéramos esa actitud de ser los depositarios sobre todas las cosas de la vida. Cualquier cosa que poseemos no somos sus dueños, nos han sido dadas temporalmente. Y eso es cierto. Después de todo, tras algunas décadas, cuando morimos, ¿qué ocurrirá con todo lo que poseemos? No somos sus dueños, nos han sido dadas temporalmente.

Desde el punto de vista del karma yoga que se enseña en el Bhagavad Gita, podemos decir que todo lo que poseemos nos es dado por Ishvara, nos es dado por Dios. Lo poseemos temporalmente y como depositarios somos requeridos para ser responsables de nuestras posesiones, de nuestras familias, de nuestros trabajos, de nuestras amistades.

De todo lo que tenemos en la vida, no somos dueños, nos ha sido dado y tenemos la oportunidad de ser responsables de cómo lo manejamos. Si tenemos esa actitud, sneha desaparece. Y actuamos responsablemente, con madurez.