Now, the three kinds of happiness
sukham tvidanim trividham
hear from Me, O Arjuna.
srnu me bharatarsabha
Happiness delights when present
abhyasad ramate yatra
and ends in suffering.
duhkhantam ca nigacchati (18.36)
Ahora, las tres clases de felicidad
escucha de mí, ¡Oh, Arjuna!
La felicidad deleita cuando está presente
y acaba con el fin del sufrimiento.*
*corrección de la traducción impresa por ST
La primera mitad del verso introduce este nuevo tema, tva idanim, ahora, sukham la felicidad, que es trividham de tres clases, bharatarsabha, ¡Oh, Arjuna!, srnu me escucha de mí.
Comienza con sukha sáttvika, yatra la clase de sukha que ramate abhyasad, disfrutas cuando estás realizando una actividad placentera, y ese disfrute nigacchati finaliza, conduce duhkha antam al fin del sufrimiento. (*)
Así, Sri Krishna comienza a analizar la felicidad sáttvica como aquella que te deleita en el presente y conduce a fin del sufrimiento. Lo describe más completamente en el siguiente verso.
Happiness that’s like poison at first
yat tad agre visam iva
but ends up like nectar,
pariname ‘mrtopamam
such happiness is sattvic,
tat sukham sattvikam proktam
arising from mental calmness.
atma-buddhi-prasadajam (18.37)
La felicidad que es un veneno al principio
pero acaba como néctar,
tal felicidad es sáttvica,
surgiendo de la calma mental.
Tat sukhamk esa felicidad sattvikam proktam es llamada sáttvika ¿Cuál? atma-buddhi-prasadajam, la que es nacida de las bendiciones de atma-buddhi, lo que puede ser entendido de dos formas diferentes. Una, muy obvia, como atma-jñanam, autoconocimiento, iluminación. Pero hay una ligeramente diferente, que Swamiji prefiere.
Prasada además de bendición, puede también significar calma, quietud. Así, la felicidad que es nacida de la mente de uno (atma-buddhi). Así, la felicidad nacida de la quietud de nuestra propia mente. Swamiji comenta que le gusta más esta traducción porque conecta hermosamente con ese sattvika drhti que estaba dirigido hacia la meditación, y, con esta interpretación, regresamos a la meditación.
La felicidad nacida de esa calma de tu mente. En la meditación, cuando tu mente se hace crecientemente quieta, experimentas un creciente contento y paz. Cuando tu mente se hace más quieta, mejor te sientes, más feliz. Y, si piensas sobre ello, realmente es contradictorio, porque solemos pensar que nuestras mentes necesitan estar comprometidas en alguna actividad placentera para producir felicidad, pero, contrariamente, en la meditación, tu mente está cada vez más desconectada y mientras tu mente se va aquietando más y más, experimentas lo que llamamos ananda.
Cuanto más quieta está tu mente, lo que permanece es ananda. Y lo que es significativo es que es una prueba experiencial de que la felicidad no es producida por tu mente ¿cierto? El hecho de que cuanto más quieta está tu mente más ananda hay presente, es una prueba, en tu propia experiencia, de que esa felicidad no es un producto de tu mente. En la comprensión vedántica, la felicidad o ananda es tu svarupa, tu naturaleza esencial. Aquietando la mente, estás eliminando obstáculos a esa felicidad.
La fuente de la felicidad, ananda, está ya presente, es tu verdadera naturaleza, atma svarupa. Algunas veces la mente refleja esa felicidad, algunas veces la mente obstruye esa felicidad. Cuando comes helado de crema, tu mente refleja esa felicidad, cuando comes verdura hervida, tu mente obstruye esa felicidad. Pero la felicidad está siempre presente, es tu verdadera naturaleza, atma svarupa.
Así, sattvika sukha lo podemos considerar la felicidad surgida de la iluminación o, en la interpretación de Swamiji, la felicidad que surge cuando tu mente está aquietada por la meditación. Y esto explica la primera parte del verso, que es una famosa cita. Porque la felicidad que está describiendo aquí es ya tad agre, eso que al comienzo visam iva es veneno; eso que al comienzo es como el veneno y pariname después se transforma en amrta upamam¸ un dulce néctar.
Lo que puede referirse a la práctica de la meditación, que al principio es visam iva, especialmente porque estar sentado largos periodos de tiempo puede producirte dolor de espalda, y también porque una mente desentrenada está continuamente vagando de un lado a otro. Regresas tu mente de nuevo al objeto de meditación y vuelve a divagar, una y otra vez. La meditación, al principio, puede ser difícil o no placentera, visam iva, como el veneno. Pero, pariname¸ cuando persistes en la meditación, tu mente se aquieta, y cuanto más se aquieta más ananda sientes dentro.
Hay que ser muy cuidadoso con el lenguaje aquí. Tú no experimentas ananda en meditación. Es un punto técnico importante. No experimentas ananda en meditación, porque ananda pertenece al experimentador, tú eres esa ananda. Ananda no es algo que flota alrededor y que tú experimentas, ananda eres tú. La meditación elimina un obstáculo creado por la mente. Ananda ya está allí; nosotros eliminamos los obstáculos que oscurecen esa ananda.
Happiness from sense pleasures
visayendriya-samyogad
that’s like nectar at first
yat tad agre ‘mrtopamam
but ends up like poison,
pariname visam iva
such happiness is rajasic.
tat sukham rajasam smrtam (18.38)
La felicidad de los placeres sensoriales
que es como el néctar al principio
pero finaliza como el veneno,
tal felicidad es rajásica.
Tat sukham rajas am smrtam, esa felicidad es considerada rajásica. Rajasam dhrty era la resolución basada en esfuerzos mundanos, por lo que rajasam sukham es la felicidad mundana. Date cuenta de que sattvika sukha procede de dentro de uno, mientras que rajasa sukha procede del exterior.
La gran distinción es que la primera nunca puede ser quitada; puede ser oscurecida, como cuando hay nubes. Bonita metáfora. El sol puede estar cubierto por las nubes, pero ¿le ocurre algo al sol? No, el sol continúa brillando y esas nubes desaparecerán. Así, el sol siempre brilla, lo veas o no; ananda está siempre presente, la experimentes o no.
Al contrario, rajasa sukha depende de cosas externas, que te producen felicidad, pero es una felicidad transitoria. Y cuando esa felicidad mundana llega a su fin, viene el sufrimiento. Es por eso que, en comentarios eruditos,esta sukha está, invariablemente conectada con duhkha. Ese es el problema de la felicidad mundana. ¿Qué clase de sukha es rajásica? viseya indriya-samyogad, la clase de felicidad samyogad, conectada con viseya e indriya. Cuando el viseya (por ejemplo, el helado de crema) entra en contacto con los indriyas, (la lengua): cuando los objetos del mundo exterior entran en contacto con los sentidos corporales, cuando hay samyogad, conexión.
Y, se describe la felicidad rajásica como yat tad agre amrtopama lo que al principio es como el suave néctar, pariname visam iva, pero después se convierte en veneno. ¿Por qué? Hay varias formas de entenderlo. Una, es que, al comienzo, disfrutas del helado de crema, pero cuando se acaba, la felicidad se acaba: lo que sube, baja.
Hay otra metáfora aquí que realmente funciona en tiempos modernos y es nuestra relación con la comida, en general, no sólo con el helado de crema. Cuando comes toda esa comida, al final tu estómago está lleno, con dos kilos de más y te das cuenta de que estás dañando tu salud. Así, el helado, que parecía tan placentero, se convierte en una amenaza para tu salud y bienestar: rajasa sukha.
Happiness that at first and later
yad agre canubandhe ca
deludes oneself
sukham mohanam atmanah
due to sleep, laziness or error,
nidralasya-pramadottham
such happiness is tamasic.
tat tamasam udahrtam (18.39)
La felicidad que al principio y al final
engaña a uno mismo
debido al adormecimiento, la pereza o la intoxicación,
tal felicidad es tamásica.
Tat tamasam udahrtam, udarhrtam, dada como un ejemplo de sukha tamásica; nidra alasya-pramada uttham, uttham¸ eso que es producido por nidra dormir. Por otro lado, ¿experimentas felicidad durmiendo? Si, ¿por qué no? alasya, pereza… cuando estás sentado en un sillón, sin hacer nada, relajadamente y prasada, cuyo significado más común es error, pero una mejor traducción aquí sería intoxicación, que es otro significado. El que bebe mucho alcohol o toma drogas, disfruta de sukha, pero esa sukha es tamásica.
Por otro lado, no debemos interpretar que el dormir sea tamásico. De hecho, un problema actual es la falta de sueño, en general. Aquí se habla del sopor permanente; de forma similar, de la pereza de estar sentado en tu sillón y ciertamente, de cualquier clase de intoxicación.
Esta clase de sukha¸ que es mohanam atamanah que engaña a uno mismo. Engaña en el sentido de que no te conduce a un proceso de crecimiento espiritual, lo que es la característica distintiva. Al menos, el sukha rajásico, si eres un karma yogui, te puede conducir a un camino de crecimiento espiritual, pero, este tamasa sukha, no redime, yad agre, ni en el comienzo, ca anubandhe, ni más tarde.