The Blessed Lord said,
sri-bhagavan uvaca
El bendito Señor dijo:
Renouncing acts that fulfil desires
kamyanam karmanam nyasam
the wise call sannyasa.
sannyasam kavayo viduh
Renouncing the fruits of all acts
sarva-karma-phala-tyagam
the wise call tyaga.
prahus tyagam vicaksanah (18.2)
Renunciar a los actos que cumplen los deseos
el sabio lo llama sannyasa.
Renunciar a los frutos de todos los actos
el sabio lo llama tyaga.
Kavayo viduh, aquí la palabra kavi, que con frecuencia significa poeta, está en plural, refiriéndose a las personas iluminadas, los sabios viduh que conocen, que comprenden que la palabra sannyasam significa renunciación karmanam de las acciones. ¿Qué clases de acciones? kamyanam acciones para cumplir deseos, lo que suele ser la acción convencional, lo que todo el mundo hace. Todo el mundo actúa para cumplir los deseos.
Imagina a alguien que quiere renunciar a la vida mundana convencional y tiene una vida dedicada exclusivamente al crecimiento espiritual; un estilo de vida de sannyasa. Y es a lo que Sri Krishna se está refiriendo en la primera parte del verso. Define sannyasa como un estilo particular de vida, en el que hay un proceso de iniciación por tu gurú, a través de un elaborado ritual, a través del cual renuncias a todos los deseos mundanos. ¿Ha desaparecido el deseo? No. Porque tú deseas algo espiritual, que es también un deseo, deseas moksha, la liberación. Otra vez, el uso de sannyasa es contextual; como vimos en el capítulo IV hay cuatro o cinco definiciones distintas.
Vicaksanah los sabios prahus llaman tyaga a sarva-karma-phalam-tyagam, a la renunciación a los frutos de tus actos. En el capítulo II vimos karma yoga¸ y la definición que da aquí Sri Krishna es la misma que la de karma yoga.
Cuando actúas conducido por el deseo de obtener el resultado de tus actos es kamya karma. Pero, un karma yogi es uno que ha descubierto que ir detrás de las cosas que se desean y escapar de las cosas que no se desean, nunca le traerá un perfecto contento y paz. El karma yogi se da cuenta de la futilidad de la vida mundana convencional y está determinado a liberarse de la compulsividad de raga y dvesa. ¿Cómo hace esto? Entendiendo esta futilidad cambia su comportamiento y, en vez de actuar de acuerdo con raga y dvesa actúa siguiendo el dharma. Ése es el primer paso. Es donde karma yoga comienza.
Karma yoga comienza con la comprensión de que la vida convencional nunca conducirá a un perfecto contento y paz. El karma yogi entiende la futilidad de la vida mundana convencional, la futilidad de estar continuamente dirigido por raga y dvesa.
Habiendo reconocido esto, ¿cuál es la actitud del karma yogi hacia el dharma? Dharma que incluye cumplir con tus responsabilidades; aunque eso sería lo mínimo. Pero aquí es donde este cambio de orientación surge. Previamente eres un bhogi, alguien que busca el disfrute, alguien que va a trabajar el lunes para tener más dinero, para más bhoga más disfrute; eso sería antes de que la comprensión surgiera.
Y el bhogi se convierte en un yogi, que continúa yendo a trabajar el lunes, pero con una actitud completamente cambiada; en vez de ir a trabajar para tener más dinero para más disfrute, el karma yogi va a trabajar por es dharma, es su responsabilidad, su deber; lo que significa no con el objetivo de bhoga. Ese disfrute es el phala, el resultado de ir a trabajar, y esto nos lleva hasta este verso.
sarva-karma-phala-tyagam el karma yogi es el que tyaga ha renunciado, no a karma, a realizar acciones, sigue yendo a trabajar, sino que ha renunciado a karma-phala a los resultados de ese trabajo. Y los resultados de ese trabajo es bhoga.
Antes, el sannyasi renuncia a todo el disfrute mundano y adopta el estilo de vida de sannyasa; el tyagi también renuncia, pero renuncia a los resultados de todas las actividades mundanas. Ésa es una enorme transformación del propio pensamiento.
En la religión hablamos de conversión. Te puedes convertir de una religión a otra y, a veces, hay experiencias de conversión. Aquí la conversión es de ser un bhogi a ser un yogi. De estar orientado a la búsqueda del disfrute mundano, la conversión te lleva a querer conseguir crecimiento espiritual, reconociendo la futilidad de buscar el disfrute mundano.
Arjuna pregunta cuál es la diferencia entre sannyasa y tyaga. La respuesta sería que un sannyasi es uno que renuncia a los disfrutes convencionales mundanos,- haciéndose un sannyasi- y un tyagi es, realmente, un karma yogi.
Pujya Swami Dayananda lo decía hermosamente: «Uno que renuncia a su agenda personal y, en cambio, sigue el dharma».
“All actions must be renounced,”
tyajyam dosavad ity eke
some wise ones say.
karma prahur manisinah
“Acts of worship, charity and penance
yajna-dana-tapah-karma
must not be renounced,” others say.
na tyajyam iti capare (18.3)
“Se debe renunciar a todas las acciones”
algunos sabios dicen.
“A los actos de adoración, caridad y austeridades
no se debe renunciar” otros dicen.
Sri Krishna aquí nos da otras dos formas de mirar esta división entre sannyasa y tyaga. Eke algunas personas manisinah, algunos sabios, prahur dicen, consideran que karma – en particular kamya karma, acciones que se realizan con el objetivo de disfrutar-, dosavad tyajyam¸ se debe renunciar a ellas en todas las circunstancias, porque son dosavad defectuosas.
¿En qué sentido esos karmas, esas acciones son defectuosas? Porque ninguna cantidad de esfuerzo humano nunca resultará en una perfecta paz y contento. Es una aseveración sobre la futilidad fundamental de la vida mundana convencional. Y esta aseveración es que no hay suficiente cantidad de esfuerzo mundano que nunca culmine en una perfecta paz y contento. Dosavad es el defecto de la vida mundana. Habiendo reconocido este defecto de la vida mundana, puede surgirte la motivación para abandonarla (y vestir con ropas naranjas). Por otro lado, aquellos que realmente abandonan el mundo… Este punto necesita explicarse.
Cada persona que se convierte en un sannyasi, lo hace debido a un fuerte reconocimiento de la futilidad de la vida mundana; sin duda, este reconocimiento está presente en cada sannyasi. Pero algo más está normalmente presente, y es que no se siente ya atraído por la vida convencional.
Si alguien reconoce la futilidad de la vida mundana, pero, realmente, adora las películas, este fuerte disfrute de las películas significa que esa persona, probablemente, no quiera convertirse en un sannyasi. Es un poco más complejo; parte de ese reconocimiento de la futilidad de la vida mundana, acompañado de esa falta de inclinación hacia el disfrute mundano convencional. Cuando esos dos aspectos están conectados, es lo que lleva a convertirse en un sannyasi.
La segunda mitad del verso mantiene otro punto de vista. Ca apare, otros dicen, na tyajyam que no se debe renunciar a todos los karmas, no se deben abandonar todos los actos, porque no todos los karmas son dosavat, defectuosos; hay algunos karmas que no son defectuosos, como yajña la adoración, dana, la caridad, tapas, las austeridades. Sri Krishna los comentó anteriormente y, en particular, dijo que cuando son realizados con una actitud sáttvica, conducen al crecimiento espiritual.
Aquí, de nuevo, volvemos a esta doble división que Sri Krishna hizo. La primera parte del verso habla de personas que promueven un estilo de vida de sannyasa, y la segunda parte, habla de aquellos que cumplen sus obligaciones como karma yogis, que renuncian, no a los karmas, sino a los frutos de sus acciones.
Y ahora Sri Krishna nos va a dar su punto de vista final.
Listen to My conclusion
niscayam srnu me tatra
about tyaga, O Arjuna.
tyage bharata-sattama
O Arjuna, tyaga is
tyago hi purusa-vyaghra
said to be of three kinds.
trividhah samprakirtitah (18.4)
Escucha mi conclusión
sobre tyaga, ¡Oh, Arjuna!
¡Oh, Arjuna! tyaga se
dice que es de tres clases.
Bharata-sattama, ¡Oh, Arjuna! El mejor de la India, srnu, escucha tatra en relación con esto, me niscayam tyage mi conclusión sobre tyaga. En la tercera línea, vuelve a dirigirse a Arjuna como purusa-vyaghra, tigre entre las personas. Hi, de hecho, tyago trividhah la renunciación es triple, samprakirtitah se dice.
Se dice que tyaga es triple ( de nuevo sattva, rajas, tamas); pero antes de continuar con este tema, regresa al tema anterior sobre yajña, dana y tapas… De hecho, parece ser un poco crítico con el estilo de vida del sannyasa, porque abandonan realizar rituales, actos de caridad, etc.
Acts of worship, charity and penance
yajna-dana-tapah-karma
must be done, not renounced.
na tyajyam karyam eva tat
Worship, charity and penance
yajño danam tapas caiva
are purifying for the wise.
pavanani manisinam (18.5)
Los actos de adoración, caridad y austeridad
Deben hacerse, no renunciar a ellos.
La adoración, la caridad y la penitencia
purifican al sabio.
Sri Krishna vuelve a estas tres importantes prácticas espirituales: adoración, caridad y austeridades. yajña-dana-tapah-karma, na tyajyam, no se debe renunciar a ellas – como renuncian los sannyasis-. De hecho, karyam eva tat todos esos karmas deben ser hechos.
Con estas palabras, Sri Krishna está siendo bastante crítico con el sannyasa como estilo de vida. Pero cada enseñanza debe ser entendida en el contexto. ¿Cuál es el contexto aquí? Sri Krishna está enseñando a Arjuna. ¿Puede Arjuna rechazar el mundo y vivir la vida de un sannyasi? No. Arjuna tiene un deber que cumplir en el campo de batalla.
El contexto aquí es que Sri Krishna está enseñando a alguien para quien el sannyasa no es una opción. Hay muchas personas para las que el sannyasa no es una opción. Pujya Swami Dayananada, cuando sus discípulos le pedían la iniciación, tenía dos principales requerimientos: uno, que esa persona debía ser uno de sus estudiantes; el segundo y más importante, es que le preguntaba si había alguna persona que dependiera de él financieramente o de otra manera. No puedes tomar el sannyasa para escapar de una responsabilidad, ésa es la cuestión. Si alguien depende de ti, tienes una responsabilidad que cumplir y no se debe tomar el sannyasa. Es lo que Pujya Swamiji entendía y lo que Sri Krishna está entendiendo aquí.
Cada enseñanza tiene un contexto. Algunas personas comentan que cuando leen las obras de Adi Shankaracharya, éste parece decir que no alcanzarás la iluminación a menos que seas un sannyasi. En sus comentarios hay una argumentación bastante fuerte sobre la importancia del sannyasa y, cuando lees sus libros, parece que considera el sannyasa esencial para alcanzar la iluminación.
Otra vez, necesitamos ponernos en contexto. Shankara era un sannyasi. Sus discípulos eran sannyasis. Cuando tienes un maestro sannyasi que enseña a otros sannyasis, ¿qué es lo que esperas?
Por otro lado, esto muestra algo único del Bhagavad Gita. El Bhagavad Gita no es un sannyasi enseñando a otros sannyasis. El Bhagavad Gita es Sri Krishna enseñando a Arjuna, quien nos representa a todos nosotros. El contexto de las enseñanzas del Bhagavad Gita es tan importante… y es una de las razones principales por las que es el texto espiritual más estudiado. Una de las razones es que el contexto de las enseñanzas es dado a personas comprometidas en una vida convencional.
En la segunda parte, Sri Krishna regresa a esas tres prácticas espirituales cruciales, yajño danam tapas. Dice que esas tres pavanani manisinam son purificadoras para los sabios, cuando son realizadas con esa actitud sáttvica. Son purificadoras, en el sentido de que te conducen por un camino de crecimiento espiritual, te conducen hacia una perfecta paz y contento, te conducen hacia la iluminación.
Lo significativo aquí es que Sri Krishna está argumentando contra el sannyasa, y a favor de una vida convencional y, por una buena razón, dice que son pavanani, purificadoras. Vivir una vida convencional puede ser una práctica espiritual muy buena. Swamiji nos comenta un recuerdo que tiene de su gurú:
Mi gurú tomó el sannyasa cuando tenía unos 30 años y vivió una larga vida como un sannyasi y enseñó a cientos de discípulos, muchos sannyasis, pero muchos de sus estudiantes no eran sannyasis. Y su mensaje estaba siempre cuidadosamente dirigido a la audiencia que tenía enfrente. Cuando estaba enfrente de un grupo de sannyasis, os podéis imaginar que hablaba un poco como Shankara; pero, cuando el grupo era más general, cuando había cabezas de familia… era su forma de explicarlo.

Decía que todos tenemos aristas duras, como las rocas; pero, si las movemos juntas y se rozan unas con otras, se suavizan sus aristas y se redondean. Él decía que al principio todos eran como las rocas, con esquinas afilada, pero cuando pones al marido, a la mujer, a los niños en el mismo tambor de la lavadora, todas esas aristas afiladas se van suavizando.
Él, verdaderamente, veía la vida mundana convencional como una práctica importante para el crecimiento espiritual y emocional. Muchas veces dio bendiciones por una boda, y casi siempre sus palabras de bendición eran éstas: «vuestro matrimonio contribuirá a vuestro crecimiento espiritual».
El matrimonio está dirigido al crecimiento espiritual. Toda la vida está dirigida a buscar el crecimiento espiritual, cuando tenemos la actitud apropiada.
These three acts,
etany api tu karmani
without attachment for the fruits
sangam tyaktva phalani ca
must be done, O Arjuna.
kartavyaniti me partha
That is my final conclusion.
niscitam matam uttamam (18.6)
Esos tres actos,
sin apego por los resultados
deben hacerse, ¡Oh, Arjuna!
Ésa es mi conclusión final.
Etany acy tu karmani en particular, estos actos, estos tres actos, son kartavyani ity, tienen que ser realizados, tienen que ser hechos, partha, ¡Oh, Arjuna! ¿Cómo? Y esto es crucial, tienen que ser hechos con una actitud sáttvica, tyaktva, habiendo abandonado dos cosas, sangam, apego, phalani ca, y sin desear los frutos. Esto conduce al crecimiento espiritual.
Así, las personas comprometidas en una vida convencional, con familias, pueden continuar su práctica espiritual comprometidas en la vida mundana y así pueden alcanzar la iluminación. Y Sri Krishna concluye, partha me matam ésta es mi conclusión niscitam, final, la considerada mejor conclusión por mí, uttamam matam¸ mi más elevada conclusión.
Aquí Sri Krishna parece estar poniendo un tono de comerciante. Hay que recordar que Arjuna se siente un poco en conflicto, sobre si quiere permanecer en el campo de batalla, y Sri Krishna, una vez más, está animando a Arjuna, y a todos nosotros, a permanecer comprometidos en la vida mundana, porque también conduce al crecimiento espiritual.
Swamiji nos comparte un comentario final, en el que se incluye:
Todos tenemos que estar comprometidos en la vida mundana. Podría vivir en una cueva (de madera y cemento, como mi habitación). Podría permanecer en mi cueva por el resto de mi vida, sin enseñar, sin producir vídeos, sin estar comprometido en el mundo de ninguna forma. Podría hacerlo, pero ¿por qué? Puedo pensar en tantos buenos beneficios, tanto para mí mismo como para otros estando comprometido en actividades mundanas. La mera retirada de las actividades mundanas no es beneficioso. Algunos recordaréis la anécdota que he contado muchas veces, cuando visité la India en 1986 por primera vez y visité a un mauni baba, una persona que llevaba viviendo aislado en una cueva diez años. Había hecho voto de silencio, y allí estaba, sin hablar, pero leyendo un periódico y moviendo un pie nerviosamente. ¿Qué sentido tenía? ¿Qué había conseguido allí?
Esta idealista forma de vivir en una cueva, en meditación profunda, alejado de todo…es una aproximación inferior al crecimiento espiritual. Estar comprometido en la vida es una aproximación superior que es lo que Sri Krishna dice aquí.
Resumiendo el tema, antes de pasar a uno nuevo, Sri Krishna considera el karma yoga una especie de sannyasa, con dos significados: uno, reconocer la futilidad de los placeres humanos para conseguir un perfecto contento; este reconocimiento cambia tu actitud y resulta una especie de sannyasa,-vairagya desapasionamiento. La otra clase, sería phala tyaga karma, renunciar a los frutos de la acción. Lo que significa que todavía estás comprometido en la actividad, pero renuncias a los frutos. Eso es karma yoga.
Sri Krishna comienza un nuevo tema, un triple análisis de tyaga, renunciación, a través de las tres gunas, sattva, rajas y tamas.
Renouncing required
niyatasya tu sannyasah
acts is not proper.
karmano nopapadyate
Such tyaga due to ignorance
mohat tasya parityagas
is tamasic.
tamasah parikirtitah (18.7)
La renunciación hacia los requeridos
actos no es adecuada.
Tal tyaga debido a la ignorancia
es tamásica.
Tamasha lo que está hecho de tamas, parikirtitah resulta ser parityagas completa renunciación, es llamada tamasha, – y aquí Sri Krishna se está refiriendo al estilo de vida del sannyasi. Así, ¿qué clase de sannyasa es tamasha? El estilo de vida de sannyasa que es niyatasya conectado con karmano¸ renunciación a la acción. ¿Qué clase de acción? nitaya, ordenada; karmas, acciones, que son tu obligación.
Renunciar a karmas que son tu obligación, no upapadyate, no es apropiado, no es apropiado bajo ninguna circunstancia. (Swamiji comenta, en broma, que no es posible el lunes por la mañana renunciar a nuestra obligación de ir a trabajar). Estos deberes, mohat¸ debido a la ignorancia, especialmente debido a la ignorancia del dharma. Sri Krishna dice aquí no upapadyate, no es apropiado. Cualquier clase de sannyasa, como estilo de vida, que suponga evitar tus responsabilidades no es apropiado.
Swamiji recuerda el criterio de su gurú para que alguien tomara el sannyasa. Consideraba que era adhármico tomar el sannyasa¸ si con ello se dejaba desprovisto de ayuda a personas dependientes. Suponía un fracaso en llevar a cabo tus responsabilidades personales. Y Sri Krishna claramente lo llama tamasha tyaga, es renunciación tamásica.
Thinking, “It’s too difficult,”
duhkham ity eva yat karma
acts renounced fearing discomfort
kaya-klesa-bhayat tyajet
is rajasic tyaga, by which
sa krtva rajasam tyagam
the fruits of tyaga are not gained.
naiva tyaga-phalam labhet (18.8)
Pensar: “Es demasiado difícil”,
renunciando a los actos por miedo al malestar
es tyaga rajásica, por la cual
los frutos de tyaga no son obtenidos.
Yat karma tyajet, esos karmas que son renunciados, rajas¸ son rajásicos. Es principalmente realizar acciones con el principio de cumplir tus deseos, guiándote por raga y dvesa. La historia típica del hombre que pierde su trabajo y se pone a beber, deja su familia y un día aparece en un ashram en Rishikesh. Sería tamasah tyaga, renunciación para escapar de tus problemas y de tus responsabilidades.
¿Cómo define Sri Krishna esta renunciación rajásica? kaya-klesa-bhavat tyajet, renunciación debido a bhayat al miedo a kaya-klesa, a las dificultades. En nuestro contexto hoy, sería miedo a ir a trabajar. Y Sri Krishna lo enfatiza en el primer verso, duhkham ity eva, con el pensamiento de que «esto es horrible, es muy difícil; tengo que lidiar con el trabajo, tengo que lidiar con mi jefe, no quiero».
Swamiji comenta un recuerdo personal:
Hace muchos años estaba en un centro de peregrinación en el Himalaya, muy conocido, que tuvo unas grandes inundaciones hace unos cinco años. Había sadhus locales, sannyasis vestidos con ropas naranjas, largas barbas, rastas, las marcas de ceniza en la frente, cuentas de rudraksha, toda esa parafernalia.
Hay un templo dedicado a Lord Shiva muy conocido. Y al verme, me saludaban y ofrecían marihuana. Me reconocían como un sannyasi y entendían que, definitivamente, estaría interesado en fumar marihuana con ellos.
Conocéis esa situación muy bien. Muchos jóvenes en la India, y en todas partes, que han tomado el sannyasa porque «it’s cool». Hay una cierta atracción a lo que ellos llaman vida bohemia. Yo me crie a finales de los años cincuenta y sesenta, con el movimiento hippie que, definitivamente, era un estilo de vida bohemio; lo llamábamos, ¡interesante!, contracultura, que es una palabra significativa.
Éramos, – me incluyo-, críticos con la materialista sociedad contemporánea y nos oponíamos a ella, por lo tanto, éramos contraculturales. No sé por qué teníamos que tener el pelo largo para ser contraculturales, no lo sé, pero era la regla, yo llevaba el pelo por la cintura en esos tiempos.
Otra desafortunada cosa de esos tiempos era el uso de las drogas asociado a esa contracultura. Por otro lado, no es una relación necesaria. Puedes ser contracultural sin fumar marihuana u otras drogas mucho más dañinas. E incluso peor, ya que si quieres cambiar la sociedad en la que vives, ¿tomar drogas no empeorará la situación? Será un impedimento.
Esa es mi experiencia con el movimiento hippie, y estos sadhus de la India eran una expresión de la misma actitud. Eran miembros de una contracultura. Rechazan la sociedad, no quieren casarse y tener hijos, no quieren trabajar ni vivir en ciudades polucionadas… tienen cierta base en su pensamiento, pero ¿cuándo están meditando? ¿cuándo están recitando mantras? ¿cuándo están implicados en el estudio de las escrituras?
Ése es el problema. Están más interesados en estar colgados, cotilleando y fumando marihuana. Tristemente es un escape. Se hacen sannyasis porque es divertido, no porque es un camino espiritual. Realmente, es un estilo de vida que te da una tremenda libertad, no tienes que trabajar, viajas en verano al Himalaya, vives en un ashram… pero el problema es que se sigue esa vida de sannyasi no buscando crecimiento espiritual, sino porque parece más libre, sin responsabilidades.
El estilo de vida del sannyasa, propiamente entendido, sirve para empoderar al sannyasi a vivir una vida completamente dedicada a la práctica espiritual, que estos jóvenes sadhus ciertamente no viven. Así, Sri Krishna dice sa krtya esos realizan esa clase de tyaga rajásica, dirigida por el deseo de tener un estilo de vida libre.
Thinking, “It is to be done,”
karyam ity eva yat karma
O Arjuna, doing required acts
niyatam kriyate ‘rjuna
without attachment to the results
sangam tyaktva phalam caiva
is sattvic tyaga.
sa tyagah sattviko matah (18.9)
Pensar: “esto tiene que hacerse,”
¡Oh, Arjuna! Hacer los actos requeridos
sin apego a los resultados
es tyaga sáttvica.
Sattviko tyagah, la renunciación sáttvica sa matah¸ es considerada ésta, yat karma realizar karmas, acciones, que son niyatam kriyate, karmas que son ordenados, que son tu obligación, kriyate, que tienes que hacer.
¿No hay un poco de ironía aquí? Está hablando sobre sannyasa y lo primero que dice es karma kriyate, la realización de acciones; el sannyasa es cumplir con tus obligaciones. Es el tyaga del karma yogi. El sannyasa del karma yogi que tiene ese doble sentido: el primer sentido, es reconocer la futilidad de intentar conseguir una paz duradera yendo detrás de los placeres mundanos; los rechazas y ésa sería la primera clase de sannyasa. La segunda clase de sannyasa sería phala tyaga karma, dedicar los frutos de las acciones a Ishvara, reconociendo que Ishvara es el karma-phala-data; todos esos aspectos más religiosos del karma yoga, los aspectos devocionales.
Una rápida observación: no hay karma yoga sin bhakti, no hay karma yoga sin sannyasa. Esta presentación que hace Sri Krishna en el Bhagavad Gita es única, absolutamente, porque él dice, en los capítulos previos, que no hay karma yoga sin bhakti; lo que significa que, simplemente cumplir con tu deber, no es karma yoga. Cumplir con tu obligación, con una actitud de reverencia, de adoración, ciertamente lo es.
La presentación de karma yoga, según Sri Krishna, incluye, pues, bhakti, e incluye sannyasa, donde tú das la espalda a los placeres mundanos, ya no estás dirigido por el karma phala sino por karma-phala-tyaga, renuncias a los frutos de tus actos.
Y es lo que está diciendo aquí. El sannyasa sáttvico, el sannyasa del karma yogi, que significa cumplir con tu deber, karyam ity eva, con la actitud «esto tiene que hacerse», niyatam karma kriyate, karmas que tienen que hacerse, porque son tu responsabilidad. ¡Oh, Arjuna! ¿cómo tienen que hacerse? sangam tyaktva, habiendo abandonado sangam phalam el apego a los resultados.
Es un sannyasa de la actitud. Tú, mentalmente, renuncias a ir detrás de los placeres mundanos, porque sabes que esos placeres mundanos nunca te conducirán a una completa paz y contento.
Cuando digo renunciando a los placeres mundanos, no significa vivir como un monje, sino que significa que tu actitud hacia esos placeres mundanos cambia. Gastamos muchas horas en actividades triviales (ver TV, cotillear). Sri Kishna está hablando de sannyasa de esos karmas, que no contribuyen a tu crecimiento personal. Tyaktvam phalam¸ habiendo renunciado a los frutos, habiendo reconocido que esos objetivos mundanos no conducirán a un contento y paz duraderos.
Y también sangam el apego, el deseo por esos actos. Y esto es muy significativo. En esta clase de sannyasa, las cosas son abandonadas no porque…el contraejemplo es cuando alguien dice «debo dejar de cotillear, y de ver la TV porque soy una persona espiritual». Vamos a ser un poco críticos con esta actitud. «Soy una persona espiritual» – hay un poco de orgullo ahí- «por lo tanto, tengo que abandonar el cotilleo y dejar de ver la TV». La acción es buena, pero el razonamiento es defectuoso. Debes abandonarlo, no porque pienses que debes hacerlo; debes abandonarlo porque te das cuenta de que no hay ningún mérito en ello, no consigues nada con ello.
Sannyasa no es un gran acto de renunciación; es como sacar la basura fuera por la noche. ¿Es eso un gran acto de renunciación? Por supuesto que no, porque no hay ningún valor en aquello de lo que te deshaces. Ésa es la clave. No tiene valor. Cualquier cosa que veas que carece de valor, te deshaces de ello, lo tiras. Y cuando ves la falta de valor a cotillear, lo abandonas. Tendrás muchas más cosas de más valor que hacer, estarás tan comprometido en estas actividades valiosas que ¿quién tendrá tiempo para cotillear? Eso es sattvika tyaga.
Not avoiding difficult acts
na dvesty adusalam karma
nor attached to pleasant acts,
kusale nanusajjate
such a renunciate is sattvic,
tyagi sattva-samavisto
being wise and doubt-free.
medhavi chinna-samsayah (18.10)
No evitando los actos difíciles
ni apegado a los actos placenteros,
tal renunciante es sáttvico,
es sabio y libre de dudas.
Tyagi, ese renunciante que es sattva-samavisto, que está bien establecido en esa actitud sáttvica, na dvesty akusalam karma, no evitando actos no placenteros, difíciles, kusale nanusajjate¸ y sin estar apegado a los actos placenteros.
Sri Krishna utiliza este lenguaje muchas veces en el Bhagavad Gita, y es un ataque directo a raga y dvesa. Este, tyagi, este karma yogi es medhavi chinna-samsayah, es un renunciante y es medhavi sabio, y chinna-samsayah, libre de dudas, libre de pensamiento erróneo y, en particular, libre de raga y dvesa.
It is impossible for one
na hi deha-bhrta sakyam
to renounce action completely.
tyaktum karmany asesatah
But one who renounces the fruits of action
yas tu karma-phala tyagi
is a true renunciate.
sa tyagity abhidhiyate (18.11)
Es imposible para alguien
renunciar a la acción completamente.
Pero uno que renuncia a los frutos de la acción
es un verdadero renunciante.
Sri Krishna hace una interesante observación aquí. Hi¸ de hecho, deha bhrta, para uno que tiene un cuerpo, na sakyam, no es posible tyaktum karmany abandonar las acciones asesatah completamente. Está haciendo una observación muy importante. Es imposible abandonar todas las acciones.
Volvamos atrás, al estilo de vida del sannyasa. Un par de versos antes hemos hablado del karma yogi, ahora volvemos al estado de vida del sannyasa. Así, tú quieres abandonar el mundo, – esos jóvenes sadhus, a veces justifican su actitud diciendo que todo en el mundo es inútil, no tiene sentido-, lo que, de muchas maneras, es un juicio válido; en muchos sentidos, la vida convencional es insípida o sin sentido, por lo tanto, tienen que vivir una vida dedicada al crecimiento espiritual, y ésa es la cuestión. ¿Están esas actividades que realizan dedicadas al crecimiento espiritual? Tienes que hacer algo. Si renuncias al mundo, ¿significa que vas y te sientas en una cueva? Bueno, al menos tendrás que salir a pedir comida, ¿es esa una acción?
Eso es lo que Sri Krishna está señalando aquí. No es posible renunciar enteramente a la acción; como mínimo tienes que conseguir tu comida, mediante limosna. Con qué actitud ese sannyasi recoge limosnas, es lo que establece la diferencia.
El estilo de vida del sannyasa tiene como único objetivo liberarte de todas las responsabilidades mundanas, para que puedas dedicarte, en exclusiva, a una vida de crecimiento espiritual. Y es algo bueno que tiene el hinduismo, que su cultura soporta a esas personas. Swamiji hace una referencia a lo bendecido que se siente por el apoyo financiero que recibe de su ashram, lo que le permite enseñar. Considera que enseñar es una tremenda bendición para el alumno, pero también para el maestro.
Asi, ¿cuál es el verdadero renunciante? sa tyagi ity abhidhiyate, esa persona es un verdadero renunciante, yas, uno que es karma-phala tyagi, que renuncia a los frutos de la acción. Karma-phala¸ significa renunciar a buscar los placeres mundanos como último objetivo de la vida. Con este sentido, todos somos sannyasis, ¿cierto? Cada uno de nosotros. Al haber renunciado a los placeres mundanos como último objetivo de la vida, Sri Krishna dice, tú eres un tyagi.
Undesirable, desirable and mixed
anistam istam misram ca
are three kinds of fruits of action.
trividham karmanah phalam
They affect non-renunciates after death,
bhavaty atyaginam pretya
but not renunciates.
na tu sannyasinam kvacit (18.12)
Indeseable, deseable y mixto
son las tres clases de frutos de la acción.
Afectan a los no renunciantes después de la muerte,
pero no a los renunciantes.
Los frutos de todas las actividades mundanas karmanah phalam, son trividham¸ de tres clases: anistam istam misram ca. Istam¸ deseables, es decir, un objetivo mundano que es beneficioso (ir a trabajar, ganar dinero, cumplir con tus obligaciones, comprar comida, pagar tus facturas); luego hay otras actividades que son anistam acciones que tienen consecuencias indeseables y otras son misram una mezcla de ambas.
Y esas consecuencias, te afectarán durante esta vida o en vidas futuras, de acuerdo con la doctrina del karma. Así, en relación con la doctrina del karma, Sri Krishna dice bhavaty atyaginam pretya; pretya¸ después de la muerte de uno, bhavaty esas tres clases de karma, atyaginam te afectarán, si no eres un renunciante, y no en el sentido de ser un sannyasi, sino un karma phala tyaga.
Por expresarlo simplemente, si no has renunciado a los placeres mundanos, como el último objetivo de la vida, o, si continúas creyendo que los placeres mundanos son el objetivo de la vida (comer, beber y ser feliz), Sri Krishna dice que esto tendrá consecuencias, no sólo en esta vida, sino también en la siguiente.
Por otro lado, na tu sannyasinam kvacit para aquellos que tienen la actitud de renunciación, que han despertado de la ilusión de considerar que a través de los placeres mundanos van a encontrar una perfecta paz y contento, ellos no sufrirán las consecuencias.
Hay algo un poco oscuro aquí. La idea de despertar de la ignorancia. La ignorancia basada en el pensamiento convencional de que todo lo que hay que hacer es conseguir más, hacer más, disfrutar más, y haciendo esto cumpliré el propósito de mi vida. Esa perspectiva está basada en la ignorancia.
Podemos hablar metafóricamente de despertar de esa visión del mundo defectuosa, despertar a una más elevada realidad. Y la razón para esta metáfora es esta: Imagina que estás soñando y en tu sueño matas a alguien y sientes la carga de tu terrible acto, y luego te despiertas. Y al despertar, te sientes liberado de ese karma del sueño. Esto es lo que Sri Krishna está insinuando aquí. Puedes liberarte de este karma mundano, de las consecuencias del karma mundano, despertando de la ilusión de que puedes conseguir una paz y felicidad duradera persiguiendo todos esos objetivos mundanos. Despertar de esa ilusión te liberará de las consecuencias kármicas.